Apuestas de hockey sobre hielo: la letra chica del permiso, del momio y del bono
En México el hockey sobre hielo se apuesta dentro de la misma estructura que cualquier otro deporte, y esa estructura no es un detalle de trámite: el permiso de la Secretaría de Gobernación determina quién te puede ofrecer el mercado, qué respaldo tienes si algo sale mal y quién retiene el ISR de tu premio. La parte deportiva es la fácil —tres periodos de veinte minutos, seis jugadores por bando, un portero, y una prórroga que en la NHL desemboca en penales mientras que los Mundiales de la IIHF y la final olímpica por el oro juegan el 3 contra 3 desde 2019—. La parte que cuesta dinero es la otra.
Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los permisos y las menciones de juego responsable verificados contra los pies de página y las fichas de tienda de aplicación de cada marca, y el marco legal contra la Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento.
El permiso que sostiene cada momio
Aquí conviene decirlo sin rodeos: México no tiene una licencia de apuestas en línea. Existe un permiso —la palabra es “permiso”, no “licencia”— y quien lo tiene es un permisionario con instalaciones físicas. Ese permisionario puede obtener permisos complementarios para operar apuestas remotas, y es así como una marca digital acaba existiendo legalmente en el país. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuestas y las apuestas en todo el territorio salvo los que autoriza expresamente; el artículo 7 faculta a la SEGOB a otorgar permisos e inspeccionar, el artículo 8 a clausurar establecimientos sin autorización, el artículo 9 impide que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo, y el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cerró la puerta que quedaba abierta: su artículo 2 prohíbe toda actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista expresamente. Su artículo 1 delimita el campo —autorización, control y vigilancia de juegos con apuestas, con jurisdicción federal, salvo lo de la Lotería Nacional— y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario. Entre los tipos de permiso que importan para apostar están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos del artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, el permiso es intransferible según el artículo 31, y el artículo 29 obliga a cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, avisos de operaciones sospechosas de lavado de dinero y garantía.
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Lo que ningún artículo hace es nombrar la apuesta en línea. Lo que ocurre en la práctica es otra cosa: las páginas mexicanas no pueden sostener un permiso digital independiente, sino que cuelgan del permiso de un titular autorizado con presencia física. Varias marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar más de una marca a la vez. Nada de esto es una laguna que alguien vaya a tapar este mes.
La lista oficial que nadie ha podido abrir
La Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, vigila, expide, modifica y extingue los permisos, y también lleva los procedimientos de sanción. Es el organismo que tendría la lista. Esa lista es un PDF que no ha podido abrirse, y esa circunstancia explica por qué cada número de permiso que verás en esta página aparece con la fuente que lo publica y la advertencia de que no está confirmado oficialmente. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que existiera un registro público abierto, y los conteos que circulan se contradicen: un informe habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios.mx. Por eso aquí no verás un total ni un número presentado como si viniera de la autoridad.

Si vas a comprobar un permiso, la ruta existe y es corta. El pie de página de la marca debe mostrar la clave del permiso y el nombre del permisionario titular; la ficha de la aplicación en la tienda suele repetir el dato. Compara los tres —el permiso, el titular y la marca—: cuando el titular que aparece en el pie no coincide con el que publica una compilación de terceros, ya sabes que ese número no está verificado por autoridad alguna. Y una comprobación que la propia SEGOB no está obligada a facilitarte hoy: si el permiso es un acto temporal, un permiso vencido y renovado cambia el nombre del titular.
Lo que se puede apostar y lo que nadie reglamentó todavía
Aquí es donde la comparación se abre en dos caminos, que es el asunto de fondo de esta página.
El primer camino es el deporte profesional. Las apuestas deportivas son legales únicamente a través del permiso de un permisionario, y punto. La apuesta en vivo, los deportes virtuales, los esports y las variantes de apuesta no tienen un artículo propio en el Reglamento que se consultó: no están prohibidos por nombre, y tampoco están reglamentados por nombre. Esa ausencia no le da derechos a nadie y tampoco se los quita.
El segundo camino es el hipódromo, el galgódromo y el frontón, con su “cruce de apuestas”, donde el artículo 5 del Reglamento prohíbe terminantemente la participación de menores de edad. Es un régimen distinto, con una vigilancia distinta, y quien llega al hockey desde ahí se está mudando de régimen.
Falta una figura que mucha gente da por hecha: un mercado de intercambio de apuestas. No se encontró disposición alguna al respecto, y esta página no va a decir que exista uno mexicano. Tampoco hay una regla sobre eventos restringidos ni sobre ligas menores. Y la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
Salvaguardas: la protección que tienes y la que no existe
Edad, identidad y la ausencia de un registro nacional
El Reglamento prohíbe a los menores de edad estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Las marcas sí lo fijan: sus fichas y sus pies de página dicen 18 años o más, y un número estatutario para el juego con apuestas no está establecido. La ficha de la aplicación de Codere México lo dice de forma explícita —uso limitado a mayores de 18 años— y el pie de página de caliente.mx advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y pide divertirse con responsabilidad. Que el número venga de la casa y no de la ley es la clase de detalle que importa cuando alguien discute un reclamo.
Las casas verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antiseguros de lavado de dinero. Qué documentos exige cada una no está establecido en una norma. Y aquí viene el hueco grande: no existe un registro nacional de autoexclusión. La autoexclusión es voluntaria y vive dentro de cada operador. Quien decide dejar de apostar no tiene una puerta federal a la que tocar.
