Dónde se juegan las apuestas de la Champions League en México y qué respalda a cada casa
noviembre 5, 2026 · Permisos y estatus revisados contra la Ley Federal de Juegos y Sorteos, su Reglamento y las fichas públicas de cada operador.
El Paris Saint-Germain levantó la orejona en el Puskás Aréna de Budapest el 30 de mayo de 2026 y, con eso, la conversación sobre la Champions cambió de tono. Ya no hay un campeón por decidir en la edición cerrada: hay una temporada 2026-27 en marcha, un montón de mercados vivos y una pregunta mucho menos épica que las finales: ¿dónde conviene poner el dinero y con qué reglas?
México no tiene licencia de apuestas en línea propiamente dicha. Cada casa opera colgada del permiso de juegos y sorteos que la Secretaría de Gobernación otorga a un permisionario, y ese detalle decide la mitad de lo que este texto discute: qué tan seguro es el saldo que dejas ahí, quién responde si algo se bloquea, qué pasa con tus premios cuando toca declarar.
Después viene la otra mitad, la que casi nadie lee: el momio. Un momio es una promesa que ya trae descontado lo que la casa se queda. Entender ese descuento cambia por completo la sensación de estar ganando que vende cualquier bono de bienvenida.
Las cifras que aparecen aquí son las que publican las fuentes citadas y las que salen de las cuentas que se muestran. Nada más.
Antes de poner un peso: qué significa que una casa tenga permiso de la SEGOB
La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuesta y las apuestas en todo el país y deja en pie solo lo que la propia ley autoriza expresamente. La SEGOB concede esos permisos e inspecciona los establecimientos; puede clausurar los locales que operan sin autorización, y no permite que un centro de apuestas quede junto a escuelas o centros de trabajo. Su Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, empuja la lógica todavía más lejos: en su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida.

Esa frase explica por qué la regulación mexicana de apuestas en línea se lee en los huecos de una norma de 1947. El Reglamento sí nombra dos figuras útiles para apostar —los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos—, reconoce que los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y aclara en su artículo 31 que los permisos no son transferibles. A los permisionarios de apuestas remotas les exige cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza.
Lo que ningún artículo de esa norma hace es hablar de internet. El resultado práctico es que un sitio no puede sostener un permiso digital propio: opera al amparo del permiso de un permisionario con presencia física, y una misma empresa suele administrar varias marcas. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. Quien te venda una “licencia mexicana de apuestas en línea” está describiendo algo que la ley no nombra.
Cómo se verifica un permiso cuando la lista oficial no se puede consultar
Aquí la honestidad obliga a decir algo incómodo: la lista oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que debería ser el punto de partida de cualquier comparación, no se pudo abrir al momento de esta revisión. Hay indicios de que existe un PDF de sitios autorizados, y entre mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que se abriera un registro público, pero lo que un apostador puede verificar hoy por su cuenta no es la lista: es el pie de página de cada casa y el número que la casa misma publica.
Peor todavía, los recuentos no coinciden. Un reporte habla de 136 sitios de apuestas; otro cuenta entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esos números sobre la mesa, ningún conteo serio de casas autorizadas cabe en esta página ni en ninguna otra, y por eso aquí no se imprime ninguna cifra de ese tipo.
Lo que sí puedes revisar tiene tres pasos y ninguno es complicado. Abre el pie de página de la casa y busca la palabra “permiso” con su número y el nombre del titular. Compara ese nombre con el de la empresa que aparece en los términos y condiciones, no con el de la marca. Y si el número no aparece o el titular no cuadra, pregúntalo antes de depositar: una casa con permiso real no tiene problema en decírtelo por escrito.
Conviene decirlo sin adornos: no existe una lista nacional de autoexclusión que puedas consultar de un lado, y las herramientas de control de gasto que verás citadas más adelante son internas de cada operador, no un registro público. En un mercado sin permiso digital autónomo, la verificación es trabajo del apostador.
