Apuestas de la NFL en México: cómo se construye el momio y qué respalda a cada casa
La primera vez que alguien mira un boleto de NFL se fija en el equipo. El momio de 1,90 no le dice nada, porque un 1,90 parece simplemente el precio de las cosas. No lo es. Ese número lleva dentro el margen de la casa, y el margen es lo único de la apuesta que se conoce antes de que ruede el balón, mientras que el resultado no lo conoce nadie.
En México, además, toda apuesta deportiva con dinero real se monta sobre un permiso de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), no sobre una licencia en el sentido europeo del término. Esa diferencia de vocabulario parece un detalle de abogados y no lo es, porque de ella depende quién responde por tu saldo, quién te retiene impuestos y a quién puedes reclamarle si algo se atora. Abajo van los caminos que existen hoy, con sus precios y sus condiciones, y en cada tramo digo cuál le conviene a quién.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con las condiciones de permiso revisadas contra el Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos (SEGOB) y con las cifras de operador tal como cada plataforma las publica en su momento.
El futbol americano en corto: fundamentos antes de apostar
Once jugadores por equipo están en el campo, y los partidos —profesionales y universitarios— duran sesenta minutos repartidos en cuatro cuartos de quince. Eso no es trivia de enciclopedia: es el motivo por el que la NFL se apuesta tan distinto al futbol soccer. Un partido se corta en cuatro pedazos y la última parte suele jugarse a un ritmo completamente distinto de la primera, porque el equipo que va abajo ya no puede darse el lujo de correr el balón.

El marcador se mueve en bloques y esa es la clave del mercado. El touchdown vale seis puntos, el punto extra pateado uno, la conversión de dos puntos dos, el gol de campo tres y el safety dos, acreditados a la defensiva. Lo importante de esa lista no son los valores, sino que casi todo llega en múltiplos de tres y de siete. Un equipo que va perdiendo por dos anotaciones no necesita dos jugadas grandes: necesita dos anotaciones completas con sus conversiones. De ahí que las líneas de la NFL se muevan en escalones y no en rampas, y de ahí también que medio punto valga tanto dinero.
La liga tiene 32 equipos, dieciséis en la AFC y dieciséis en la NFC. Cada uno juega diecisiete partidos en una temporada regular de dieciocho semanas y catorce equipos —siete por conferencia— entran a unos playoffs de eliminación directa. Si vienes del futbol, traduce: no hay empate útil que valga, no hay puntos de tabla que se arrastren, y la forma de un equipo en diciembre pesa menos de lo que parece cuando se mide con la de un rival que llega descansado. La versión más reciente del trofeo ya está entregada: el Super Bowl LX se jugó el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, con Seattle Seahawks venciendo 29-13 a New England Patriots y Kenneth Walker III como MVP. Es un resultado, no una tendencia, y quien lo use para calibrar el próximo mercado está leyendo el pasado como si fuera un pronóstico.
Panorama: apuestas en vivo de la NFL y lo que cambia el reloj
El calendario manda todo. La temporada regular arranca en septiembre, se cierra en enero con los playoffs, y entre esos dos extremos el mercado mexicano vive un pico que dura más o menos lo que dura el domingo televisado. En un mercado así, lo que decide si una casa sirve o no es menos la cartelera completa que la respuesta a una pregunta simple: ¿qué tan rápido se mueve el número cuando el partido ya empezó?

Las apuestas en vivo funcionan sobre el mismo partido que ya viste anunciado, con la diferencia de que el precio se recalcula a cada jugada. Un equipo que convierte en su primera posesión puede ver su momio caer en segundos, y una intercepción puede voltear la línea por completo. Para el apostador eso significa dos cosas concretas: primero, que el número que viste en el celular hace medio minuto probablemente ya no existe; segundo, que la velocidad de la casa es un producto en sí mismo, no un adorno. Una plataforma con retraso en la actualización te deja apostar con un momio viejo y te lo cancelará en el mejor de los casos; en el peor, lo aceptará y luego vendrá la discusión.
Aquí conviene una advertencia que no es mía sino de la ley. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las modalidades de boleto no tienen artículo propio en el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos; lo que existe es el permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario, y la apuesta deportiva se permite por esa vía. Es decir: el margen de movimiento de una casa en vivo no es materia de regulación detallada, es materia de sus propios términos y condiciones. Léelos antes de creerle a la barra de velocidad.
