Apuestas con bono sin depósito: nueve casas comparadas y lo que cada oferta cuesta
Registrarse y cobrar mil pesos sin haber metido un peso a la cuenta suena a la clase de regalo que uno se cruza una vez y no vuelve. En México la promesa existe —Caliente la anuncia en su propia página principal— y también existe todo lo que va debajo: un requisito de apuesta, un momio mínimo, un tope de ganancia y una fecha en la que el saldo se evapora. Lo que sigue desarma esos cuatro candados uno por uno, compara nueve casas que trabajan con permiso de la Secretaría de Gobernación y termina diciendo, sin adornos, cuál de esos caminos le conviene a quién.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación y las condiciones de cada oferta se contrastaron contra lo que publican las propias casas en sus fichas de aplicación y en los pies de página de sus sitios.
Antes de pelear por un bono, revisa el terreno
Ninguna casa de apuestas regala dinero por simpatía. El bono sin depósito es una pieza de mercadotecnia con una función muy concreta: meter al usuario nuevo en la plataforma el tiempo suficiente para que deposite una segunda vez. Entender eso no vuelve inútil la oferta. Vuelve utilizable la pregunta correcta, que no es “¿cuánto dan?” sino “¿cuánto tengo que apostar, a qué momio, y hasta cuándo?”.

Hay una razón por la que el mercado mexicano se llenó de incentivos en los últimos dos años, y tiene que ver con el fisco y no con la generosidad. Después del aumento del IEPS, las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. El regalo al usuario nuevo dejó de ser un gasto de captación y pasó a ser un gasto fiscal disfrazado de regalo. Quien lee la letra chica con esa idea en la cabeza entiende de golpe por qué los requisitos aprietan tanto.
El otro dato de contexto es más simple: la mayoría de los requisitos no son negociables ni dependen del buen humor del soporte. Un rollover es una multiplicación, y una multiplicación conmutativa no atiende súplicas. Lo único que el usuario controla es qué bono acepta y cuánto apuesta dentro de él.
Tres formas de empezar que se parecen y no lo son
El buscador mezcla tres cosas distintas bajo las mismas palabras, y confundirlas es el error más caro de esta categoría.

El bono sin depósito promete saldo antes de que el usuario ponga un peso. Es el más llamativo y el peor documentado: la ficha de Playdoit anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado de esa misma ficha lo describe como bono con primer depósito y en otro como bono sin depósito. Dos descripciones, una sola pantalla. Mientras la casa no se decida, ese bono es una promesa a medias y conviene leer las condiciones completas antes de contarlo como saldo disponible.
El bono de primer depósito funciona al revés. El usuario deposita y la casa duplica o compensa. Caliente anuncia en su página principal la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos; Codere publica en su ficha un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos. La cifra es idéntica y no significa nada parecido: en un caso el techo depende de cuánto se deposite, en el otro tampoco es un cheque a la vista. Un bono de primer depósito siempre exige que haya dinero propio dentro de la ecuación.
La tercera vía es la apuesta gratis, y es la que menos se entiende. Codere la describe como parte de su oferta deportiva, Betway la reparte a través de un club con apuestas gratis semanales, y Rushbet la esconde detrás de un programa de lealtad donde las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos. No es dinero: es un cupón que produce una ganancia si acierta, y que no devuelve el importe apostado cuando acierta. Esa cláusula sola cambia por completo el valor de lo que la casa está repartiendo.
Juego responsable: la parte que ningún anuncio pone en grande
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y en el terreno de las apuestas su brazo operativo es la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, vigila y sanciona. Lo que esa autoridad no tiene es un registro nacional de autoexclusión. No existe una lista única donde una persona pueda apuntarse y quedar fuera de todas las casas a la vez. Quien quiera cerrar la puerta tiene que cerrarla una por una.
Eso deja las herramientas voluntarias en el centro de todo. Las que aparecen en las fichas de aplicación son las de siempre: pausas, límites de depósito y autoexclusión, cada casa con las suyas, ningunas obligatorias por ley. No hay un límite legal de depósito ni de pérdida, y no hay una figura de cuenta temporal establecida. El paso más eficaz sigue siendo entrar a la configuración de la cuenta el primer día, cuando la emoción del bono todavía no ha nublado nada, y fijar los topes antes de empezar a apostar.