La normativa en la letra chica: edad, identidad y qué no está escrito
El Reglamento prohíbe en su artículo 5 que los menores de edad entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y que participen en el “cruce de apuestas”, pero no fija un número. Las casas, en cambio, escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx señala que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Eso es lo que las marcas dicen de sí mismas; una edad mínima legal para apostar en el marco general no está establecida.

Las casas verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque los juegos con apuesta son una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que se piden no están fijados en un texto legal que se pueda citar.
Sobre publicidad, tampoco hay artículo federal en los preceptos del Reglamento que se revisaron. Circulan reportes de horarios permitidos para anuncios —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00—, pero describen iniciativas, no ley vigente. Los proyectos para limitar a influencers y deportistas, prohibir la publicidad dentro de transmisiones deportivas o eliminar los bonos de bienvenida siguen siendo propuestas. Nadie debería planear su registro contando con que ese límite ya existe.
La reforma que cambiaría el marco es real y está a medio camino. La SEGOB terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa distinta propone derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta. Mientras eso duerme en un cajón, la norma que se aplica es la de siempre.
Juego responsable: la prevención existe por casa, no por país
Sin registro nacional de autoexclusión, la protección del apostador mexicano depende de lo que cada operador quiera poner a su alcance. Esa es la realidad del mercado, y conviene mirarla de frente antes de depositar en cualquier parte.
Qué ofrece realmente cada casa que revisamos
Novibet, Betcris, Playdoit y Betway no detallan herramientas de juego responsable en las fuentes que se pudieron leer. No es una acusación ni una coartada: significa que, si esas herramientas te importan, tendrás que buscarlas en la sección correspondiente de cada sitio antes de registrarte.
En los casos donde sí hay información, las herramientas son de tres tipos. Pausas y descansos obligatorios o voluntarios, límites que tú mismo estableces y proceso de autoexclusión, que en todos los casos es una decisión voluntaria ante la propia casa y no ante una autoridad. Codere México dice que su app incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente pide divertirse con responsabilidad y mantiene una sección dedicada. Winpot lista avisos de juego responsable en sus dos aplicaciones y anuncia que es una empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos.
Lo que no existe: ningún límite legal de depósito, ningún límite legal de pérdida y ninguna cuenta temporal de descanso establecidos en el marco que se revisó. Si una casa te ofrece un tope, es una política suya y puede cambiarla con su propio aviso.
Qué revisar en tu cuenta antes de que la necesites
La autoexclusión se pide después, nunca antes, y esa es la parte que casi nadie planea. Pregunta cómo se solicita, cuánto tarda en activarse y si tu saldo se devuelve o se queda congelado durante el periodo. Las respuestas varían de casa en casa y muchas no las publican.
Un límite de depósito funciona distinto de un límite de pérdida. El primero te frena antes de meter dinero; el segundo cuenta lo que ya perdiste, y no todos los operadores llevan ese conteo. Si el segundo no existe en la casa que te interesa, el control lo tienes que llevar tú por fuera, en una hoja o en una nota del teléfono.
Nadie vigila esto por ti. Ese es el punto exacto donde el mercado mexicano deja solo al apostador, y el detalle que mejor separa una casa que se toma la protección en serio de otra que solo pegotó el logotipo de “juego responsable” en el pie de página.
Mecánica pura: cómo se convierte un momio en dinero
Toda apuesta de Champions League se reduce a dos números: lo que pones y lo que te pagan si aciertas. En México al segundo se le llama momio, y esa palabra importa porque no es la “cuota” del español de España ni el “odds” del inglés de las casas internacionales. Pedir el momio es pedir el precio.
La cuenta es directa. En una apuesta sencilla, el retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Si pones 1.000 pesos a un momio de 2,10, el boleto regresa 2.100 pesos cuando se cumple: 1.000 de tu dinero y 1.100 de ganancia. La ganancia neta es la cantidad apostada por el momio menos uno.
