Goles, líneas y momios: guía para elegir casa de apuestas con los ojos abiertos

Updated noviembre 2026
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Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos citados se verificaron contra los pies de página de cada casa y contra compilaciones públicas de la Dirección General de Juegos y Sorteos, cuyo listado oficial no está abierto al público.

En el Super Bowl XXXIX, la mayoría de los casinos de Las Vegas fijó el total en 46.0.

Apostar a goles es la forma más simple y más engañosa de apostar que existe. La más simple porque el mercado no pregunta quién gana, ni quién juega mejor, ni si el técnico se equivocó en el cambio al minuto 70: pregunta cuántos balones terminan dentro de la portería. La más engañosa porque las líneas que se ven en el boleto —0.5, 1.5, 2.5, 3.5— parecen un detalle y en realidad son la apuesta entera. Entre 2.5 y 3.5 no hay medio gol de diferencia: hay una pregunta distinta, un momio distinto y una cuota de acierto distinta.

Quien busca qué son las apuestas deportivas sobre goles en México suele llegar con una idea concreta: vio un partido, vio que el total del mercado estaba en 2.5 y quiere saber cómo se cobra eso. La respuesta no está en la app. Está en entender que la casa fija una cifra, el apostador elige de qué lado ponerse, y el resultado del partido decide por él. De ahí en adelante todo son matices: la línea, el momio, el margen escondido, el permiso que tiene o no tiene la casa que ofrece el mercado.

El camino que sigue este texto va de lo que no se puede negociar a lo que sí. Primero el marco legal, porque en México el detalle no es un trámite: no cualquiera puede tomar una apuesta legalmente, y la palabra correcta para lo que autoriza una casa es permiso, no licencia. Después las salvaguardas que la ley mexicana no impone y que cada casa ofrece por su cuenta, con lo que eso significa para quien deposita. Luego los mercados de goles uno por uno, con la aritmética que los hace comparables. Después el procedimiento real de apostar, del registro al retiro. Después las nueve casas que sí trabajan con permiso de la Secretaría de Gobernación, cada una con lo que le toca. Y al final una lectura de conjunto: qué elegir según el tipo de apostador que uno es, porque no hay una sola respuesta buena para todos.

Normativa: qué se puede apostar en México y quién lo autoriza

Un país que prohíbe y luego permite excepciones

La Ley Federal de Juegos y Sorteos data del 31 de diciembre de 1947 —publicada en el Diario Oficial de la Federación— y su lógica es la de un país que prohíbe primero y autoriza después. Prohíbe en territorio nacional los juegos con apuesta y los sorteos, y permite únicamente aquellos que la propia ley o sus reglamentos prevén de manera expresa. No es un marco que tolera; es un marco que exceptúa. Quien lee el texto por primera vez se sorprende: no hay una sección que diga “las apuestas deportivas en línea se regulan así”. Simplemente no está.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra todavía más la puerta. Su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista de forma expresa en el propio Reglamento queda prohibida. Es una cláusula de cierre, no de apertura: no hay zona gris donde inventar un producto nuevo. El artículo 1 reserva la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuesta al ámbito federal, con excepción de los de la Lotería Nacional. Y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal a favor de una persona permisionaria.

Esa temporalidad conviene leerla despacio. Un permiso no es un título de propiedad sobre un mercado: es una autorización que se otorga, se modifica, se condiciona y se termina. El artículo 31 añade que los permisos son intransferibles, y el artículo 29 pone obligaciones al permisionario de apuestas remotas —cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y garantía—. Todo eso, en la letra pequeña, es lo que separa a una casa con permiso de un sitio que simplemente cobra depósitos.

El permiso, no la licencia

Aquí conviene ser precisos, porque la imprecisión es la que hace que un apostador crea estar protegido cuando no lo está. En México se habla de permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a un permisionario, no de licencia. Las licencias existen, pero son de otras jurisdicciones: un sitio con licencia de Curazao no está por eso autorizado en México. Son dos cosas distintas y la diferencia importa el día que algo sale mal.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y sustancia los procedimientos de sanción. Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28 del Reglamento. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas.

