Juegos de apuestas con dinero: qué se juega, qué se cobra y qué conviene saber antes de apostar en México
Los juegos de apuestas con dinero en México viven en una paradoja que conviene entender antes de depositar un peso: la ley que los prohíbe cumple casi ochenta años, el permiso que los ampara es de otra clase jurídica, y el mercado lleva un año moviéndose por órdenes judiciales. Aquí se explica qué es un permiso de la Secretaría de Gobernación, cómo se lee un momio, cuánto se queda la casa en cada boleto y qué herramientas tiene quien quiere jugar sin perder el control. El enfoque de esta guía es la elección: no hay un solo camino para apostar con dinero real en el país, sino varios, y cada uno se paga distinto.
Actualizado al noviembre 5, 2026. Los datos sobre permisos provienen de lo que cada operador publica en su propio pie de página y, donde la fuente es un compilador, de comparadores de casas de apuestas; el Registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse para confirmarlos, así que cada número se lee como lo declara su fuente y no como confirmación oficial.
Prevención: cómo se juega con dinero sin que el juego se lleve la cartera
Hay una asimetría que casi nadie menciona cuando se habla de diversión. Un boleto de fútbol se resuelve en noventa minutos y el depósito, en diez segundos. La operación inversa —recuperar un sueldo perdido— no tiene plazo. Por eso esta sección va primero y no al final, donde suelen colocarla las guías que en realidad son catálogos de bonos.

En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Quien pide a su casa de apuestas que le cierre la cuenta durante seis meses no queda inscrito en ninguna lista federal que impida el registro en otra plataforma; está contando con la herramienta interna de esa marca y con nada más. Es la característica más importante del marco mexicano para quien juega con dinero real, y la más fácil de pasar por alto, porque la palabra “autoexclusión” aparece en los términos de casi todas las plataformas y suena a sistema. Es una puerta que se cierra sola, no una aduana.
Qué salvaguardas sí existen al abrir una cuenta
Lo que sí queda registrado es la identidad. Al crear cuenta, las casas verifican al usuario y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de apuestas es una actividad vulnerable frente a la ley antilavado. Los documentos exigidos no están fijados en un estatuto; cada operador arma su procedimiento. En la práctica, la verificación es la primera salvaguarda del apostador: una cuenta a nombre propio es una cuenta que no puede reclamar nadie más, y un retiro a una cuenta a nombre propio es un retiro que no se pierde.
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”. No fija una edad en números. Las 18 años que aparece en todas las fichas y en todos los pies de página son la edad que cada marca declara para sí, no un número estatutario de juego. Distinguir eso importa: quien tiene 17 y una identidad que parece de 20 se enfrenta a una política comercial, no a un artículo.
La ficha de la app de Codere México, revisada a finales de octubre de 2026, dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente México indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Betcris publica la misma advertencia en su pie: estrictamente prohibidos para menores de edad, sección de juego responsable y la aclaración de que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Playdoit enlaza términos y pautas de juego responsable en su ficha y limita el uso a mayores de edad.
Tres de las cuatro marcas citadas usan la misma fórmula. Que el aviso sea idéntico no lo hace inútil, pero sí revela que es texto legal compartido, no una herramienta. Lo que sirve al apostador está en otro lado.
Depósitos, pérdidas y el límite que nadie pone por ti
No hay límite legal de depósito ni de pérdida para las apuestas en México, y no existe una cuenta temporal de protección. Lo que cada plataforma ofrece es voluntario y lo administra el propio apostador dentro de su perfil: el descanso obligatorio por sesión, el tope de depósito diario o mensual y el cierre temporal o definitivo de la cuenta.
Esa combinación tiene una consecuencia práctica que el apostador debe decidir antes de registrarse, no después de una racha. Un tope que uno mismo configura se levanta con la misma facilidad con que se puso, muchas veces tras una espera de 24 o 48 horas que la casa impone como fricción. La fricción es todo el mecanismo. Quien no tolere esa espera, ya sabe lo que le va a pasar a su tope la primera noche mala.
La regla que funciona cuando el autocontrol falla no está en ninguna app: quien decide con qué dinero juega antes de abrir la plataforma —la cantidad que puede perder sin que cambie el mes— juega distinto de quien decide después de ver un marcador. La primera decisión se toma con la cabeza del día; la segunda, con la del minuto 88.
Las señales que la industria no pone en portada
Un contrato de bienvenida que se anuncia con un monto grande es una promesa condicionada. Dos indicadores avisan a tiempo y no requieren calculadora.
El primero es que el mismo operador describa la misma oferta de dos maneras distintas. Playdoit anuncia 1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado de su ficha lo describe como atado al primer depósito y en otro como sin depósito: las condiciones no son claras desde el propio anuncio. El segundo es la falta de una cifra que debería estar en el titular. Caliente muestra en el encabezado de su página principal 1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Una casa que no puede decir en qué producto se juega su propio bono tampoco va a decir con precisión cuántas veces hay que moverlo.
Sobre el bono sin depósito de 1,000 MXN de Caliente, distintas reseñas de casas de apuestas señalan un requisito de apuesta del orden de diez veces el monto; el plazo, los momios mínimos y el rollover de la oferta de primer depósito cambian de una reseña a otra. Es el patrón típico de un término que se ajusta caso por caso, y basta para decidir que ese detalle se consulta en los términos de la casa y no en un resumen.
