Momios de las apuestas: entender el precio antes de firmar el boleto

Updated noviembre 2026
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Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos se cotejaron contra lo que cada casa publica en su propia ficha y en su pie de página, frente a las compilaciones que citan números de permiso de la Secretaría de Gobernación.

En los momios variables (totalizador o parimutuel) los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento.

Antes de jugar: lo que conviene saber del juego responsable

De todos los números que aparecen en una casa de apuestas, el único que no depende del resultado es el que el apostador decide. Los depósitos, las pérdidas, las horas de sesión y la lista de personas bloqueadas no vienen dados por el mercado ni por el permio de nadie: vienen de la costumbre. Y en México esa costumbre se apoya casi por completo en herramientas que cada operador pone en su propia aplicación, porque no existe un registro nacional de autoexclusión al que un jugador pueda apuntarse y quedar fuera de todas las casas a la vez. Entender los momios sin entender esto es aprender a leer la mitad del boleto.

Cómo funciona un límite que uno mismo se pone

El límite que un jugador fija en la aplicación es una instrucción sobre su propio dinero, no una obligación legal del operador. En las fichas de tienda que revisan los propios desarrolladores aparecen advertencias de juego responsable, restricciones de edad y políticas de cierre de cuenta: Codere México declara en la ficha de su aplicación que opera con permiso de la SEGOB, que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente, en el pie de su página principal, advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son dos formas de decir lo mismo: la casa pone el letrero, pero el freno lo pone el usuario.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor de 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca de 85 % en apuestas con tres, como el futbol.

Esa distinción importa porque cambia por completo lo que un jugador puede esperar. Un límite de depósito fijado en una plataforma se aplica al ciclo de vida de la cuenta que él mismo abrió; cambiarlo suele pasar por una solicitud y por un plazo de espera, y el jugador que lo eleva en una mala racha solo se tiene a sí mismo de guardián. No hay techo legal que lo respalde: no aparece en la ley un límite obligatorio de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal que suspenda la actividad por un tiempo definido.

La autoexclusión voluntaria es la herramienta más dura de la lista y también la más local. El operador que la ofrece bloquea la cuenta que el jugador tiene con él. No bloquea las demás, y no hay padrón que las comunique entre sí. Quien necesite dejar de apostar por un tiempo tendrá que recorrer casa por casa, y hacerlo es más útil cuanto antes: en los primeros días, cuando todavía queda saldo, y no después de haberlo jugado.

La edad, la identidad y lo que la ley no fija

La edad mínima que un apostador ve escrita es la de las propias fichas: 18 años y más, en la de Codere y en la de Caliente Deportes, que además se presenta solo para mayores de 18 años. Ese número es una declaración de la marca, no una cifra que la ley mexicana establezca para las apuestas. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija un número. La consecuencia práctica es sencilla: la verificación la hace el operador, y el operador la documenta como quiere.

Esa verificación tiene un uso poco publicitado y muy real. Las casas verifican la identidad del usuario y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de apuestas está considerada vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exigidos no están fijados en la ley. Quien abra su primera cuenta hará bien en tener a mano identificación y comprobante antes de reclamar un retiro, no después.

Cuándo un juego deja de ser un juego

Hay señales que el propio sector reconoce y que no tienen nada que ver con ganar o perder: apostar dinero que estaba destinado a otra cosa, hacerlo para recuperar lo perdido, dejar de decirlo. Los avisos de juego responsable que las casas publican no resuelven nada por sí solos, pero son el único instrumento generalizado en un mercado donde el freno externo es voluntario. Si un jugador necesita que alguien más le cierre la puerta, en México esa puerta la cierra cada casa por separado, y ninguna lo hace por las otras.

Tratar los límites como parte del producto —y no como letra chica— cambia también la manera de comparar. Una plataforma con buenas herramientas internas pero con momios caros sigue siendo una plataforma que devuelve poco; una con momios finos y ninguna ayuda para parar sigue siendo una plataforma que confía en que el jugador se detenga solo. Las dos cosas se pesan juntas o no se pesan.

El fundamento: cómo se lee un momio

Qué significa el inverso de un momio

Un momio decimal es una multiplicación con dos lecturas. La primera es directa: el premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Mil pesos a 1.90 devuelven 1,900 pesos si la apuesta se resuelve a favor, y de esos 1,900 pesos, 900 son ganancia y 1,000 son el dinero que volvió a casa. La segunda lectura es la útil para comparar: el inverso del momio es la probabilidad implícita que el precio lleva dentro. Un momio de 1.01 equivale a 99.01 %, uno de 2.00 a 50.00 % y uno de 4.00 a 25.00 %. Un póster de 2.00 no dice que el evento pase la mitad de las veces: dice que a ese precio la casa ya considera que la mitad de las veces no pasa.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
En las apuestas deportivas, el porcentaje de pago se calcula sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma.