Hay una segunda decisión de panorama, más aburrida y más importante: qué deportes están si realmente. Una cartelera puede anunciar treinta mercados de NFL y luego no tener el partido del jueves. Las plataformas que reviso más abajo declaran sus coberturas por su cuenta, y esa declaración es el único punto de partida honesto antes de depositar. La NFL en México se apuesta en temporada y se abandona en junio; una casa que vive de la temporada no muere en verano, simplemente vende otra cosa. Si tu interés es exclusivamente el futbol americano, tu presupuesto anual tiene que caber en cuatro o cinco meses, y eso se planea mejor en septiembre que en enero.
Un hándicap, un más/menos y un 1X2: los formatos y su mecánica
Tres formatos bastan para cubrir casi toda la NFL, y cada uno le sirve a una persona distinta. Vale la pena recorrerlos antes de hablar de momios, porque el formato decide qué estás comprando exactamente.
El 1X2 pide que elijas ganador. En la NFL tiene una versión con empate explícito y otra sin él, y esa elección no es cosmética: un partido de temporada regular puede terminar empatado, y con el mercado de dos vías el empate te devuelve la apuesta o te la pierde según lo que digan los términos de la casa. Antes de tomar un 1X2 de futbol americano, revisa si el empate está cubierto. Casi nadie lo hace y casi todos se enteran por la vía cara.
El hándicap reparte puntos entre los dos equipos para que un favorito claro siga teniendo precio. Aquí aparece la línea, y con ella el medio punto del que hablé arriba: un hándicap de -3,5 no admite que el favorito gane por tres. Ese medio punto es donde vive toda la tensión del mercado, y es también el lugar donde una casa se distingue de otra, porque mover una línea puede ser precio o puede ser desconfianza en su propia oferta.
El más/menos apuesta al total de puntos, sin importar quién gane. El total de la NFL tiene una virtud que el soccer no tiene: los equipos anotan en ráfagas y el reloj se detiene, así que la última posesión suele decidir la apuesta. Es el mercado que más se cierra en los últimos dos minutos, y por eso el precio del más/menos en vivo es el más volátil de todos.
| Formato | Qué se elige | Cuándo conviene | Trampa típica |
|---|---|---|---|
| 1X2 (dos o tres vías) | Ganador del partido | Cuando el partido está parejo y quieres simplicidad | El empate no siempre está cubierto |
| Hándicap de puntos | Ganador con margen ajustado | Cuando un equipo es claramente superior | El medio punto que niega el margen exacto |
| Más/menos | Total de puntos anotados | Cuando crees saber el ritmo y no el ganador | La última posesión del partido |
A eso se suman mercados de jugador y de equipo que las casas mexicanas listan por su cuenta: yardas por pase, anotaciones, ganador de división. Son apuestas legítimas y son también las peor documentadas en cualquier comparativa, porque el número cambia con la designación de titulares. Si un jugador es baja, tu mercado de yardas se recalcula o se cierra, y ahí no hay margen de reclamo: se llama información y es la única ventaja que el apostador puede tener sobre la casa.
Cómo se lee el margen en un momio de NFL
Un momio es un precio con impuesto incluido y el impuesto no se anuncia. Un mercado de dos vías con momio 1,90 y 1,90 es el ejemplo con el que se ve mejor, y es un ejemplo, no una cotización de ninguna casa.
Ese escenario reparte 100 unidades apostadas entre los dos lados y la casa devuelve 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90) del dinero, o sea un 95 %. El margen es el resto: cinco unidades de cada cien. Ese cinco se cobra sin importar el resultado, y en un partido de temporada regular eso se traduce en algo que un apostador mexicano hace muchas veces al año: diez boletos de 500 pesos sobre este tipo de mercado dejan alrededor de 250 pesos en manos de la casa. Si el número se mueve a 1,85 y 1,85, el reparto pagado baja a un 92,5 % y el margen sube a un 7,5 %, de modo que el costo de la misma serie de boletos se va a unos 375 pesos.