Ahora el punto incómodo: no existe un estatuto que nombre las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio en línea no obtiene un permiso digital propio, sino que opera al amparo del permiso de un permisionario autorizado. De ahí que muchas marcas extranjeras trabajen con un permisionario local, y que un mismo permisionario llegue a operar varias marcas. No es un tecnicismo: explica por qué los números de permiso que aparecen en los pies de página corresponden a veces a empresas que el apostador nunca había oído nombrar.

Los límites expresos están en los artículos 7 a 10 de la ley: la Secretaría otorga permisos e inspecciona, clausura los locales no autorizados, y ningún establecimiento puede situarse cerca de escuelas o centros de trabajo, con la colaboración de estados y municipios. El artículo 5 del Reglamento prohíbe que los menores de edad entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y que participen en el cruce de apuestas. Leyendo los artículos, no hay una regla separada para apuestas en vivo, deportes virtuales, esports ni tipos de apuesta concretos: tampoco hay norma que restrinja partidos de ligas menores o de menores de edad. No se encontró disposición alguna sobre una bolsa de apuestas mexicana, y desde luego no se puede decir que exista una. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por el propio artículo 1.

Un listado oficial que nadie puede abrir

Este es el punto donde cualquier guía honesta se queda corta, y conviene decirlo antes de que el lector lo descubra solo. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF con los sitios autorizados. Ese documento no se ha podido abrir para esta fecha. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas disponibles al público se contradicen entre sí: un reporte habla de 136, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx.

Con datos así no se publica un número. Por eso ningún número de permiso aparece aquí como confirmado oficialmente. Todos van con la fuente que los sostiene —el pie de página de la propia marca o una compilación de terceros— y con la advertencia de que la confirmación oficial está pendiente. Las compilaciones se contradicen entre ellas en varios casos, y cuando lo hacen, el número no se imprime. Un lector desconfiado tiene razón en desconfiar.

Las marcas que hoy están apagadas

Una guía sin fecha de caducidad es una guía que miente. El caso más visible es el de bet365 México y Betano —esta última propiedad de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego—. Ambas quedaron bloqueadas desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas e identificó 13 casinos en la operación del 11 y 12 de noviembre de ese año. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026 —según una sola fuente— un tribunal federal suspendió la orden de la Secretaría contra ambas marcas.

Con ese historial, la única forma de escribir sobre el estado de esas dos casas es con la fecha pegada a la frase. Hoy están apagadas; mañana el expediente cambia. Además, en 2026 se clausuraron alrededor de 20 casinos físicos. Sobre el dominio de bloqueo, conviene no exagerar lo que la ley dice: la Secretaría ha reforzado su facultad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, pero una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal del artículo 18-H BIS de la Ley del IVA en adelante no está establecida con claridad.

Lo que no está establecido, y por qué importa decirlo

¿Y el apostador que pone dinero en un sitio sin permiso? Ni una multa ni un delito por apostar en un sitio sin autorización está establecido. Tampoco su exención. Lo que sí se puede comparar es lo que cada camino ofrece en la práctica.

Una casa con permiso mexicano trae consigo un domicilio legal en el país, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identificación y de prevención de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Una casa del exterior no trae nada de eso. Y —esto es lo que ningún folleto publicita— los saldos que un apostador tenga en un operador bloqueado pueden quedar congelados. No hay registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos, así que ese instrumento no es un criterio de elección: no existe.

La reforma que todavía no es ley

En octubre de 2026 —reportado el día 13— la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado, y por lo tanto no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es una propuesta, nada más. Cualquiera que anuncie “la nueva ley de apuestas” está anunciando un borrador.

Juego responsable: lo que la ley no impone y cada casa decide por su cuenta

El hueco donde debería estar el registro

En muchos mercados regulados, el apostador con un problema tiene un botón público: se inscribe en un registro nacional de autoexclusión y ninguna casa autorizada puede aceptarlo. En México ese registro no existe. No hay norma estatutaria que fije un límite de depósito ni un límite de pérdida, ni una cuenta de exclusión temporal. La palabra autoexclusión aparece en el vocabulario de las casas, sí, pero como herramienta voluntaria e interna de cada operador, no como registro público al que una casa esté obligada a consultar.

Esa ausencia cambia por completo el significado de las herramientas que uno ve en la app. Un límite de depósito configurado en una casa no se comunica a las demás. La autoexclusión que se activa en una marca no impide abrir cuenta en otra, ni en la misma tarde. Es protección de una sola puerta, y el apostador que la necesita suele tener más de una.

