Apuestas para el Mundial de Clubes 2026: las casas con permiso de la SEGOB, comparadas
Información actualizada al noviembre 5, 2026; los datos de permiso de la Secretaría de Gobernación que aparecen en esta guía se contrastaron con las fichas públicas de cada operador y con los compilados que citan a la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Una casa de apuestas no vende momios; vende el derecho a jugar contra un precio que ella misma fija. El Mundial de Clubes es el torneo que mejor enseña ese arreglo, porque es corto, cabe entero en un mes y todo el mundo apuesta al ganador. Cuando un mercado se llena, la casa no sube el precio: lo baja. Ese es el negocio, y ninguna promoción lo cambia.
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ese es el tono de todo lo que viene después: las nueve casas que se comparan aquí operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación y lo declaran. Ninguna web mexicana puede presumir de licencia digital propia, porque no existe.
Juégatelo en la cabeza. Una apuesta no es una inversión ni un plan de ahorro. Si pierdes el control, párate. Habla con alguien de confianza o busca ayuda profesional; en México no hay registro nacional de autoexclusión que te bloquee por ti en todas las casas a la vez, así que la decisión es tuya y de nadie más.
El Mundial de Clubes tiene fechas, participantes y un formato renovado. Las casas de apuestas tienen permiso, nombre y letra chica. El significado del torneo en el calendario, la revisión previa a abrir cuenta, la distinción entre operadores, los detalles de la legalidad y la retención del fisco son los temas clave para el apostador.
Cómo prevenir el problema antes de que exista: herramienta voluntaria, no red pública
La casa de la esquina cobra por cada apuesta y no te pregunta si podías permitírtela. Ese es el punto de partida real de la conversación sobre juego responsable en México, y conviene decir de entrada lo que no hay: ningún registro nacional de autoexclusión que el Estado administre y en el que puedas inscribirte para que todas las casas te cierren la cuenta de golpe. Existe, eso sí, lo que cada operador ofrece por su cuenta, dentro de su propia app.

Caliente lo enseña en el pie de página de su página principal: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Codere, en su ficha de tienda de aplicaciones, va más lejos y menciona avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; es decir, la posibilidad de pedir que te cierren la cuenta, no solo de portarte bien. Winpot no se queda atrás en ese registro y sus apps de deportes y casino mencionan apuestas con dinero real junto a avisos de juego responsable.
Lo que estos avisos tienen en común es que son exactamente eso: avisos. La decisión de usarlos es del jugador. Y el detalle incómodo es que las herramientas no son comparables entre casas, porque no hay una norma que las obligue a ofrecer las mismas. Fíjate en tres cosas concretas antes de depositar: si la app permite fijar un límite de depósito, si incluye pausas o descansos programados y si el cierre de cuenta se puede pedir desde la propia aplicación o exige llamar o mandar correo.
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra de edad. Quien ponga el número son las propias marcas: todas hablan de mayores de 18 años en sus fichas y en sus pies de página. Escribe eso tal cual, porque la edad que aparece en una app es la regla de la casa, no un mandato de ley.
Hay un punto que suele perderse entre tanto aviso. El registro de un operador no protege al jugador de sí mismo; protege al operador de la multa. Un KYC serio, un reporte de operaciones a la UIF y una retención bien hecha son controles antilavado, y su destinatario no eres tú. Tampoco lo es el límite de depósito que la casa no ofrece, y por eso la única cifra de límite que aquí importa es la que tú decidas antes de abrir la app. Si no puedes escribirla en un papel, todavía no estás listo para apostar.
Qué es el juego responsable cuando no existe una red pública
Conviene separar dos ideas que se mezclan todo el tiempo. El juego responsable como política del operador es un conjunto de páginas y advertencias; el juego responsable como derecho del jugador sería un mecanismo que le permita apagarse de todas las casas a la vez, y ese mecanismo no existe aquí. Si alguien llegara a crearlo alguna vez, la conversación cambiaría; hoy no ha pasado.
Mientras eso siga así, el jugador carga con la parte pesada. Un método que funciona es escoger la casa por lo que hace después de un mal mes y no por lo que promete antes del primero: la app que te deja cerrar la cuenta en dos toques vale más que la que te da un bono por volver. La segunda parte es poner el límite cuando estás tranquilo. Un límite fijado después de perder tres apuestas seguidas no es un límite, es una reacción, y las reacciones se rompen solas.
