Apuestas en línea: el precio real de cada bono, momio y permiso en México

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día

En México no existe una licencia de apuestas en línea, y esa frase conviene leerla despacio antes de meter la tarjeta en cualquier sitio. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos con apuesta y las apuestas, salvo aquellos que estén expresamente autorizados. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, remacha la misma idea desde el otro lado: artículo 2, lo que la norma no prevé expresamente está prohibido. Ninguna de esas dos piezas menciona internet. Ni una vez.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los permisos de la Secretaría de Gobernación tal como los declaran las propias marcas y las compilaciones del sector.

Lo que sí existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación, Dirección General de Juegos y Sorteos, otorgado a un permisionario con local físico, y una práctica extendida de que las plataformas digitales cuelguen su operación de ese permiso. La palabra correcta es permiso, no licencia. Suena a matiz de abogado y no lo es: un permiso es, por definición del artículo 3 del Reglamento, un acto administrativo temporal, y quien lo recibe es un permisionario, no un dueño de licencia. Cuando una casa de apuestas se anuncia como “licenciada”, está traduciendo.

Cómo funcionan las apuestas en línea: del momio al boleto

Apostar en línea es, en el fondo, un intercambio de probabilidades mal contadas a propósito. Usted pone una cantidad, la casa le pone un momio, y el momio ya trae descontada la parte que la casa se queda pase lo que pase. Todo lo demás del proceso —el registro, la verificación, el depósito, el boleto, la liquidación— es logística alrededor de ese descuento.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Registro, verificación y cuenta

El recorrido empieza con una cuenta. La casa pide nombre, correo, teléfono y una contraseña, y en cuanto hay dinero de por medio pide documentos: identificación oficial, comprobante de domicilio, a veces una selfie. Es el proceso que el sector llama verificación de identidad o KYC. Las marcas operan bajo la ley antilavado, que trata el juego con apuesta como actividad vulnerable, y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria. Los documentos exactos no están fijados en un estatuto que se pueda citar; cada operador publica su lista en sus términos.

La verificación tiene un efecto práctico que casi nadie menciona en la publicidad: mientras no esté completa, el retiro no sale. Una cuenta sin documentos es una cuenta que acumula saldo y no lo devuelve. Hacer el trámite al abrir, con el ánimo tranquilo y no en la madrugada después de una racha buena, ahorra el trámite urgente después.

El momio, el boleto y las formas de combinar

El momio es el precio. Un momio de 1,90 significa que por cada peso apostado vuelven 1,90 si el pronóstico acierta; el peso original incluido. El boleto —también cupón o ticket— es el registro de la apuesta. La apuesta sencilla lleva un solo pronóstico. El parlay, o combinada, lleva varios y multiplica sus momios entre sí: dos selecciones a 1,90 dan 3,61, tres dan 6,86, y así. Multiplicar el premio y multiplicar también la dificultad, porque ahora hay que acertar todo.

El retiro anticipado, o cash out, deja cerrar la apuesta antes de que termine el evento a cambio de una cantidad que ofrece la casa. Es una herramienta con precio: la oferta casi nunca es la que uno mismo le pondría al boleto en ese instante. El creador de apuestas —Betano lo llama “crea tu apuesta”, Caliente lo publica como “crea tu apuesta” en su app— permite armar combinaciones del mismo partido, y suele venir con un momio más corto que el de las mismas selecciones por separado, porque la casa cobra el trabajo de empaquetarlas.

Qué se puede apostar aquí

La apuesta deportiva funciona en México únicamente a través del permiso que la Secretaría de Gobernación haya dado a un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las modalidades concretas no tienen un artículo propio en las partes del Reglamento que se leen, así que no hay regla específica que las ordene ni que las prohíba. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí tienen marco: se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones, con el llamado cruce de apuestas, y el artículo 5 del Reglamento prohíbe que los menores participen en él, sin fijar por escrito una edad numérica.

Sobre apuestas de intercambio no hay disposición alguna que se pueda citar, así que aquí no se afirma que exista una bolsa mexicana de apuestas. Eventos restringidos por categoría —ligas menores, competencias de menores de edad— tampoco aparecen. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Las mejores plataformas para apostar en línea en México: cómo se eligen

Una lista de casas de apuestas sirve de poco si no se sabe con qué vara se midió. La vara aquí es el costo para quien apuesta: cuánto se queda la casa de cada mercado, cuánto exige un bono para soltarse, cuánto tarda un retiro en llegar a la cuenta, y qué respaldo legal hay detrás del dinero. Cuatro preguntas, en ese orden, porque las cuatro se pagan con el bolsillo del apostador y no con el de la casa.