Ese es el rango en el que conviene pensar, no una cifra única, y la palabra “banda” no es una evasiva: el 95 % describe una línea ofrecida en un momento concreto y el 92,5 % otra, así que la respuesta honesta es que el costo se mueve entre esos dos extremos según cuánto comprima la casa su mercado. Quien te prometa un 100 % de reparto está vendiendo una ilusión o una promoción con fecha de caducidad; quien te cobre un 15 % te está cobrando por el privilegio de ver el partido con dinero encima, y a menos de que la interfaz te parezca un servicio de valor, ese precio es caro.
Lo que no dice el margen es lo que la gente más quiere saber. No dice quién gana, no dice si tu lectura del partido es buena y no dice si apostar te conviene. Solo dice lo que la casa cobra por poner el precio, y por eso un margen bajo es una ventaja estadística y no una ganancia: la única forma de que cinco puntos de margen se conviertan en un problema para ti es perder, y perder le pasa a todo el mundo. Por eso el margen se lee junto con el boleto y no en lugar del boleto.
Un último detalle de vocabulario que sí conviene: en el mercado mexicano se dice momio, con sus derivados momios y momio mejorado. Nadie en una casa de apuestas de aquí te va a decir cuota con naturalidad. Es una tontería y es la tontería que delata a quien copió su guía de una página española, donde además el decimal se escribe al revés. Aquí los miles llevan coma y los decimales punto: 1,000 pesos son mil, y 1.90 es un momio. Leer un número mal por un separador es una forma estúpida de perder dinero.
Cuotas y boleto: cómo saber si una oferta te está pagando bien
Cuando alguien pregunta por los momios de apuestas de la NFL, casi siempre quiere saber dos cosas distintas al mismo tiempo: si el precio de su partido es justo y si hay una casa que pague más. La primera se contesta con el margen; la segunda casi nunca, porque una casa que paga más en el 1X2 puede estar cobrando más en el hándicap, y el apostador promedio no compara los dos mercados a la vez.
El criterio práctico es sencillo y no requiere hojas de cálculo. Toma tres mercados del partido que te interesa —el 1X2, el hándicap y el total— y anota los momios de cada casa en el mismo momento. La diferencia entre esas columnas es el margen, y suele ser más pequeña dentro de una misma casa que entre casas, porque cada plataforma comprime más unos mercados que otros según dónde espera volumen. La que presume “los mejores momios” en publicidad rara vez lo es en los tres mercados al mismo tiempo, y esa es exactamente la trampa que la palabra esconde.
Ese trabajo se puede hacer a mano y se puede hacer confiando en la publicidad. Elegir lo segundo es lo que hace la mayoría, y es también la diferencia entre una apuesta razonada y una apuesta por costumbre. No hay atajos aquí: una comparación de momios que nadie hizo en el momento correcto vale menos que el papel donde está escrita.
Altas, bajas, calendario: lo que mueve un momio antes del arranque
Un partido de la NFL no empieza el domingo, empieza el lunes anterior, cuando salen los reportes de lesionados. Ahí se mueven tres cosas al mismo tiempo: el momio, la línea de puntos y el total. Un mariscal de campo titular fuera cambia las tres; un receptor abierto fuera cambia sobre todo el total, porque el equipo anota menos y corre más.
La semana de la NFL tiene una estructura que cualquier apostador de aquí reconoce: reportes de práctica limitada y completa, designación de dudas, y el parte final el viernes. El mercado mexicano reacciona al tercero, pero se anticipa al primero, y ese desfase produce las líneas que más rápido se mueven en la semana. Apostar contra la anticipación sin información es una manera de regalar el margen; apostar después del parte final es apostar con el mismo número que todos los demás.
Después está el draft, que es el mercado más raro del año. Se apuesta sobre jugadores que no han jugado un solo partido profesional y sobre equipos que eligen por necesidad y no por calidad. La casa pone el precio y lo ajusta con cada rumor, y buena parte del volumen doméstico lo mueve gente que sigue el futbol universitario con más cuidado que el profesional. Si no sigues esa liga, el draft no es tu mercado, y no pasa nada: no hay ninguna obligación de apostar todos los meses.
A esto se suma el calendario internacional, que en los últimos años es también calendario mexicano: el país ha sido sede de partidos de temporada regular y esos domingos concentran un volumen que las casas no ven en una semana normal. Un partido en el Estadio Azteca mueve el mercado local de manera distinta a un juego en Ohio, y esa diferencia se nota en la profundidad de los mercados de jugador, no en el 1X2.