El grueso de los avisos que sí aparecen es de edad: Caliente advierte en su pie de página que las apuestas están prohibidas para menores, Betcris lo dice con más énfasis y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años, y Codere limita el uso a mayores de edad con avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El Reglamento prohíbe la entrada de menores a las áreas de apuesta de los establecimientos y al cruce de apuestas, pero no fija un número en el texto.
Un permiso que no llega con manual de instrucciones
La palabra correcta en México es permiso, no licencia, y la diferencia no es de vocabulario fino. El permiso es un acto administrativo temporal que la Secretaría otorga a un permisionario, y eso arrastra consecuencias que el usuario nuevo no ve.
Quien recibe el permiso puede ser una empresa con hipódromo, galgódromo o frontón, o un centro de apuestas remotas, o una sala de sorteos de números o símbolos. Los permisos no se transfieren. Las obligaciones del permisionario de apuestas remotas son contables y pesadas: cuentas trimestrales e informes anuales auditados, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza. Nada de eso aparece en la publicidad, y todo eso es lo que se está pagando indirectamente cuando una casa cumple con la ley.
Para el usuario, la consecuencia práctica es que el permiso da un domicilio jurídico en México. Un reclamo tiene un lugar al cual ir. Sin permiso, ese lugar no existe.
La puerta que se abre y se cierra sola
El historial reciente del mercado mexicano es un recordatorio de que “regulado” no significa “estable”. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, del grupo de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General suspendió diez dominios de casino en línea, incluidas betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas, según una sola fuente.
Cada una de esas líneas es cierta con su fecha y falsa sin ella. Un saldo atorado en una casa bloqueada es la forma más concreta que tiene esta categoría de recordarle al usuario que el dinero que está en la cuenta no es del todo suyo mientras no pueda sacarlo.
Dónde acaba la protección y dónde empieza el hueco
La comparación honesta tiene dos columnas y no una.
Una casa con permiso ofrece un foro legal mexicano, controles de identidad y prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando hay premio gravado. Una casa que opera desde el extranjero no ofrece nada de eso, y la zona queda descrita como desprotegida: sin domicilio al cual reclamar, sin retención emitida, sin controles locales. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y ningún operador mexicano relevante trabaja con esa figura.
Lo que ninguna de las dos columnas resuelve es el registro de autoexclusión, porque no existe. En una casa con permiso y en una offshore, la salida hay que gestionarla a mano. Y en caso de bloqueo, la segunda columna ni siquiera tiene una ventanilla.
Qué exige de verdad un incentivo antes de soltar un peso
Aquí está el nudo de todo el asunto. Un bono sin depósito sigue sujeto a requisitos de apuesta y suele traer tope de ganancias y plazo de vigencia que fija cada operador. Las tres condiciones se combinan, y el orden en que se leen importa poco: lo que importa es el resultado conjunto.
El rollover es la primera. Se expresa como un múltiplo y casi siempre se calcula sobre el importe del bono. Un rollover de 10 veces sobre 1,000 pesos pide 10,000 pesos de apuestas antes de que el saldo se pueda retirar. Sobre el papel suena a poco. En la práctica es la diferencia entre un usuario nuevo que abandona en la tercera apuesta y uno que termina apostando dinero propio porque el bono se agotó antes que el requisito.
El momio mínimo es la segunda y es la más traicionera. Consiste en un momio por debajo del cual la apuesta no cuenta para el rollover. Un usuario puede apostar toda la tarde a momios bajos, ver su saldo moverse y descubrir al final que su contador de apuesta sigue en cero. Existe una razón técnica para el requisito: una apuesta a momio muy bajo es casi un depósito disfrazado. Pero el efecto sobre el usuario descuidado es brutal.
El plazo es la tercera. Los bonos sin depósito tienen vigencia, y una vigencia corta convierte el rollover en una carrera. Los 30 días no son un plazo generoso cuando el requisito exige decenas de apuestas, y menos cuando la casa pide un mínimo por boleto.
El bono sin depósito de Caliente visto de cerca
Caliente es la casa que mejor ilustra el mecanismo, porque es la única del grupo que anuncia un bono sin depósito de forma directa. Su página principal promete 1,000 pesos sin depósito para usuarios nuevos, y en el mismo encabezado ofrece la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos. No está claro si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y esa omisión tiene consecuencias: quien las use en casino puede llevarse una sorpresa al ir a retirar.