La probabilidad implícita es el lenguaje en el que se comparan precios de mercados distintos. Un momio de 1.50 en un partido de futbol y otro de 1.50 en la final de un torneo de tenis llevan dentro exactamente la misma exigencia estadística. Lo que cambia es la calidad de la estimación que la casa hizo, y eso no está en el número.

Momios fijos y momios variables: dos maneras de repartir el bote

Aquí conviene detenerse, porque son dos máquinas distintas vendiendo el mismo producto. En los momios fijos la casa fija el precio y actúa como contraparte del apostador: el momio rige desde el momento en que se hace la apuesta y no puede cambiarse después. Si el jugador acepta 1.85, ese 1.85 es el que se paga aunque media hora más tarde el mercado se hubiera movido con fuerza en su contra. La casa asume el riesgo del otro lado.

En los momios variables —el totalizador o parimutuel— nadie le pone precio al boleto. Los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento, cuando se reparte lo recaudado. La parte que se reparte como premios es inferior a 50 % en los operadores estatales y llega a cerca de 85 % en carreras de caballos. El jugador no negocia: acepta la porción que le toca del bote común, y esa porción nadie la sabe al firmar.

La diferencia no es de matiz. En el momio fijo el jugador compra un precio y puede calcular antes de apostar qué necesita que ocurra para que valga la pena; en el variable compra una participación en un bote cuya magnitud depende de cuánto entre todos los demás. El primero premia al que lee el mercado; el segundo, al que llega con una opinión contraria a la mayoría y acierta.

El porcentaje de pago y el margen de la casa

La casa no cobra una comisión aparte. Cobra dentro del precio, y la forma de verlo es el porcentaje de pago: qué parte de lo apostado se reparte a los jugadores en forma de premios. En apuestas deportivas se calcula sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles de un mismo mercado y dividiendo 1 entre esa suma. Con momios de 1.25, 5.00 y 10.00 en un mercado de tres resultados, esa suma de inversos da 1.10 y el pago resultante es de aproximadamente 90.91 %.

Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor de 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca de 85 % en apuestas con tres, como el futbol. Traducido al bolsillo: de cada cien pesos que se juegan en un mercado de tres resultados, unos quince se quedan del lado de la casa en promedio. No en cada apuesta; en promedio, sobre el conjunto del mercado.

Las casas calculan precisamente así sus momios: de modo que las probabilidades implícitas de todos los resultados sumen más de 100 %. Ese excedente tiene nombre, se llama overround y es la ganancia de la casa con un libro equilibrado. El margen del libro completo no es un dato que la casa publique, pero el ejemplo clásico lo muestra con claridad: un momio de 1.95 en ambos lados de una apuesta de dos resultados da un pago de cerca de 97.5 % y un margen de aproximadamente 2.5 %; con un momio de 1.80 en ambos lados, el margen sube a cerca de 10 %.

Vale la pena hacer ese cálculo con el material de este artículo. Dos resultados a 1.90 y 1.90 son un mercado parejo y no un precio cotizado, pero sirven para ver la mecánica. La suma de inversos es 1 ÷ 1.90 más 1 ÷ 1.90, o sea 1.0526. El pago es 1 entre esa suma: 0.95, 95 %. El margen es el resto, aproximadamente 5 %, y se mueve en una banda de entre cinco y seis por ciento según el redondeo con que la casa publique sus dos precios, siempre que ambos lados se muevan juntos. Un 1.90 y un 1.90 son un mercado fino para lo que se ve en el futbol mexicano; si la casa publicara 1.85 y 1.85, el pago bajaría a 92.5 % y el margen se iría por encima del 7 %. Ese par de números —lo que devuelve el mercado y lo que se queda— es el único comparativo honesto entre dos casas que ofrecen el mismo mercado.

La consecuencia para quien apuesta es incómoda y conviene decirla sin adornos. Un 5 % de margen en un mercado parejo significa que el jugador necesita acertar, sobre un volumen grande de apuestas, más veces de lo que su propia estimación sugeriría para simplemente quedar a mano. La casa no gana por acertar quién gana, gana por vender a un precio en el que la suma de probabilidades implícitas pasa de cien. En apuestas vivas el margen tiende a ser más ancho, porque el precio cambia con el partido y la casa cobra por la velocidad.