Las herramientas que dependen del operador
Las herramientas internas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión— son lo que cada marca enumera en su propia ficha de tienda de aplicaciones. No hay un límite estatutario de depósito ni de pérdida, y no existe una cuenta temporal. Eso significa que el alcance real de tu propia salvaguarda es tan amplio como el interés de la casa en ofrecerlo, y que su aplicación práctica depende de que la plataforma la coloque en un lugar visible y no dentro de un menú de configuración que nadie abre.
Un lector que quiera un límite de pérdida tiene que buscarlo antes de depositar, no después de una mala racha. Preguntar por el límite con la cuenta ya cargada es llegar tarde.
Publicidad: lo que se dice y lo que no es ley
La publicidad muestra la clave del permiso oficial y los avisos de juego responsable, según reportes secundarios. Lo que no existe es un artículo federal de publicidad en el Reglamento que se consultó. Los límites de horarios de transmisión que se reportaron —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar a influencers y atletas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Ninguna de ellas está en vigor hoy, y presentarlas como si lo estuvieran vendería humo.
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El hockey sobre hielo en vivo: nueve minutos de margen que no ves
Qué pasa en el mercado mientras el partido corre
La apuesta en vivo se juega contra el reloj, y en el hockey el reloj es más cruel que en casi cualquier otro deporte. Un partido profesional tiene tres periodos de veinte minutos, con seis jugadores por equipo incluyendo al portero. Eso da sesenta minutos de juego efectivo que en la práctica se estiran a dos horas y media de transmisión. La IIHF es el órgano rector de este deporte, y su formato define las reglas que las casas convierten en mercados: quién gana, con qué hándicap, cuántos goles caen por encima o por debajo de una línea, cuántos periodos se juegan, si hay prórroga, si se llega a penales.
Ese último punto es donde se pierde dinero sin enterarse. Los partidos empatados van a tiempo extra; en la temporada regular de la NHL el tiempo extra va seguido de una serie de penales, mientras que desde 2019 los Mundiales de la IIHF y la final olímpica por el oro usan tiempo extra de 3 contra 3. Un mercado que liquida a los sesenta minutos y otro que liquida al final del tiempo extra son dos mercados distintos con dos momios distintos. Ver la hora de liquidación en el boleto antes de firmarlo es la diferencia entre cobrar y discutir.
Retiro anticipado: la puerta de salida tiene precio
El retiro anticipado —lo que el mercado llama cash out— es la herramienta que más se vende en las fichas de aplicación y la que menos se explica. Playdoit lo lista entre sus funciones junto con apuestas en vivo y transmisión, y Caliente Deportes lo incluye en su ficha. La mecánica es sencilla: cierras la posición antes de que termine el partido y te llevas una cantidad que la casa calcula en ese instante.
Lo que no se explica es que ese precio no es el valor de mercado de tu boleto. Es la oferta de la casa, construida sobre el mismo margen que ya cargó el momio, y el descuento crece cuando el partido se mueve en contra. Nadie te va a decir cuánto vale tu posición; te va a decir cuánto te da por ella. En un deporte con goles escasos y prórrogas que cambian el resultado, la tentación de cerrar antes del tercer periodo es fuerte y el costo de hacerlo también.
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Torneos y calendario: dónde está el material apostable
El ciclo 2026-27 y por qué el calendario manda
El calendario es el activo real de un apostador de hockey. La temporada 2026-27 de la NHL empieza el 29 de septiembre de 2026 con 32 equipos que juegan 84 partidos cada uno, en lugar de 82, y la temporada regular termina el 10 de abril de 2027. Ese cambio de 82 a 84 partidos no es un detalle de calendario: son dos partidos más de mercado por equipo, más de sesenta partidos adicionales en el calendario completo, y un tramo más largo de noches consecutivas en el que la fatiga acumulada afecta el rendimiento de los porteros. Quien apuesta al ganador de un partido en la segunda noche de un back-to-back está comprando un producto distinto al del lunes.
Para poner el ciclo en contexto: los Carolina Hurricanes vencieron a los Vegas Golden Knights en la final de la Copa Stanley 2026. Es el resultado que cierra el ciclo anterior, y saber quién ganó no ayuda a apostar al siguiente. Saber cuándo empieza el siguiente, sí.
Selecciones, Mundiales y Juegos Olímpicos de Invierno
El hockey sobre hielo varonil forma parte de los Juegos Olímpicos de Invierno desde 1924 y el femenil se añadió en 1998. Los Mundiales de la IIHF y el torneo olímpico son las dos competiciones donde el formato de tiempo extra cambia respecto a la NHL, y ese cambio de formato cambia también el precio del empate. En una liga, el empate a los sesenta minutos tiene un camino posterior; en un torneo con formato 3 contra 3, tiene otro. Un apostador que arrastra sus referencias de la NHL a un Mundial está comparando peras con manzanas.
La Copa Stanley es el nombre del campeonato de la NHL y no se juega en formato de selecciones. Quien busca hockey de selecciones tiene dos ventanas: el torneo olímpico de invierno y los Mundiales de la IIHF. Fuera de ellas, el calendario de clubes es el único material disponible.