Apuestas por hoy, estadísticas y pronósticos: qué se puede y qué no
Sobre los pronósticos de la NFL conviene ser directo, porque de este tema vive media internet. Nadie sabe quién va a ganar un partido y ningún artículo, incluido este, puede saberlo.
Lo que sí se puede hacer, y es lo único que se sostiene, es leer las estadísticas que realmente mueven un mercado y entender qué está mirando la casa cuando mueve su número. Eso incluye el rendimiento reciente, la situación de los mariscales, el descanso entre partidos y la localía, porque un equipo con una semana corta rinde distinto y la casa lo cobra. Todo esto es información y la información se paga: si un dato se puede obtener en la app de la casa, ya está dentro del momio y no te da ninguna ventaja.
El apostador que gana a largo plazo no acierta más partidos que el resto; administra mejor la banca y acepta perder. Ahí es donde el tema deja de ser adivinanza y se vuelve aritmética. Quien deposita cien pesos por boleto y lleva el registro durante una temporada sabe exactamente qué está gastando; quien apuesta sin registro solo recuerda las que ganó. Esa memoria selectiva es el activo más valioso que tiene la casa y no cuesta nada producirla.
Así que cuando busques los mejores pronósticos de apuestas de la NFL, haz el ejercicio al revés: mira qué te están vendiendo y pregunta con qué número lo respaldan. Un pronóstico sin momio y sin margen no es un análisis, es una opinión con una foto. Y si el pronóstico es gratis, el producto que se vende eres tú.
La administración de la banca tampoco es un misterio. Para un apostador de presupuesto pequeño, la regla útil no es un porcentaje elegante sino una cifra que puedas perder sin cambiar nada de tu mes: si perder las diez apuestas del domingo te obliga a recortar otra cosa, la banca no está administrada, está prestada a la suerte. Lo mismo aplica al partido. Apostar un boleto en cada uno de los dieciséis juegos de la semana reparte el margen de la casa por todas partes; apostar solo cuando el número te parece malo reduce la cantidad de veces que pagas ese cinco por ciento.
Temporalidad: de la temporada regular al Super Bowl y al draft
El calendario de la NFL es una escalera y cada peldaño tiene su mercado. Septiembre abre con incertidumbre alta y líneas que la casa todavía no conoce bien; octubre y noviembre traen la parte dura del calendario y los mercados se aprietan; diciembre y enero son los partidos con algo en juego, donde la motivación es información y el momio ya la lleva dentro.
Los playoffs son un mercado aparte por una razón estructural: en eliminación directa no hay semana siguiente, así que el entrenador toma decisiones distintas. Un equipo que en temporada regular patearía el gol de campo a mitad del partido puede arriesgar la conversión de cuarta oportunidad en enero. Esa agresividad cambia el total antes que el ganador, y es el motivo por el que el total de los playoffs no se comporta como el de la temporada regular.
El Super Bowl cierra el ciclo con el mercado más profundo del año, y aquí la tentación es apuntar al resultado histórico. Ya está escrito, y quedó del lado de Seattle por 29-13 el 8 de febrero de 2026 con Kenneth Walker III como MVP. Ninguno de esos datos te da una ventaja sobre el partido del año siguiente, y el apostador que los usa como base está confundiendo memoria con análisis.
Después viene la parte que casi nadie planea: el hueco entre el final de la temporada y el arranque de la siguiente. Entre febrero y agosto de la NFL solo quedan el draft y las noticias, y una persona que apuesta futbol americano con presupuesto ajustado hará bien en dejarlo en pausa en lugar de buscar el sustituto en otro deporte que no sigue. El sustituto de la NFL suele ser la ruina de la banca.
De la casa al permiso: qué hay detrás de una operación legal en México
Veintiún palabras de vocabulario mexicano que conviene tener claras antes de seguir: se dice casa de apuestas, se apuesta con dinero real, el precio es el momio, el comprobante es el boleto o cupón, la apuesta en vivo se hace con el partido corriendo, el hándicap y el más/menos son mercados, el retiro anticipado es el cash out, y la combinación de varios partidos en un solo boleto es el parlay o la combinada. Los requisitos de apuesta que acompañan a un bono se llaman requisitos de apuesta o rollover. Nada de esto está mal escrito en México y casi todo está mal escrito en las guías traducidas.