Qué se puede apostar: mercados, formatos y armado de un boleto

Apuesta sencilla, parlay y creador de apuestas

El boleto más simple es la apuesta sencilla: una sola selección, un solo momio, un solo resultado. Todo lo demás es una manera de encadenar selecciones. El parlay —también llamada combinada— multiplica los momios de las patas en un único precio, y ahí es donde el lector descubre por qué las casas lo promueven tanto. Tres selecciones a 1.90 cada una se combinan en 6.859. El precio se ve enorme y la probabilidad implícita de acertar las tres es la mitad de la mitad de la mitad: se paga como si ocurriera una vez de cada siete, y sin embargo los tres eventos tienen que caer del mismo lado.

Esa aritmética no hace al parlay una mala apuesta por definición. Lo hace una apuesta con varianza alta, en la que el margen de cada pata se multiplica junto con el precio. Quien arma un boleto de ocho selecciones con margen de 5 % en cada mercado paga ese 5 % ocho veces, y el pago acumulado se reduce por cada eslabón de la cadena. Los formatos son varios y la elección es lo que cambia el perfil de riesgo, no el resultado del partido.

El creador de apuestas —“Crea Tu Apuesta” en Betway, “Crear apuesta +” en bet365 México, “crea tu apuesta” en la aplicación de Caliente Deportes— existe precisamente porque hay jugadores que quieren armar sus propias combinaciones a partir de selecciones que el catálogo estándar no ofrece juntas. La herramienta es buena; el uso que se le da casi nunca es el que conviene, porque invita a sumar.

Mercados con hándicap, más/menos y jugadores

El mercado de resultados —el 1X2 de toda la vida— es el más visible y casi nunca el más caro. El hándicap corrige una diferencia esperada para igualar el precio de los dos lados: en lugar de apostar a quién gana, se apuesta a que gane por más de cierta cantidad, o a que no pierda por tanto. El mercado de más/menos —over/under— se juega sobre eventos en lugar de sobre ganadores, y eso cambia por completo la información que un apostador necesita: no hay que saber quién es mejor, hay que saber cuántos goles, cuántos puntos, cuántas carreras se van a producir.

El catálogo de apuestas a jugadores —apuestas a jugadores— se ha vuelto la parte más amplia del programa de varias casas mexicanas. Betcris destaca en su ficha el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Cada uno de esos nombres es un producto distinto con su propio margen interno, y ahí está la trampa de la comparación: una casa puede mostrar 1X2 competitivo y cobrar generosamente en los mercados de jugador del mismo partido, porque el catálogo no es un precio sino un conjunto de precios.

Qué mercados tiene cada casa y con qué profundidad es, por eso, una pregunta distinta de cuántos mercados tiene. Sobre la profundidad de la oferta de mercados en la mayoría de las plataformas que aparecen en el comparativo, lo que se puede decir con certeza es poco; lo que se puede hacer es revisar el programa de apuestas de cada una, en la sección en vivo del partido que al lector le interesa, antes de abrir cuenta. Un catálogo profundo en la liga local y pobre en la liga extranjera es lo normal, y se descubre en dos minutos de navegación.

Retiro anticipado, transmisión en vivo y momios mejorados

El retiro anticipado —cash out— permite cerrar una apuesta antes de que el evento termine, cobrando una liquidación que la casa calcula en ese momento. Es una venta, no un regalo: la cifra que se ofrece incorpora el margen y el estado del partido, y una apuesta perdiendo se ofrece a unos pesos, mientras una ganando se ofrece por debajo de lo que pagaría al final. La herramienta tiene sentido para quien ya no quiere cargar con el riesgo; es mala idea para quien cerró por nervios cuando iba ganando. bet365 México ofrece retiro anticipado parcial o total en su aplicación, y Betcris lo destaca como parte de su catálogo de funciones.

La transmisión en vivo cumple otra función: es la información que hace jugable la apuesta en vivo. Campobet cubre futbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego, según la ficha de su aplicación, y Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo junto con creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Ver el partido y apostar sobre él en la misma pantalla reduce la asimetría de información, aunque no la elimina: la casa ve lo mismo que el apostador y ajusta el precio más rápido de lo que muchos alcanzan a reaccionar.

Los momios mejorados —“Superaumentos” en bet365 México, las categorías “Super” y “Ultra” en Betway, los momios mejorados que aparecen tanto en Codere como en Betano— son un precio por encima del que la casa tendría normalmente, aplicado a mercados que ya eligió. Suelen venir con condiciones de importe y de mercado, y sirven como termómetro: una casa que los anuncia con frecuencia compite por volumen en eventos concretos, no por precio general. El jugador que solo apuesta mejorados está jugando en una vitrina, no en el catálogo.