Dieciocho años: la regla que la ley no numera

El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y que participen en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. Los 18 años son lo que cada marca dice de sí misma. La ficha de la app de Codere México indica que el uso está limitado a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx señala que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La app Caliente Deportes repite la restricción de 18 años.

Dicho de otro modo: la edad mínima que un apostador lee en la pantalla es una política de la casa, no un número que la ley mexicana haya establecido. Que todas coincidan en 18 no convierte la coincidencia en estatuto.

Identificación, dinero y rastro

Las casas verifican a sus usuarios —el procedimiento que en la industria se llama KYC— y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de apuestas está catalogada como vulnerable frente a la ley de prevención de lavado de dinero. Los documentos concretos que una casa puede exigir no están establecidos en un estatuto; cada operador arma su lista.

Sobre los métodos de pago, la ley tampoco dice nada. Lo que hay es lo que cada casa declara: tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos. Los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador, y el operador emite el CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. El uso de criptomonedas en marcas con permiso no está establecido, y esta página no va a suponer que exista o que no exista.

La publicidad presenta la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable, según un reporte secundario. Sobre límites de horario en radio y televisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— lo que hay son iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influentes y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Ninguna regla estatutaria sobre bonos se encontró. Lo que sí ocurrió, tras la subida del IEPS, es que los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto: la letra pequeña cambió sin que cambiara la ley.

Cómo se ponen límites de verdad

El camino práctico es este. Durante el registro, o después desde la configuración de la cuenta, la casa ofrece límites de depósito, pausas y autoexclusión interna; se fijan antes de necesitarlos, porque poner un techo cuando ya se perdió el control es una decisión que rara vez se toma bien. El límite más útil no es el de depósito sino el de pérdida o el de tiempo, por la razón evidente de que hay formas de depositar sin que el depósito parezca depósito. Y como no hay registro nacional, la protección del apostador es tan ancha como el número de casas en las que tenga cuenta. Si el problema es serio, la ayuda no está en la app: está en un profesional. Ese es el otro camino que existe, y quien lo necesita no lo va a encontrar dentro del producto.

Mercados de goles: de la línea de 0.5 al hándicap

La apuesta más/menos y el empate que devuelve el dinero

Una apuesta más/menos —over/under, O/U, o simplemente “total”— es aquella en la que la casa fija una cifra para una estadística del juego y el apostador elige si el resultado real será mayor (más, over) o menor (menos, under). La estadística más común en este tipo de apuesta es la suma de los puntos o goles de ambos equipos. En futbol, el mercado que un apostador ve con más frecuencia es el total de goles del partido completo, pero el mismo mecanismo se aplica a los goles de un equipo concreto, a la primera mitad o a un tramo del encuentro.

El detalle que se pasa por alto con más frecuencia es el empate. Si el resultado final coincide exactamente con la línea —el partido termina 2 a 0 y la línea era 2.0—, la apuesta es un empate (push) y se devuelven todas las cantidades apostadas. No se gana, no se pierde, el dinero regresa. Ese mecanismo es la razón por la que existen líneas con medio gol: 2.5 no puede empatarse jamás, y por eso el apostador que quiere una respuesta limpia, sí o no, prefiere las líneas partidas por la mitad.

La línea debe ser el primer filtro, y de hecho es el filtro que decide el resto. Quien juega el menos de 0.5 goles necesita que el partido sea un cero a cero para cobrar: un solo gol lo elimina. Quien juega el más de 3.5 necesita cuatro goles, ni uno menos. La distancia entre esas dos posiciones es enorme, y sin embargo el mismo menú de línea las presenta juntas, en una columna, con la misma tipografía. El boleto no distingue la dificultad; el momio sí, y ahí está la pista.

Un ejemplo histórico sirve para mostrar que la línea no siempre se acierta por lógica. En el Super Bowl XXXIX, la mayoría de los casinos de Las Vegas fijó el total en 46.0; la suma de puntos fue 45 y ganó el “menos”. Por un punto. Un mercado que estuvo a un solo punto de lado y medio —es decir, de que el empate fuera una devolución— según la línea que cada casa hubiera fijado.