La palabra “licencia”, en cambio, sí es un problema. En México el instrumento se llama permiso, no licencia, y lo otorga la Secretaría de Gobernación a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Los tipos de permiso que tocan la apuesta son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, conforme al artículo 28 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. El artículo 3 de ese mismo Reglamento define el permiso como un acto administrativo de carácter temporal y al titular como permisionario. Los permisos son intransferibles, y los permisionarios de apuesta remota deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza, según el artículo 29.
El paso más útil para el apostador es también el más simple: pedir el número de permiso antes de depositar, buscarlo en el pie de página de la casa y decidir si la casa lo publica con claridad. No es un trámite burocrático, es lo que separa a la casa que responde ante la autoridad mexicana de la que no responde ante nadie. El problema es que no se puede hacer solo con una búsqueda a la ligera: el registro público de permisos va a revisarse abajo, y el resultado es que el propio número se confirma mejor preguntando que adivinando. Hacerlo toma dos minutos y es la verificación más rentable del proceso.
Cómo se ve un permiso de la SEGOB en la práctica
El instrumento que concede la SEGOB define qué puede operar su titular y por cuánto tiempo. Los centros de apuestas remotas cubren la operación a distancia; las salas de sorteos de números o símbolos cubren los juegos con apuestas. Los permisionarios de hipódromo, galgódromo y frontón pueden obtener permisos complementarios para apuesta remota, y el cruce de apuestas en esos recintos sigue un régimen propio en el que los menores de edad nunca pueden participar, conforme al artículo 5 del Reglamento.
El marco de fondo no fue escrito para internet. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas y autoriza únicamente los que quedan expresamente permitidos. Su artículo 7 faculta a la SEGOB para conceder permisos e inspeccionar; el artículo 8 la faculta para cerrar establecimientos no autorizados; el artículo 9 prohíbe que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo; y el artículo 10 prevé la colaboración de estados y municipios. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 remata la lógica en su artículo 2: lo que no está expresamente previsto está prohibido. Ningún texto legal mexicano nombra la apuesta en línea; la práctica reportada es que un sitio no puede tener permiso digital propio y opera colgado del permiso de un permisionario con presencia física, y que un mismo permisionario puede correr varias marcas.
Esa es la explicación de un detalle que confunde a mucha gente: dos casas distintas pueden compartir permisionario y aun así ser negocios separados. Si el titular del permiso es una empresa de entretenimiento con casinos físicos y la marca es otra, la responsabilidad ante la autoridad se rastrea hasta el titular, no hasta el logotipo. No es un escándalo ni una irregularidad: es la estructura que el Reglamento vigente permite, y saberlo te dice a quién le reclamas si algo sale mal.
Edad, identidad y las herramientas de juego responsable
México no regula la apuesta con un límite legal de pérdida ni con un tope obligatorio de depósito. Lo que hay es otra cosa, y hay que decirla con precisión porque mucha guía la exagera en las dos direcciones: el artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra de edad; son las casas las que declaran 18 años o más en sus propias fichas y pies de página. Un número legal de edad para el juego no está establecido con ese detalle.
Lo que sí está establecido es la verificación. Las casas piden identificación a sus usuarios dentro de sus procesos de conocimiento del cliente, y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que cada casa exige no están fijados en un texto legal, así que la lista concreta la pone cada operador. En la práctica esto significa que tu cuenta no es anónima y que no puede serlo: cualquier casa con permiso serio te va a pedir identificación antes del primer retiro.
El dato que más importa aquí es una ausencia. En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Un apostador que quiera cerrarse las puertas del juego en todo el mercado no puede hacerlo con un trámite único; tiene que entrar casa por casa a activar la autoexclusión que cada plataforma ofrezca. Varias marcas publican herramientas voluntarias —límites de depósito, pausas, cierre de cuenta, autoexclusión interna— y esos avisos aparecen en las fichas de sus aplicaciones y en secciones de juego responsable de sus propios sitios. México no tiene el equivalente de un registro que sirva para todas.