La edad, el tope y el requisito de apuesta son tres condiciones que se leen antes de depositar, no después. Quien no encuentra las tres en cinco minutos en la plataforma está leyendo un anuncio, no un contrato.
Bankroll, analítica y tendencia: los juegos de apuesta para ganar dinero, vistos con números
La promesa de que existe un juego con el que se gana dinero de forma sostenida es la más rentable de este mercado y la que menos se sostiene al revisarla. No hace falta creer ni desconfiar de nadie: basta con mirar lo que la casa descuenta en cada boleto. Alrededor del 95 % de lo apostado vuelve a los jugadores en un mercado parejo de dos resultados. Ese 5 % sale de alguna parte, y sale todos los días.
De ahí se deduce lo único firme que puede decirse sobre las estrategias: ninguna cambia la aritmética del mercado, y todas cambian la forma en que el dinero llega a él. Lo que un apostador sí controla es el tamaño de sus apuestas, la selección de mercados con menor descuento y la disciplina de no perseguir una pérdida con dinero que todavía no entra.
Cómo se lee el momio mexicano
En México el precio no se llama cuota sino momio, y ese detalle importa porque la mayoría de los tutoriales traducidos operan con vocabulario que no se usa en el mostrador. El momio decimal funciona así: se multiplica por lo apostado y el resultado es lo que se cobra, capital incluido. Un momio de 1.90 sobre 500 pesos devuelve 950 pesos, de los cuales 450 son ganancia y 500 son el propio dinero de vuelta. Ese es el cálculo que debería poder hacer de memoria cualquier persona antes de firmar un boleto.
La apuesta sencilla lleva un solo resultado. El parlay —también llamada combinada— multiplica los momios de cada selección en un solo precio: dos selecciones a 1.90 dan 3.61, y tres dan 6.86. La multiplicación es exacta y también lo es su efecto sobre el riesgo: cada pata añadida mejora el pago y estrecha la probabilidad, sin que el aumento de dinero compense en la misma proporción. Un parlay de cuatro piernas con momios de 1.90 paga 13.03 por peso, y quien lo firma está aceptando cuatro veces el descuento de la casa sobre el mismo dinero. Es la apuesta que más se vende y la que más margen deja al vendedor.
El hándicap, el más/menos de goles o puntos, el total, las apuestas a jugadores concretos, el retiro anticipado y el mercado de apuestas en vivo con momios que se mueven mientras corre el partido son las otras vías. Ninguna es gratis: cada una tiene su propio descuento, y el mercado en vivo es donde ese descuento se mueve más y más rápido.
La aritmética del descuento: por qué 1.90 y 1.90 no es un mercado justo
Un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 parece equilibrado y no lo es. La participación que el mercado devuelve se obtiene sumando los inversos de los momios y tomando el inverso de esa suma; con dos momios idénticos de 1.90, la operación da 0,95. Es decir: el mercado paga de vuelta el 95 % de lo que se apuesta en él, y el 5 % restante es margen de la casa.
Ese 5 % es una banda, no una cifra universal. Un mercado de fútbol grande en la casa más generosa puede quedarse cerca del 3 % o del 4 %, mientras un mercado de nicho —un deporte menor, un mercado de jugador en un partido de segunda división, una combinada armada por el propio sistema— puede acercarse al 8 % o pasar de ahí. La condición que decide dónde cae cada mercado dentro de la banda es la profundidad de la oferta: cuanta más lana maneja un mercado, más se aprieta el margen, porque la casa compite por ese volumen. Cuanto más raro es el mercado, menos le importa al operador competir por él.
La consecuencia para quien busca los juegos de apuesta para ganar dinero es incómoda y simple. Apostar 100 pesos a un momio de 1.90 equivale, en promedio, a recibir 95 pesos de valor esperado antes de cualquier opinión sobre el partido. Ganar de forma sostenida exige encontrar los mercados donde el descuento es menor y acertar más que lo que ese descuento cobra. Lo primero es trabajo de comparación; lo segundo es apostar contra la propia casa con información que la casa también tiene.
Analizar sin creer: qué hacer con la tendencia y qué no
Las estadísticas en vivo, el histórico de enfrentamientos y los promedios por jugador no deciden partidos, pero ordenan las decisiones. Una selección de tres o cuatro datos por partido —forma reciente, bajas confirmadas, dónde se juega y cómo corre el momio en las últimas horas— es más útil que veinte lecturas previas, porque se puede recordar y comparar contra lo que efectivamente pasó.
El movimiento del momio es el dato más honesto del mercado y el peor explicado. Cuando un precio baja de 2.10 a 1.95, la casa está recalculando y el dinero informado suele ir delante de la noticia pública. No implica que la selección vaya a ganar; implica que el consenso cambió. Leer ese movimiento sirve para no tomar una posición cuando ya está tomada por todos.
Lo que no ordena nada es la sensación de que “ya toca”. No hay deuda pendiente en un momio. Un resultado anterior no obliga al siguiente, y una racha de tres derrotas con el mismo criterio no hace más probable la cuarta victoria: hace más probable que el apostador duplique la apuesta para recuperar, que es el mecanismo por el cual una tarde normal se convierte en un problema real.