En un parlay —también llamado combinada— los momios de cada selección se multiplican entre sí para formar un solo precio. Dos selecciones a 1,80 y 1,55 dan un momio combinado de 2,79. Con 1.000 pesos, el boleto pagaría 2.790 pesos si las dos entran. El número se ve grande y por eso el parlay es el formato más vendido en las páginas de inicio; lo que esa cifra no dice es que estás apostando a que ocurran varias cosas a la vez, y cada mercado extra mete también el margen de su propia casa.
Los momios mejorados y el creador de apuestas que anuncian varias aplicaciones —Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; Playdoit ofrece “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas— son la misma mecánica con mejor presentación. El “Playboost” sube el precio de una selección concreta; el retiro anticipado cierra el boleto antes del final a cambio de un valor menor que el del momio original. Ninguno regala dinero: mueven el descuento de lugar.
Un ejemplo de margen con momios de fantasía
Para ver cuánto se queda la casa hace falta un mercado completo, no un solo precio. Tomemos un 1X2 ilustrativo con momios de 2,10 para la victoria local, 3,40 para el empate y 3,60 para la visita. Son números de ejemplo, no una cotización de nadie.
Sumando 1 ÷ 2,10 + 1 ÷ 3,40 + 1 ÷ 3,60 se obtiene 1,0481. Eso significa que la casa devuelve alrededor del 95,4 % de todo lo apostado en ese mercado, con lo que su margen ronda el 4,6 %. El resultado pertenece a ese mercado y a ningún otro: cambia el deporte, cambia la liga o cambia el tipo de apuesta y la franja se mueve.
La cifra que comprobé con mis propias manos vale para mercados de dos y tres resultados. En un mercado de dos vías el margen suele ser más apretado; en una combinada se acumula a lo largo de cada pierna. Y no está de más decirlo: la casa no necesita que pierdas. Con un margen así, el reparto ya viene cobrado en el precio.
Ese es el motivo por el que el margen del 1X2 no se puede trasladar a los momios de máximo goleador ni a los mercados de tarjetas, que es donde una casa suele defenderse mejor. Tampoco se puede trasladar de una casa a otra. Si vas a comparar precios entre operadores —y deberías—, compara el mismo partido, el mismo mercado y el mismo momento del día.
El calendario de la temporada 2026-27: qué se apuesta y cuándo
La final que ganó el PSG en Budapest el 30 de mayo de 2026 todavía vive en la memoria y no en la taquilla. Los mercados abiertos hoy son los de una competencia que ya cambió de piel.
Desde la temporada 2024-25 la Champions League funciona con una fase de liga única de 36 equipos, cada uno con ocho partidos. Los ocho primeros de esa tabla pasan directo a octavos de final y los puestos 9 al 24 se juegan una ronda de playoffs para completar el cuadro. El formato reemplaza a los grupos clásicos y multiplica el volumen de partidos: más fechas, más mercados disponibles al mismo tiempo y más oportunidades de meter una selección floja en una combinada larga.
Para el apostador mexicano, eso se traduce en ventanas muy concretas. La fase de liga reparte jornadas entre semana, con partidos en horarios que caen de tarde o de noche en el centro del país. Los playoffs aprietan el calendario. Después vienen los octavos, cuartos, semifinales y la final, y cada ronda reduce los partidos disponibles mientras sube la atención que recibe cada uno.
Esa atención tiene un precio. Cuanto más grande es el partido, más se juega y más se ajusta el momio; las casas pueden tomarse menos riesgos en un Barcelona contra Bayern que en la jornada de un miércoles cualquiera. Comparar precios en los partidos medianos rinde más que compararlos en la final, donde las diferencias son milimétricas.