Nada de esto es un consejo médico ni una receta. Si el juego dejó de ser un entretenimiento, aquí no vas a encontrar la salida: la salida está en hablar con alguien, y en usar el cierre de cuenta que la mayoría de las casas con permiso ofrece en sus propias condiciones.
Calendario del torneo: cómo cambió el Mundial de Clubes y qué se apuesta ahora
Hasta la edición de 2023 el Mundial de Clubes se jugaba cada año con siete equipos; el formato de 32 equipos de 2025 lo amplió. Ese cambio es la razón por la que hoy existen mercados que antes no tenía sentido abrir. Un torneo de siete equipos y tres partidos se apuesta como un apéndice de la temporada europea; un torneo de 32 equipos y un mes entero se apuesta como un torneo corto, con fase de grupos, cuadro y una final que casi nadie tenía en el boleto inicial.
El Mundial de Clubes 2025 se jugó en Estados Unidos del 14 de junio al 13 de julio de 2025 con 32 equipos, el primer torneo con ese formato ampliado. Ojo con una confusión que se repite mucho en buscadores: no es la Copa del Mundo de selecciones. Son clubes, son contratos, son pretemporadas rotas y son sedes estadounidenses en pleno verano. El calendario manda en la oferta de mercados más de lo que la gente cree; cuando un club llega con dos semanas de preparación, las casas ajustan a la baja los momios de los goles, no los de la posesión.
Para el aficionado mexicano el torneo pasó de curiosidad a asunto propio en una sola edición. Monterrey y Pachuca representaron a México en el Mundial de Clubes 2025, y de ahí sale buena parte del tráfico local hacia este tipo de mercados. Un equipo mexicano en un torneo internacional obliga a la casa a abrir mercados de hándicap y de total de goles que en temporada regular no siempre están disponibles, y ese es el hueco real que aprovecha quien apuesta desde aquí.
Y el desenlace ya está escrito: el Chelsea ganó el Mundial de Clubes 2025 al vencer 3-0 al Paris Saint-Germain en la final del MetLife Stadium. Tres goles en una final no son un detalle menor para quien mira momios de total de goles. Un partido que se rompe temprano convierte cualquier mercado de “más de” en una lotería, y el ejemplo de esa final es la mejor advertencia que se le puede dar a quien apuesta totales a ciegas.
Apuesta del ganador del Mundial de Clubes: el mercado más anunciado y el peor pagado
El mercado de campeón es el que más se promociona y el que menos devuelve, porque concentra casi todo el dinero en tres o cuatro nombres. Ahí el margen de la casa no se esconde en una cuota fea, sino en las cuotas de los clubes sin opciones: cuando un equipo que nadie va a comprar aparece a un precio muy alto, esa cuota no está ahí para premiar al valiente, está ahí para cuadrar la suma. El hueco de valor en un torneo corto suele estar en los mercados derivados, no en la apuesta de campeón.
Para el apostador mexicano hay una consecuencia práctica. Los momios de un mercado de campeón se mueven con cada eliminación y se congelan cuando el torneo entra en la fase final, así que la mejor información no es la cuota de hoy, sino cuánto se ha movido desde el sorteo. Si la cuota de tu equipo bajó con el mismo plantel y sin partidos de por medio, lo que cambió fue el dinero, no el equipo.
Conviene además recordar que un torneo de 32 equipos tiene diez o doce candidatos reales y veinte que no lo son, y que las casas abren el mercado de campeón completo en cuanto se conocen los clasificados. Ese es el momento de leer, no de disparar.
La final: apuesta de un partido único y todo lo que se decide en 90 minutos
En la final el menú se estrecha y se hace más profundo. Una casa con permiso abre para ese partido el 1X2, el hándicap con líneas intermedias, el total de goles con línea partida, el marcador exacto, el goleador del partido y las combinadas con otros eventos. La primera parte es la clave: en 90 minutos no hay tiempo de remontada estructural, así que las líneas se aprietan y cada décima de cuota pesa más de lo que parece.
Ahí es donde el retiro anticipado se vuelve tentador y también donde conviene pensarlo dos veces. Cobrar antes de tiempo cuando tu equipo va ganando significa aceptar un precio peor que el que ya tienes, y ese precio lo fija la casa sobre el marcador en vivo. Ninguna de las dos opciones es gratis; el retiro anticipado compra tranquilidad y la tranquilidad tiene un precio que se descuenta del boleto.
Si vas a apostar la final, elige antes del pitazo entre dos estrategias y no las mezcles. La primera, un boleto sencillo al mercado más líquido, con la cuota más difícil de manipular. La segunda, un derivado como marcador o goleador, donde el margen es más alto y el acierto más raro. Quien hace las dos cosas en el mismo partido y con el mismo dinero está pagando dos veces por el mismo espectáculo.