La disponibilidad en las casas mexicanas
Aquí la comparación es más estrecha de lo que el mercado sugiere. Las marcas que operan con permiso en México y que tienen fichas públicas enumeran deportes, y el hockey no siempre aparece como deporte destacado. Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Playdoit cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de la NFL, la MLB y ligas europeas de fútbol. Ninguna de las cuatro fichas mencionadas destaca hockey sobre hielo por nombre.
Eso no significa que no se pueda apostar al hockey en ellas —significa que el deporte vive en el catálogo general y no en el aparador—. La consecuencia práctica es esta: si el hockey es tu deporte principal, un catálogo de 30 deportes es un argumento más débil de lo que parece, y lo que importa es la profundidad del mercado de un partido concreto: si hay hándicap, más/menos de goles por periodo, y hasta dónde se puede apostar antes del inicio. Es la clase de cosa que se comprueba abriendo el partido, no la portada.
El calendario de nueve meses y el boleto de un día
Un apostador de hockey se pasa casi todo el año en temporada regular. Entre el 29 de septiembre de 2026 y el 10 de abril de 2027 hay unas 28 semanas de partidos casi diarios. Si alguien apuesta dos boletos por noche, son más de 390 boletos en el ciclo, y ese es el número que revela el verdadero adversario: no el equipo de enfrente, sino el margen de la casa repetido 390 veces. La ventaja de un apostador de hockey no viene de acertar un partido grande, sino de sobrevivir a muchos partidos pequeños. Ese es el motivo por el que esta página dedica tanto espacio al precio y tan poco a pronósticos.
El ranking: nueve marcas y qué las separa
Las marcas y su estatus de permiso
Las nueve marcas que aparecen a continuación operan en México bajo un permiso de la SEGOB cuya titularidad recae en un permisionario con presencia física, según lo que declaran sus propias fuentes. No es una recomendación ni una lista completa del mercado: una marca ausente de estas nueve no queda por eso sin permiso, y el orden es el orden en que se revisan, no una tabla de posiciones. Un quinto detalle útil: cuál de estas marcas se refiere explícitamente al hockey sobre hielo en su propia descripción pública. Las que sí lo mencionan están marcadas.
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| Marca | Permiso declarado (según la fuente, no confirmado oficialmente) | Lo que su propia ficha dice sobre el hockey sobre hielo |
|---|---|---|
| Betcris | Permiso SEGOB del permisionario Producciones Móviles; el número del pie del sitio y el de la tabla del titular difieren | Su ficha pública no menciona el hockey sobre hielo por nombre |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y las compilaciones difieren | Su ficha pública no menciona el hockey sobre hielo por nombre |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; el hockey no aparece por nombre |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Su ficha pública no menciona el hockey sobre hielo por nombre |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; titular Entretenimientos Naturales, distinto de la empresa que aparece en la tienda de aplicaciones | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports; el hockey no aparece por nombre |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México | Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas; el hockey no aparece por nombre |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Su ficha pública no menciona el hockey sobre hielo por nombre |
| Pickwin | El número no se imprime: las fuentes se contradicen entre sí, y el número que da una compilación es el que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Su ficha pública no menciona el hockey sobre hielo por nombre |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | Transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
Lo que la tabla no dice
La columna de permisos se lee más cómoda de lo que es. Siete de las nueve claves provienen de compilaciones de terceros, no del registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y dos marcas no llevan número impreso porque las fuentes se contradicen: en Betcris el pie del propio sitio muestra una clave a nombre de Producciones Móviles mientras la tabla del titular muestra otra; en Pickwin la clave que da una compilación es justamente la que el pie de Betcris presenta para Producciones Móviles. Dos marcas del mismo grupo de nueve compartiendo un número contradictorio no es un error de compilación aislado: es la señal de que el registro que debería resolver la duda sigue siendo un PDF fuera de alcance.
La columna del hockey tiene su propia lección. Ninguna de las nueve fichas consultadas menciona el hockey sobre hielo por nombre; lo que hay son catálogos generales donde el deporte vive dentro del paquete. Quien quiera saber si una casa tiene hándicap de puck line, totales por periodo o mercados de portero no lo va a encontrar en la descripción pública de la app: lo va a encontrar abriendo un partido de la NHL el 29 de septiembre de 2026, cuando arranque la temporada. La columna honesta es la que dice qué se sabe hoy y no la que finge una profundidad de mercado que nadie declaró.
Las nueve marcas, una por una
Betcris: la clave de permiso que su propio pie contradice
Betcris declara operar bajo un permiso de la SEGOB a nombre del permisionario Producciones Móviles, S.A. de C.V., que según el oficio DGJS/405/2018 opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V.; la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Ahí está la primera rareza de esta lista: dos estructuras legales en una sola marca, una mexicana y una maltesa, y un número de permiso que no aparece impreso porque el pie del sitio y la tabla del titular no coinciden. Que la licencia europea tenga fecha de vencimiento el 3 de noviembre de 2026 importa, y no por un motivo burocrático: si la cobertura europea es el respaldo real y su reloj corre, el respaldo tiene un plazo. En cuanto al producto, la ficha pública de la marca no pone el hockey sobre hielo por delante, y lo que se sabe del deporte en su catálogo es lo que se sabe de cualquier casa con permiso mexicano: vive dentro del paquete general.