El depósito, el retiro y el momento de decidir
La parte menos glamorosa de cualquier estrategia es la salida. Un retiro a una cuenta a nombre del jugador es la única operación que convierte un saldo en dinero, y es también la operación que más veces se posterga con la promesa de “jugar un rato más para subir el monto”. Fijar un objetivo antes de empezar —una cifra, una fecha, un partido— evita que la decisión de retirarse dependa del ánimo del momento.
El boleto es el otro punto de control. Momio, tipo de apuesta, monto, hora de cierre y mercados incluidos quedan escritos en el cupón antes de confirmarlo, y ahí se ve todo: si el momio se movió a favor o en contra, si la combinada tiene una pata que no se quiso firmar, si el monto es el que se había planeado. Revisar el boleto antes de enviarlo cuesta quince segundos; revisarlo después no sirve para nada.
Evaluación y criterios: qué se compara en nueve plataformas con permiso declarado en México
Ninguna de las nueve plataformas de la siguiente comparación es una recomendación, y la lista no es el mercado. Hay más marcas operando con un permiso de un permisionario local, y una marca ausente de estas filas no es una marca sin permiso: es una marca que no se revisó aquí. Lo que sí hace la tabla es poner en la misma línea lo que cada operador declara sobre su permiso y lo que su propia ficha publica sobre el tema que ocupa estas páginas, para que la diferencia se lea de un golpe.
El estado del permiso se lee como se declara, con su fuente a la vista y sin confirmación oficial posible: el registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, de modo que todo número de permiso proviene del pie de página de la propia marca o de un compilador de comparación. Los compiladores se contradicen entre sí en más de un caso, y donde se contradicen no se imprime número.
| Casa de apuestas | Permiso SEGOB tal como lo declara su fuente | Lo que dice su propia ficha |
|---|---|---|
| Betcris | Permiso SEGOB del permisionario; el número del pie de la marca y el de la tabla del titular difieren, así que no se imprime; titular nombrado por las fuentes: Producciones Móviles | Apuestas y casino; app publicada por TV Global Enterprises Ltd., lanzada en julio de 2018, versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026; destacan el parlay del mismo juego, el retiro anticipado y las apuestas a jugadores |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Sin ficha de app citada entre los datos revisados |
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular nombrado: Eventos Festivos de México | App publicada por Atracciones America S.A. de C.V., lanzada en agosto de 2021, versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026; futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx, sin confirmación oficial; operadora nombrada: Tecnología en Entretenimiento Caliplay | App “Caliente Deportes” versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, publicada por Caliplay; transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; las compilaciones difieren sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | Sin ficha de app citada entre los datos revisados |
| Pickwin | Permiso SEGOB del permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen y una de ellas repite el número que aparece en el pie de Betcris; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin ficha de app citada entre los datos revisados |
| Codere | Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales, sin confirmación oficial; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | App “Codere: Apuestas Deportivas MX” a nombre de Codere Newco, S.A.U., en tienda desde enero de 2017, versión vigente del 20 de agosto de 2026; más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Sin ficha de app citada entre los datos revisados |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; titular nombrado: Entretenimientos Naturales; la tienda de aplicaciones publica la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta de la titular | Sin ficha de app citada entre los datos revisados |
La primera columna explica por qué cuatro de las nueve filas llevan el número en blanco. Los permisos mexicanos se otorgan a un permisionario, que es una persona física o moral con una autorización administrativa temporal —no una licencia, que es la palabra que usan los marcos europeos—, y las plataformas digitales operan colgadas de ese permiso. Cuando una compilación atribuye a dos marcas el mismo número, lo que se ve no es un error de dedo: es un permisionario que corre varias marcas, un arreglo legal en México y una fuente de confusión para quien compara. Pickwin es el caso claro: el número que una compilación le da es el mismo que muestra el pie de Betcris, mientras la propia página de Pickwin publica otro.
La segunda columna dice menos de lo que parece y hay que leerla con cuidado. Cinco de las nueve marcas no tienen ficha de aplicación citada en este recorrido, y esa ausencia no significa que no tengan aplicación: significa que la revisión se hizo sobre las fichas de tienda de las que sí se encontró registro. Ninguna fila de la tabla afirma nada sobre la calidad del producto detrás.
Los mismos criterios aplicados a las nueve marcas
La comparación entre estas plataformas se sostiene en cuatro preguntas, y ninguna de las nueve responde las cuatro con la misma claridad. La primera es el permiso y su titular: quien no puede nombrar a su permisionario en el pie de página está pidiéndole al usuario un acto de fe administrativo. La segunda es el método de depósito y el de retiro, porque una cuenta que acepta efectivo en tienda y tarda en devolver dinero tiene un perfil distinto de una que mueve todo por transferencia bancaria. La tercera es si la oferta de bienvenida se describe en una sola versión o en dos. La cuarta es qué herramientas de juego responsable están a la vista del usuario y no solo en un documento legal.
Sobre la tercera pregunta, el resultado del recorrido es incómodo para el sector. Caliente publica dos ofertas en el encabezado sin aclarar el producto al que aplican; Playdoit describe su bono de 1,000 MXN como atado al primer depósito en un apartado y como sin depósito en otro; y una de las marcas revisadas no publica el rollover de su bono sin depósito en ningún lugar que se pueda citar sin remitirse a reseñas de terceros. Ninguna de esas tres cosas es fraude. Las tres juntas describen un mercado donde el detalle se negocia caso por caso, y ese es el punto que un comparador serio debe poner sobre la mesa.