Los mercados también se comportan distinto según el momento. Los momios de la temporada larga —ganador del torneo, campeón, equipo que levanta la orejona— se fijan al inicio con mucha anticipación y se mueven despacio. Los momios de un partido concreto se mueven rápido en las horas previas, y en vivo lo hacen por minuto. Quien apuesta en vivo está comprando volatilidad, y esa volatilidad también viene con el descuento de la casa dentro.
Una nota de contexto que ayuda a dimensionar el torneo: el Real Madrid es el club con más títulos de la Champions League, con 15. Es el tipo de dato que aparece en las estadísticas de cabecera de las páginas de apuestas y que no sirve para predecir nada de lo que ocurra en la temporada en curso.
Liga, playoffs y final: cómo se divide el riesgo según el momento
El calendario largo hace algo curioso con los momios. Un equipo grande que empieza mal la fase de liga se convierte temporalmente en un precio mejor de lo que su plantilla sugiere, y un equipo chico que arranca con dos victorias se infla hasta que alguien lo apuesta.
Ahí está la oportunidad y ahí está la trampa, porque el formato de liga única también hace más difícil leer la tabla. Con 36 equipos y ocho partidos por cabeza, los equipos no se enfrentan a los mismos rivales, y las comparaciones directas entre el tercero y el decimoséptimo valen menos de lo que aparentan. Los momios de clasificación a octavos se construyen sobre esa tabla incompleta.
La ronda de playoffs entre los puestos 9 y 24 es la zona más subestimada del calendario. Los equipos llegan con la temporada encima, los mercados son menos populares y por eso el precio suele estar menos apretado que en los octavos. Es el tipo de mercado donde conviene comparar entre casas: unos pesos de diferencia en el momio de un pase de ronda pesan más que un bono de bienvenida.
Después de los octavos, el mercado se profesionaliza. Los equipos que quedan en pie juegan con más presión, los mercados crecen en variedad y los márgenes se cierran. Llegar a la final es llegar al lugar donde el precio está mejor calculado de toda la temporada, y por eso es el peor sitio para buscar valor y el mejor para entender cuánto cobra la industria por un partido visto por medio mundo.
Análisis sí, adivinanza no
Los pronósticos de la Champions se venden como un servicio. Lo que en realidad se puede hacer con un partido de martes es bastante más sobrio que eso: reunir información, comparar precios y decidir si la probabilidad que tú calculas es mayor que la que el momio implica.
Cualquier momio trae dentro una probabilidad implícita. Un momio de 2,10 implica un 47,6 % de probabilidad antes de margen. Súmale el descuento del mercado y la probabilidad real que hace falta para que la apuesta sea rentable queda por debajo. La pregunta útil no es si crees que gana el local, sino si crees que gana más veces de las que el precio dice.
Ese es el filtro que casi nadie pasa, y explica por qué las “apuestas seguras” que se comparten en redes duran tan poco. Una selección puede ser correcta y no ser rentable: acertar el favorito a un momio de 1,20 deja una ganancia de 200 pesos por cada 1.000 arriesgados, y una sola caída borra cinco aciertos.
Cómo se reparte el dinero y por qué casi nadie lo hace
El bankroll es la base. Se trata de separar una cantidad que puedes perder sin afectar tus gastos y destinar a cada boleto una fracción fija de esa cantidad, sin importar cuánto te guste el partido ni cuánto te caliente una racha.
La lógica es simple de enunciar y difícil de cumplir. Si apuestas el 10 % de tu base en cada operación, una racha de cinco derrotas te deja a la mitad. Si apuestas el 2 %, la misma racha te deja al 90 %. Ninguna de las dos te hace ganar; solo una te deja seguir jugando.
La analítica ayuda en otra cosa. Las estadísticas en vivo, el historial de enfrentamientos y los datos de forma que publican las casas —Codere dice cubrir más de 30 deportes con estadísticas en vivo; Playdoit menciona apuestas en vivo y transmisión; 1xBet suma estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports— sirven para formarse una idea, no para confirmar lo que ya querías creer.