Lo que distingue a Betcris en esta comparación es la transparencia a medias de su propio pie de página. Publicar dos estructuras legales y un número que no cuadra es más información de la que dan otras marcas, y al mismo tiempo menos de la que un apostador necesita. Para quien valora la solidez jurídica por encima de la promoción, es una marca con papeles que se pueden rastrear; para quien quiere saber hoy mismo qué permiso la cubre, sigue faltando la confirmación de la autoridad.
Strendus: tres claves de permiso y ningún titular claro
Strendus presenta tres permisos de la SEGOB —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, con un titular que las compilaciones nombran de dos maneras distintas: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres claves para una sola marca es la clase de dato que a primera vista suena a solidez y en la lectura detenida suena a estructura societaria enredada: cada permiso corresponde a un acto administrativo temporal distinto, y su vigencia individual no se puede cotejar sin el registro que no se puede abrir.
Para el apostador, la consecuencia es concreta. Un permiso intransferible, según el artículo 31 del Reglamento, atado a un titular que cambia de nombre entre fuentes, significa que la continuidad jurídica de la operación no se puede comprobar desde fuera. La marca sigue siendo una casa mexicana con estructura local y no una marca colgada de un permiso de otra jurisdicción, y eso es un punto a favor frente a las que operan sin ninguna atadura mexicana. Lo que no hay es un dato limpio que un lector pueda verificar en cinco minutos.
El atractivo de Strendus en esta comparación no está en los papeles —que son confusos— sino en el hecho de que, entre las marcas revisadas, es una de las pocas sobre las que las compilaciones al menos publican tres claves distintas en lugar de ninguna. Confuso, pero rastreable. Quien apueste aquí debería empezar por el pie de página de la propia marca y no por el resumen de un tercero.
Codere: el catálogo más ancho y el permiso mejor documentado del grupo
La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Sus claves declaradas son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. En el producto, cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
Treinta deportes suena a paraíso y funciona como señal de otra cosa: cuando el catálogo es tan ancho, la profundidad de un deporte concreto se diluye. El hockey sobre hielo no aparece por nombre en esa descripción. Quien busque mercados finos —totales por periodo, hándicap alternativo, momios de portero titular— tendrá que comprobarlos dentro del partido, y con un catálogo de ese tamaño es razonable esperar que existan en la forma básica y no en la forma extendida.
Donde Codere se separa del resto es en la documentación de juego responsable. Es la única ficha de las nueve que menciona explícitamente políticas de cierre de cuenta, y ese detalle vale más de lo que parece: cerrar una cuenta es la salvaguarda más difícil de activar en un mercado donde no existe un registro nacional de autoexclusión. Para quien quiere una casa con dos claves de permiso publicadas y un mecanismo de salida descrito por escrito, es la opción más ordenada del grupo. Para quien quiere el mercado más profundo de hockey, el catálogo ancho no promete nada.
Novibet: una sola clave y ningún producto declarado
Novibet declara el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. Una sola clave, un titular claro, una fecha en el propio número del permiso: la documentación más limpia del conjunto, y también la más delgada en cuanto a producto.
La ficha pública de la marca no menciona el hockey sobre hielo por nombre. No hay app con descripción de deportes, ni transmisión declarada, ni creador de apuestas, ni retiro anticipado mencionado. Eso no convierte a Novibet en una casa peor; la convierte en una casa sobre la que se sabe menos. Un apostador de hockey que llegue aquí no tiene forma de saber, antes de registrarse, si su partido del 29 de septiembre de 2026 tendrá hándicap o solo ganador. Es la clase de dato que solo se obtiene abriendo una cuenta.
Un permiso de 2020 con un titular identificable es un activo real en un mercado donde siete de nueve claves vienen de terceros. El problema es que ese activo se queda solo: sin producto declarado, la decisión se toma a ciegas. Para el apostador que prioriza el respaldo documental y acepta descubrir el catálogo por su cuenta, es una opción razonable; para quien quiere saber de antemano qué va a encontrar, es un salto al vacío.
1xBet: el permiso y la empresa detrás de la app no coinciden
1xBet declara el permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales, fuente que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; el titular nombrado es Entretenimientos Naturales, mientras que la tienda de aplicaciones lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta. Ese desajuste es el dato más importante de esta ficha: el nombre que opera el producto y el nombre que sostiene el permiso no son el mismo.
En producto sí hay sustancia declarada: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Otra vez el hockey sobre hielo no aparece por nombre, y otra vez la transmisión en vivo es la función que más se anuncia.
La transmisión integrada es un argumento real para quien apuesta en vivo: ver el partido dentro de la misma pantalla donde se firma el boleto elimina el retraso de un segundo o dos que en un deporte con goles escasos decide si el momio se movió antes o después de tu clic. Ese es el terreno donde 1xBet compite. El terreno donde pierde es la cadena de titularidad: un permiso mexicano a nombre de una empresa y una aplicación publicada por otra deja al usuario sin saber quién responde contractualmente. Quien apueste aquí debería leer los términos del operador sobre quién es la contraparte antes de depositar, no después.
Playdoit: transmisión, “Playboost” y un retiro anticipado con nombre propio
Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular. Su ficha cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
La ficha de Playdoit es la más generosa de las nueve en funciones declaradas: transmisión, retiro anticipado, atención continua y un producto de incremento de ganancias. De todas ellas, la que más debería hacer pensar a un apostador de hockey es el retiro anticipado, porque es la única que toca directamente el dinero en un deporte donde el marcador cambia de golpe. La oferta de cierre la calcula la casa, y en un partido con prórroga en el horizonte ese cálculo incorpora el riesgo extra que el tiempo extra introduce en el resultado.