Cómo se mide lo que se lleva la casa del momio

Aquí conviene detenerse, porque es la parte que ninguna casa de apuestas pone en portada. En un mercado de dos resultados, con momios idénticos de 1,90 por lado, la suma de las probabilidades implícitas es 1 ÷ 1,90 más 1 ÷ 1,90. Eso da 1,0526, es decir 105,26 %. La casa devuelve 1 ÷ 1,0526, o 95 %, de todo lo que se apuesta a ese mercado, y se queda el resto: alrededor del 5 %. La cifra es un ejemplo aritmético, no un precio cotizado de ninguna casa, y ahí está justamente su utilidad: enseña cuánto descuenta un momio corto antes de que alguien le venda una promoción encima.

El margen que un apostador encuentra de verdad se mueve en una banda según el mercado y el deporte. Los partidos grandes y las ligas que todo el mundo mira traen momios más apretados, porque hay más ojos comparando; un mercado secundario, un deporte de nicho o un partido de una liga menor cargan bastante más margen, y no es raro verlo acercarse a dos dígitos. En un parlay el descuento no se suma, se compone: cada selección vuelve a aportar su propio margen, y el resultado es un precio que descuenta bastante más que cualquiera de sus piernas por separado.

La consecuencia para el apostador es simple y amarga. Cien pesos apostados en un mercado con margen del 5 % valen en promedio 95 pesos devueltos, así que se sostienen bastante tiempo. Los mismos cien pesos repartidos en combinadas con un descuento bastante más alto no aguantan el mismo número de apuestas. El tamaño del descuento decide cuántas jugadas aguanta un saldo, y ahí, no en el pronóstico, es donde se pierde la mayoría del dinero.

Criterios y comparación de las casas de este análisis

La tabla compara las nueve marcas revisadas en este texto. La columna del permiso repite lo que dicen las compilaciones o los propios pies de página, con la fuente nombrada, y nunca como confirmación oficial: la lista pública de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. La segunda columna recoge lo que cada casa publica sobre el tema de esta comparación. Donde una casa no publica nada, la celda queda abierta en lugar de rellenarse a mano.

Casa de apuestas Permiso SEGOB según su fuente Lo que dice su propia ficha
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente No publica en su ficha de tienda de apps datos sobre este tema
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; no confirmado oficialmente Permiso de la SEGOB, uso exclusivo para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta
Betcris De su permisionario Producciones Móviles; número no impreso, porque el pie del sitio y la compilación difieren Juegos con apuestas estrictamente prohibidos para menores de edad y sección de juego responsable enlazada
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente Uso para mayores de 18 años, términos y pautas de juego responsable enlazados en su ficha
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente No publica en su ficha de tienda de apps datos sobre este tema
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; no confirmado oficialmente Juegos con apuestas prohibidos para menores de edad, diversión con responsabilidad y sección de juego responsable
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente No publica en su ficha de tienda de apps datos sobre este tema
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que tampoco pudo confirmar el dominio ni la lista oficial No publica en su ficha de tienda de apps datos sobre este tema
Pickwin De su permisionario Producciones Móviles; número no impreso, porque las fuentes se contradicen entre sí No publica en su ficha de tienda de apps datos sobre este tema

Lo primero que salta es que la mitad de la tabla no dice nada, y eso no es un hueco de redacción: es el estado real de la información. Cuatro de las nueve marcas no publican advertencias ni referencias de permisos en sus fichas de tienda, y con esas cuatro la única lectura honesta es que no se sabe. Un apostador que exija ver el permiso antes de depositar va a hacer más trabajo del que la industria quisiera, y ese trabajo es el precio de no ceder el dinero a ciegas.

Lo segundo es que la columna de permisos tiene tres niveles de firmeza, no dos. El pie de página de Caliente muestra su número por decisión propia y se presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación, lo que es lo más cercano a una declaración en primera persona. Betcris y Pickwin no imprimen número porque el pie del sitio y las compilaciones no coinciden, y ahí el silencio es mejor que una cifra inventada. El resto viene de compilaciones que se contradicen entre sí en algunos casos. Ninguna de las nueve está confirmada contra la lista oficial, porque esa lista no se pudo abrir.