Apostar el Mundial de Clubes en vivo: qué cambia cuando el reloj corre
Las apuestas en vivo tienen truco y no es la velocidad de la app. La cuota en vivo se recalcula con el reloj, el marcador y el flujo del partido, y su margen suele ser más ancho que el del mercado previo. Un gol no solo cambia el marcador: cambia de golpe el precio de todo lo demás, incluidos los mercados que no tienen nada que ver con ese gol.
El Reglamento no dedica un artículo aparte a las apuestas en vivo, los deportes virtuales ni los esports. Eso no significa que todas las casas ofrezcan lo mismo: significa que la oferta la define cada operador en su propia programación. Playdoit, por ejemplo, cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo. Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
Fíjate en lo que comparten esas tres fichas: transmisión, estadísticas y velocidad de ajuste. Ninguna dice cuál es su margen en vivo, y esa es la cifra que en verdad separa a una casa buena de una que no lo es para este tipo de apuesta. Como nadie la publica, la prueba se hace al revés: compara la cuota en vivo de una casa con la de otra en el mismo minuto del mismo partido. Ahí se ve quién aprieta.
Cuáles son los criterios que separan a una casa con permiso de otra que solo tiene app
Nueve casas con permiso de la SEGOB aparecen en la tabla de abajo, y ninguna de ellas llega al lector con una cuota más barata por ser legal. Lo que cambia es el envoltorio: la profundidad del menú, la velocidad del retiro, la claridad del permiso y la utilidad de los avisos. Comparar sin criterio es ordenar por precio y quedarse con el precio peor, así que aquí van las cuatro cosas que sí se pueden medir desde fuera.
La primera es el permiso y su rastro documental. Cada marca declara un número y un permisionario, y esos números vienen de su propio pie de página o de compilados que se contradicen entre sí. Esa contradicción no es un detalle de abogados: significa que nadie puede verificar hoy, contra una lista oficial, que el permiso que ves en el pie sea el que corresponde. La segunda es el menú de mercados y la profundidad de la oferta en vivo, que es lo que de verdad distingue a Playdoit o Codere de una casa que solo abre el 1X2 y la combinada del domingo.
La tercera es el retiro: plazo, medio y condiciones. Ninguna de estas nueve publica el plazo exacto de retiro en las fichas revisadas, y esa ausencia es información útil, porque un retiro lento mata más apuestas que una cuota mala. La cuarta es la atención y el horario, donde varias fichas prometen disponibilidad de 24 horas y ninguna documenta niveles de respuesta distintos.
Y la quinta, que no es criterio sino letra chica de cada casa: los bonos de bienvenida cambian de nombre y de forma. Los hay en efectivo, en apuesta gratis y con requisitos de apuesta que solo se conocen al leer los términos. Ninguno de esos formatos es equivalente al otro.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB tal como lo declara su fuente | Lo que la propia ficha de la marca dice de su oferta |
|---|---|---|
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo, transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según una fuente especializada en casas de apuestas legalmente constituidas, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial | Ficha de tienda de aplicaciones disponible; su oferta se describe en la sección propia de esta marca |
| Pickwin | Permiso de su permisionario sin número impreso: los compilados se contradicen | Oferta descrita en la sección propia de esta marca |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial | Oferta descrita en la sección propia de esta marca |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una fuente especializada en casas de apuestas legalmente constituidas; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio de la marca | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial | Oferta descrita en la sección propia de esta marca |
| Betcris | Permiso de su permisionario sin número impreso: el pie de la marca y la tabla del propietario no coinciden | Licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
Lo primero que salta a la vista son los dos titulares que no llevan número. Pickwin y Betcris son el mismo caso desde dos ángulos: en ambos la cifra que aparece en un documento no coincide con la que aparece en el otro. Un permiso que se cita mal no deja de existir, pero sí deja de servir para lo único que sirve un número: permitir que un tercero lo verifique.
Lo segundo es el peso de la columna de la fuente. Playdoit, Novibet, Strendus y Betway traen su número de un compilado de casas legales; Caliente lo trae de su propio pie. La diferencia importa cuando algo se cae, porque el que publica su número en su propio sitio tendrá que explicarlo y el que lo publica en otro sitio no.