“Playboost” es un nombre de mercadotecnia para un mecanismo que consiste en subir la ganancia potencial, y subir la ganancia potencial sin decir con qué condición se hace es la mitad de la información. La condición existe; se lee en los términos. Que la ficha anuncie la función y no la condición es exactamente lo que un apostador debe esperar de cualquier función promocionada.
Para alguien que apuesta en vivo y valora ver el partido en la misma aplicación, Playdoit es una de las dos opciones del grupo que lo declara por escrito. Para quien quiere el catálogo de hockey más ancho, la ficha no dice nada que lo prometa.
Betway: la clave corta y el respaldo de un frontón
Betway declara el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. La clave corta llama la atención porque no sigue el formato largo de las demás, y el titular tiene su propia historia: un permiso de frontón, la modalidad que el Reglamento reconoce en su artículo 28 como una de las puertas por las que se obtienen permisos complementarios de apuestas remotas.
Es decir, Betway no es una marca colgada de un centro de apuestas remotas tradicional, sino de una instalación de frontón —el juego de pelota vasca que se juega en México desde hace generaciones—. La ruta legal es la misma que usan otras marcas, pero el origen es distinto, y eso dice algo sobre cómo se ha construido el mercado: los permisos con historia son los que sirven de base, y las marcas digitales se apalancan en ellos.
Sobre producto, la ficha pública no menciona el hockey sobre hielo por nombre, y no hay funciones con nombre propio que destacar. Eso deja a Betway en la posición del respaldo jurídico razonable sin argumento de producto: un permiso rastreable a un titular con instalación física real, y poco más que decir sobre el catálogo. Para quien apuesta de forma ocasional y quiere una casa con estructura mexicana clara, cumple. Para quien busca funciones de apuesta en vivo, la ficha no las ofrece.
Pickwin: el número que no se puede imprimir
Pickwin aparece con una clave declarada —DGJS/DCRCA/1584/2019 según una compilación— y, en otra, con la clave DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es la misma que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. Como las fuentes se contradicen, aquí no se imprime un número.
Dos marcas comparten la misma clave contradictoria, y eso deja de ser un problema de compilación para convertirse en un indicio de cómo funciona la titularidad en el mercado: un mismo permisionario puede operar varias marcas digitales, y las claves de una pueden aparecer atribuidas a la otra en cualquier resumen de terceros. Si Producciones Móviles sostiene ambas, la estructura no es un error; es una casa matriz con dos vitrinas. Lo que se rompe es la posibilidad de verificar cada vitrina por separado.
Sobre el producto de Pickwin no hay una descripción que destaque el hockey sobre hielo por nombre. En esta comparación, Pickwin queda como la marca que ilustra el problema de fondo del registro: dos marcas, una clave compartida, ninguna confirmación oficial. Quien quiera apostar aquí debería confirmar en el pie de página del propio sitio qué permiso declara hoy y con qué titular, porque la respuesta cambia según la fuente que se consulte.
Caliente: la clave que sí viene del propio pie y el creador de apuestas
Caliente muestra el permiso DGG/SP/404/97 en el pie de página de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular. Es el único caso de las nueve en que la clave procede del propio operador y no de una compilación: no es confirmación oficial, pero sí es la fuente más cercana a la marca que un lector puede consultar sin moverse de la página.
Su ficha de aplicación ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La app “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y el pie de página del sitio advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La marca también aparece en la App Store bajo el nombre Caliente Deportes.
El dato que ordena la comparación es el del propio pie de página. Entre nueve marcas donde siete claves vienen de terceros y dos no se pueden imprimir, una casa que publica su número en su propio sitio ofrece algo distinto: un punto de partida verificable. Sumado a la transmisión en vivo y al creador de apuestas, deja a Caliente como la opción más completa entre las que declaran funciones, aunque sigue sin mencionar el hockey sobre hielo por nombre y sigue sin confirmación de la autoridad. Para quien apuesta en vivo y quiere ver el partido y construir su boleto en la misma pantalla, es una de las dos candidatas del grupo; para quien quiere la clave verificada por la SEGOB, ninguna de las nueve la tiene hoy.
Winpot: la empresa con casinos físicos
Winpot se presenta como una empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus aplicaciones de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. La app “Winpot Deportes” la publica Wiztech Limited; salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026. La ficha de la aplicación hermana de casino da como sitio winpot.mx, operado por Winpot Online América S.A. de C.V. En su página principal aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras.
Winpot no aparece entre las nueve marcas del cuadro comparativo de permisos con una clave declarada, y su inclusión aquí responde a otra razón: es la marca del grupo cuya presencia física es verificable por cualquiera que camine por una ciudad mexicana, con 17 casinos. Eso es un respaldo distinto del papel: no prueba un permiso, prueba que la empresa existe y opera a la vista. Para un apostador a quien le importa que haya una ventanilla física y no solo un chat, cuenta.
Su combinación de depósitos es la más amplia declarada por las marcas revisadas: cinco métodos incluyendo efectivo en tienda, transferencia bancaria y dos monederos electrónicos, sin montos mínimos anunciados. La contrapartida es la vaguedad del resto: los banners de bonos no llevan cifras, y sin cifras no hay forma de evaluar el valor de lo que se ofrece. Una marca con 17 casinos y bonos sin número es una marca que te pide confiar en la vitrina. Para quien deposita en efectivo y quiere un nombre con presencia física, encaja; para quien compara ofertas por su valor real, la ficha de Winpot no da con qué hacerlo.