Las nueve casas de apuestas, una por una

Las fichas siguientes revisan a cada marca con lo que la marca misma publica. No son una recomendación ni un orden de calidad; son nueve puertas distintas, y la que le conviene a cada quien depende de qué pesa más: el momio, el método de pago, la app o la tranquilidad del permiso.

Novibet: un permiso con número y una ficha que no dice nada

Novibet aparece en las compilaciones con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. Es el tipo de dato que suena sólido hasta que se recuerda que la fuente es una compilación y no el registro público. La marca no publica advertencias ni referencias de permiso en su ficha de tienda de aplicaciones, así que quien quiera ver el respaldo tendrá que buscarlo en los términos del propio sitio antes de depositar.

Para alguien que compara permisos antes que momios, esta marca obliga a hacer el trabajo sin red. Lo que hay a favor es un número completo y con formato verosímil; lo que falta es cualquier declaración propia que lo acompañe. En una industria donde el folio se imprime justamente para presumirlo, la ausencia también comunica.

Codere: permiso declarado y avisos de juego responsable en su propia ficha

Codere es la que más claro lo dice de su propio lado. Su ficha de aplicación declara operar con permiso de la Secretaría de Gobernación, restringe el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Las compilaciones le atribuyen los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos, según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial. La app figura en la tienda de México a nombre de Codere Newco, salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.

Las políticas de cierre de cuenta que la propia ficha menciona merecen una lectura aparte, porque son la salida que casi nadie revisa hasta que la necesita. Una casa que documenta cómo se cierra una cuenta documenta también qué pasa con el saldo al cerrarla, y eso es exactamente lo que un apostador quiere saber antes y no después. En la app, la marca publica más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas y momios mejorados, además de apuestas gratis, y anuncia en esa misma ficha un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO.

Un detalle molesto: el bono se anuncia con una cifra alta y sin condiciones a la vista. Las condiciones viven en los términos, y el lector que las abra sabrá más que el que se guio por el número de portada.

Betcris: el permiso mexicano y una licencia de Malta que sí tiene fechas

Betcris es el caso más entretenido de la lista en materia de papeleo, y el más útil para entender cómo funciona esto. Su pie de página menciona un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018; el número no se imprime aquí porque el del pie del sitio y el de la compilación del propietario no coinciden. Y en el mismo pie aparece la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Esa fecha final vale más que todo el resto del párrafo. Una licencia con fecha de vencimiento publicada es una licencia que alguien puede vigilar, y quien lea esta página después de esa fecha ya sabe qué tiene que volver a revisar. El permiso mexicano y la licencia extranjera conviven en el mismo pie porque hacen trabajos distintos: el primero es el título para operar aquí, la segunda es el paraguas corporativo.

En producto, Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado y las apuestas a jugadores. En su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos en ninguno. La app la publica TV Global Enterprises, salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y opera en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.

La variedad de métodos es real y el silencio sobre mínimos también: un lector que planee depositar poco tiene que averiguar en el cajero de la casa si su monto entra. Para alguien que valora pagar con monedero electrónico y cobrar rápido, aquí hay de dónde escoger.

Playdoit: ficha completa, bonos confusos y plazos que prometen prisa

Playdoit es la más prolija en su ficha y la más confusa en su oferta. Su permiso aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. La app la publica Atracciones America en la tienda de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, y su ficha enlaza términos y pautas de juego responsable, con uso para mayores de 18 años.

El bono de $1,000 MXN es donde la ficha se enreda: en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las dos cosas no pueden ser verdad al mismo tiempo, y una casa que describe su propia promoción de dos maneras deja al apostador sin saber qué tiene que hacer para cobrarla.

Ahí está el costo real de esta ficha. Una promoción mal descrita no es un regalo ambiguo: es un requisito que el apostador descubrirá cuando pida el dinero, y la respuesta estará en los términos, no en la ficha. Quien quiera el bono de Playdoit debería leer esos términos antes de depositar, porque el texto de la tienda no basta.

Strendus: tres permisos listados y ninguna advertencia propia

Strendus es el caso donde la documentación externa es más generosa que la de la propia marca. Las compilaciones le atribuyen tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o de New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx, con la advertencia de que las compilaciones difieren sobre el titular, y sin confirmación oficial. Su ficha de tienda de aplicaciones no publica avisos de juego responsable ni referencias de permiso.