El sesgo que más caro sale en este formato
El formato de liga única invita a un error concreto: tratar la tabla como si fuera una tabla de liga tradicional. No lo es. Con 36 equipos y rivales distintos para cada uno, un equipo puede verse segundo sin haber enfrentado a ninguno de los candidatos serios.
El segundo error es reaccionar al partido anterior. En un torneo donde se juegan ocho partidos en pocas semanas, un resultado raro pesa mucho en la memoria y poco en la tabla. Los momios se ajustan a la reacción del público, y ahí es donde un apostador paciente encuentra el precio que el ruido dejó atrás.
Y el tercero, el más caro de todos: convertir una apuesta en una identidad. Quien apuesta todos los martes de competencia europea porque “es su torneo” ya dejó de decidir. Las casas calculan ese comportamiento mejor que tú.
Las nueve casas que revisamos: qué ofrece cada una
La selección que sigue no es un ranking ni una recomendación. Son nueve marcas que operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, cada una descrita por lo que ella misma publica. Ninguna de estas casas tiene el mercado entero, y una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso.
El cuadro de abajo ordena la información en tres columnas: la marca, el estatus del permiso tal como lo relatan las fuentes citadas —sin confirmación oficial, porque la lista de la DGJS no pudo abrirse— y lo que la propia ficha del operador dice sobre el tema de este texto. Nada en esa tercera columna se presenta como hecho verificado por una autoridad.
| Marca | Estatus del permiso según lo relatado (sin confirmación oficial) | Lo que su propia ficha dice sobre apuestas de futbol |
|---|---|---|
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según sitios comparadores; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Su ficha no detalla deportes ni mercados |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según sitios comparadores; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betcris | El número del pie de página y el de la tabla del titular difieren; titular Producciones Móviles | Su ficha no detalla mercados |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según sitios comparadores; titular Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, “Playboost” y retiro anticipado |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Futbol entre los deportes de la app, con transmisión en vivo y creador de apuestas |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según sitios comparadores; titular Entretenimientos Naturales | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, entre otros deportes |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según sitios comparadores | Su ficha no detalla mercados |
| Pickwin | El número del permiso aparece contradictorio entre las compilaciones; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Su ficha no detalla mercados |
| Betway | Permiso 4184, según sitios comparadores; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Su ficha no detalla mercados |
Lo primero que salta del cuadro es el patrón de la segunda columna, y no es un detalle administrativo. Los números provienen de compilaciones de sitios comparadores o del pie de página de la propia marca, siempre sin confirmación oficial. Eso significa que cualquier número impreso aquí vale como pista, no como certificado.
Betcris y Pickwin ilustran el problema mejor que nadie. En el primer caso el pie de página y la tabla del titular no coinciden; en el segundo, las compilaciones se contradicen entre sí, y el número que una le atribuye es el mismo que aparece en el pie de Betcris a nombre de Producciones Móviles. Cuando dos marcas distintas comparten un número de permiso en las fuentes públicas, el número dejó de servir para verificar algo.
La tercera columna muestra el otro patrón: la información sobre deportes y mercados depende de la ficha que cada marca publica, no de un registro común. Cinco de las nueve marcas nombran futbol, ligas europeas o esports con cierto detalle; cuatro no dicen nada en su ficha sobre este punto. Esa asimetría no significa que esas cuatro no ofrezcan futbol: significa que no lo describen en el lugar donde se buscó, y que tendrás que abrir su programa de apuestas para verlo por ti mismo.
Una por una: qué distingue a cada operador
Codere: la app más cargada de la lista
Codere entra a esta comparación con una app que promete mucho y lo dice con nombres propios: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su ficha declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
El detalle que importa para un apostador de Champions es la combinación de estadísticas en vivo con creador de apuestas. Puedes armar tu propia combinada mientras sigues el partido, y eso es comodidad real. También es donde la casa te cobra dos veces: una en el margen de cada mercado que metes en la combinada y otra en el margen del producto final.