Las dos marcas que la propia SEGOB apagó
Ninguna revisión de casas con permiso mexicano está completa sin las dos marcas que no pueden aparecer en la lista de activas: bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca (Grupo Salinas), bloqueadas desde noviembre de 2025 con motivo del congelamiento de cuentas de la Unidad de Inteligencia Financiera. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.
Ese es el estado real: inestable. Ni abierto ni cerrado hoy, y quien afirme cualquiera de las dos cosas está afirmando más de lo que se sabe. El detalle práctico que un apostador debe retener es el de los saldos: en un bloqueo, las cuentas pueden quedar congeladas y el dinero dentro de ellas no se mueve a voluntad del titular. Un saldo en una casa bloqueada no es dinero disponible, es una cifra en una pantalla.
Para quien tenía cuenta en cualquiera de las dos, la lección es de método y no de marca: conviene no dejar saldos grandes en ninguna casa, y menos en una que esté litigando con la autoridad. Para quien está eligiendo dónde registrar una cuenta nueva hoy, la comparación honesta es entre las nueve marcas con estructura mexicana declarada y las que operan desde fuera, y esa comparación tiene un ganador claro en cuanto a recursos legales, aunque no en cuanto a momios.
Lo que separa a una casa con permiso de una sin él
Una marca con permiso mexicano trae cuatro cosas concretas: un foro legal en México donde reclamar, un permiso de la SEGOB con un titular identificable, controles de verificación de identidad y reporte a la Unidad de Inteligencia Financiera, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Una marca sin permiso mexicano no trae ninguna de las cuatro. Es una comparación de cuatro a cero, y no una cuestión de gustos.
Lo que no cambia en ninguno de los dos casos es la ausencia de un registro nacional de autoexclusión. Ahí el apostador está solo consigo mismo en ambas orillas. La diferencia está en el resto: cuando una casa bloqueada congela saldos, el titular de la cuenta no tiene una ventanilla mexicana a la que ir. Las casas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, y eso es todo lo que hace falta decir sobre su condición legal en el país.
Lo que sí merece un párrafo aparte es la honestidad de la comparación en el otro sentido: un permiso mexicano no garantiza mejores momios. Al contrario, una casa con estructura local, obligaciones fiscales y fianzas tiene costos que una casa sin ninguno de esos compromisos no tiene, y esos costos salen de algún lado. El margen es ese lado. Quien elige la estructura mexicana está comprando recursos legales y pagando por ellos en el precio; quien elige la casa de fuera está comprando precio y renunciando a los recursos. Ninguna de las dos rutas es gratis.
La estructura de un permiso, en la práctica
Un permiso temporal y un registro que no se puede abrir
El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal concedido a un permisionario, y el artículo 31 lo declara intransferible. Las dos palabras juntas describen un mercado donde la relación entre una marca y su base legal es un contrato con fecha, no una propiedad. Cuando la marca cambia de dueño, de nombre o de titular, el permiso no viaja con ella: hay que obtener uno nuevo o modificar el existente, y ese trámite es potestad de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Ese es el motivo por el que un apostador debería leer la columna de permisos del cuadro comparativo como lo que es: una fotografía con fecha, y no un atributo permanente de la marca. La lista oficial de permisos es un PDF que no pudo abrirse, y el Congreso pidió en mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Hasta que exista, la verificación se hace pie de página por pie de página.
Cuentas trimestrales, fianzas y avisos de lavado
El artículo 29 obliga a los permisionarios de apuestas remotas a cuentas trimestrales y anuales auditadas, a fianzas, a reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y a una garantía. Son obligaciones de la casa, no del apostador, pero tienen un efecto indirecto que vale la pena entender: un permisionario sometido a auditoría anual y a fianzas opera con supervisión financiera continua, y esa supervisión es parte del costo de la estructura que el margen termina pagando.
Para el apostador, el beneficio concreto está en el rastro documental. Una operación supervisada obliga a que la casa tenga cuentas ordenadas, lo que a su vez facilita el reclamo cuando algo se pierde. El costo aparece en la otra dirección: menos margen de maniobra comercial para la casa, y por lo tanto menos capacidad de ofrecer precios agresivos.
Dinero: cómo entra y cómo sale
Ningún estatuto mexicano regula los pagos de las apuestas. Lo que hay es lo que cada marca dice de sí misma, y en esa materia la ficha de Winpot es la más explícita del grupo: Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos anunciados. Otras marcas declaran depósitos y retiros desde el celular sin enumerar qué métodos usan. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador —lo que ata el pago a la identidad verificada en el registro— y la casa emite un CFDI de retenciones por los premios gravados.
Ese vínculo entre la cuenta de retiro y la identidad del titular es la razón por la que la verificación de identidad no es un trámite decorativo. Si el dinero solo puede salir hacia una cuenta tuya, la casa necesita saber quién eres antes de pagar, y esa exigencia se cumple antes del primer retiro, no del primer depósito. Es también la razón por la que los depósitos en efectivo por OXXO son cómodos pero no acortan nada: el efectivo entra con rapidez y la identidad sigue siendo obligatoria para sacarlo. Las criptomonedas en marcas con permiso mexicano no están establecidas.