Las líneas de medio gol y las que van a cuartos

Entre las líneas más buscadas están las de 0.5, 0.75, 1.25, 1.5 y 2.5 goles. Las de medio gol, como 0.5 o 2.5, no admiten empate: el partido o pasa de la cifra o no pasa. Las de 0.75 y 1.25 no son líneas simples sino líneas partidas: la apuesta se divide en dos mitades iguales entre la línea inmediata inferior y la superior, de modo que una parte puede ganar y la otra empatar o perder, y el resultado es un pago mixto. Quien apuesta el más de 0.75 goles está poniendo la mitad del dinero al más de 0.5 y la otra mitad al más de 1.0.

Ese desdoblamiento no es un adorno de la casa. Es una manera de mover la pregunta sin mover las líneas redondas, y explica por qué dos apostadores que “van al over” en el mismo partido pueden cobrar cantidades distintas sin que ninguno haya acertado o fallado del todo. Vale la pena que el lector lo tenga presente cuando compare un boleto de 1.25 con uno de 1.5: no es la misma apuesta con distinto número, es otra apuesta.

Qué es exactamente un over 2.5 y qué es un hándicap de goles

La pregunta “qué es over 2.5 goles” tiene una respuesta de una línea: es la apuesta a que entre los dos equipos se marquen tres goles o más. No hay más condición. Y la respuesta a qué es un hándicap de goles también es sencilla, aunque su mecánica no lo sea: el hándicap de goles es una ventaja o desventaja artificial de goles que la casa aplica a un equipo para igualar el mercado. En vez de apostar a que gana o no gana, el apostador apuesta a que gana por más de dos, o a que no pierde por dos, según el lado y la línea.

La diferencia con el más/menos es de objeto, y es la confusión más común entre apostadores nuevos. El más/menos mide el volumen total de goles del partido; el hándicap mide la diferencia entre los dos equipos. Un partido puede terminar con muchísimos goles y aun así no cubrir un hándicap de −1.5 si el favorito ganó por un solo gol. Y al revés: un partido aburrido, uno a cero, puede cubrir un hándicap de +1.5 para el equipo que perdió. Son dos maneras de leer el mismo partido y responden a dos preguntas distintas.

Los dos comparten además la misma mecánica de liquidación: la línea se fija al momento de apostar, el resultado se mide contra ella al final y el empate exacto devuelve la cantidad. Un hándicap de una cantidad entera, como −2.0, puede empatarse; uno de −2.5 no.

El momio: el precio de una pregunta, no una promesa

El premio de una apuesta es la cantidad apostada multiplicada por el momio fijo que estaba vigente cuando el boleto se aceptó. Es decir: el momio no se recalcula después, no se corrige si el partido cambia, no se ajusta si el equipo mete un gol mientras el boleto está en la mano. Se congela en el momento del registro y eso es tanto una garantía como una trampa: garantiza el precio que el apostador vio, y castiga a quien deja el boleto abierto mientras el mercado se mueve en su contra.

Los momios se escriben en forma decimal con punto: 1.85, no 1,85 convertido al revés, porque el mercado mexicano usa punto decimal como el estadounidense. Y el momio lleva dentro algo que no se ve: el margen de la casa. Ese margen es la parte del dinero apostado que el mercado no devuelve, y en un mercado de dos resultados se calcula observando qué porcentaje de todas las cantidades apostadas reparte el conjunto de los momios.

Aquí conviene un ejemplo aritmético, con un mercado de dos resultados a momio 1.90 y 1.90. Es un ejemplo ilustrativo, no un precio cotizado de ninguna casa. La proporción de cada peso apostado que el mercado reparte es 1 dividido entre la suma de 1/1.90 más 1/1.90, lo que da aproximadamente 0.95: el mercado reparte alrededor del 95 % de lo apostado y se queda con cerca del 5 % de margen. Ese es el resultado del caso concreto —dos resultados, los dos lados al mismo precio— y por eso el número exacto importa menos que la banda: en mercados de dos resultados y precios simétricos, el margen ronda el 5 %, y en mercados con más de dos resultados puede subir varios puntos porcentuales. El mismo cálculo aplicado a un mercado de tres resultados con tres momios iguales deja la banda más arriba.