Tres folios no son tres veces más seguridad. Un permiso es un acto administrativo temporal y cada uno cubre lo que cubre; la acumulación de números en una compilación puede reflejar ampliaciones, locales distintos o simplemente un copy-paste de otra lista. Sin el documento a la vista, contar folios es entretenimiento.

Para el lector que no quiere depender de compilaciones, esta marca deja todo el peso de la verificación del lado equivocado. La ficha de la app no ofrece ni la advertencia de edad que varias competidoras sí incluyen.

Caliente: permiso en su propio pie y la promoción más grande de la lista

Caliente es la que más enseña en su propio terreno. Su pie de página muestra el permiso DGG/SP/404/97 y lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación, sin confirmación oficial por la vía del registro; la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay. Su ficha de tienda declara que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

En el encabezado de su página principal anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Esa falta de alcance es lo que más caro sale: un bono que se puede usar en casino y en deportes lleva requisitos distintos, márgenes distintos y velocidades de cumplimiento distintas.

Sobre el bono sin depósito, las reseñas del sector señalan un rollover de 10 veces; el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra, así que aquí no se imprimen. Con un rollover de 10 veces sobre $1,000 MXN, la cifra a mover es 10,000 pesos en apuestas antes de que el saldo promocional se convierta en dinero retirable, suponiendo que solo se apueste el importe del bono. No es un regalo: es una tarea con fecha de vencimiento.

La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. La publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Para un aficionado que quiere ver el partido y apostarlo en la misma pantalla, es la ficha más completa de las nueve, siempre que lea los términos del bono antes de emocionarse con la cifra.

Betway: un permiso corto, sin número largo que presumir

Betway aparece con el permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. El número es corto, lo cual es un detalle administrativo y no una señal de nada; lo que importa es que viene de una compilación y no del registro público.

Su ficha de tienda no publica avisos de juego responsable ni referencias de permiso, así que la marca entra en el grupo de las que dejan al apostador buscar por su cuenta. Los nombres de permisionario del sector del frontón son habituales en este mercado, porque los permisos complementarios para apuestas remotas suelen colgar de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón, y eso explica por qué una casa de apuestas deportivas tenga detrás a una empresa de espectáculos.

Sin una declaración propia en la app, el lector que quiera saber quién responde por su dinero tiene que ir al sitio y al pie de página. Es un clic más, y ese clic es la diferencia entre saber y suponer.

1xBet: permiso listado y un dominio que la fuente no pudo confirmar

1xBet trae el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, que además no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Ahí hay una diferencia de grado frente al resto: no es solo que la confirmación oficial falte, es que la fuente misma marca la duda sobre la dirección.

A eso se suma que la tienda de aplicaciones lista la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada en el permiso. Dos identidades societarias para un mismo producto no son ilegales ni raras, pero sí son una pregunta que el apostador debería poder responder antes de depositar y que no se responde en la ficha.

Su ficha de tienda no publica avisos de juego responsable. Para quien pondera la claridad del respaldo legal por encima de todo, esta marca queda en el grupo que exige verificación por cuenta propia, y en su caso con una arruga adicional sobre el dominio.

Pickwin: permiso sin número porque las fuentes se contradicen

Pickwin es el ejemplo más limpio de por qué este texto no imprime folios que las fuentes no sostienen. Las compilaciones le atribuyen un permiso que unas veces aparece como DGJS/DCRCA/1584/2019 y otras como DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y este último es el mismo número que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular aparece como Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora, según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial.

Dos compilaciones, dos números, y uno repetido en otra casa. Eso no significa que Pickwin no tenga permiso; significa que quien lo afirme con un número está eligiendo a ciegas entre dos fuentes que se contradicen. La ficha de tienda de la marca no publica advertencias ni referencias.

Aquí el consejo es de método más que de marca: si el permiso importa, pídalo al operador en sus términos y guárdese la respuesta.

Permiso de la SEGOB: qué es y qué no es una casa de apuestas confiable

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 2, la Secretaría interpreta y aplica la ley en vía administrativa, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de llevar los procedimientos de sanción. La ley que aplican es la de 1947: prohíbe en el país los juegos con apuesta y las apuestas y solo permite los expresamente autorizados. Su artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8, para clausurar establecimientos no autorizados; el artículo 9 impide que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte la colaboración con estados y municipios.