Lo tercero es que la columna de oferta no está llena de la misma manera, y eso también dice algo. Cuatro marcas resumen su menú en la ficha de su aplicación; las demás lo describen donde les toca. Una casa que no pone su menú en la ficha no es peor casa, pero sí es una casa cuya oferta hay que mirar directamente en su propia página antes de decidir.
Conviene decirlo sin rodeos: ninguna de estas nueve fichas publica su margen de mercado. Es la cifra que más afecta al bolsillo y la única que hay que calcular a mano. La sección que sigue explica cómo.
Cómo evaluar el margen antes de registrarte
Toma tres momios del mismo mercado y del mismo partido. Suma sus inversos, divide uno entre esa suma y resta el resultado de uno. Eso es todo, y con eso ya sabes qué parte de cada peso apostado no vuelve al jugador por ese mercado.
Con un 1X2 ilustrativo a momios de 2.10, 3.40 y 3.60 la suma de inversos da 1,0539 (0,4762 + 0,2941 + 0,2778), así que la casa devuelve alrededor del 94,9 % de lo apostado en ese mercado y se queda con un margen cercano al 5,1 %. Es una cifra de ejemplo y de un solo mercado: cambia de partido a partido, de casa a casa y sobre todo de mercado a mercado. En líneas de marcador exacto o de goleador el mismo cálculo suele dar márgenes bastante más anchos, y en el mercado principal de un partido grande, más estrechos. Llámalo banda, no número, y aplícala al mercado que vas a jugar, nunca al que juegas menos.
Aquí está el error que comete casi todo el mundo. Un 5 % de margen no suena a nada comparado con una cuota de 1,85, y sin embargo es la razón por la que un apostador que acierta la mitad de sus apuestas sigue perdiendo dinero al final del año. El margen no aparece en el boleto. Aparece en el saldo.
Hay una segunda trampa y es más fina. En una combinada de cuatro patas, el margen de cada pata se multiplica en lugar de sumarse. Una casa con margen del 5 % por mercado no te cobra 5 % por tu parlay: te cobra cerca del 18 % si las cuatro patas salen de mercados con ese mismo margen. La cuota combinada se ve grande y lo es; el hueco que hay entre esa cuota y el precio justo también.
Por eso el mismo mercado puede valer la pena en una casa y no en otra. La única forma de saberlo sin calculadora es comparar dos pantallas con el mismo partido abierto. Cuesta treinta segundos y ahorra dinero real.
Tabla comparativa: la letra chica que la tabla no alcanza a mostrar
La tabla de arriba ordena el permiso y el menú. Deja fuera, por necesidad, cuatro cosas que deciden más de lo que parece. La primera es fiscal y tiene dos caras: la IEPS del 50 % sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformada en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, subió desde el 30 %, y el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS alcanza también a juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México. Es decir, el impuesto al operador ya no distingue entre una casa con local y una pantalla.
La segunda es el premio. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso para el jugador bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y quien paga retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si el impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre premios, lo que deja una carga cercana al 7 % en total, según un reporte secundario.
La tercera es la lista oficial de permisos. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados que no pudo abrirse para esta comparación, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Como los conteos no cuadran, la guía no repite ninguno.
La cuarta es que un permiso tampoco es una garantía de continuidad. Dos marcas están bloqueadas desde noviembre de 2025 y sus resoluciones judiciales siguen moviéndose, así que cualquier lista que las diera por activas o por cerradas hoy estaría mintiendo mañana. Esa historia completa está en la sección sobre el marco legal y el amparo de bet365.
Panorama de las casas de apuestas con permiso para el Mundial de Clubes
Pedir una sola recomendación es pedir que alguien elija por ti con tu dinero. La elección aquí se parece a escoger entre caminos que llevan al mismo sitio: los nueve operadores con permiso que aparecen abajo cubren el mercado mexicano de apuestas de fútbol desde ángulos distintos, y el camino correcto depende de qué apuestas y cuánto. Quien busca cantidad de deportes no valora lo mismo que quien busca un retiro rápido, y ninguno de los dos es el cliente típico del otro.
Tres cosas valen para las nueve por igual. Todas operan bajo un permiso de la SEGOB y lo declaran, con la salvedad de que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse y los números provienen de lo que cada marca publica o de compilados que se contradicen. Todas piden verificación de identidad, porque la actividad es vulnerable bajo la ley antilavado y el operador reporta operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Y ninguna publica su margen.
Lo que sí cambia es la forma de cada oferta. Estas son, una por una.