La conclusión práctica es esta: los momios de una casa cuentan lo que la casa se queda, y comparar dos casas en el mismo mercado es comparar cuánto cobran por la misma pregunta. No hace falta desconfiar de nadie para llegar a esa conclusión; basta con hacer la división. Una diferencia de dos centésimas en el momio, repetida en cien boletos, pesa más que cualquier bono de bienvenida de los que se anuncian con letras grandes.

Cómo apostar a goles: del registro al dinero de vuelta

Elegir casa antes de elegir partido

El orden habitual es al revés y debería ser este. Primero la casa, porque la casa decide qué mercados existen para el apostador, cuántas líneas de goles ofrece y a qué precio. Después el partido. Después el mercado. Y al final la cantidad.

Elegir casa es una decisión con criterios verificables y criterios que solo se comprueban abriendo la app. Verificable en el pie de página: el permiso de la Secretaría de Gobernación de la casa o de su permisionario. Verificable en los términos y condiciones: los requisitos de apuesta del bono, que son el punto donde muere el entusiasmo de media tarde. Y solo comprobable con la cuenta abierta: cuántas líneas de goles hay de verdad, si existen las de 0.75 o 1.25, y qué momio tiene el mismo mercado en dos casas distintas.

Registro, verificación y boleto

El registro pide datos personales y suele pedir identificación. La verificación de identidad —KYC— es obligatoria en la práctica, no un trámite opcional que se pueda saltar rellenando peor el formulario: sin ella no hay retiro, y el apostador lo descubre en el peor momento posible, cuando ya ganó. Este es el punto donde la prisa cuesta dinero.

Con la cuenta verificada, el procedimiento es el mismo en todas las casas. Se elige el evento, se elige el mercado de goles y la línea exacta, se escribe la cantidad y se confirma el boleto. La apuesta sencilla lleva una sola selección. El parlay —también llamado combinada— lleva varias y multiplica los momios entre sí: los momios de las selecciones se multiplican y forman un precio único, de modo que dos selecciones de 1.90 cada una dan un momio combinado de 3.61. La ganancia potencial sube; la probabilidad de acertar todo baja, y el boleto que se ve más atractivo en la pantalla es casi siempre el que se pierde antes.

Hay una tentación concreta que conviene nombrar: cubrir una apuesta perdida con una segunda apuesta en vivo, alargando el boleto. Cada intento de recuperación paga margen otra vez. La casa no necesita que el apostador acierte o falle; necesita que siga jugando, y cada boleto nuevo cobra su parte.

El mercado en vivo y el último minuto

Apostar a goles en el último minuto es un mercado con una lógica propia. Con el partido en curso, la línea se mueve con lo que ya pasó: si van dos goles al minuto 60, el “más de 2.5” ya está resuelto y lo que se ofrece es otra cosa, casi siempre un total más alto con un momio distinto. El apostador que llega tarde al mercado no está apostando al partido que imaginaba, sino al tramo que queda.

La emoción del minuto final es exactamente el momento en que peor se decide. La casa ajusta los momios en vivo con un margen habitualmente más ancho que en el mercado previo, porque el riesgo del operador cambia con cada jugada y ese riesgo se paga. Un gol en el minuto 89 no es una casualidad que el apostador pueda anticipar; es un dato que aparece cuando ya no hay tiempo de reaccionar. Quien apuesta en vivo con frecuencia debe revisar si su casa ofrece retiro anticipado —el cash out— y en qué condiciones, porque retirar parte del boleto antes del final es una forma de administrar el riesgo que no existe en el mercado previo.

Cómo apostar a más de 1.5 goles sin equivocarse de mercado

La apuesta a más de 1.5 goles es sencilla de plantear: se gana si el partido termina con dos goles o más. El error no está en la definición sino en la línea. Un apostador que quiere el más de 1.5 y termina comprando el más de 2.5 está comprando una pregunta más difícil al mismo precio aparente, y no lo nota porque las dos opciones aparecen juntas y con momios parecidos.

De ahí una regla útil. Antes de confirmar, leer la línea en voz alta: “estoy apostando a que hay más de ___ goles”. Si el número que se completa no es el que uno creía, el boleto es otro. Y si el precio del más de 1.5 es casi el mismo que el del más de 2.5, eso dice algo sobre lo que la casa opina del partido, no una invitación.