La calculadora de momios y para qué sirve de verdad

Una calculadora de momios convierte cualquier combinación de precios decimales en tres cosas: el pago total, la ganancia neta y la probabilidad implícita conjunta. Para una apuesta sencilla es trivial. Para un parlay es imprescindible, porque el momio combinado se calcula multiplicando los momios de todas las patas, y ahí la cifra crece a un ritmo que engaña: seis selecciones a 1.90 dan 47.04, y la probabilidad implícita de esa cadena es 1 entre 1,90 elevado a la sexta, un 2.1 % antes de contar el margen de cada mercado.

La segunda utilidad de la calculadora es menos evidente y más valiosa: sirve para medir el margen de una casa. Si se toman los momios de un mercado de dos resultados y se les pasan el inverso y la suma, el resultado permite comparar dos operadores sobre el mismo partido y el mismo mercado, sin importar sus promociones. Es el método que aparece más arriba a propósito: el comparativo que sirve no es el de los bonos, es el de los precios del mercado que el jugador realmente va a jugar.

La comparativa: nueve casas bajo permiso mexicano

Antes de la tabla hay que decir qué es y qué no es este comparativo. Las nueve plataformas que aparecen operan en México al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación, la SEGOB, tramitado a través de un permisionario con establecimiento físico, porque el permiso es la figura legal y no existe una licencia digital independiente. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que cada número de permiso viene de lo que la propia marca muestra en su pie de página o de lo que recopila un sitio de comparación, y así está consignado: según la fuente, no confirmado oficialmente. Las compilaciones se contradicen entre sí en algunos casos, y donde eso ocurre no se imprime número. No se trata de un ranking ni de una recomendación: un permisionario puede operar varias marcas, y una marca ausente de esta lista no está por eso sin permiso.

Casa de apuestas Estatus de permiso SEGOB, según la fuente citada Lo que dice su propia ficha o su pie de página
Codere Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio apuestas-legales; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); no confirmado oficialmente La ficha de su aplicación declara operar con permiso de la SEGOB, uso limitado a mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según el sitio apuestas-legales, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; titular Entretenimientos Naturales; la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V.; no confirmado oficialmente Sin datos sobre el detalle de su programa de apuestas en lo consultado
Betway Permiso SEGOB número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente Su aplicación anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente Sin datos sobre el detalle de su programa de apuestas en lo consultado
Strendus Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, cuyas compilaciones difieren sobre el titular; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads; no confirmado oficialmente Sin datos sobre el detalle de su programa de apuestas en lo consultado
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario; número no impreso porque el pie del sitio propio y la tabla del propietario no coinciden; titular Producciones Móviles; no confirmado oficialmente Su aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente Sin datos sobre el detalle de su programa de apuestas en lo consultado
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); no confirmado oficialmente Su pie de página prohíbe los juegos con apuestas a menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable; la aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario; número no impreso porque las compilaciones se contradicen y uno de los números citados es el que aparece en el pie de Betcris para Producciones Móviles; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; no confirmado oficialmente Sin datos sobre el detalle de su programa de apuestas en lo consultado

Hay una lectura que la tabla no da y que conviene hacer en voz alta. Cuatro de las nueve casas muestran su programa de apuestas en la ficha pública de su aplicación —Codere, Betway, Betcris y Caliente— y cinco no lo detallan ahí. Eso no significa que esas cinco no tengan programa; significa que quien quiera compararlas tiene que ir a mirar el catálogo dentro del sitio, partido por partido, antes de registrarse. La ausencia de datos en una compilación no es información sobre la casa, es información sobre la compilación.

La segunda lectura es sobre los permisos. Ninguno de los nueve números está confirmado oficialmente, y en dos casos —Betcris y Pickwin— no hay número que imprimir porque las fuentes consultadas se contradicen entre sí. Es exactamente el estado del mercado: la autoridad supervisa, cobra y sanciona, pero el registro público de sitios autorizados no está abierto, y la consecuencia es que la verificación termina recayendo en el jugador. Quien quiera comprobar un permiso puede hacerlo por dos vías razonables: leer el pie de página del propio sitio, donde el permisionario y su número deben aparecer, y comparar ese número con el nombre del titular, porque el permisionario es la persona moral que tiene el permiso y la marca es lo que se anuncia. Cuando el número del pie y el nombre del titular no cuentan la misma historia, la pregunta correcta no es cuál de los dos está mal, sino qué relación tiene la marca con ese permisionario.