Impuestos: quién retiene y cuánto
Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso para la Ley del ISR, y el artículo 137 de esa ley junto con el 138 fijan la retención. Si el estado no grava el premio, o su impuesto no rebasa el 6 %, la retención es del 1 %; si un impuesto estatal rebasa el 6 %, la retención es del 21 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que la ley exige cuando está obligada a ello; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % a los premios, lo que deja un total cercano al 7 % según un reporte secundario, y los premios que rebasan 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.
Del lado de la casa, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Ese porcentaje se reformó en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base sobre la que se aplica el 50 % no está establecida: el texto consultado dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no va a decir que sea el 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Sobre los premios ganados en sitios sin permiso, el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Es una pregunta para un contador o un asesor fiscal, no para esta página.
El margen: lo único que no cambia de casa
Qué paga un boleto y qué se queda la casa
Un mercado es un conjunto de resultados mutuamente excluyentes con un momio para cada uno. La participación de pago de ese mercado se calcula dividiendo uno entre la suma de uno sobre cada momio, y el margen es 100 % menos esa participación. En un mercado de dos vías con momios ilustrativos de 1.90 y 1.90, la suma de uno sobre cada momio da aproximadamente 1.0526, así que la participación de pago ronda el 95 %, y el margen se sitúa cerca del 5 %. Con momios de 1.95 y 1.95 la participación sube a alrededor del 97,5 % y el margen baja a unos 2,5 %; con 1.85 y 1.85 la participación cae a cerca del 92,5 % y el margen sube a alrededor del 7,5 %. Ese es el rango habitual: entre el 2 % y el 8 % según la casa, el deporte y el mercado, siempre que el mercado sea de dos vías y el momio esté parejo. Los momios anteriores son un ejemplo aritmético, no un precio cotizado por ninguna casa.
La cifra hay que leerla como una banda y no como un número único, porque el margen de una casa no es uno solo. Cambia de un deporte a otro, de un mercado a otro dentro del mismo partido, y se ensancha en los mercados menos populares. El ganador de un partido de la NHL y el total de goles por periodo no cargan el mismo margen, aunque los dos sean mercados del mismo juego.
Dónde se esconde el margen
En un mercado simétrico el margen se reparte por igual entre los dos lados, y el apostador ve dos momios parejos. En un mercado asimétrico se concentra en un lado, y ahí es donde desaparece de la vista. El favorito de un partido de hockey puede llevar un momio que parece razonable mientras el no favorito o el empate cargan la mayor parte del descuento. Nadie comparó los dos extremos contra el precio de referencia, así que nadie vio la diferencia.
La otra parte que no aparece en ningún anuncio es la retención del premio. Si la Ciudad de México aplica su 6 % estatal a los premios, un total cercano al 7 % según el reporte secundario, el pago de un boleto ganador no es el pago bruto. En el terreno de la retención el margen de la casa y el impuesto se suman en la misma resta, y ninguno de los dos es visible en el momio que el apostador elige.
El hándicap y el total: dos mercados, dos márgenes
Los mercados de hockey que un apostador mexicano encuentra con más frecuencia son el ganador, el hándicap y el más/menos de goles. El hándicap existe para igualar un partido desigual y suele llevar una línea que se mueve; el más/menos fija un número de goles y paga a quien acierta el lado. Los dos son mercados de dos vías en su forma básica. Eso significa que la aritmética de la participación de pago y del margen que aparece más arriba aplica igual a ellos, y que el rango del 2 % al 8 % describe también estos mercados.
Los tres periodos de veinte minutos abren una familia de mercados que las casas con catálogo amplio suelen ofrecer: ganador del periodo, total de goles del periodo, total por equipo. El margen ahí tiende a ensancharse porque el volumen es menor y la casa cubre con precio. Para el apostador, la consecuencia es simple: los mercados del partido completo son más baratos que los mercados troceados por periodo, y la diferencia de precio refleja el volumen, no el riesgo.
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Un cálculo que conviene hacer de vez en cuando
Tomemos un boleto de 1,000 pesos con momio 1.90. Si gana, el retorno es 1,900 pesos, con una ganancia neta de 900 pesos. Eso es todo lo que el momio promete, y el cálculo no dice nada sobre la probabilidad de que gane, porque la probabilidad no se deduce de un momio de dos vías colocados por una casa que ya metió su margen dentro.
Lo que sí se deduce es el costo de la costumbre. Un apostador que pone 1,000 pesos en cada uno de 390 boletos a lo largo del ciclo de 28 semanas pone 390,000 pesos en juego. Con un margen del 5 % en cada mercado, la pérdida esperada sobre todo ese volumen ronda los 19,500 pesos en promedio, asumiendo que cada apuesta se coloca al mismo margen y sin considerar ninguna habilidad del apostador. Con un margen del 2,5 % la cifra baja a unos 9,750 pesos; con un margen del 7,5 % sube a unos 29,250 pesos. Es una estimación estadística sobre muchos boletos bajo esas condiciones, no un resultado garantizado para nadie, y no dice nada sobre lo que ganará o perderá una persona concreta en una noche concreta.
La lectura útil de esas cifras no es la cifra misma, sino su relación con el volumen. Para que un apostador de 1,000 pesos por boleto compense un margen del 5 %, necesita una ventaja real sobre el precio de mercado sostenida durante 390 boletos. La mayoría no la tiene, y el margen no distingue entre quien la tiene y quien no. Es un cobro fijo por participar, y se paga en cada boleto sin excepción.