El dinero de vuelta: retiro, verificación y retenciones

El retiro llega a una cuenta a nombre del propio jugador. Las casas publican tiempos de retiro distintos y los describen de formas distintas, así que la comparación honesta se hace en los términos de cada una, no en el folleto. Lo que conviene saber es que la verificación previa acelera el proceso y que un retiro hacia una cuenta de tercero no es el camino.

Y aquí entra el impuesto, que es la parte que nadie lee y todos conocen de oídas. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos autorizados legalmente son ingresos para la Ley del ISR, artículos 137 y 138. El pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y retiene el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. En la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que en la práctica deja una carga cercana al 7 % en total, según un reporte secundario. Los premios superiores a 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual, también según reporte secundario.

Hay dos matices que cambian según la situación de cada quien. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Y sobre los premios en sitios sin permiso: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, así que el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin autorización no está establecido. Para ese caso concreto, esta página solo puede decir una cosa sensata: consultar a un contador o asesor fiscal. No es una salida elegante, es la única verdadera.

Vale la pena distinguir dos impuestos que se confunden todo el tiempo. El IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava al operador —50 % sobre juegos con apuesta y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era 30 %—. Ese impuesto lo paga la casa, no el apostador en el boleto, aunque el apostador lo pague de otra forma: en momios peores y en bonos rediseñados. La base tampoco está establecida: el texto leído solo dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso esta página no escribe ni “50 % de lo apostado” ni “del ingreso bruto”. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. Y hay impuestos estatales que varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Las nueve casas con permiso: qué ofrece cada una a quien apuesta a goles

Marca Estatus del permiso SEGOB (fuente citada, no confirmado oficialmente) Lo que indica la propia marca sobre su oferta
Novibet SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020 (casasdeapuestaslegales.mx) No disponible
Betcris SEGOB (sin número impreso, compilaciones contradictorias) Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores
Pickwin SEGOB (sin número impreso, compilaciones contradictorias) No disponible
Playdoit SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005 (casasdeapuestaslegales.mx) No disponible
Codere SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 (Apuestas-legales.com.mx) Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas
1xBet SEGOB DGJS/0002/2020 (Apuestas-legales.com.mx) No disponible
Betway SEGOB 4184 (casasdeapuestaslegales.mx) Más de 2,000 eventos/semana, club de apuestas gratis
Caliente SEGOB DGG/SP/404/97 (caliente.mx) Transmisión en vivo, creador de apuestas, promociones
Strendus SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 No disponible

Novibet: la marca con permiso identificable

Novibet es la casa del grupo cuyo permiso tiene número concreto y titular identificable: DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx. La confirmación oficial no existe, porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se ha podido abrir. Es el permiso mejor documentado de la lista, lo que a efectos prácticos significa que un apostador puede rastrear el número hasta una empresa con nombre y apellido. Sobre su programa de goles y sus líneas de más/menos esta página no tiene nada que decir, y por eso no lo dice. Lo que un lector debe hacer antes de depositar es abrir el menú de un partido concreto en la app y contar cuántas líneas de goles aparecen, incluida la de 0.75. Esa cuenta de cinco segundos vale más que cualquier descripción de folleto.

Betcris: el parlay del mismo juego y el jugador como protagonista

Betcris destaca en su propia ficha el parlay del mismo juego (Same Game Parlay), el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Es una combinación pensada para quien no quiere limitarse al total de goles del partido: la apuesta a jugador permite apostar a los goles de un delantero concreto, y el parlay del mismo juego permite encadenar ese prop con el resultado sin salir del encuentro.

El permiso es de su permisionario, a nombre de Producciones Móviles, pero el número no se imprime: el que aparece en el pie de página de la marca y el que aparece en la tabla de la compilación no coinciden. Un apostador que quiera el número exacto tendrá que buscarlo en el pie del propio sitio y decidir qué hacer con la contradicción. Lo que sí pesa en la balanza es el retiro anticipado dentro de una apuesta a jugadores: es la salida que existe cuando el prop va por buen camino. Conviene mirar la letra pequeña de ese retiro, porque un cash out parcial y uno total no son el mismo instrumento y no todos los mercados lo admiten.