Sobre la cuarta, la coincidencia es casi total: todas las marcas revisadas publican la línea de juego responsable. La diferencia está en si el tope de depósito se configura desde el perfil sin llamar a nadie. Ese detalle, y no el aviso, es el que separa una plataforma ordenada de una que solo cumple con el formato.
Fundamentos: qué son los juegos de apuestas con dinero y qué variantes existen
Los juegos de apostar dinero virtual han borrado la frontera que antes separaba al aficionado del apostador. Hoy se puede firmar un boleto sobre un partido que se juega en otro continente, sobre una liga de esports, sobre una carrera de caballos que ya se corrió dos veces en una simulación generada por computadora o sobre el número de córners de la primera mitad. La variedad es el atractivo y también el problema: cada variante trae su propio precio, y el precio es lo único que el apostador realmente puede evaluar antes del partido.
Puestos a elegir, la primera decisión no es qué juego tomar sino con qué casa. La pregunta del lector suele ser cuál es el mejor juego de apuestas para ganar dinero, y la respuesta honesta pasa por otra pregunta: en qué mercado esa casa cobra menos por mover el dinero. Los juegos son parecidos entre plataformas; lo que cambia es el descuento, la disponibilidad de mercados y la facilidad con que el dinero sale.
La apuesta deportiva de siempre y su versión en vivo
La apuesta previa al partido —la que se firma un día antes o una hora antes— es la más limpia de explicar. El momio está publicado, el mercado tiene profundidad y el tiempo de reflexión existe. El retiro anticipado convive con ella: permite cerrar una posición abierta antes del final, recuperando parte del valor según cómo se haya movido el partido. Es una herramienta útil para quien se arrepiente a tiempo y un mal chiste para quien la usa como freno de mano después de haber perdido el control del monto.
La apuesta en vivo cambia dos cosas a la vez. La primera es el precio: los momios se mueven con cada gol, cada tarjeta y cada lesión, así que el descuento del mercado se ensancha y se estrecha durante los noventa minutos. La segunda es la tentación: la posibilidad de apostar al minuto 70 con el marcador a la vista es exactamente el escenario donde la decisión la toma el impulso. Los mercados que solo existen durante el partido —próximo gol, resultado de la segunda mitad, número de tiros de esquina— son los que más se venden y los que peor se entienden.
Deportes, palos y mercados: dónde vive cada tipo de apostador
La oferta de las plataformas mexicanas cubre mucho más que fútbol. La app de Codere México dice que trabaja más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit declara futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La app de Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales.
Leídos juntos, esos cuatro perfiles dibujan tres tipos de apostador. El que sigue un solo deporte y una sola liga necesita profundidad de mercados más que amplitud de catálogo: quiere el hándicap asiático de su liga, no el tenis de mesa. El que arma combinadas necesita un creador de apuestas que le deje juntar selecciones del mismo partido, y la app de Betcris lo anuncia por su nombre. El que juega por entretenimiento y quiere ver el partido mientras apuesta necesita transmisión dentro de la plataforma, y ahí el menú se reduce a las marcas que declaran streaming.
El fútbol, el basquetbol y el boxeo cargan los mercados más profundos y los descuentos más bajos. Los deportes de nicho —lacrosse universitario, ligas de segunda de otros países, esports menores— hacen lo contrario: menos oferta, más margen y precios que se mueven por razones que el apostador no puede ver. Los eventos virtuales, los sorteos y los juegos de casino en vivo viven en otra lógica completamente distinta, con reglas que la casa fija unilateralmente y que no se negocian contra ningún momio de mercado.
Ahí está la variante que más confunde al recién llegado. Un juego de diamantes para ganar dinero real con apuesta no es el mismo animal que un partido de fútbol con un permiso de la Secretaría de Gobernación. El primero se resuelve con un generador aleatorio cuyo margen decidió el operador; el segundo, con un momio que compite contra otros momios. Confundirlos es apostar creyendo que se está analizando.
Registro, depósito y primer boleto: cómo se entra
El recorrido empieza en el registro, que exige identificación y datos personales porque la ley antilavado lo pide. Después viene el depósito: las plataformas mexicanas aceptan tarjetas, transferencias SPEI, efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. Betcris muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI en su página principal, sin indicar montos mínimos. La ficha de Codere México anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. El detalle que importa está en el reverso de esa lista: el retiro va a una cuenta a nombre del jugador, y en un premio sujeto a retención la casa emite el comprobante fiscal correspondiente.
El primer boleto es el momento donde todo converge. Se elige el deporte, se elige el mercado, se lee el momio, se escribe el monto y se confirma dentro del cupón. Un boleto bien firmado tiene cinco datos: el mercado exacto, el momio, el monto, la hora de cierre y el tipo de apuesta. Si falta uno, el boleto es una intención.
Y hay una decisión que casi nadie toma en ese momento: qué hacer si se pierde. Un apostador que llega a la pantalla de pago sin haber decidido su límite ya decidió no tenerlo.