Codere: el catálogo más ancho entre las que sí publican su oferta

Codere es la casa que mejor documenta su propio producto en la ficha pública de su aplicación, y eso en un mercado donde cinco de nueve no dicen nada es una ventaja informativa antes que deportiva. Declara más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La declaración de permiso, la restricción a mayores de 18 años, los avisos de juego responsable y las políticas de cierre de cuenta aparecen en esa misma ficha, y las políticas de cierre merecen una segunda lectura: son la herramienta de autoexclusión de la casa, con las condiciones que ella misma fija.

El permiso que se le atribuye viene de un sitio de comparación —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V.— y no está confirmado oficialmente. Dos números de permiso para una marca suelen indicar una historia larga y varias etapas de autorización, algo coherente con un grupo con presencia física en el país. Nada de eso cambia el precio de un mercado, pero sí cambia a quién se le reclama si algo falla.

Quien compara catálogos antes de comparar precios encontrará aquí la lista más larga del grupo. Cuarenta mercados en un partido de la liga local no son lo mismo que cuarenta mercados repartidos entre veinte ligas, y esa diferencia solo se ve entrando a mirar. La ficha promete amplitud; la profundidad de cada mercado es lo que el jugador tiene que comprobar por su cuenta.

1xBet: catálogo enorme, papeles cruzados

1xBet tiene fama de programa gigantesco, y la parte incómoda está en el registro, no en el catálogo. El permiso que se le atribuye es el DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según el sitio apuestas-legales, una fuente que declaró no haber podido confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la DGJS. Y hay un detalle que no cuadra: la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular que nombran las compilaciones.

Eso no convierte a la marca en ilegal, porque un permisionario puede operar varias marcas y la estructura societaria de un grupo puede tener varias capas. Lo que hace es trasladar la pregunta al jugador: si la razón social que aparece en la tienda de aplicaciones no es la que tiene el permiso, la relación entre las dos es lo que el apostador debe entender antes de depositar, y esa relación no aparece en ningún anuncio. Para quien solo quiere ver cuántos mercados tiene un partido de la Liga MX, la plataforma responde bien. Para quien quiere saber a quién le está confiando su saldo, el pie de página y el nombre del titular son la lectura obligatoria.

Betway: dos mil eventos por semana y un club de apuestas gratis

Betway vende volumen por semana, no precio por mercado: más de 2,000 eventos semanales, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El permiso que se le atribuye es el número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., y no está confirmado oficialmente. El titular es revelador: un permisionario de frontón, el deporte de pelota vasca que tiene su propia tradición de apuestas en México, operando una marca deportiva internacional.

El club de apuestas gratis semanales es la parte que exige más atención. Una apuesta gratis no es dinero: su importe normalmente no se devuelve junto con la ganancia, así que su valor real es menor que su cara. Un jugador que recibe una apuesta gratis de 100 pesos a momio 2.00 no cobra 200 pesos, cobra 100 —la ganancia de la apuesta, no el importe— porque los 100 pesos de la apuesta gratis no eran suyos. Ese es el punto que conviene tener claro antes de contar las recompensas como parte del precio.

Con 2,000 eventos por semana el catálogo cubre a casi cualquier apostador, y quien busque variedad encontrará de sobra. Lo que no encontrará es una razón para creer que su precio promedio sea mejor que el de la casa de al lado; para eso hay que comparar mercado por mercado, y eso la ficha no lo dice.

Novibet: el permiso con más letras y menos vitrina

Novibet aparece con un permiso de nomenclatura larga —DGJS/DCRCA/1121/2020— atribuido por casasdeapuestaslegales.mx a Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial. La sigla DCRCA en el número sugiere una etapa posterior del trámite respecto a los números más antiguos de otras marcas, aunque el dato como tal no está confirmado. La ficha de su aplicación no entra en el detalle de su programa de apuestas.

Para un jugador que llega buscando momios, esto significa una cosa concreta: la comparación con Novibet hay que hacerla dentro del sitio, con el catálogo abierto y un mercado delante. No hay atajo publicitario, y eso no es necesariamente malo. Una casa que no gasta en vitrina puede ser una casa que compite en el precio, o una que no invierte en producto; la única forma de saber cuál de las dos es abrir dos pestañas y comparar el mismo partido.

Strendus: tres permisos y un titular que las fuentes no se ponen de acuerdo en nombrar

Strendus carga tres números de permiso según casasdeapuestaslegales.mx —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y las compilaciones no coinciden sobre el titular: unas nombran a Atracciones y Emociones Vallarta y otras a New Ads. Nada confirmado oficialmente, y la propia ficha de la aplicación no detalla el programa de apuestas.