Pickwin: un permiso con dos números y una contradicción de fondo

Pickwin presenta permisos que se contradicen entre compilaciones: una da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con titular Producciones Móviles S.A. de C.V. junto a Unocapali La Paz Operadora. El detalle revienta en la cara cuando se lee despacio: el número que una compilación atribuye a Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. No es un detalle anecdótico. Significa que rastrear permisos en México a través de compilaciones de terceros conduce, en el mejor de los casos, a un callejón; en el peor, a atribuirle a una marca el permiso de otra.

Sobre la oferta de goles de Pickwin esta página no tiene nada que decir, ni a favor ni en contra. Lo que sí se puede afirmar es de dónde viene el problema: mientras el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos siga cerrado, el número que un apostador lea en un folleto no será verificable, y eso vale para Pickwin y para cualquier otra marca de esta lista. La decisión razonable no es descartar la casa por eso, sino no tomarla por otra cosa.

Playdoit: permiso con número y titular, sin más ceremonia

Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial por la razón ya conocida. Es uno de los casos donde el número y el titular están ambos identificados, lo que coloca a la casa en el grupo de las rastreables dentro de las limitaciones del listado cerrado.

Sobre mercados de goles, líneas disponibles y precios, esta página no tiene material, y no lo va a rellenar con descripciones genéricas de lo que “toda casa ofrece”. Quien compare Playdoit con otra marca de la lista debería hacerlo abriendo las dos apps en el mismo partido y anotando el momio del más de 2.5 en cada una. El permiso dice que la casa está autorizada; no dice nada sobre lo que cobra por una pregunta.

Codere: más de 30 deportes y el aviso que sí aparece

Codere México cubre más de 30 deportes en su app, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su permiso se reporta en dos números —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019— a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), según una compilación de terceros, sin confirmación oficial.

De todas las fichas de esta lista, la de Codere es la única que declara explícitamente tres cosas en el mismo lugar: que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Que una casa diga eso no la vuelve más segura por sí solo —decirlo es gratis—, pero sí significa que un lector encuentra la información sin excavar. Para quien apuesta a goles, el dato relevante es otro: con más de 30 deportes y estadísticas en vivo, el menú de líneas suele ser más ancho, y un menú ancho es justo lo que permite encontrar el momio que uno busca en vez del que la casa quiere vender.

1xBet: el permiso y la empresa que no coincide

1xBet opera, según una compilación de terceros, con el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, sin confirmación oficial: la misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. Hay un detalle que un lector atento no debería pasar por alto: la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular del permiso.

Eso no prueba nada por sí solo, pero sí describe una distancia que conviene tener presente: entre la marca que el apostador ve, la empresa que publica la app y el titular del permiso puede haber tres nombres diferentes. Cuando se apuesta a goles, el dinero sale del bolsillo del apostador y entra a la estructura de quien tenga la cuenta; saber quién tiene la cuenta no es curiosidad, es parte de la decisión. Sobre los mercados de goles en sí, esta página no tiene material, y no lo va a inventar.

Betway: dos mil eventos por semana y un club de apuestas gratis

Betway anuncia en su app más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El número de permisos que se le atribuye es 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.

Los dos mil eventos semanales son la cifra que un apostador a goles debe leer con cuidado: volumen de eventos no es profundidad de mercados. Un catálogo enorme con una sola línea de total por partido sirve menos que un catálogo corto con diez líneas de goles y dos de hándicap. Y el club de apuestas gratis semanales es exactamente el tipo de promoción donde la letra pequeña decide el valor real: requisitos de apuesta, momio mínimo y plazo. Ninguna de esas condiciones aparece en el anuncio. Aparecen en los términos, y ahí es donde hay que ir antes de contar el beneficio como propio. En cuanto a las líneas de goles concretas que ofrece la casa, esta página no tiene material y no lo va a suponer.

Caliente: la casa que declara su permiso en su propio pie de página

Caliente es el caso distinto de la lista, y merece decirse sin rodeos: su permiso —DGG/SP/404/97— se lee en el pie de página del propio sitio caliente.mx, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. No viene de una compilación de terceros. El titular es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., del Grupo Caliente, y es esa misma empresa la que publica la app Caliente Deportes, cuya versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026. La cadena marca-permisionario-app se cierra sin eslabones sueltos, y eso, en un mercado donde la mayoría de los números vienen de terceros, es una diferencia real.