Del lado de los requisitos, el detalle que circula viene de reseñas de casas de apuestas y no de la casa misma. Según esas reseñas, el bono sin depósito de Caliente exige un rollover de 10 veces; otras añaden al menos 10 apuestas, momios entre +100 y +2000, una apuesta mínima de 50 pesos y 30 días de vigencia. Las reseñas no coinciden entre sí, y ahí está el punto: cuando las versiones de terceros se contradicen, la única fuente que vale es el documento de términos de la propia casa, y es el usuario quien tiene que abrirlo antes de aceptar el bono.
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Conviene decirlo con la aritmética en la mano y no con la palabra “gratis” en la boca. Un rollover de 10 veces sobre mil pesos son diez mil pesos de apuestas. Con una apuesta mínima de 50 pesos, eso son 200 boletos. Doscientos boletos en 30 días son casi siete por día durante un mes. La mayoría de los usuarios nuevos no completa esa ruta, y ese es exactamente el cálculo que la casa hizo antes de anunciar la promoción.
Cuánto vale un bono sin depósito cuando el momio es parejo
El número que la publicidad nunca da es el valor esperado del bono, y se puede calcular con la información que sí es pública. Tomemos el caso de 1,000 pesos de bono sin depósito —el importe que anuncia Caliente— y un mercado ilustrativo de dos resultados a momio 1.90 y 1.90. Ese precio no es una cotización de ninguna casa; es un ejemplo de mercado parejo, el tipo de precio que un boleto a un solo resultado suele recibir.
El primer paso es la parte que devuelve el mercado. Con dos resultados a 1.90, el reparto de lo apostado es 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90), que da un 95 %. La casa se queda con el 5 % restante de cada peso jugado. Ese 5 % no se ve en ninguna pantalla, y está en todas las apuestas.
El segundo paso es el valor del bono. Cuando el importe apostado no se devuelve junto con la ganancia, el valor promedio de una apuesta gratis de 1,000 pesos a momio 1.90 en ese mercado es de aproximadamente 474 pesos: la ganancia neta de 900 pesos por acierto, ajustada por el reparto del mercado. La cifra no es una predicción ni un premio seguro. Es el promedio de lo que ese bono deja si se juega muchas veces bajo esas condiciones, y como promedio depende de que se juegue y de que el requisito se cumpla.
Con eso en la mano, el valor del bono se mueve en una banda: en un mercado parejo a 1.90 ronda los 470 pesos, y con un momio más alto sube, porque la ganancia neta por acierto crece mientras el reparto del mercado cambia. La condición que manda es el momio mínimo que exija la casa: por debajo de ese umbral la apuesta no cuenta, y el valor real del bono cae hacia cero sin que el saldo de la cuenta lo refleje.
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La conclusión práctica es incómoda y por eso vale la pena escribirla: mil pesos de bono sin depósito valen, en promedio, menos de la mitad de lo que dice el anuncio. No es un fraude; es la diferencia entre el importe nominal y el valor esperado, y son dos números distintos que la publicidad trata como uno solo.
Los criterios con los que se ordenaron estas nueve casas
Una comparación de bonos sin depósito sirve solo si el orden se puede auditar. Lo que se comparó aquí son cuatro cosas, en este orden de peso.
Primero, si la casa hace pública su situación de permiso. Una casa que muestra su número en el pie de página se somete a un escrutinio distinto de una que no lo muestra, y el usuario puede verificar por su cuenta abriendo el pie del sitio y comparando lo que ve con lo que dice una compilación.
Segundo, qué dice la propia casa sobre el incentivo. No lo que promete un banner, sino lo que queda escrito en los términos. Una promesa que existe en un apartado y desaparece en otro no es una promesa, y esa asimetría es información.
Tercero, qué tan amplio es el programa deportivo donde el bono tendría que gastarse. Un bono atado a un catálogo corto es un bono atado a pocos mercados, y pocos mercados significan momios menos generosos.
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Cuarto, si el momio mínimo y el tope de ganancia están declarados. Cuando no lo están, el usuario asume el riesgo de descubrirlos en el retiro, que es el peor momento posible para descubrir cualquier cosa.