Tres permisos en el nombre de una marca sugieren una operación construida por acumulación, con autorizaciones pedidas en momentos distintos. Eso no es un problema en sí: el Reglamento exige cuentas trimestrales y anuales auditadas a los permisionarios de apuestas remotas, junto con fianzas y reportes de operaciones sospechosas, y una estructura de varios permisos es una forma de separar líneas de negocio. El problema es de información: cuando dos compilaciones nombran a dos titulares distintos, el jugador que quiera identificar a la persona moral responsable tendrá que leer el pie del sitio y quedarse con lo que ahí aparezca.

Betcris: el catálogo más completo de herramientas para armar y deshacer

Betcris es la casa que mejor combina dos cosas que rara vez van juntas: armar boletos complejos y salirse de ellos. Su aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. En un mercado donde la ficha pública es escasa, esta lista es la más útil para saber qué se está comprando antes de abrir cuenta.

El parlay del mismo juego merece una advertencia que no es de Betcris sino del producto: correlaciona las patas. Un boleto que combina que un equipo gane y que marque más de dos goles une dos eventos que no son independientes, y la casa cobra esa correlación en el precio. El resultado es un momio combinado que parece generoso y que ya descuenta que si una pata cae, la otra tiene más probabilidades de caer también. No es un error de la casa; es la razón por la que ese momio no se puede comparar con multiplicar dos precios de mercados separados.

El registro de Betcris es el caso más claro de la contradicción entre fuentes: el número que aparece en el pie del propio sitio y el que publica la tabla del propietario no coinciden, y por eso no se imprime ninguno. Quien deposite aquí debe saber que la identificación del permisionario exige una lectura más cuidadosa de lo que sería razonable pedirle a un apostador común.

Playdoit: un permiso del ciclo viejo y una ficha muda

Playdoit opera con un número con formato antiguo —DGAJS/SCEVF/P-02/2005— según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México, sin confirmación oficial. Un permiso de 2005 pertenece al ciclo anterior a la reforma del Reglamento de noviembre de 2023, que reordenó el marco de autorización, control e inspección de los juegos con apuestas y los sorteos. Que la marca siga operando bajo ese número no la pone en falta; indica que su autorización es anterior a la reorganización.

Su ficha pública no detalla el programa de apuestas, así que la comparación se hace, de nuevo, dentro del sitio. Para quien ya tiene cuenta en otra casa, la pregunta útil es si el catálogo de Playdoit ofrece algo que la suya no tenga —mercados locales, deportes poco cubiertos, precios en ligas específicas— y eso no se responde con un anuncio.

Caliente: el permiso que la propia casa muestra y la marca más reconocida del grupo

Caliente es la única de las nueve cuyo número de permiso aparece en fuente propia: DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente). La sigla DGG y el año 97 lo colocan entre los permisos más antiguos del grupo comparado, lo que es coherente con la trayectoria de la marca en el mercado mexicano. Sigue sin estar confirmado oficialmente, porque la lista de la DGJS no pudo abrirse.

Su pie de página hace lo que corresponde: advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La aplicación Caliente Deportes va más lejos en producto: transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y una restricción explícita a mayores de 18 años. La combinación de transmisión en vivo y apuestas en el mismo teléfono es la característica que más cambia la experiencia de un apostador en vivo, y es también la que más exige disciplina: el partido se ve, el precio se mueve y el boleto está a un toque.

Que el permiso se muestre en el sitio propio es un detalle de transparencia, no una garantía. Un número en un pie de página no verificado contra el registro oficial es exactamente lo que es: una declaración de la marca. Que sea la marca la que lo ponga a la vista facilita el trabajo de quien quiera comprobarlo.

Pickwin: el número que aparece en el pie de otra casa

Pickwin es el caso más instructivo del comparativo. Según blog.pickwin.mx y el sitio apuestas-legales, los números de permiso se contradicen: una compilación le asigna DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares según las fuentes. Y hay un detalle que conviene subrayar: el número que una de las compilaciones le atribuye es el mismo que aparece en el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. No se imprime ninguno.

Ese cruce no prueba nada por sí solo y no se debe presentar como prueba. Un permisionario puede operar varias marcas, de modo que compartir titular es legal y frecuente. Lo que sí prueba es que la trazabilidad de las marcas mexicanas es difícil incluso para quien la busca, y que un jugador que quiera saber quién responde por su saldo tiene que leer el pie del sitio que usa, no la tabla de un tercero. La ficha pública de Pickwin tampoco detalla el programa de apuestas.