Playdoit: el menú más ancho para quien quiere de todo en una sola app
Playdoit llega con la mayor variedad declarada del grupo. Su ficha cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es el perfil de casa que intenta retener al jugador dentro de la propia aplicación en vez de mandarlo a otra ventana para ver el partido.
El detalle que más pesa para el lector mexicano no es el catálogo, es la transmisión. Poder ver el partido y apostarlo en la misma pantalla no es comodidad: es la diferencia entre mirar el mercado con el reloj corriendo y adivinar por la radio. Y el “Playboost” es la clase de mecanismo que merece una lectura pausada antes de aceptarlo, porque aumentar ganancias casi siempre significa mover algo del boleto, y lo que se mueve rara vez se anuncia en la primera pantalla.
Su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, y no lleva confirmación oficial. Sin número propio en el pie, la verificación se hace en la propia página de la casa antes de depositar.
La variedad es lo que gana aquí. Si vas a repartir tus apuestas entre futbol, tenis y esports sin saltar de app, esta casa está construida para eso, y el precio de esa comodidad es que ningún mercado concreto destaque por su profundidad.
1xBet: promociones de temporada y estadísticas para quien apuesta con datos
1xBet apuesta por el volumen de información. Su app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. La mezcla de estadística, transmisión y mercado en vivo es exactamente lo que quiere un apostador que decide con números a la vista.
Su permiso es DGJS/0002/2020, según una fuente especializada en casas de apuestas legalmente constituidas, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; además, la ficha de la tienda de aplicaciones lista la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las fuentes. Un titular que no coincide con quien publica la app es el tipo de detalle que nadie revisa hasta que necesita reclamar algo, y entonces ya es tarde.
El programa de lealtad con misiones es atractivo para quien apuesta seguido y trampa para quien apuesta poco, porque los niveles que dan ventaja se alcanzan jugando. Quien apuesta dos veces al mes acumula puntos que nunca va a canjear.
Las estadísticas son buenas para el mercado en vivo, donde la información fresca vale dinero. Para un boleto de campeón a futuro, en cambio, aportan poco: ese mercado se mueve con noticias de plantilla, no con posesión del balón.
Betway: la casa de nombre largo en el deporte y presencia discreta en la app
Betway es la marca que llega al mercado mexicano con más pasado en el deporte internacional que en la pantalla del teléfono. Aparece con permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, y el titular que nombran las fuentes es Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Es un permisionario con historia en el deporte de frontera, lo que en México suele significar un permiso con raíz en un recinto físico.
Aquí el contraste con las otras ocho es claro y conviene decirlo sin adornos: la ficha pública de la app es escueta frente a las de Playdoit o Codere, que enumeran mercados, herramientas y deportes uno por uno. Eso no significa que su programación sea pobre; significa que lo que ofrezca hay que verlo en su propia página y no en una descripción de tienda.
Para el apostador que busca un menú ancho y verificado en la propia app, esta no es la primera parada del recorrido.
Pickwin: permiso compartido y la lección sobre los números que se contradicen
Pickwin es la marca del grupo cuyo permiso tiene la historia más enredada, y esa historia merece contarse completa. Un compilado le da el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1584/2019 y otro el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER; el titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. El segundo número es el mismo que aparece en el pie de Betcris, lo que apunta a un permisionario que opera más de una marca, una figura corriente en el mercado mexicano: un solo permiso y varios nombres.
Para el jugador, eso tiene una consecuencia concreta. Cuando dos marcas comparten permiso, la solidez de una no se traslada automáticamente a la otra, porque los términos, la atención y los métodos de pago son de cada operador y no del permisionario.
Su oferta se describe en los términos de la propia marca, y quien vaya a depositar aquí debería revisar esos términos directamente antes que cualquier resumen. La lección de Pickwin es de método: un número de permiso solo sirve si puede contrastarse, y aquí los dos números que circulan cuentan dos historias distintas.
Novibet: catálogo internacional de libro completo con permiso DGJS/DCRCA/1121/2020
Novibet es la casa con número de permiso más limpio de todo el grupo, precisamente por ser el más específico: DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. La referencia al año 2020 indica un permiso relativamente reciente dentro de la vida del reglamento.
En el mercado mexicano Novibet compite con la etiqueta de casa de libro completa, y esa etiqueta implica cobertura amplia de futbol europeo y cuotas que responden bien al volumen. Para el Mundial de Clubes eso se traduce en mercados de torneo bien poblados y en líneas de hándicap con varios escalones.