Eso no es un detalle menor para quien juega en varios sitios a la vez. Si tu problema es el control del gasto, la autoexclusión de una sola casa es una puerta cerrada en una casa con veinte ventanas. El único camino realista es hacerlo de forma ordenada: anota en qué casas tienes cuenta, actívala en cada una y no dejes ninguna de lado. La otra opción —confiar en que uno se va a detener solo— es la que no ha funcionado nunca para nadie.
Las líneas de ayuda existen y conviene tenerlas a mano antes de necesitarlas: los propios operadores publican avisos de juego responsable y de uso exclusivo para mayores de edad, y suelen incluir teléfonos y enlaces de atención en la sección correspondiente de su sitio.
Herramientas de protección que la casa declara y la ley no impone
Una vez que tienes cuenta, hay tres controles que las casas mexicanas suelen ofrecer dentro de la aplicación, y ninguno es obligatorio por ley. El primero es el límite de depósito, que funciona como un techo autoimpuesto sobre lo que puedes ingresar en un periodo. El segundo es el límite de pérdida o de gasto, menos común, que topa lo que puedes jugar. El tercero es la pausa temporal o el cierre de cuenta, que puede ser indefinido.
La diferencia entre pedirlo a la casa y no pedirlo es la misma que entre llevar registro y no llevarlo: con el límite puesto, la decisión de bajar el nivel se tomó cuando estabas tranquilo, y en un domingo malo eso vale más que cualquier consejo. Estas herramientas suelen estar en la configuración de la cuenta y suelen activarse con efecto inmediato hacia arriba; bajarlas o quitarlas, en cambio, suele estar sujeto a un retraso, precisamente para evitar el impulso después de una mala racha.
Hay una categoría que no existe y conviene saberlo: México no tiene una cuenta temporal de protección ni un tope estatal de depósito para el juego en línea. Si el problema es la relación con el juego y no una racha, la herramienta de una sola casa es insuficiente por diseño, porque el mercado entero sigue disponible a un clic. La autoexclusión en cada operador, hecha de manera completa, es lo único que se acerca a cerrar la puerta.
Requisitos de apuesta, plazos y topes: lo que de verdad cuesta un bono
El bono de bienvenida es la parte de la oferta donde la casa pone el precio del anzuelo, y casi nunca en el número que anuncia. Un bono se convierte en dinero real cuando cumples sus requisitos de apuesta: un múltiplo sobre el monto del bono, o sobre bono más depósito, según lo que estipule cada casa. Que un requisito se aplique al bono y no al bono más el depósito no es un matiz: puede duplicar el trabajo que tienes por delante.
El mecanismo se ve mejor con un ejemplo con todas sus piezas puestas. Un bono de 1,000 pesos con un requisito de apuesta de diez veces pide mover 10,000 pesos en apuestas antes de que el saldo sea retirable. Si apuestas 250 pesos por boleto, son cuarenta boletos. Y aquí viene la parte que casi ninguna promoción dice en su titular: solo cuentan las apuestas hechas a un momio mínimo determinado, y ese mínimo lo fija cada casa en sus términos, así que no basta con apostar mucho, hay que apostarlo caro.
Con el margen típico de un mercado de dos vías —los cinco puntos de los que hablé antes—, mover esos 10,000 pesos cuesta en promedio 500 pesos en margen, y eso suponiendo que solo se apueste el monto del bono y sin contar los boletos que pierden y te obligan a depositar otra vez. Ese es el número que hay que poner al lado del titular del bono, y en el ejemplo de arriba el costo estimado ya es la mitad de la bonificación. No es un mal negocio ni un buen negocio: es el precio que la casa cobra por prestar su dinero y no el tuyo.
La apuesta gratis merece un párrafo aparte porque el nombre engaña. En una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve con el acierto, lo que la casa te entrega es el beneficio de una apuesta perdedora, y su valor promedio depende del momio al que la juegues y del reparto de ese mercado. Dicho de otra forma: una apuesta gratis de 500 pesos a momio bajo vale bastante menos que 500 pesos. El valor no está en el monto sino en la combinación de momio alto y mercado con margen bajo, lo que exige recorrer más de un mercado antes de usarla.