El panorama de permisos, marca por marca
La tabla que sigue reúne lo que dicen las fuentes sobre el permiso de cada casa y lo que su propia ficha de aplicación declara sobre el tema de este texto. Ninguna de esas líneas está confirmada por la autoridad, porque el listado público de la Dirección General no pudo abrirse: los números vienen del pie de página de la propia marca o de una compilación de sitios de comparación, y cuando las compilaciones se contradicen el número se deja fuera.
| Casa | Permiso de la Secretaría de Gobernación, según la fuente citada | Lo que declara la propia casa sobre el incentivo |
|---|---|---|
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial | 1,000 pesos sin depósito para usuarios nuevos, anunciados en su página principal, más duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | 1,000 pesos de bono de bienvenida, descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito |
| Betcris | Permiso de su permisionario; número no publicado, porque el del pie del sitio y el de la tabla del titular difieren; titular: Producciones Móviles | Sin anuncio de bono en su ficha; su pie describe juego responsable y la prohibición para menores |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación; sin confirmación oficial | Sin anuncio de bono en su ficha de aplicación |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según un sitio de comparación, que no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial; titular: Entretenimientos Naturales; la aplicación figura en la tienda a nombre de otra empresa | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Pickwin | Permiso de su permisionario; número no publicado, porque las fuentes se contradicen; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin anuncio de bono en su ficha de aplicación |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio de comparación; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos, y apuestas gratis dentro de su oferta deportiva |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Sin anuncio de bono en su ficha de aplicación |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Club con apuestas gratis semanales, además de momios mejorados y creador de apuestas |
La columna del permiso explica por qué el mercado mexicano se lee tan mal desde fuera. Los números existen, se publican y se contradicen, y la autoridad no entrega una lista abierta que los ordene. Eso no significa que las casas operen sin permiso; significa que la verificación queda del lado del usuario, y que un número copiado de una compilación ajena vale menos que un número leído en el pie de página de la propia marca.
La tabla muestra también una diferencia relevante. Siete de las nueve casas comparadas no tienen, en su ficha pública, un bono sin depósito que se pueda leer sin ambigüedad. Betcris, Strendus, Pickwin y Novibet no anuncian bono alguno en la información que describe su aplicación; su terreno es otro y lo cubren bien. Quien busca específicamente un incentivo sin depósito está eligiendo entre un puñado, no entre nueve.
Nueve casas, nueve caminos distintos
Caliente: la única que apuesta sin pedir depósito
El punto de partida obligado es el más obvio: Caliente anuncia en su propia página principal 1,000 pesos sin depósito para usuarios nuevos, y es la oferta más directa del grupo. El reclamo no viene con ambigüedad de apartados ni con letras que cambian de sección en sección. Viene con una omisión distinta, y es que la página no aclara si esa promoción y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos valen solo para apuestas deportivas.
El resto de la casa está a la altura de un usuario que quiere apostar desde el celular: la aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el mismo teléfono, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de edad. Ese paquete explica por qué la marca sostiene la oferta sin depósito mientras otras no la tocan: tiene un producto lo bastante completo como para retener al usuario después de que el bono se gaste, y el bono es el anzuelo, no el negocio.
Ahí está también su límite. Quien llegue buscando mil pesos y no tenga plan para los 200 boletos que un rollover de 10 veces implica probablemente termine con la cuenta abierta y el saldo inmovilizado. La oferta es la más generosa de la lista y la que más exige del usuario en contraprestación.
El veredicto no necesita matices: es la única casa del grupo que pone dinero antes de pedir dinero, y esa diferencia sola la vuelve la primera parada para cualquiera que quiera probar la plataforma sin arriesgar un peso propio. El detalle que decide si rinde o no es el plazo, porque es lo único que el usuario no puede estirar.
Playdoit: mil pesos con dos versiones en la misma ficha
La ficha de Playdoit anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, y el problema no está en la cifra sino en el texto que la acompaña. En un apartado de esa misma ficha el bono aparece descrito con primer depósito; en otro, sin depósito. Dos descripciones contradictorias en una sola pantalla oficial.
Eso convierte a Playdoit en el caso de estudio de este artículo, más útil que cualquier advertencia genérica. El usuario que lea solo el primer párrafo va a creer que tiene mil pesos disponibles al registrarse. El que lea los dos apartados va a entender que no lo sabe, y que la única manera de averiguarlo es abrir los términos completos de la promoción y buscar la frase que define si hay depósito previo o no. La autoridad no resuelve ese tipo de ambigüedad en la publicidad; la resuelve el usuario leyendo.
Del permiso se sabe lo que dice la fuente y nada más: número DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, titular Eventos Festivos de México, sin confirmación oficial. Como contexto, es un punto a favor frente a una casa sin permiso alguno, pero no un dato que la casa misma ponga en su escaparate.