Su app ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y restringe el uso a mayores de 18 años. Su pie de página añade que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable. En el encabezado del sitio se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos; la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y esa omisión es del tipo que un apostador a goles debe resolver leyendo los términos antes de contar con el dinero. Sobre el bono sin depósito circula además la referencia de un rollover de 10 veces, según reseñas de casas de apuestas, con plazo, momios mínimos y rollover del bono de primer depósito que varían de una reseña a otra. Con esas condiciones, el número grande del encabezado y el número que el apostador realmente puede retirar no son el mismo número.

Strendus: tres permisos y dos titulares

Strendus presenta tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— con titulares que las compilaciones no unifican: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. Tres números para una marca hablan de una estructura con varias sociedades detrás, lo que no es irregular en sí mismo, pero sí deja al apostador sin un titular único al cual asociar la cuenta.

Sobre mercados de goles, líneas y momios esta página no tiene material. Lo que sí se puede decir es que el criterio de decisión para Strendus es el mismo que para cualquier marca con documentación fragmentada: la app abierta, un partido concreto, el momio del más de 2.5 anotado en un papel, y una segunda casa al lado para comparar. El permiso dice que se puede jugar. No dice a qué precio.

Lo que la lista entera significa

Ninguna de estas nueve marcas es una recomendación, y la lista no es el mercado. Una casa que no aparece aquí no está por eso sin permiso, y la comparación solo cubre los campos que los hechos sostienen. Lo que la lista sí muestra es un patrón: una mayoría de permisos llega a través de compilaciones de terceros, con titulares que son empresas permisionarias y no las marcas que el apostador conoce. Caliente y, con matices, Playdoit y Novibet, son la excepción en cuanto a rastreabilidad. Para quien apuesta a goles la consecuencia es concreta: la marca que aparece en la pantalla casi nunca es la empresa autorizada, y por eso el pie de página importa más de lo que parece.

Panorama: qué camino le queda a cada tipo de apostador

Para quien está empezando y quiere entender el mercado

El primer camino no pasa por elegir casa, pasa por elegir mercado y quedarse ahí un tiempo. Los goles del partido completo en línea de 2.5 son el mejor punto de partida por una razón mecánica: no hay empate posible, el resultado es sí o no, y el apostador aprende a leer cómo se mueve un momio sin la complicación añadida de una línea partida o de un hándicap. Una vez que el momio de 2.5 empieza a significar algo —que un 2.10 no es un regalo sino una opinión de la casa sobre el partido— tiene sentido pasar a las líneas de 0.5 y 1.5 y ver cómo cambia el precio con la dificultad.

Para este perfil, la casa importa menos de lo que sugiere la publicidad, y el permiso importa más. Las nueve marcas de esta lista operan al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación según sus propias fuentes, con la salvedad de que la confirmación oficial no está disponible para la mayoría. Empezar en una marca cuyo permiso se lea en su propio pie de página es una forma razonable de no empezar en el sitio equivocado.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas a goles

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay una vía oficial abierta: el listado de sitios autorizados que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible al público. El camino práctico es leer el pie de página del propio sitio, donde varias marcas declaran su permiso y su titular, y desconfiar de quien no mencione ninguno. La confirmación oficial queda pendiente.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal vigente al momento de aceptar el boleto. Mil pesos a un momio de 1.85 devuelven 1,850 pesos, de los cuales 850 son ganancia. En un parlay los momios de las selecciones se multiplican y forman un precio único, así que dos selecciones de 1.90 dan 3.61.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota haciendo la división. En un mercado de dos resultados con momios de 1.90 y 1.90, la suma de 1 partido entre cada momio da aproximadamente 0.95: el mercado reparte alrededor del 95 % de lo apostado y retiene cerca del 5 % de margen. Con más resultados en el mercado, la retención suele subir.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la configuración de la cuenta, durante el registro o después, cada casa ofrece límites de depósito, pausas y autoexclusión interna. México no tiene registro nacional de autoexclusión ni límite estatutario, así que el límite vale solo dentro de esa casa: en otra marca, o en la misma con otro usuario, no aplica.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuesta legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y 21 % si lo supera. En la Ciudad de México, con 6 % estatal, la carga ronda el 7 % en total.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

Lo que se pierde es concreto: domicilio legal en el país, permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identificación y de prevención de lavado de dinero, y el CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Además, los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados, como ocurrió con marcas apagadas desde noviembre de 2025.

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