Por eso conviene revisar los momios de un mismo partido en dos o tres casas antes de firmar. La diferencia entre un 1.90 y un 1.95 en un mercado de dos vías no es de cinco centavos en el boleto: es la diferencia entre un margen de aproximadamente 5 % y uno de aproximadamente 2,5 %, y esa diferencia se multiplica por cada boleto del ciclo. La casa que ofrece 1.95 está cobrando menos por el mismo servicio, y encontrar esa casa es la única ventaja que un apostador mexicano puede conseguir sin predecir un solo partido.
Elegir: los dos caminos y qué compra cada uno
La ruta de la estructura mexicana
Elegir una casa con permiso mexicano es elegir cuatro recursos concretos: un foro legal en el país, un permiso de la SEGOB con un titular identificable, controles de identidad y reporte a la UIF, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. A eso se suman, en el caso de las marcas que las declaran, herramientas de juego responsable que van desde la pausa hasta el cierre de cuenta, con Codere como la única ficha que menciona explícitamente políticas de cierre de cuenta. Esa es la ruta de quien quiere tener a quién reclamar.
El costo de la ruta es el precio. Una casa con obligaciones fiscales, fianzas, auditorías y estructura local paga por todo eso, y lo paga con margen. El apostador de hockey que compara momios de un mismo partido encontrará ocasionalmente mejores precios en casas sin esa estructura, y esa diferencia es real. No es una trampa: es el precio del respaldo.
La ruta del precio
La otra ruta compra precio y renuncia a los recursos. Una marca sin permiso mexicano no trae foro legal en el país, ni permiso de la SEGOB, ni los controles de reporte que acompañan a una casa permisionaria. Tampoco trae el CFDI de retenciones en la misma forma. Lo que trae, a cambio, es margen más estrecho y a veces mercados con más profundidad en deportes específicos.
El detalle que decide la comparación no es el precio, sino el momento en que el precio deja de importar. Cuando una cuenta queda congelada —como ocurrió con las cuentas alcanzadas por el congelamiento de la UIF de noviembre de 2025, que dejó a bet365.mx y Betano bloqueadas— el saldo deja de ser dinero disponible. En una casa sin estructura mexicana, el titular no tiene una ventanilla nacional a la que acudir. Ese es el escenario donde la diferencia de momios se vuelve irrelevante.
Qué camino le toca a cada lector
Tres perfiles, tres respuestas distintas. Quien apuesta cantidades pequeñas, una o dos veces por semana, y quiere saber que hay una casa mexicana con nombre y dirección detrás del boleto, está en la ruta de la estructura mexicana, y entre las nueve marcas revisadas las más ordenadas en documentación son Codere —con dos claves publicadas y política de cierre de cuenta— y Caliente —con la clave en su propio pie de página y la ficha más completa en funciones—. Quien apuesta volúmenes altos y compara momios línea por línea antes de firmar cada boleto, tiene un argumento legítimo para mirar también precios de casas con margen más estrecho, y ese argumento se vuelve más fuerte cuantas más operaciones haga al año. Quien apuesta al hockey como deporte principal y no como una más entre las opciones del fin de semana, tiene una prioridad distinta de las dos anteriores: la profundidad del mercado de hockey en cada casa, que ninguna ficha pública declara hoy y que solo se comprueba abriendo los partidos.
Lo que ninguna ruta ofrece es protección contra uno mismo. No hay un registro nacional de autoexclusión en México, ni en las casas con permiso ni en las que operan desde fuera. Quien quiera un límite de depósito o de pérdida tiene que imponerlo dentro de la plataforma donde apuesta, y ese límite es tan fuerte como la casa que lo administra. No es una salvaguarda estatal; es una herramienta del operador. Saberlo antes de depositar es más útil que saberlo después.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?
En todos los que la casa incluya dentro de su permiso y su catálogo. Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de un permisionario, y el Reglamento no tiene un artículo propio para la apuesta en vivo, los deportes virtuales, los esports ni las variantes de apuesta. El hockey sobre hielo corre dentro del catálogo general: varias fichas cubren más de 30 deportes sin destacarlo por nombre.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Revisa el pie de página del sitio y la ficha de su aplicación. Deben mostrar la clave del permiso y el nombre del permisionario titular, que es una persona moral con instalaciones físicas; el permiso es intransferible. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos es un PDF que no ha podido abrirse, así que ninguna clave se considera confirmada oficialmente.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad por el momio. Mil pesos a momio 1.90 devuelven 1,900 pesos, con una ganancia neta de 900 pesos. Ese resultado es el retorno si el boleto gana y no dice nada sobre la probabilidad de acertar, porque el momio ya incorpora el margen de la casa y no es una probabilidad pura.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se divide uno entre cada momio, se suman los resultados y esa suma se convierte en participación de pago; el margen es 100 % menos esa participación. En un mercado de dos vías con 1.90 y 1.90 la participación ronda el 95 % y el margen cerca del 5 %, una banda que va de aproximadamente 2,5 % en momios de 1.95 a aproximadamente 7,5 % en momios de 1.85.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El artículo 137 de la Ley del ISR alcanza los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados. Quien paga retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal rebasa el 6 %. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % a los premios.
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