Las apuestas gratis que anuncia su ficha son apuestas gratis, no dinero. Suelen venir con requisitos de apuesta, un momio mínimo y un plazo. Ninguno de esos tres datos aparece en la ficha, así que la única forma de saber cuánto valen de verdad es leer los términos de la promoción vigente antes de depositar.
Lo que distingue a Codere aquí es su amplitud: de las nueve, es la que describe con más detalle su catálogo deportivo. Para quien quiere muchos mercados y no le importa navegar una app densa, es el punto de partida lógico.
Playdoit: retiro anticipado y transmisión en el mismo lugar
Playdoit presenta futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso que se le atribuye es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según la compilación de sitios comparadores.
El retiro anticipado es la función que merece más atención. Sirve cuando el partido va bien y prefieres asegurar, y también cuando va mal y quieres rescatar algo. En los dos casos la casa fija el precio, y ese precio siempre es peor que el momio original. No es un servicio gratuito: es un mercado más, con su propio margen.
El “Playboost” funciona parecido. Sube el momio de una selección elegida por la casa, generalmente en mercados que a la casa le conviene promocionar. Si el mercado promocionado no es el que tú querías, el aumento no te sirve de nada.
Playdoit cubre los cinco deportes que un apostador mexicano busca habitualmente, incluidos esports, y la transmisión integrada evita cambiar de pantalla. Su debilidad en este texto es que la ficha no entra en detalles de mercados de futbol más allá de los deportes listados.
Caliente: la casa con más tiempo en la conversación mexicana
Caliente muestra en el pie de página de su propio sitio el permiso DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay, que forma parte del Grupo Caliente. Su presencia en el mercado mexicano viene de antes que la discusión sobre apuestas en línea, y eso se nota en la infraestructura.
La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años. El pie de página de caliente.mx insiste en la prohibición para menores y enlaza su sección de juego responsable.
El punto fuerte de Caliente es la integración entre transmisión y apuesta. El punto a vigilar es que su ficha describe funciones, no precios: no hay en ella ningún margen ni requisito de apuesta. Para un mercado donde las promociones se renuevan cada temporada, esa ausencia de números en el escaparate es normal y también es una señal de que hay que leer los términos.
El permiso viene del propio sitio, lo que es un paso más que un número copiado de un comparador. Aun así, sin la lista oficial abierta, la confirmación oficial no está hecha.
Betcris: la única con licencia extranjera visible en su propio pie
Betcris es el caso más interesante de los nueve, y no por el permiso mexicano sino por lo que tiene al lado. Su pie de página declara un permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Esa licencia maltesa es lo que separa a Betcris del resto. No la convierte en una casa con permiso mexicano confirmado —el número del permiso, de hecho, no se imprime aquí porque el pie de página y la tabla del titular difieren—, pero sí significa que responde ante una autoridad europea además de ante la SEGOB.
Para quien valora tener una segunda jurisdicción en la ecuación, esa estructura suma. Para quien valora la claridad, la contradicción entre el número del pie y el de la compilación resta. Es la casa de esta lista donde más conviene abrir el pie de página y comparar por cuenta propia antes de registrarse.
1xBet: catálogo ancho y una estructura de titular que no cierra
1xBet llega con una app que ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según sitios comparadores.
El problema de 1xBet en cualquier comparación honesta es que la ficha de la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular del permiso. Esa diferencia no prueba nada por sí sola —las estructuras corporativas se organizan así a menudo—, pero sí significa que el nombre que ves en la tienda de aplicaciones y el nombre que responde por el permiso son dos.
Su programa de lealtad y sus promociones de temporada son el gancho para quien apuesta seguido. Ahí está el detalle: un programa de lealtad bonifica volumen, y el volumen sostenido es exactamente lo que hace rentable a una casa. No es un defecto, pero conviene saber por qué existe.