Permisos, permisionarios y por qué no hay “licencia de apuestas en línea”

El Reglamento reformado cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuesta y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Los tipos de permiso relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles por el artículo 31. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, constituir un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar un bono de fianza, según el artículo 29.

Nada de eso crea una figura digital. La práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener una licencia digital independiente y cuelga de un permisionario con permiso de local físico autorizado; muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. Cuando dos casas de la comparación comparten titular —como ocurre con Betcris y Pickwin frente a Producciones Móviles— eso deja de ser coincidencia y pasa a ser el modelo de negocio.

La lista oficial que nadie pudo abrir y las cuentas que no cuadran

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF con los sitios autorizados, pero ese registro no se pudo abrir para esta comparación. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: un informe habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso aquí no se da ninguna cifra de cuántas casas operan y ningún folio se imprime como oficial.

Lo que toca hacer al lector es directo: pedir el número de permiso a la casa, con el nombre del titular, y compararlo con lo que el propio sitio publica. Si las dos cosas no cuadran, ese desajuste es la información.

Bloqueos, amparos y el estado que cambia

El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente permitido y el artículo 8 de la ley deja a la Secretaría clausurar lo no autorizado. La Secretaría ha reforzado su facultad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso; una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento en materia de IVA no está establecida.

Los hechos de 2025 y 2026 van en ese sentido y con fechas que importan. Los días 11 y 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, fueron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió solo publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.

El estado es inestable por definición, así que esta página solo lo cuenta con su fecha y nunca como abierto o cerrado hoy. Si usted tiene saldo en una marca bloqueada, la lección es concreta: un saldo puede quedar congelado, y el tiempo que tarda en resolverse no lo controla nadie. Esa es la razón por la que esta comparación no presenta a bet365 ni a Betano como cartas activas.

Reforma en camino, ley que no existe

La Secretaría de Gobernación terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta sin más recorrido que su presentación.

Nada de eso cambia lo que se puede hacer hoy. La diferencia entre un anteproyecto y una ley es la diferencia entre un deseo y una obligación, y quien planee su apuesta a partir de una reforma anunciada está apostando a que se apruebe tal como se filtró.

Impuestos: el IEPS de la casa y el ISR del premio

Aquí entran las dos retenciones que sí tocan el bolsillo. La Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B) grava con 50 % los juegos con apuesta y los sorteos que requieran permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma salió en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026, antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital en casos graves de incumplimiento. La base no está establecida: el texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no dice “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían; la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Para el premio del jugador entra el ISR, artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: son ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre los premios, cerca de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios por encima de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual. El operador emite el CFDI de retenciones por los premios gravados.

Sobre premios cobrados en sitios sin permiso, el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente” y el tratamiento de lo demás no está establecido. La posición sensata es la de siempre en materia fiscal: consultar a un contador. Y una advertencia que vale más que cualquier bono: una retención de 21 % se lleva más de un quinto del premio, y eso no lo cubre ninguna promoción de bienvenida.

Qué separa a una casa con permiso de una que opera desde fuera

La comparación honesta tiene tres piezas. Una marca con permiso mexicano ofrece un recinto legal en el país, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identificación y antilavado, y un CFDI de retenciones. Una marca offshore no ofrece nada de eso. Y en ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión, lo cual es una carencia que las dos rutas comparten.

Las plataformas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, y decirlo así ya resuelve la mitad de las dudas. La zona offshore queda descrita como desprotegida, sin más detalle que el nombre de su regulador lejano.

Prevención y juego responsable: las herramientas que sí existen y las que no

Aquí el terreno es más arenoso de lo que la publicidad sugiere. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores estar en las áreas de apuesta de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una edad legal numérica para el juego no está establecida como tal. La publicidad muestra la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable, según un reporte secundario.

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Los límites los pone la casa, no la ley

No hay un límite de depósito o de pérdida fijado por estatuto, ni una cuenta temporal que la norma obligue a ofrecer. Lo que existe son herramientas voluntarias internas: pausas, límites de depósito y autoexclusión, que son lo que las marcas listan en sus propias fichas de tienda. Tampoco hay un registro nacional de autoexclusión, ni en las casas con permiso ni en las que operan desde fuera. Esa carencia compartida es la más incómoda de todo el marco mexicano: el apostador que quiere cerrarse la puerta a sí mismo en todas las casas a la vez no tiene una puerta única que cerrar.