Una casa con oferta ambigua no es necesariamente una casa tramposa. Puede ser simple descuido de quien escribe la ficha de la tienda de aplicaciones, que es un lugar donde se copian textos y se mezclan campañas. Pero el efecto sobre el usuario es el mismo: la oferta no se puede usar hasta que se aclare, y aclararla cuesta una llamada al soporte o una lectura paciente de términos legales.
Para quien no tenga prisa, Playdoit sigue teniendo sentido: si los términos confirman que el bono es sin depósito, es un incentivo comparable al de Caliente con un requisito por verificar. Si confirman que requiere depósito, deja de ser el bono que este artículo anda buscando y se convierte en un bono de bienvenida corriente.
Betcris: sin bono, con un pie de página que dice mucho
Betcris no aparece en esta comparación por su incentivo, porque no anuncia uno en su ficha. Aparece por lo que sí declara, y ese detalle importa más de lo que parece: su pie de página dice que las apuestas están estrictamente prohibidas para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Tres frases donde la mayoría de las casas pone una.
El permiso es el caso más honesto de la lista en un sentido incómodo: su pie de página y la tabla del titular muestran números distintos, y por eso aquí no se publica ninguno. El portador nombrado es Producciones Móviles. Cuando dos documentos de la misma casa no coinciden en su propio número de permiso, el usuario que quiere certeza tiene que ir al documento oficial, y ese documento no está abierto al público.
Lo que Betcris ofrece en cambio es un perfil de casa grande y asentada, de las que llevan años en el mercado mexicano y no necesitan atraer usuarios con un regalo. Esa es una estrategia perfectamente legítima y un lector informado debería reconocerla como tal, pero no responde a la pregunta de este texto.
Quien llegue aquí buscando un bono sin depósito se va con las manos vacías. Quien llegue buscando una casa con lenguaje de protección claro y sin promesas que luego haya que perseguir, se va con algo.
Strendus: tres permisos y ninguna promesa de bienvenida
Strendus tiene la trayectoria de permisos más larga de las nueve. Según casasdeapuestaslegales.mx, opera con los permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y las compilaciones no se ponen de acuerdo sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta en una versión, New Ads en otra. Cuando tres números consecutivos existen y el nombre del titular no, lo que hay es una marca con historia y documentación desordenada.
Su ficha de aplicación no describe bonos ni un catálogo deportivo destacado. Eso deja a Strendus fuera del terreno de esta comparación sin descalificarla: hay usuarios que quieren una casa mexicana con permiso vigente y promociones discretas, y esa figura existe.
Para el lector de este texto, el dato relevante es negativo y hay que decirlo así. Si lo que se busca es un incentivo sin depósito, esta no es la puerta.
1xBet: catálogo enorme, papeles enredados
La aplicación de 1xBet es un escaparate de funciones: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. En variedad de deportes cubiertos, está en el grupo de arriba.
Los papeles son el problema. El permiso DGJS/0002/2020 viene de un sitio de comparación, una fuente que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial, y la aplicación figura en la tienda a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado, Entretenimientos Naturales. Ese desajuste entre quien tiene el permiso y quien publica la aplicación es exactamente el tipo de detalle que un usuario nuevo no va a investigar y que un usuario con experiencia debería notar.
No hay herejía en registrarse en una casa donde la cadena de titularidad es larga. La hay en asumir que esa cadena es la misma que la de una casa que muestra su permiso en el pie de página sin contradicciones.
Para un apostador de esports o de UFC acostumbrado a buscar mercados que las casas generalistas no arman, 1xBet tiene un argumento real. Para alguien que quiere saber con precisión quién responde por su saldo, el argumento es más débil.
Pickwin: cuando las fuentes se contradicen entre sí
Pickwin es el caso extremo de la confusión documental. Las fuentes que describen su permiso se contradicen, y la contradicción es de las que hielan la sangre: el número que una compilación le asigna es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.
Ahí no hay una conclusión disponible. Un permisionario puede operar varias marcas, y esa es práctica reportada en el mercado mexicano, así que dos marcas compartiendo titular no es escándalo. Lo que sí es un problema es que no se pueda confirmar el número, y que dos compilaciones que deberían coincidir no coincidan.