Normativa y supervisión: qué significa el permiso mexicano y qué pasa con las marcas bloqueadas
La ley que rige las apuestas en México se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y sigue vigente, con un reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023. Su lógica es la contraria a la de un mercado regulado contemporáneo: la Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y permite únicamente los que autoriza de manera expresa; el artículo 2 del reglamento lleva esa lógica al extremo al prohibir la actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista de manera expresa. En México no se regula lo que se permite, se prohíbe lo que no se nombra.

Sobre ese esqueleto opera la Secretaría de Gobernación. El reglamento le asigna la interpretación y aplicación administrativa de la ley y reserva a la Dirección General de Juegos y Sorteos las funciones de autorizar, controlar y supervisar, expedir, modificar y terminar permisos y sustanciar procedimientos sancionadores. La ley reparte tareas: la Secretaría otorga permisos e inspecciona en su artículo 7, puede clausurar establecimientos no autorizados en el artículo 8, ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo en el artículo 9, y los estados y municipios colaboran en el artículo 10. Los tipos de permiso que importan aquí son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, los permisos no son transferibles y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar un billete de fianzas.
Por qué un permiso no es una licencia de apuestas en línea
Ningún texto mexicano nombra las apuestas en línea. Lo que hay es una práctica documentada: los sitios no pueden tener una autorización digital independiente y operan colgados del permiso de un titular autorizado, que suele ser un permisionario con un negocio de apuestas presencial. De ahí que la palabra correcta sea permiso y no licencia, y de ahí también que un mismo permisionario corra varias marcas a la vez.
Esa estructura tiene una consecuencia que el apostador siente en el bolsillo. Cuando algo se tuerce —una cuenta congelada, un premio retenido, un bloqueo— el responsable administrativo es un permisionario distinto del nombre que aparece en la pantalla. Reclamar exige saber quién es, y el nombre rara vez está en la portada. Está en el pie de página, en letras pequeñas, junto al número.
Y ese número tampoco es verificable de forma sencilla. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —según los reportes— un listado en formato PDF de los sitios autorizados, y ese listado no pudo abrirse al momento de esta revisión. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen: un reporte habla de 136 sitios y otro de 30 a 35 operadores digitales en dominios .mx. Con dos cifras que no se acercan, ninguna se publica como dato firme.
Lo que el apostador debe verificar por su cuenta
La verificación práctica no requiere acceso al registro. Requiere tres pasos, y el primero es leer el pie de página del sitio donde se va a depositar. Ahí deben aparecer el nombre del permisionario, el número de permiso y la referencia a la Secretaría de Gobernación. Un pie de página que solo menciona una licencia extranjera, sin permisionario mexicano, está diciendo exactamente lo que es.
El segundo paso es comprobar que el nombre de la empresa que recibe el depósito coincide con el titular del permiso o con la operadora que este autorizó. La app de Codere México figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., mientras sus permisos aparecen a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V.; la app de Betcris la publica TV Global Enterprises Ltd., mientras el permiso mexicano está a nombre de Producciones Móviles. Son estructuras normales en este mercado —una empresa opera, otra sostiene el permiso— y ninguna de las dos es irregular por sí sola. Lo que sí es una señal es la ausencia total de un titular mexicano nombrado.
El tercer paso es comprobar el estado del sitio en la fecha de la consulta. Aquí el aviso es serio y no admite rodeos: bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, están bloqueadas desde noviembre de 2026 y las resoluciones judiciales han cambiado varias veces desde entonces. En diciembre de 2026 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. La situación es inestable y cambia por vía judicial, así que ningún estado se describe aquí como abierto o cerrado hoy.
Para el apostador, la lección del caso es concreta y no tiene nada que ver con la culpa de nadie: un saldo en un operador bloqueado puede congelarse, y congelado significa que el dinero está ahí y no se puede mover. Ese riesgo existe en un operador con permiso mexicano sometido a una orden de bloqueo y no existe del mismo modo en un operador que nunca tuvo permiso, porque en el segundo caso no hay autoridad mexicana que ordene descongelar nada.
El frente fiscal: IEPS, ISR y retenciones
El impuesto que las casas pagan por operar cambió al empezar 2026. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 lo elevó desde el 30 % anterior y entró en vigor el 1 de enero de 2026. El mismo inciso alcanza los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. Sobre la base del impuesto no se afirma nada aquí: el texto dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y la diferencia entre las dos versiones es la diferencia entre un impuesto sobre lo jugado y uno sobre lo ganado por la casa. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, el tratamiento es más claro y más caro de lo que la gente supone. El artículo 137 de la Ley del ISR considera ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente; el artículo 138 fija la retención que hace quien paga. Si el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, la retención es del 1 %; si un impuesto estatal excede ese 6 %, la retención sube al 21 %. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que lleva la carga total alrededor del 7 % en un reporte secundario, y los premios que superan 600,000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual.
La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada a hacerlo; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Esa frase parece un tecnicismo y es la diferencia entre cobrar el premio completo y deber impuestos en abril. Y hay un punto que ninguna guía seria debe resolver por su cuenta: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Ahí la respuesta correcta es una consulta con un contador o un asesor fiscal, no un párrafo de internet.