La consecuencia práctica: la salvaguarda depende de la casa donde uno esté y del momento en que uno la pida. Un límite de depósito puesto hoy en una marca no viaja a la siguiente, y la autoexclusión voluntaria es una gestión por casa.

La UIF, el SAT y el reporte de operaciones

Los operadores verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuesta es actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exigidos no están fijados por estatuto.

Para el apostador esto tiene una lectura doble. Por un lado, la verificación protege su cuenta de que alguien más la use; por el otro, significa que sus movimientos están vistos, y ese es el precio de operar dentro del marco. Es la misma lógica del CFDI de retenciones: el sistema sabe lo que pasó, y por eso puede cobrar.

Qué mirar antes de registrarse

La revisión útil es corta. Que la ficha o el pie del sitio declaren el permiso de la Secretaría de Gobernación con su número y su titular, y que ese número cuadre con el que la casa entregue al preguntar. Que la app apunte a una empresa coherente con ese titular. Que existan avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta visibles, porque son el sitio donde se explica qué pasa con el saldo cuando uno se va. Y que no haya prisa: un bono anunciado con cuenta regresiva es una fecha de vencimiento, y esa fecha es el requisito que más caro sale cuando no se leyó.

Bonos de bienvenida y apuestas gratis: lo que el requisito cuesta

Un bono no es dinero. Es una condición de apuesta con una cantidad escrita delante para que parezca dinero. La cantidad es lo único que se anuncia; la condición, casi nunca. Y como el tema de este texto es el costo, aquí se pone el foco donde la casa lo pone menos.

Sin depósito, con depósito y la diferencia que importa

Un bono sin depósito llega con el registro, sin poner dinero. Un bono de primer depósito duplica lo que el apostador deposite hasta un tope. La diferencia entre los dos no es el monto: es lo que el apostador pone en riesgo. En el segundo, la cantidad que activa el bono ya salió de su bolsillo antes de que empiece cualquier requisito. Caliente lo anuncia de las dos formas en su encabezado, $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas valen solo para apuestas deportivas. Codere anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN en su ficha de app. Playdoit anuncia $1,000 MXN y lo describe de dos maneras incompatibles en apartados distintos.

Y una advertencia sobre el vocabulario: una “apuesta gratis” o freebet no se comporta como un billete. En la mayoría de los formatos, el importe de la apuesta gratis no se devuelve con el acierto; solo se pagan las ganancias. Una apuesta gratis de 100 pesos a momio 1,90 que acierta no devuelve 190: deja alrededor de 90. La diferencia es exactamente el importe prestado por la casa, y desaparece al cobrar.

Rollover: la cifra que convierte el regalo en tarea

El requisito de apuesta, o rollover, es cuántas veces hay que mover el importe del bono antes de que el saldo promocional se vuelva retirable. Sobre el bono sin depósito de Caliente, las reseñas del sector señalan un rollover de 10 veces. El plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra, así que no se imprimen aquí.

Con ese 10 y $1,000 MXN de bono, la cifra a mover es 10,000 pesos en apuestas antes de que el saldo sea dinero, suponiendo que solo se apueste el importe del bono. Y hay un detalle que la cifra deja fuera: solo cuentan las apuestas hechas a partir de un momio mínimo, y ese mínimo, cuando no está publicado, se descubre al pedir el retiro. Un requisito de rollover sin cuota mínima conocida es una tarea con un tramo invisible.

Cuánto cuesta cumplir un bono, en promedio

Aquí es donde la aritmética desinfla el anuncio. El costo esperado de cumplir un bono es el volumen que hay que mover multiplicado por el margen del mercado en que se mueve, y el margen va dentro del momio, no encima.

Con la cifra de arriba: 10,000 pesos de volumen sobre un mercado con un margen del orden del 5 % dejan un costo esperado de unos 500 pesos. Eso es un promedio sobre muchas apuestas bajo esos supuestos, no el resultado de una persona concreta en una noche concreta, y no promete ni premia nada. Pero dice lo que ningún anuncio dice: mover 10,000 pesos en un mercado con ese descuento cuesta, en promedio, la mitad del bono prometido.