Los plazos son la parte que más gente descubre tarde. Los bonos llevan fecha de caducidad tanto para usarlos como para completar los requisitos, y las apuestas gratis viven pocos días. Al lado de eso está el tope de ganancias: varias promociones limitan cuánto se puede retirar del saldo ganado con el bono, y lo que exceda ese tope simplemente desaparece. Un bono con tope de ganancia no es un premio potencial de X, es un pago máximo de ese tope.
Después está la letra que decide si el bono se cobra. Las cuotas de la apuesta bonificada cuentan o no cuentan, los mercados excluidos no suman, y el empate y el boleto anulado suelen reiniciar la cuenta. Cuando leas el requisito, busca tres cosas: a qué base se aplica, qué momio mínimo exige y qué mercados no lo acumulan. La cuarta cosa —cuánto tiempo tienes— suele venir en un párrafo separado.
El efecto del impuesto tampoco desapareció, aunque no sea visible en el titular. Tras el aumento del IEPS los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del gravamen, y ese rediseño se ha traducido en montos más chicos y requisitos más apretados. Un bono de hace tres años no era mejor negocio por generosidad de la casa, era un contexto fiscal distinto.
Retiros, depósitos y lo que la cuenta tiene que probar antes de pagar
Un depósito sabe hacer muchas cosas y no sabe comprobar nada. Una casa con permiso tiene dos obligaciones que el apostador siente directamente: verificar la identidad de quien retira y emitir comprobantes fiscales. Lo primero significa que el retiro va a una cuenta a nombre del jugador, no a la de un tercero, y lo segundo aparece en el premio gravado. Si el premio cae dentro del régimen de premiación, la casa emite un CFDI de retenciones, y ese documento es la prueba de quién pagó el impuesto.
Los métodos de depósito que las casas mexicanas anuncian por su cuenta son tarjetas, transferencias SPEI, cupones de efectivo en tiendas y monederos electrónicos. Cada uno tiene su costo oculto: la transferencia es inmediata y sin comisión, el efectivo se paga en la tienda y se acredita después, la tarjeta puede cobrar un recargo del emisor. La criptomoneda, en las casas con permiso mexicano, no está establecida como método declarado, y eso conviene decirlo antes de que alguien deposite pensando que va a poder retirar por esa vía.
El paso que más retrasa un retiro no es la casa, es el propio jugador. Una cuenta sin identificación verificada acepta el depósito sin problema y frena el pago cuando llega el momento, y el jugador descubre entonces que tiene un saldo bloqueado por trámite. Hacer la verificación el primer día, no el primer retiro, es la recomendación más práctica de todo este bloque.
Hay un escenario que el apostador debe entender y que no depende de la casa ni del jugador. Cuando una operación es bloqueada o suspendida por la autoridad, los saldos pueden quedar congelados, y ese riesgo existe en México desde noviembre de 2025 en adelante como muestra. Una casa con permiso tiene ante quién responder; una casa sin permiso no tiene a quién.
Cómo verificar que una casa de apuestas tiene permiso de la SEGOB
El registro público de permisos es la vía oficial y también la vía más frustrante, y conviene explicar por qué. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica la referencia de sitios autorizados, pero el acceso a esa lista no siempre funciona bien, y en mayo y julio de 2026 el Congreso pidió abrir un registro público consultable. Mientras eso no ocurra, el número de permiso de una casa se comprueba mejor en la propia casa —en su pie de página, en sus términos y condiciones— y en las compilaciones comparativas, que se contradicen entre sí con una frecuencia incómoda.
Los conteos de sitios también bailan: un reporte habla de 136 sitios de apuestas, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios punto mx. Dos cifras que no significan lo mismo, y por eso ninguna de las dos sirve como padrón. Si el número no cuadra en las fuentes públicas, la conclusión práctica no es desconfiar de todo: es que la confirmación oficial de un permiso concreto se obtiene preguntando a la casa y conservando su respuesta.
La ley obliga además a exhibir la clave del permiso y los avisos de juego responsable en la publicidad, según un reporte secundario. Eso da al apostador un método simple y verificable: busca la clave en el anuncio o en el pie de la página de la casa, y si no está, eso ya es un dato sobre la casa. No es una prueba de ilegalidad, es una prueba de descuido, y en una industria donde el descuido en el pie de página suele ir acompañado de descuido en los términos, la señal vale.