El panorama: cómo se ve el mercado mexicano de los momios

México es un mercado de momios fijos, casi sin totalizador, y esa es la primera cosa que un apostador formado en carreras o en quinielas debe desaprender. En el momio fijo la casa es la contraparte y el precio se congela al firmar el boleto: el momio rige desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después. No hay bote común, no hay reparto entre jugadores, y el premio no depende de cuánto entró al mercado. Depende de un número que ya estaba escrito.

El ciclo del boleto tiene cuatro momentos y cada uno tiene su propia letra chica. En el primero, la selección: se elige el mercado y el precio. En el segundo, la confirmación: el momio queda fijado, y las casas que ofrecen retiro anticipado abren la puerta a salir antes del final. En el tercero, el evento: las apuestas en vivo ajustan precios con el partido en marcha y suelen pagar un poco peor que el mismo mercado antes del inicio, porque el riesgo de la casa es mayor y el tiempo para reaccionar es menor. En el cuarto, la liquidación: si la apuesta se resuelve a favor, el premio es la cantidad apostada por el momio, y de ahí en adelante empieza el trámite bancario.

Ese cuarto momento es donde muchos apostadores se llevan la primera sorpresa. Los métodos de pago que las casas mexicanas nombran en sus fichas y en sus pies de página son tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vales de efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos, y los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador. La coincidencia de nombre no es un formalismo: es control de identidad, y explica por qué la verificación documental conviene hacerla antes de la primera apuesta y no antes del primer retiro.

Hay una restricción que en México aparece poco y que conviene tener presente: el Reglamento no prevé una bolsa de apuestas. Una plataforma donde los jugadores se apuestan entre sí no tiene figura en las disposiciones revisadas, y este texto no afirma que exista una en el país. Quien la busque encontrará mercados en el extranjero, sin permiso mexicano detrás.

Sobre la profundidad del catálogo, el patrón del mercado es desigual. Las casas que publican su oferta hablan de decenas de deportes y de miles de eventos por semana; las que no publican nada existen igual y operan igual. La diferencia para el lector no está en el número de mercados sino en la probabilidad de encontrar el mercado que busca. Un apostador de futbol mexicano, uno de tenis y uno de deportes electrónicos tienen los mismos nueve nombres delante y tres respuestas distintas sobre cuál les conviene, y ninguna de esas respuestas sale del anuncio.

Permiso, no licencia: quién autoriza en México

La palabra exacta es permiso, y la distinción no es un capricho. En México no hay licencia digital independiente: no existe un estatuto que nombre las apuestas en línea, y la práctica reportada es que los sitios operan al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario con establecimiento físico, que puede ser un hipódromo, un galgódromo o un frontón, o bien un centro de apuestas remotas. Un permisionario puede operar varias marcas. El instrumento es un acto administrativo temporal y no es transferible, según el artículo 31 del Reglamento.

La autoridad que lo emite es la Dirección General de Juegos y Sorteos, dependiente de la SEGOB, y sus facultades están escritas: autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, e instruye los procedimientos sancionadores. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice en su artículo 2 que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida, y en su artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. La ley que está detrás es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que prohíbe en el país los juegos con apuestas y los sorteos salvo los expresamente autorizados, faculta a la SEGOB para otorgar permisos e inspeccionar en su artículo 7, para clausurar establecimientos sin autorización en el artículo 8, prohíbe que un establecimiento quede cerca de escuelas o centros de trabajo en el artículo 9 y establece la colaboración de estados y municipios en el artículo 10.

Los tipos de permiso relevantes son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28. Aquí aparece la pieza que sostiene a las marcas digitales: los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. En el artículo 29 quedan las obligaciones del permisionario de apuestas remotas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza.

La consecuencia para el lector es directa y no tiene vuelta. Cuando un sitio mexicano dice “operamos con permiso de la SEGOB”, lo que está diciendo es que hay una persona moral con un permiso de establecimiento autorizado detrás de una marca. La marca es lo que se anuncia; el permiso es de otro y no es transferible. Por eso el número y el nombre del titular importan tanto, y por eso la ausencia de un registro público abierto se nota más en este mercado que en otros: la autoridad no publica una lista consultable, las compilaciones se contradicen y el jugador termina verificado a mano lo que debería poder consultar en un minuto.

Sobre el registro de permisos hay un dato de contexto que vale la pena: el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes —136 en uno, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—, así que aquí no se afirma ninguna cifra. Quien quiera saber cuántos operadores autorizados hay en el país no tiene hoy una fuente oficial que lo responda.