Si el volumen se mueve en mercados con más margen —combinadas, deportes de nicho, ligas menores— el costo esperado sube con el margen, y con un descuento de dos dígitos el bono se consume entero antes de cumplirse. Ahí está la trampa del rollover cumplido con parlay: cada pierna añade su propio margen y el descuento se compone, así que mover la misma cifra cuesta bastante más que el 5 % del ejemplo.

Lo que las casas no publican en la ficha

No hay un artículo federal de publicidad en las partes del Reglamento que se leen. Los reportes sobre franjas horarias de emisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar a influencers y atletas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Tampoco hay una regla estatutaria sobre bonos. Eso deja la letra chica enteramente en los términos del operador.

Ahí el apostador está solo. Después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y ese rediseño se nota donde siempre: en requisitos más largos o premios más cortos, nunca en el número de portada.

Depósitos y retiros: métodos, plazos y lo que no se dice

El dinero entra y sale por las vías que cada marca publica, y ninguna ley cubre específicamente los pagos de apuestas. Los métodos que las casas nombran —tarjetas, transferencia SPEI, vouchers en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite el CFDI de retenciones por los premios gravados. Criptomonedas en marcas con permiso: no está establecido.

Los métodos que cada casa lista

Betcris es la más explícita: en su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos en ninguno. Codere lista depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO en su ficha de app. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros. Estas tres coinciden en lo importante: SPEI y OXXO aparecen en todas, y eso dice algo del mercado mexicano más que de las marcas.

SPEI funciona a cualquier hora y liquida en el sistema bancario; OXXO funciona en efectivo y con horario de tienda. Para quien no tiene cuenta bancaria a mano, el voucher es la puerta; para quien quiere el saldo inmediato un domingo por la noche, la transferencia es la única puerta. La disponibilidad de un método no es un detalle de comodidad: decide si el apostador puede depositar cuando se le ocurre o cuando la tienda abre.

Ninguna de las tres publica mínimos en la información revisada. Eso significa que un depósito pequeño puede rebotar sin que el apostador lo sepa de antemano, y el momento de averiguarlo es en el cajero de la casa, antes de intentar.

Retiros, cuentas a nombre del jugador y el CFDI

Sobre plazos, el dato más concreto de toda la comparación lo da Playdoit: promete retiros rápidos y pagos inmediatos. “Inmediato” es una palabra de la casa y no un compromiso verificable, pero es la única promesa explícita de velocidad entre las nueve, y en una industria que se cuida de no prometer plazos, esa promesa merece leerse dos veces.

El retiro va a una cuenta a nombre del jugador, y esa es una regla práctica que ahorra problemas: un retiro a la cuenta de otra persona no pasa, y la verificación de identidad es lo que la casa usará para comprobarlo. Quien abra cuenta con prisa y sin documentos descubrirá el requisito justo cuando pida el dinero, que es el peor momento posible para empezar un trámite.

El CFDI de retenciones cierra el circuito. Cuando un premio está gravado, la casa emite el comprobante de la retención, y ese documento es la pieza que el apostador necesita para su declaración anual, sobre todo si superó los $600,000 MXN en premios en el año. Sin él, el ingreso puede acumularse sin acreditar la retención, y el efecto fiscal es peor que la retención misma.

Apuestas en línea desde el celular: app, navegador y pantalla

La app no es un accesorio de la casa: es la casa. En móvil, la pantalla cambia lo que el apostador puede leer, y lo que no puede leer lo paga después. Las fichas de tienda de aplicaciones son, además, la fuente pública donde varias marcas sí declaran su permiso, su edad mínima y sus avisos de juego responsable, así que valen como documento.

Lo que cada app publica

Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Codere, a nombre de Codere Newco, salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026; cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit, publicada por Atracciones America, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026; trae apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas. Betcris, de TV Global Enterprises, salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y opera en varios países de la región.

Esa cuarta ficha dice algo que ninguna otra declara, y no es sobre el producto: la app de Betcris funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Una app multinacional es una app construida para reglas comunes, y el detalle local —el número de permiso, el régimen fiscal, la advertencia de edad— vive en el sitio y no en la pantalla. Para el apostador mexicano eso significa revisar el sitio, no solo la tienda.

Aplicación, móvil o escritorio

La elección entre app y navegador tiene un costo concreto en el hábito. La app conserva la sesión, empuja notificaciones y pone el boleto a un toque, lo cual es magnífico para quien apuesta en vivo y peligroso para quien apuesta de más. El navegador del celular hace la misma operación con un paso extra y sin notificaciones, y ese paso extra es la única pausa que muchos apostadores llegan a tener.