El titular “de la Frontera” apunta a la franja norte del país, donde la tradición de centros de apuestas remotas está consolidada. Quien apuesta mucho y quiere varias líneas por partido encontrará aquí un catálogo más profundo que el de una casa centrada en el 1X2.
Codere: más de 30 deportes y el único grupo con avisos de juego responsable en la ficha
Codere es la marca que mejor documenta su discurso de juego responsable, y eso cuenta. En su ficha de tienda de aplicaciones dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es la única de las nueve que menciona las políticas de cierre de cuenta como parte de lo que ofrece al usuario, y para el lector que quiere poder apagarse en dos toques, ese dato vale más que un bono.
Su app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes es una cifra que suena a catálogo y también lo es: para el Mundial de Clubes lo relevante es el creador de apuestas, porque armar un mercado propio sobre un partido concreto es donde una casa grande se distingue de una que solo copia el 1X2.
Los permisos son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una fuente especializada en casas de apuestas legalmente constituidas, sin confirmación oficial, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. Dos permisos para una marca es la misma figura de permisionario múltiple, en versión más ordenada.
Quien busca respaldo largo en el país y una herramienta para construir su propio mercado está en el lugar correcto. Quien solo quiere el momio más alto del partido del domingo tiene mejores sitios donde mirar.
Caliente: permiso en el pie propio y creador de apuestas para el apostador de casa
Caliente es la marca que publica su permiso donde un lector normal lo va a encontrar: el pie de página de su propio sitio, y el número es DGG/SP/404/97. Es el único permiso que no depende de un compilado de terceros en este grupo, y esa diferencia práctica es grande, porque la marca responde por el número que muestra.
Su app, Caliente Deportes, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La app la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. En el pie de la página principal, la marca indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
El perfil es el del apostador que quiere todo desde el celular: depositar, apostar y retirar sin salir de la app. El precio de esa integración es que la casa controla el viaje completo, incluido el tiempo de retiro.
Aquí el permiso en el pie propio es el argumento más fuerte. Una marca que publica su número en su casa tiene menos espacio para equivocarse que una que lo deja a la interpretación de un tercero.
Strendus: tres permisos bajo un titular discutido
Strendus lleva la acumulación de permisos al extremo del grupo: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular, porque los compilados no coinciden en ese punto. Tres números para una marca y dos versiones del dueño es el retrato perfecto de por qué la verificación directa importa.
Ninguna de esas tres cifras es un error en sí misma: un permisionario puede sumar autorizaciones con los años. Lo que genera ruido es el titular. Cuando el dueño del permiso aparece con dos nombres en dos compilaciones, el jugador no tiene una fuente única para reclamar.
Su oferta se describe en sus propios términos, y como en los otros casos conviene ir a la página de la marca antes de depositar. El atractivo de esta casa es la antigüedad de sus permisos, que se remontan a 2018; la advertencia es que la antigüedad solo vale si el titular se puede nombrar sin dudas.
Betcris: permiso y licencia europea en la misma página
Betcris es la casa con el expediente más largo del grupo, y también la que documenta mejor su lado internacional. El pie de su sitio muestra un permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, mientras la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Esa doble capa no es adorno. Un jugador en México contrata con la marca que ve, y la marca responde con el permiso mexicano para la operación local y con la licencia maltesa para la parte societaria. Si algo sale mal, saber cuál de las dos estructuras tienes enfrente deja de ser un detalle.
Aquí no se imprime número de permiso por la misma razón que en Pickwin: el número del pie de la marca y el de la tabla del propietario no coinciden. Cuando dos documentos serios dicen cosas distintas, el hueco es del lector, y la única salida es preguntar directamente.
El perfil que gana con Betcris es el del apostador que quiere un libro con dos jurisdicciones declaradas y no le importa hacer una llamada o un correo para confirmar cifras. El que quiere un número limpio en el pie tiene dos opciones mejores en este grupo: Caliente y Novibet.
Normativa y supervisión: cómo distinguir un permiso real antes de depositar
Pedir la lista oficial al regulador debería ser el paso obvio, y aquí es justo donde el terreno se mueve. El marco es claro en el papel: la autoridad es la Secretaría de Gobernación, que según el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos interpreta y aplica la ley en la vía administrativa, mientras la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y sustancia los procedimientos de sanción. La ley que se aplica es de 1947, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de ese año, y su punto de partida es una prohibición general: los juegos con apuestas están prohibidos en todo el país salvo los que la propia ley autoriza expresamente.