Lo que no se puede afirmar sobre el marco mexicano
Conviene decir en voz alta lo que el marco no contiene, porque la ausencia es lo que define la experiencia del apostador mexicano. No hay una ley que regule las apuestas en línea como actividad digital: la práctica se sostiene en permisos presenciales. No hay registro nacional de autoexclusión. No hay límite legal de depósito ni de pérdida, ni cuenta temporal de protección. No hay artículo federal de publicidad en el reglamento revisado: los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley, y los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida no son ley. La Lotería Nacional queda fuera del reglamento por su artículo 1. No hay provisión sobre una bolsa de apuestas —un exchange— y no se afirma que exista una en México. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen una regla separada en los artículos revisados. Y no está establecido que apostar en un sitio sin permiso sea una falta o un delito para el jugador, de modo que aquí no se enuncia ni una sanción ni una exención.
Lo que sí existe, y sigue en trámite, es una reforma. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026; no ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta y nada más.
La consecuencia cotidiana de todo esto es un mercado a dos velocidades. Una marca con permiso ofrece un permisionario identificable, controles de identidad y antilavado y un comprobante fiscal de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca que opera desde fuera del régimen mexicano —los sitios con licencia de Curazao, por ejemplo— no ofrece ninguna de esas tres cosas, y tampoco queda cubierta por ninguna autoridad mexicana. A cambio, suele ofrecer momios más altos, precisamente porque no paga el IEPS de 50 % sobre su actividad. Ese diferencial de precio no es generosidad: es la parte del costo que alguien más está absorbiendo, y en el mejor de los casos ese alguien es el apostador que un día no puede retirar.
Las nueve casas revisadas, una por una
Betcris: el catálogo más profundo para armar combinadas
Betcris es la marca que mejor documenta su propio pie de página, y eso vale más de lo que parece. Su permiso aparece a nombre del permisionario Producciones Móviles, y el número que muestra su pie de página y el que aparece en la tabla del titular difieren, de modo que no se imprime ninguno. La empresa que publica su app es TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Su producto apunta a un apostador concreto. La app destaca el parlay del mismo juego —esa opción de juntar varias selecciones del mismo partido en un solo precio—, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos. Funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, se lanzó en julio de 2018 y su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026. En la página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. El pie de página advierte que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
El detalle que decide es la combinación de profundidad y salida. Un apostador que arma parlays del mismo juego y que valora un retiro rápido encuentra aquí la estructura más completa de las cuatro marcas con ficha detallada, y la advertencia sobre el número de permiso no es un problema del apostador: la ausencia de un registro público abierto afecta a todas las marcas del país por igual. Lo que sí pesa es que su método de pago incluye un monedero electrónico externo, lo que añade una capa entre el banco y el saldo, con su propio tiempo de espera en el camino de vuelta.
Para quien juega pocas veces mercados grandes, esta marca es más producto del que necesita. Para quien arma combinadas cortas de selecciones del mismo partido y quiere sacar dinero el mismo fin de semana, es de las opciones que mejor encajan en el catálogo mexicano.
Betway: permiso numerado y una ficha que casi no dice nada
Betway es la única marca de esta lista cuyo número de permiso aparece de forma limpia en la fuente que lo cita: 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial posible porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Si el apostador quiere un permiso que se pueda leer completo en una línea, aquí está.
Esa es toda la ventaja documental. Ni la ficha de tienda ni los materiales revisados describen su oferta de apuestas con el detalle de las otras tres marcas que sí tienen datos publicados: no hay menú de deportes, no hay lista de métodos de pago, no hay funciones destacadas. Quien quiera saber si ofrece creador de apuestas o transmisión en vivo tiene que entrar a su plataforma y comprobarlo, porque este recorrido no lo cubre.
El nombre de la titular sí dice algo, y merece leerse. Espectáculos Deportivos Frontón México opera un recinto con permiso de frontón, que es exactamente uno de los tipos de permisionario que puede pedir un permiso complementario para apuestas remotas según el reglamento. Es decir: un negocio de pelota vasca sostiene un sitio de apuestas deportivas en línea. Es la estructura típica del mercado mexicano y explica por qué el número rara vez está acompañado de una marca reconocible.
La marca sirve a quien ya conoce el producto y solo quiere confirmar el permiso. Para un primer registro, con tan poco publicado sobre lo que ofrece, la decisión depende de lo que el apostador encuentre dentro.
Playdoit: buen menú de producto, mal envuelto en la portada
Playdoit tiene la ficha más rica de la lista en cuanto a producto y la más confusa en cuanto a condiciones, y las dos cosas están en el mismo documento. Su permiso aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. Su app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
Lo que ofrece: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión dentro de la plataforma, casino en vivo, la función “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. En pagos acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza términos y pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años. Es un paquete coherente para un apostador de deporte y casino a la vez, algo que ninguna de las otras tres fichas detalladas declara con ese alcance.
El problema está en el bono. La ficha anuncia 1,000 MXN de bienvenida y, en un apartado, lo describe con primer depósito; en otro, sin depósito. Un apostador que no puede saber si tiene que depositar primero para cobrar una promoción no puede evaluar la promoción. No es un error que se corrija con una calculadora: es una condición que hay que resolver preguntando a la atención antes de depositar, y con una respuesta escrita.