Entre las nueve, la única marca que documenta herramientas móviles completas en su ficha de app es Caliente, con transmisión, creador y retiros desde el celular. Las demás publican lo suyo en el sitio. Para quien apuesta mirando el partido, la combinación de transmisión y boleto en la misma pantalla es lo que decide la marca más que cualquier bono.

Deportes y torneos: dónde se apuesta y cuándo

El calendario manda en la apuesta deportiva, y el calendario mexicano de 2026 ya tiene su hito cumplido: la Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó entre junio y julio de 2026 y ya pasó. Cualquier página que la anuncie en presente está vendiendo algo viejo con fecha nueva.

Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports

La oferta se reparte de forma desigual entre las nueve. Codere cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo. Playdoit se concentra en futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión. Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado y las apuestas a jugadores. Caliente añade eventos virtuales. Betway, Novibet, Strendus, 1xBet y Pickwin no publican en sus fichas de tienda un detalle de deportes comparable.

El fútbol es el eje del mercado mexicano y también el que trae los momios más apretados: es donde hay más ojos comparando precios y donde la casa puede permitirse descontar menos. Las ligas europeas y los torneos internacionales suelen ofrecer los márgenes más finos del catálogo, mientras un mercado secundario de un deporte de nicho carga bastante más. El deporte que el apostador mire cambia el precio tanto como la casa.

Carreras de caballos y apuestas mutuas

Aquí hay una diferencia de régimen que conviene tener clara. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos no viven de la misma forma que la apuesta deportiva: se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones, con el cruce de apuestas, y el artículo 5 del Reglamento prohíbe que los menores participen, sin fijar edad numérica. No se encontraron eventos restringidos por categoría, como ligas menores o competencias de menores de edad.

Para el apostador de caballos, el punto práctico es que ese permiso suele ser la base de los permisos complementarios para apuestas remotas, y ahí se entiende por qué los titulares de las casas de la comparación son empresas de espectáculos y de juegos con nombres de hipódromo, galgódromo o frontón. El folio corto de Betway, el 4184, y el nombre de un frontón detrás apuntan exactamente a ese camino.

Preguntas frecuentes sobre apuestas en línea en México

¿Cómo se comprueba si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Pida por escrito el número de permiso y el nombre del titular, y compárelo con lo que el propio sitio publica en su pie de página. La lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está abierta al público, así que la verificación es casa por casa. Un número que no cuadre con el titular es la señal a revisar.

¿Cuánto paga una apuesta según la cantidad y el momio?

La cantidad apostada se multiplica por el momio. Doscientos pesos a momio 1,90 devuelven 380 pesos si acierta, de los cuales 180 son ganancia y 200 son el capital. En un parlay los momios se multiplican entre sí antes de esa cuenta. El momio bajo no paga poco por casualidad: trae el descuento de la casa ya incluido.

¿Cómo se detecta el margen de la casa en los momios?

Se suman las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado. En un mercado de dos lados con momios idénticos de 1,90, la suma da 105,26 % y la casa devuelve alrededor del 95 %, es decir, se queda cerca del 5 %. Cuanto más alta la suma, mayor el margen. El cálculo vale como referencia de mercado, no como cifra cotizada por una marca concreta.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

México no tiene un límite obligatorio por ley ni un registro nacional de autoexclusión. Lo que hay son herramientas internas de cada marca: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria, y suelen configurarse en el perfil de la cuenta o pidiéndolo a atención al cliente. Un límite puesto en una casa no se aplica en la siguiente.

¿Quién paga impuestos por los premios de las apuestas en México?

La casa retiene ISR sobre premios de juegos legalmente autorizados: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal pasa de ese 6 %. La retención es definitiva solo al presentar la declaración cuando se está obligado. El operador entrega el CFDI de retenciones para la declaración anual.

¿Qué riesgos tiene depositar en una casa sin permiso en México?

El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente permitido, y la ley deja a la Secretaría clausurar lo no autorizado y reforzó su facultad de bloquear dominios y aplicaciones. Una marca sin permiso no ofrece recinto legal mexicano, ni controles de identificación bajo la ley antilavado, ni CFDI de retenciones, y un saldo en una plataforma bloqueada puede quedar congelado. No está establecida una multa para el apostador.

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