Ese detalle es el que explica todo lo demás. El artículo 7 faculta a la SEGOB a otorgar permisos e inspeccionar, el artículo 8 le permite clausurar locales sin autorización, el artículo 9 prohíbe que un centro de apuestas quede junto a escuelas o centros de trabajo y el artículo 10 reparte tareas con estados y municipios. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 añade el artículo 1, que cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos con jurisdicción federal, salvo los de la Lotería Nacional, y el artículo 2, que prohíbe toda actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente.
Sobre esa base se entiende por qué no existe una licencia digital suelta. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos son intransferibles según el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y presentar garantía, según el artículo 29. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y esa precisión no es un capricho: describe una autorización temporal atada a un titular, no un derecho de propiedad sobre un mercado.
Esa es la razón por la que las nueve marcas comparadas aquí operan con un permiso a nombre de un tercero. En la práctica reportada, un sitio en línea no puede tener permiso digital propio: se cuelga de un permisionario con local autorizado, y muchos operadores extranjeros usan un permisionario local. Un solo permisionario puede operar varias marcas, y eso explica la repetición de números y titulares entre fichas distintas.
Qué se puede apostar y qué no dice el reglamento
El terreno de los eventos se define por silencio y por excepción. Las apuestas deportivas se permiten solo a través del permiso de la SEGOB de un permisionario; las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las modalidades de apuesta no tienen un artículo propio en el Reglamento leído. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con la figura del cruce de apuestas, donde los menores nunca pueden participar, según el artículo 5. Sobre una casa de intercambio de apuestas no se encontró disposición alguna, así que esta guía no afirma que exista una en México. Tampoco se encontró una regla sobre eventos restringidos, ligas menores o competiciones vetadas, y la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
Para el apostador del Mundial de Clubes la lectura práctica es que la oferta de mercados la define cada casa y no un catálogo legal. Nadie va a revisar por ti si el torneo cumple con alguna condición; lo que sí puedes hacer es no asumir que un mercado existe porque otra casa lo tiene. Comparar la programación de dos o tres casas antes del torneo es la única verificación real.
Cuándo puede caerse una casa: bloqueos, amparos y registros que no abren
La historia reciente es la mejor prueba de que un permiso no es un escudo contra la interrupción. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca y del Grupo Salinas, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.
Todo eso convive con un detalle que desarma cualquier lista: la Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF con los sitios autorizados que no pudo abrirse para esta comparación, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público y abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre 136 y entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con cifras que no cuadran, ninguna guía honesta repite una. También se reportó el cierre de una veintena de casinos físicos durante 2026.
La conclusión para el jugador es incómoda pero útil: el estatus de una casa hay que fecharlo. Preguntar “¿está abierta hoy?” es la pregunta correcta y la respuesta caduca. Un bloqueo no impide que la marca conserve su permiso, y un permiso vigente no impide que la plataforma se caiga. Si tienes saldo en una casa intervenida, ese saldo puede congelarse, y ahí no hay ábita ni recurso rápido que lo resuelva por ti.
La comparación honesta entre una casa con permiso y una que opera desde fuera del país se reduce a cuatro cosas concretas. La primera trae un recinto legal mexicano, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y antilavado y un CFDI de retenciones cuando el premio se grava; la segunda no trae ninguna de las cuatro, y su saldo queda expuesto a un bloqueo sin recurso local. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión.
Reforma pendiente: el borrador que todavía no es ley
Hay una reforma en camino y todavía no cambia nada. La SEGOB terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y esa también es solo una propuesta.
La utilidad de saberlo es no confundir un borrador con una regla. Si alguien te dice que en México ya se puede apostar en línea con licencia digital propia, está describiendo un futuro posible o un malentendido, no el marco vigente. La misma cautela aplica a las propuestas de límites de horarios de publicidad, de prohibición de anuncios en transmisiones deportivas o de eliminación de bonos de bienvenida: son iniciativas, no derecho vigente.
Juego responsable y dinero: cómo se combinan las dos cosas
Las dos cosas que más se discuten en un grupo de apostadores son el bono y el retiro, y casi nunca se miran juntas. Es un error de orden. El bono llega antes de que apuestes y el retiro después, pero el dinero es el mismo en los dos momentos, y el margen del mercado se cobra en medio.
Aquí la física básica del asunto. Un bono de bienvenida con requisitos de apuesta obliga a jugar un múltiplo del monto antes de poder retirar. Cada apuesta que haces para cumplirlo paga el margen de su mercado, así que el bono se va gastando solo mientras lo persigues. Cuanto más alto el requisito y más ancho el mercado donde lo cumples, menos queda del regalo al final del camino.