Para el usuario hay una lectura práctica: si el permiso importa, la verificación tiene que hacerse en el pie de página de la propia marca y no en un artículo de tercero, porque los terceros copian a otros terceros. Si el permiso no importa tanto, Pickwin sigue siendo una casa con perfil deportivo que merece una mirada, aunque no por su bono.
Codere: la oferta más completa de la lista
Codere es la casa con el expediente más ordenado de las nueve. Su ficha declara que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Eso es un paquete de cumplimiento completo y verificable escrito por la marca misma.
La oferta deportiva también es la más ancha: más de 30 deportes cubiertos, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. En el terreno de bienvenida anuncia un bono de hasta 7,000 pesos, y los depósitos se aceptan con tarjeta, SPEI y OXXO. Tres métodos, tres trámites distintos; SPEI es el más rápido y OXXO el más lento pero el más común entre quien no tiene cuenta bancaria.
El detalle que el usuario debe resolver por su cuenta es si ese bono de hasta 7,000 pesos es sin depósito. Nada en la ficha lo sugiere, y con el techo tan alto lo más probable es que dependa de lo que se deposite, pero eso es una inferencia y no un dato, y conviene tratarla como tal.
El permiso, según un sitio de comparación, es DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado, sin confirmación oficial. Dos números y una trayectoria larga.
Si el objetivo fuera apostar, Codere sería la casa más difícil de descartar: el catálogo es grande, los métodos de pago están claros y las apuestas gratis aparecen en la misma ficha en que aparece el bono. Si el objetivo es específicamente no depositar un peso, la oferta se queda a medio camino.
Novibet: la compilación más limpia y el silencio sobre el bono
Novibet tiene el dato más limpio de la tabla: permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado, y la salvedad de siempre, que el listado oficial no pudo abrirse.
Ese número es útil porque está formado con la misma estructura que otros del cuadro —la clave de la Dirección General aparece completa, con la fecha al final— y porque la fuente que lo publica es la misma que publica los de varias casas vecinas. La consistencia interna no es confirmación, pero es algo mejor que un número suelto sin procedencia.
Lo que no hay es una oferta de bienvenida sin depósito descrita en su ficha. Novibet queda entonces como una casa de perfil internacional aterrizada en México mediante un permisionario, sin el anzuelo que este artículo persigue.
Eso no la vuelve irrelevante para quien ya apostó antes. La vuelve irrelevante para el lector que abre una cuenta solo para cobrar el regalo.
Betway: apuestas gratis por acumulación, no por registro
Betway no promete nada por registrarse y promete bastante por apostar. Su aplicación anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas y un club con apuestas gratis semanales. La lógica es inversa a la del bono sin depósito y hasta tiene más sentido comercial: el premio llega con la actividad, no antes de ella.
Los 2,000 eventos semanales son un número que vale la pena traducir. Un catálogo de esa profundidad rara vez cambia el momio de un partido de liga grande, donde todas las casas compiten. Lo cambia en los mercados secundarios —un córner, una tarjeta, un marcador exacto— y ahí es donde una casa con catálogo ancho se distancia de una con catálogo corto.
El permiso que publica la compilación es el 4184, un número corto que no sigue la estructura de los otros ocho, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado y sin confirmación oficial. Es la única cifra del cuadro con ese formato, y ese detalle solo lo puede resolver la autoridad.
Para el usuario que piensa quedarse y operar durante meses, el club con apuestas gratis semanales puede terminar rindiendo más que mil pesos de bienvenida que se consumen en un mes. Para el usuario que quiere probar sin compromiso, ese mismo diseño le exige comprometerse antes de recibir algo. Es la oferta menos apta para un principiante y la más sensata para un apostador recurrente.
Cómo verificar el permiso de una casa antes de depositar
La verificación es una tarea manual y tiene una secuencia que conviene respetar.
El primer paso es el pie de página de la propia casa. Todas las marcas serias muestran ahí su número de permiso, y ese dato tiene prioridad sobre cualquier compilación ajena, porque es la casa la que se está comprometiendo a él. Si el pie no lo muestra, la respuesta es “no publicado”, y esa respuesta es información sobre la casa.
El segundo es comparar lo que dice el pie con lo que dice la aplicación. Cuando los dos no coinciden —el caso de Playdoit con su bono— el desacuerdo no es un trámite pendiente, es una señal.
El tercero es entender qué significa tener permiso y qué no. Un permiso da domicilio legal mexicano, controles de identidad y un CFDI de retenciones cuando hay premio gravado. No da un registro nacional de autoexclusión, porque ese registro no existe. No da un límite legal de depósito, porque ese límite tampoco existe. La protección existe y es real, pero es más estrecha de lo que la palabra “regulado” sugiere.