El menú de producto vale; el envoltorio del bono no. Quien juegue tanto deporte como casino y no dependa del bono de bienvenida para elegir, encuentra aquí una plataforma bien dotada. Quien elija por el bono, no.
Caliente: la app más completa y el bono menos explicado
Caliente llega con la ficha de producto más amplia del recorrido. Su app “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., va en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con uso reservado a mayores de 18 años. Su permiso se muestra en el pie de página como DGG/SP/404/97, sin confirmación oficial.
La marca nombra a su operadora con claridad, y esa operadora tiene nombre propio en el mercado: Tecnología en Entretenimiento Caliplay es la escisión digital del grupo Caliente, que es la empresa de apuestas con mayor huella física en el país. Quien apuesta en un local de la marca reconoce la continuidad. Nadie más en esta lista puede decir lo mismo.
En el encabezado de su página principal se anuncian 1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN. La página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y ese hueco no es menor en una casa que también opera casino y eventos virtuales: un bono que sirve para tragamonedas y uno que sirve para un parlay no se evalúan igual, y el requisito de apuesta de cada uno tampoco. Sobre el bono sin depósito de 1,000 MXN, distintas reseñas de casas de apuestas señalan un requisito de apuesta del orden de diez veces el monto, mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover de la oferta de primer depósito cambian de una reseña a otra. Es decir: la cifra más repetida de la marca es la que su propia página explica menos.
La app es la más completa para quien apuesta en el celular y quiere ver el partido en la misma pantalla; los eventos virtuales y el casino en vivo le dan además una razón para abrirla entre semana. El encabezado, en cambio, es el ejemplo de manual de un titular que promete y no especifica, y quien elija la marca solo por ese 1,000 MXN va a averiguar sus condiciones después de depositar, que es el orden equivocado.
Strendus: tres permisos, dos titulares y ninguna ficha de producto
Strendus sostiene la mayor acumulación documental de esta lista y la menos útil. Sus permisos aparecen como DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, y las compilaciones no coinciden sobre el titular: unas nombran a Atracciones y Emociones Vallarta, otras a New Ads. Tres permisos con dos titulares posibles es un registro que no se puede leer sin abrir la fuente oficial, y la fuente oficial no pudo abrirse.
No hay una descripción de producto accesible: ni menú de deportes, ni métodos de pago, ni funciones destacadas. Tres números de permiso sin una descripción de lo que se ofrece es una proporción que invita a la cautela. Una marca que acumula varios permisos probablemente opera diversas salas o productos bajo el mismo paraguas; sin una descripción de la oferta, lo único que se sabe es que la marca cuenta con autorizaciones.
Para el apostador esto significa que la verificación se hace en la plataforma, no antes. El pie de página de Strendus y sus términos son el único lugar donde aparecerá el titular con el que se está contratando, y conviene leerlos con la pregunta exacta en mente: ¿qué razón social recibe mi depósito? Si el nombre no coincide con ninguno de los dos titulares que circulan, la consulta debe hacerse a la atención de la marca antes del primer peso.
La marca no gana ni pierde esta comparación: simplemente no se puede evaluar con lo que publica. Quien la considere tendrá que hacer el trabajo que su ficha no hace.
Pickwin: el número que no cuadra y un permiso sin papel propio
Pickwin es el mejor ejemplo de por qué el caso mexicano se lee con el pie de página abierto. Una compilación le atribuye el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra el número DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y el segundo es el mismo que muestra el pie de página de Betcris a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V. La página de Pickwin, por su parte, asocia el permiso a Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. Las fuentes se contradicen, de modo que aquí no se imprime número alguno.
Leído con calma, el cuadro dice dos cosas. La primera es que Pickwin opera bajo un permisionario que también sostiene otra marca, un arreglo corriente en México donde un titular corre varios sitios. La segunda es que su permiso no tiene papel propio y distinguible en las fuentes públicas consultables. Ninguna de las dos es una irregularidad por sí sola, y ninguna de las dos se puede convertir en una afirmación de legalidad sin el registro abierto.
Del producto, los materiales revisados no describen nada: ni deportes, ni pagos, ni funciones. La página “blog.pickwin.mx” habla de casas reguladas por la Secretaría de Gobernación en general, no de sí misma con detalle.
El apostador que llegue aquí por una promoción debería hacer primero el ejercicio completo de verificación: leer el pie de página de la plataforma, identificar la razón social que recibe el depósito y comprobar si coincide con un titular de permiso. Si el nombre que aparece no está en ninguna fuente, eso es información sobre la marca, y es mejor tenerla antes de depositar que después. Es la única de las nueve donde la pregunta “¿quién responde por mi dinero?” no tiene una respuesta publicada que se pueda citar.
Codere: el catálogo más ancho y una app con cinco años de rodaje
Codere México es la marca con la historia más larga en el mostrador mexicano, y su rastro documental lo confirma. Sus permisos aparecen como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales, sin confirmación oficial, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. Su app figura en la tienda a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.
La ficha de la app declara más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, acepta depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, y declara operar con permiso de la Secretaría de Gobernación, limitar el uso a mayores de 18 años e incluir avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La separación entre la empresa que opera el sitio y la que sostiene el permiso es la estructura normal descrita antes: no es una señal de alarma, es el funcionamiento corriente del mercado.