Qué se puede apostar y qué no tiene regla propia

Las apuestas deportivas son posibles solo a través del permiso de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los deportes electrónicos y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados, lo que no significa que estén prohibidos: significa que no hay una disposición específica que los regule aparte del permiso que cubre la actividad. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el cruce de apuestas, del que los menores de edad nunca pueden participar, según el artículo 5. No se encontró una restricción por eventos —ligas menores, competencias de menores— ni una provisión sobre bolsas de apuestas, y por eso este texto no afirma que exista una en el país. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

La reforma es un capítulo aparte y hay que decirla con precisión. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según un reporte del 13 de octubre de 2026. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es una propuesta sin efecto. Nada de eso cambia hoy las reglas que un apostador enfrenta.

Impuestos: el IEPS de la casa y la retención del premio

El impuesto del operador es el IEPS. La Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026 elevó la tasa desde el 30 % anterior. El mismo inciso alcanza los juegos en línea realizados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en casos de incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida con claridad: el texto legal dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso aquí no se afirma que sea 50 % de lo apostado ni 50 % de los ingresos brutos.

Para el jugador, lo que importa es la retención del premio. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del Impuesto sobre la Renta. La persona que paga retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si el impuesto estatal excede 6 %. La retención es pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración a la que está obligado; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que da un total cercano al 7 % según un reporte secundario, y los premios que superan 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual, también según reporte secundario. El operador entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados.

Una advertencia que no se puede dejar fuera: los artículos citados hablan de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento fiscal de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y la única respuesta honesta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de contar con ese dinero.

Bloqueos, amparos y el estado que cambia

El mercado mexicano tiene una capa de inestabilidad que ninguna tabla de momios refleja. El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente permitido y el artículo 8 de la ley de 1947 faculta a la SEGOB para clausurar establecimientos sin autorización; la Secretaría ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal específica para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida.

Los hechos, con fecha, porque sin fecha no significan nada. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo no relacionado con apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx; y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.

Nada de eso permite decir si esas plataformas están abiertas o cerradas hoy, y este texto no lo dice. Lo que sí se puede afirmar es la consecuencia práctica para un apostador: quien tenga saldo en un operador bloqueado puede encontrarlo congelado mientras el litigio sigue, y no hay mecanismo de compensación automática. Que un sitio mexicano con permiso esté activo es hoy una situación protegida por un permiso y, en algunos casos, por un amparo.

Vale la pena decir qué no está establecido, porque la ausencia también informa. No hay multa ni delito establecido para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, y este texto no afirma ni una sanción ni una exención. La comparación honesta entre las dos zonas del mercado se puede hacer sin adornos: una marca con permiso mexicano trae detrás una sede legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y de lavado de dinero y un CFDI de retenciones; una marca offshore no trae nada de eso, y el saldo en un operador bloqueado puede congelarse. En ninguno de los dos casos hay un registro nacional de autoexclusión. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y la zona offshore es, para el jugador mexicano, un territorio sin protección local.

Preguntas frecuentes sobre los momios de las apuestas

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta?

El premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio que estaba fijado al confirmar el boleto. Mil pesos a 2.10 devuelven 2,100 pesos: 1,100 de ganancia y 1,000 de vuelta. En un parlay los momios de las patas se multiplican en un solo precio, y cada pata añadida sube el pago y baja la probabilidad implícita de acertar el conjunto.

¿Cómo se nota el margen de la casa dentro de los momios?

Se nota sumando los inversos de los momios de todos los resultados del mismo mercado. Si esa suma pasa de 1, el excedente es el margen. En un mercado parejo a 1.95 y 1.95 el pago ronda 97.5 % y el margen 2.5 %; a 1.80 y 1.80 el margen se va cerca del 10 %.

¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay una lista pública consultable, así que la comprobación se hace a mano. Conviene leer el pie de página del propio sitio, donde deben aparecer el permisionario y su número de permiso, y verificar que el nombre del titular corresponda a la persona moral que lo tiene. La palabra correcta es permiso, no licencia.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Los límites se fijan dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable o de configuración de cada plataforma, y son una instrucción del jugador al operador, sin respaldo de un techo legal. No existe un registro nacional de autoexclusión, así que cada casa bloquea solo su propia cuenta y conviene pedir el bloqueo antes de recargar saldo.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

Sí, y los retiene quien paga el premio. La retención es de 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y de 21 % si lo excede; la Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre los premios, lo que da cerca de 7 % en total. El operador entrega un CFDI de retenciones y el premio puede requerir declaración anual.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?

En una casa sin permiso no hay sede legal mexicana, ni controles de identidad y de lavado de dinero, ni CFDI de retenciones, ni autoexclusión que el jugador pueda pedir dentro del marco mexicano. Un operador bloqueado puede congelar saldos, y no hay mecanismo de compensación. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.

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