El catálogo cubre los deportes habituales más UFC y esports. La transmisión en vivo junto a las estadísticas hace que la app funcione bien para apuestas en juego. Y sobre el titular, la recomendación es la de siempre: pide por escrito el nombre de la empresa que responde.
Novibet, Strendus, Pickwin y Betway: cuando la ficha no dice casi nada
Cuatro marcas de esta lista comparten un rasgo: su ficha pública no detalla qué deportes cubren ni qué mercados ofrecen. Eso no las vuelve peores casas, pero sí las vuelve más difíciles de comparar desde fuera, y en un texto que compara por información publicada, esa diferencia pesa.
Los permisos que se les atribuyen vienen de compilaciones de sitios comparadores, siempre sin confirmación oficial. Novibet: DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Betway: permiso 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Strendus: tres números distintos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y las compilaciones ni siquiera coinciden en el titular, que unas atribuyen a Atracciones y Emociones Vallarta y otras a New Ads. Pickwin: el número aparece contradictorio y el titular se reparte entre Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora.
Ese desorden no es culpa de las marcas. Es lo que pasa cuando la autoridad mantiene una lista que no se puede consultar y el mercado se informa por copia de copia. Tres números para una sola marca y dos titulares posibles no es información: es ruido con apariencia de dato.
Para estas cuatro, la decisión se toma de otra manera. Abre el programa de apuestas y busca los mercados de Champions que te interesan: ganador del torneo, momio de partido, más/menos, hándicap y apuestas en vivo. Compara dos o tres precios del mismo partido con los de las casas cuya ficha sí describe el catálogo. Revisa el pie de página y anota el número y el titular para tenerlos a mano. Y revisa el tiempo de retiro, que es el dato que más se siente al final y el que menos aparece en los escaparates.
Qué pasa con tus premios: IEPS, ISR y retenciones
Aquí termina el terreno de los momios y empieza el del Servicio de Administración Tributaria. Vale la pena entenderlo antes de ganar y no después.
Del lado del operador, el impuesto es el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B): 50 % sobre los juegos con apuesta y los sorteos que necesitan permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La tasa era del 30 % antes de la reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025, vigente desde el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. La base no está definida de forma clara: el texto dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso aquí no se escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Quien afirme cualquiera de las dos cosas está completando un texto que no dice eso.
Del lado del apostador, el premio es ingreso para el ISR bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal rebasa ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total, según reportes secundarios. Los premios por encima de 600.000 pesos MXN en el año deben informarse en la declaración anual.
Sobre premios obtenidos en sitios sin permiso, el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de lo que se gana en una casa sin permiso no está establecido en ese texto. La posición correcta es consultarlo con un contador o asesor fiscal antes de suponer que aplica la retención normal.
Los impuestos estatales varían. La Ciudad de México grava las apuestas; Nuevo León grava los montos apostados. Una misma apuesta puede tener tratamientos distintos según dónde se lleve a cabo la operación.
Nada de esto es asesoría fiscal. Es el mapa de lo que existe, para que nadie se sorprenda cuando llegue el CFDI de retenciones.
La vía con permiso y la vía sin él: qué tiene cada una
Hay dos maneras de apostar la Champions desde México y no se parecen en nada. Conviene ponerlas lado a lado sin aspirar a que empaten, porque no empatan.
Una casa con permiso mexicano ofrece un foro legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y antilavado, y el CFDI de retenciones que te hace la vida más simple cuando toca declarar. Ninguna de estas cosas es un premio de consolación: son el motivo por el que una reclamación tiene a dónde ir.
Una casa sin permiso no ofrece ninguna de las tres. En una casa bloqueada, además, el saldo que tenías adentro puede quedar congelado mientras se resuelve el trámite, y el trámite puede tardar meses. Ese es el riesgo concreto, no el abstracto “mercado gris” de los artículos de advertencia.