En México se habla de permiso y no de licencia justamente por eso: el permiso es temporal, se otorga a un permisionario y no se transfiere, y quien lo ostenta cumple obligaciones contables y de reporte. El sitio en línea no tiene una licencia digital propia; cuelga de un permiso autorizado, y muchas marcas extranjeras trabajan con un permisionario local.
Estado del permiso y lo que declara cada marca
Ninguna de las nueve casas aparece aquí como recomendación. Lo que sigue es lo que cada marca publica sobre sí misma, junto con la fuente que lo sostiene, para que el lector pueda verificarlo antes de abrir una cuenta.
Caliente muestra en el pie de su propio sitio el permiso DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como titular nombrado y sin confirmación oficial.
Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular, y anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida descritos de dos maneras distintas en la misma ficha.
Betcris opera bajo el permiso de su permisionario, Producciones Móviles, con el número sin imprimir porque el pie del sitio y la tabla del titular no coinciden.
Strendus suma los permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según la compilación consultada, con titular discutido entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads.
1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020 según un sitio de comparación, con Entretenimientos Naturales como titular nombrado y la aplicación publicada en la tienda a nombre de 1XCorp N.V.
Pickwin no tiene número publicado, porque las fuentes se contradicen; el titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.
Codere opera con los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según un sitio de comparación, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, y su ficha declara el permiso, el límite de edad y las políticas de cierre de cuenta.
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular.
Betway publica el permiso 4184 según la compilación consultada, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado.
Ninguna de esas fichas está confirmada por la autoridad, y esa frase es la parte más importante del párrafo anterior. Las marcas bloqueadas o suspendidas no aparecen en este cuadro: bet365.mx y Betano llevan sin operar desde noviembre de 2025, con resoluciones judiciales que van y vienen, y su estado no se puede escribir como abierto ni como cerrado sin una fecha al lado.
El impuesto que aparece cuando el premio llega
Hay una parte del costo de apostar que no está en el bono y que sorprende en el momento del retiro. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso para el ISR. El pagador retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México cobra 6 % sobre premios, lo que deja alrededor de 7 % en total según reportes secundarios.
La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada a hacerlo. Si no la presenta, el ingreso se acumula en la declaración anual y la retención se acredita. Los premios por encima de 600,000 pesos al año deben reportarse en la declaración anual, según la misma fuente secundaria.
El otro lado del impuesto lo paga el operador: el IEPS de 50 % sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la ley, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026. Antes era 30 %. La misma fracción alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones de la ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.
Sobre la base del impuesto hay que ser exacto, y la exactitud obliga a decir menos de lo que la prensa dice. El texto legal leído habla de “valor de la actividad” y no establece una definición, mientras la prensa habla de “monto total apostado”. Nadie puede escribir “50 % de lo apostado” ni “50 % del ingreso bruto” como si fuera un hecho establecido, y por eso este texto no lo hace.
El caso de los premios obtenidos en sitios sin permiso queda fuera de lo previsto: el artículo 137 cubre premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Ahí la respuesta honesta es consultar a un contador o a un asesor fiscal, no improvisar.
Conviene aclarar también lo que no existe. No se encontró una multa ni un delito para el apostador que juega en un sitio sin permiso, y este texto no afirma ni la existencia ni la exención de una sanción. La ley permite a la Secretaría cerrar establecimientos no autorizados, y hay reportes de cierres de casinos físicos durante 2026, pero eso es un asunto entre el operador y la autoridad.
La reforma que todavía no es ley
Existe la tentación de escribir sobre la reforma en tiempo presente, y es una tentación equivocada. En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un borrador para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley.
Lo mismo pasa con la iniciativa que derogaría la ley vigente y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, y una propuesta no cambia lo que el usuario puede hacer hoy.
En publicidad, los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Quien lea la noticia y crea que el bono ya desapareció va a llegar a la casa de apuestas y encontrarlo vigente.
La única regla con efecto real es la del Reglamento: su artículo 2 prohíbe lo que no está expresamente previsto, y su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional. La Secretaría interpreta y aplica la ley en vía administrativa, y la Dirección General autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores.
Lo que hay que hacer antes de aceptar cualquier incentivo
La secuencia útil tiene cuatro pasos y ninguno es opcional.