Dos cosas destacan del perfil. La primera es la anchura: quien sigue deportes que no son fútbol —tenis, basquetbol, MMA, deportes de raqueta— encuentra aquí la mayor diversidad declarada de la lista. La segunda es la referencia explícita a políticas de cierre de cuenta dentro de su ficha, que es lo más parecido a una herramienta de autoexclusión interna que publica cualquiera de las nueve marcas.
El detalle que pesa en contra es la dispersión de la oferta. Un catálogo de más de 30 deportes y un bono de bienvenida de 7,000 MXN apuntan a un apostador que va a jugar mucho, y una casa que premia el volumen está diseñada para quien puede sostener ese ritmo. Los depósitos en efectivo por OXXO completan el perfil: fácil entrar, y el camino de salida pasa por una verificación que conviene tener hecha desde el principio, no el día que se quiere cobrar.
Para quien apostará con regularidad y no quiere quedarse sin mercados, Codere es de las fichas más sólidas. Para quien juega una vez al mes, la anchura es peso muerto y el bono exige un ritmo que probablemente no va a cumplir.
Novibet: permiso local, marca internacional, cero descripción de producto
Novibet llega a esta lista con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. Es un número limpio y un titular con nombre de empresa de frontera, lo cual encaja con el patrón del mercado: un permisionario local sostiene una marca que no es local.
De su producto, los materiales revisados no publican nada: ni deportes, ni mercados, ni métodos de pago, ni ficha de aplicación, ni funciones destacadas. Novibet es una marca con presencia en varios mercados europeos y latinoamericanos, y esa presencia no se traduce en documentación consultable para México en este recorrido.
Podría leerse como una desventaja y hay que matizarlo. Una marca internacional que obtiene un permiso mexicano está haciendo lo contrario de lo que hace un sitio offshore: se somete al régimen del país, con su permisionario identificable, sus controles de identidad y su reporte de operaciones. Esa es la parte que un comparador debe reconocer. Pero el apostador que quiera saber qué va a encontrar dentro tiene que entrar a la plataforma: aquí no hay nada que describa la experiencia, y por lo tanto ninguna afirmación sobre ella cabe en estas líneas.
La marca es una opción razonable para quien prioriza el permiso mexicano por encima de todo y está dispuesto a explorar el producto sin referencia previa. Para quien compara menús y métodos de pago antes de registrarse, es la fila con menos información de las nueve.
1xBet: permiso mexicano declarado y una app a nombre de otra empresa
1xBet cierra la lista con la estructura más delgada de todas. Su permiso aparece como DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según el sitio Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. La tienda de aplicaciones, además, publica la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular del permiso. Dos nombres para un mismo producto.
Esa diferencia entre la empresa que sostiene el permiso y la que opera la aplicación se ha visto ya en otras marcas de esta lista y no es irregular por sí sola. Lo que la hace distinta aquí es la coincidencia de dos ausencias: la fuente que da el número no pudo verificar el dominio, y la tienda nombra a una empresa que no es la titular. Un apostador que quiera cerrar el círculo tiene que hacer dos comprobaciones en lugar de una.
No hay descripción de producto accesible: ni deportes, ni momios, ni métodos de pago. La marca es conocida por catálogos enormes en otros mercados, pero eso no es un dato sobre México. Aquí no se afirma nada sobre su oferta local.
La marca queda como una opción para quien ya la conoce y solo necesita confirmar que tiene un permisionario mexicano detrás; para cualquier otro apostador, la verificación previa es la condición de entrada. Que el dominio no se haya podido confirmar en la fuente que publica el permiso es exactamente el tipo de detalle que conviene resolver antes de escribir una contraseña, no después de haberla usado seis meses.
Preguntas frecuentes sobre los juegos de apuestas con dinero
¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se lee el pie de página del sitio, donde deben aparecer el nombre del permisionario y el número de permiso. Ese listado oficial no está abierto al público, así que conviene comparar el nombre de la razón social que recibe el depósito con el titular declarado por la marca antes de registrarse.
¿Cuánto devuelve una apuesta según el monto y el momio que aparece en el boleto?
El momio se multiplica por lo apostado. Con 500 pesos a un momio de 1.90, se cobran 950 pesos, de los cuales 500 son el capital y 450 la ganancia. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de aplicarse al monto.
¿Cómo se descubre cuánto se queda la casa en los momios de un mercado?
Se suman los inversos de todos los momios del mismo mercado y se toma el inverso de esa suma; el resultado es la parte que el mercado devuelve. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 esa parte es el 95 %, de modo que el margen de la casa es el 5 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas mexicana?
Desde el perfil de la cuenta, en las herramientas de juego responsable que cada plataforma habilita. No existe un límite legal ni un registro nacional de autoexclusión, así que el tope depende del apostador y suele poder levantarse tras una espera de uno o dos días.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién hace la retención?
El premio es ingreso gravado por el artículo 137 de la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si lo supera. La Ciudad de México aplica 6 % estatal, cerca del 7 % en total.
¿Qué riesgos corre quien apuesta en una casa sin permiso en México?
No tiene permisionario mexicano identificable, ni controles de identidad y antilavado bajo el régimen local, ni comprobante fiscal de retenciones. Tampoco queda cubierto por ninguna autoridad mexicana si el saldo se congela o la plataforma desaparece, y no está establecido que apostar ahí sea una falta para el jugador.
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