El otro lado del mismo mecanismo son los métodos de pago. Winpot, por ejemplo, muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Un método como OXXO tiene una ventaja y un costo: entras en efectivo sin banco de por medio, pero el retiro difícilmente vuelve por ahí, porque la ley de facto es que sale a una cuenta a tu nombre.
Esa regla del retiro a cuenta propia es más importante de lo que parece en un país sin límites estatutarios. El operador emite un CFDI de retenciones cuando el premio se grava, y para emitirlo necesita saber quién eres. De ahí la verificación de identidad, y de ahí también que un retiro a nombre de otra persona sea el camino más rápido para que la casa congele la operación.
Cuánto cuesta de verdad cumplir un bono
La aritmética del bono es sencilla y casi nadie la hace. Un bono de 1.000 pesos con requisitos de apuesta de cinco veces exige jugar 5.000 pesos en apuestas antes de poder retirar. Si el requisito exige momios mínimos y una sola apuesta es de 200 pesos, hacen falta 25 apuestas, y no todas valen: solo cuentan las que están al nivel del momio mínimo. Imagina una casa con margen cercano al 5 % en el mercado que usas. Pasar 5.000 pesos por mercados de ese margen cuesta, en promedio, unos 250 pesos. El bono no es de 1.000; es de 750 si todo sale según lo previsto.
Hay que decir lo evidente: ese cálculo es un promedio, no una promesa. Nadie pierde exactamente el margen en cada apuesta; el margen se cobra a lo largo de muchas. Pero la conclusión operativa se sostiene sola. Un bono con requisito bajo y momio mínimo razonable conserva buena parte de su valor; uno con requisito alto y mínimo exigente es un contrato de trabajo disfrazado de regalo.
Y una advertencia que se deduce de las cifras de arriba. Si la apuesta que usas para cumplir el requisito tiene probabilidad de ganar por debajo del precio que paga, la cuenta empeora. El bono no cambia eso. El bono solo retrasa el momento en que la cuenta se hace visible.
Impuestos, retenciones y premios: quién cobra qué y cuándo
El jugador que gana se topa con un mecanismo que conviene entender antes y no después. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso para quien los recibe, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. En la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre premios, lo que deja una carga cercana al 7 % en total, según un reporte secundario. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita.
Del lado del operador está la IEPS. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
Conviene no inventarle una base a ese impuesto. El texto que se leyó dice solo “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. Por eso aquí no se escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”: decir cualquiera de las dos cosas sería inventar una precisión que no está en el texto.
Hay además premios anuales y estatales. Los premios que superan 600.000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual, según un reporte secundario, y los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Y queda un hueco real: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Para ese caso, la única respuesta honesta es consultar a un contador o asesor fiscal.
Nada de lo anterior es asesoría fiscal. Es lo que dicen las reglas de las que habla la gente que cobra y paga estos premios todos los días.
Preguntas frecuentes sobre el Mundial de Clubes y las apuestas en México
¿Cómo sé si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Busca el número de permiso en el pie de página del propio sitio, no en un resumen de terceros. Caliente lo publica así, y esa es la señal más sólida. Si el número solo aparece en compilados y esos compilados se contradicen, como ocurre con algunos operadores del mercado, escribe a la casa antes de depositar.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Multiplica la cantidad por el momio para saber el retorno total, y réstale la cantidad para conocer la ganancia. Cien pesos a momio 2.10 devuelven 210 pesos, con 110 de ganancia. En una combinada los momios de cada pata se multiplican entre sí y forman un solo precio final.
¿Por qué conviene mirar el margen de la casa y no solo el momio?
Porque el momio que ves ya lleva el margen dentro. Con un 1X2 ilustrativo a 2.10, 3.40 y 3.60, la suma de inversos da 1,0539, la casa devuelve cerca del 94,9 % de lo apostado y se queda con un margen cercano al 5,1 %. Cuanto más ancho el margen, más caro cada boleto.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas en México?
Sí. Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso y quien paga retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si lo supera. En la Ciudad de México, con 6 % estatal sobre premios, la carga total ronda el 7 %, según un reporte secundario.
¿Puedo ponerme límites de depósito o de pérdida en una casa con permiso?
No hay un límite estatutario de depósito o de pérdida ni un registro nacional de autoexclusión en México. Lo que existen son herramientas voluntarias que cada marca incluye en su propia aplicación: descansos, límites y cierre de cuenta. Revísalas antes de depositar, porque no todas las casas ofrecen lo mismo.
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