Abrir los términos de la promoción y buscar tres cosas: el múltiplo del rollover, el momio mínimo y el plazo de vigencia. Esas tres cifras deciden todo lo demás. Un bono sin rollover visible no es un bono, es un anuncio.
Calcular el volumen que ese rollover implica. Un múltiplo sobre el importe nominal da un número de pesos, y ese número dividido por la apuesta mínima da un número de boletos. Si el resultado son cientos de boletos en un mes, el bono es un trabajo y no un regalo.
Fijar los límites de depósito y de pérdida desde la configuración de la cuenta, antes de la primera apuesta. Las casas ofrecen esas herramientas, y el momento de activarlas es antes de que haga falta.
Y revisar el pie de página para ver el número de permiso. No porque un permiso garantice un bono justo, sino porque una casa que publica su condición jurídica se expone a un escrutinio al que no se expone la que la esconde.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están escritas sus condiciones?
Un bono de bienvenida es un incentivo para cuentas nuevas que la casa acredita como saldo o como apuesta gratis. Sus condiciones están en los términos de la promoción, casi nunca en el banner, y ahí se leen el rollover, el momio mínimo, el tope de ganancia y el plazo. En Playdoit, por ejemplo, la propia ficha lo describe con y sin depósito en apartados distintos.
¿Qué es el rollover y qué cambia el momio mínimo de un bono?
El rollover es el número de veces que hay que apostar el importe del bono antes de poder retirarlo; un rollover de 10 veces sobre 1,000 pesos pide 10,000 pesos en apuestas. El momio mínimo es la cuota por debajo de la cual la apuesta no cuenta para ese requisito, así que un boleto ganador a cuota baja puede dejar el contador en cero.
¿Por qué una apuesta gratis no devuelve el importe junto con la ganancia?
Porque la apuesta gratis no es dinero depositado, es un cupón. Si acierta, la casa paga la ganancia neta y retira el importe del cupón, que nunca perteneció al usuario. En un mercado a momio 1.90, una apuesta gratis de 1,000 pesos deja 900 pesos de ganancia por acierto, no 1,900.
¿Cómo se sabe si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Revisando el pie de página del propio sitio, donde las marcas publican su número de permiso, y comparándolo con la ficha de la aplicación. El listado oficial de la Dirección General no está abierto al público, y las compilaciones de sitios de comparación se contradicen entre sí, así que el pie de la casa es la referencia más cercana que tiene el usuario.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso para el ISR. El pagador retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración cuando se está obligado a hacerlo.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la configuración de la cuenta, en la sección de juego responsable, que cada casa ubica a su manera y ofrece como herramienta voluntaria. No hay un límite legal de depósito ni de pérdida en México y no existe un registro nacional de autoexclusión, así que las pausas, los límites y la autoexclusión se activan casa por casa.
Lo que queda después de leer todo esto
Un bono sin depósito es un instrumento financiero pequeño y muy bien diseñado, y la mejor manera de tratarlo es la manera en que se trata cualquier instrumento: midiendo lo que entra contra lo que sale.
De las nueve casas comparadas, solo Caliente anuncia de forma directa mil pesos sin depósito para usuarios nuevos, y esa cifra nominal es la más alta del cuadro. Su valor esperado es bastante menor, y el trabajo que exige —cientos de boletos a un momio por encima del umbral, dentro de un plazo— es la parte que el anuncio no menciona. Codere tiene el paquete más completo y el catálogo más ancho, pero su bono de hasta 7,000 pesos no se presenta como libre de depósito. Betway premia la constancia con apuestas gratis semanales y no la novedad. Betcris, Strendus, Pickwin y Novibet no juegan ese juego.
Quien quiera probar una plataforma sin arriesgar dinero propio tiene una sola parada realista en esta lista, y debería llegar a ella sabiendo que el regalo vale menos que su etiqueta. Quien ya apuesta con regularidad encontrará más rendimiento en las promociones de actividad que en las de registro, porque las primeras no dependen de cumplir un requisito contra reloj.
Y una advertencia que no es de este artículo sino del mercado: el estado de los permisos en México cambia con cada resolución judicial, casi veinte casinos físicos cerraron durante 2026 y dos marcas grandes llevan meses bloqueadas. Cualquier dato de esta comparación tiene fecha, y una fecha es lo único que convierte una afirmación en algo confiable.
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