Los operadores con dominio en Curazao no son permisionarios mexicanos. Y aquí está el detalle que suele omitirse: tampoco hay registro nacional de autoexclusión del lado con permiso. La protección que ganas al elegir una vía es legal y fiscal; la protección del juego problemático no viene incluida en ninguna de las dos, y hay que construirla en la casa que sea.
Qué dicen los bloqueos de 2025 y 2026 sobre la estabilidad del mercado
El mercado mexicano se movió mucho y en direcciones distintas en menos de un año, y eso es en sí mismo el dato.
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, esta última vinculada a Ganador Azteca del Grupo Salinas, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.
En 2026 se cerraron alrededor de 20 casinos físicos. La SEGOB reforzó su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y no está establecido que exista una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal previsto en la Ley del IVA.
Por eso el estatus de esas marcas se escribe aquí con fecha y no como afirmación de hoy. Cualquier texto que diga “bet365 está abierta” o “bet365 está cerrada” sin fecha está describiendo un instante que ya pasó.
Apuestas de la Champions League: límites que conviene tener claros
Cerrar con las advertencias habituales sería fácil y bastante inútil. Lo que sigue son los puntos donde la letra pequeña realmente te cuesta dinero o te deja sin defensa.
Un bono de bienvenida no es dinero. Después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, así que la estructura que ves hoy no es la de hace dos temporadas. Los requisitos de apuesta, el momio mínimo y el plazo deciden si ese bono vale algo. Un requisito alto sobre un bono grande puede costar más de lo que entrega.
Un plazo de vigencia es un reloj que no se detiene. Si el requisito de apuesta tiene que cumplirse en pocos días y tú apuestas un partido por semana, el bono se vence solo y pierdes la parte que no alcanzaste.
Un tope de ganancia en una apuesta gratis es un techo invisible. Puedes acertar un parlay largo y descubrir que el pago está limitado por los términos. Ese número rara vez aparece en el escaparate.
El margen no desaparece cuando el momio se ve grande. En mercados de máximo goleador, tarjetas o tiros de esquina, el descuento de la casa suele ser mayor que en el 1X2. Cuanto más exótico el mercado, menos competencia de precios y más caro el boleto.
Las verificaciones de identidad pueden tardar. Registrarse la tarde del partido y esperar un retiro la misma noche es un plan que falla más veces de las que funciona. Haz el proceso con días de anticipación.
Y el detalle que resume todo: en México nadie revisa por ti si una casa tiene permiso, si una promoción es razonable o si el momio que te ofrecen está bien. Esa parte del trabajo es tuya, y hacerla cuesta quince minutos.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas de la Champions League en México
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?
No hay un catálogo único: cada operador publica el suyo. Codere dice cubrir más de 30 deportes con estadísticas en vivo. Playdoit lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. 1xBet suma futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports. El futbol europeo aparece en las que sí describen su oferta, y el resto se consulta en cada programa de apuestas.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede consultar, así que la verificación es indirecta: revisa el pie de página del sitio en busca de la palabra permiso, su número y el nombre del titular, y compáralo con la empresa que firma los términos y condiciones. Si algo no coincide, pregúntalo por escrito antes de depositar.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Con 1.000 pesos a un momio de 2,10, el boleto regresa 2.100 pesos si aciertas: 1.000 de tu dinero y 1.100 de ganancia. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado. En un 1X2 ilustrativo de 2,10, 3,40 y 3,60, la suma da 1,0481: la casa devuelve cerca del 95,4 % de lo apostado y su margen ronda el 4,6 %. Esa cifra vale para ese mercado y ese momento, no para todos.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
El premio es ingreso para el ISR según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal rebasa ese porcentaje. La Ciudad de México cobra 6 % estatal sobre premios, cerca del 7 % en total.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Las herramientas son internas de cada operador: pausas, límites que tú mismo fijas y autoexclusión voluntaria. No existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito o de pérdida. La autoexclusión se pide a la propia casa, y conviene averiguar antes cómo se solicita y qué pasa con el saldo durante el periodo.
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