IEPS, ISR y la retención que ya viene descontada
El impuesto está dentro del precio antes de que apuestes, y esto funciona distinto para la casa y para ti. A la casa le toca el IEPS de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios en su artículo 2, fracción II, inciso B), sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos: 50 % desde la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. La misma fracción alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital para el incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
El dato interesante es que la base no está precisada. El texto habla del valor de la actividad; la prensa lo lee como monto total apostado. Por eso en esta página no vas a leer que sea 50 % de lo apostado ni 50 % del ingreso bruto: no está establecido, y quien lo afirme con seguridad está completando el texto con su propia cuenta.
Para el jugador, la pieza que importa es la retención sobre el premio. El artículo 137 de la Ley del ISR grava los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % cuando hay un impuesto estatal mayor a 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que deja una carga total cercana al 7 % según un reporte secundario. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada a hacerlo; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. También según un reporte secundario, los premios por encima de 600,000 pesos en el año deben informarse en la declaración anual.
Queda un hueco que conviene nombrar sin rellenarlo. El artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, así que el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. La posición sensata ante una cantidad de ese tamaño es una consulta a un contador o asesor fiscal. Impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava la apuesta y Nuevo León grava los montos apostados, lo que significa que la carga puede cambiar según dónde esté el permisionario y no según dónde estés tú.
Bloqueos, tribunales y el estado real del mercado hoy
Esta es la sección donde cualquier afirmación sin fecha envejece mal, así que va con fechas. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió solo publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. En 2026 se cerraron además alrededor de veinte casinos físicos.
Lo que se puede concluir de esa secuencia no es si una marca está abierta o cerrada hoy, porque eso cambia y esta página no va a decir una cosa que su propia fecha desmienta. Lo que se concluye es que el riesgo político del mercado mexicano no es teórico y que no distingue entre una marca pequeña y una grande. La SEGOB reforzó su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque la base legal de un bloqueo de sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida, y el Reglamento en su artículo 2 más la Ley en su artículo 8 sostienen la potestad de cerrar lo no autorizado.
¿Y qué pasa con el jugador que apostó en un sitio que después fue bloqueado? Aquí conviene ser exacto: no está establecido que exista una multa o un delito para quien apuesta en un sitio sin permiso, y esta página no va a afirmar ni que hay sanción ni que hay exención. El riesgo real y creíble es patrimonial, no penal: los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados, y recuperarlos por la vía judicial es un proceso. Ahí no hay margen de apuesta que compense.
El mercado sin permiso mexicano merece su propio párrafo, sin nombres. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano y no rinde cuentas ante la SEGOB. Lo que aporta una casa con permiso es concreto: una sede legal en México, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identificación y antilavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Un sitio sin permiso no aporta ninguna de esas cosas. En los dos casos, eso sí, la ausencia del registro nacional de autoexclusión sigue en pie: la protección de la conducta no viene incluida en ninguno de los dos paquetes.
La reforma que viene: la Ley de 1947 y su reemplazo aún sin presentar
México juega hoy con una ley de 1947 y con un reglamento reformado en 2023. La SEGOB terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para reemplazar la Ley Federal de Juegos y Sorteos y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa para derogar la norma vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. También es propuesta.
La consecuencia práctica de ese estado es que el apostador mexicano opera bajo un marco viejo que no habla de internet y bajo una práctica administrativa que sí lo hace. Eso explica las rarezas del mercado: por qué el permiso se llama permiso, por qué un permisionario puede correr varias marcas, por qué la confirmación oficial de un número es tan complicada. Y explica por qué no conviene leer el futuro como si ya estuviera escrito.
Dos advertencias para cuando aparezcan noticias. La primera es que un texto aprobado por la SEGOB no es una ley; la segunda es que una iniciativa con edad mínima de 21 años y autoexclusión cambiaría el mercado entero, y hoy no cambia nada. Hasta que cualquiera de las dos cosas ocurra, la referencia sigue siendo la Ley de 1947 con su Reglamento.
Criterios para elegir: en qué se fija este comparativo
Antes de la lista, los criterios y su peso. Esto no es un ranking de popularidad ni una recomendación: es una evaluación de lo que cada plataforma declara sobre sí misma y de lo que su situación de permiso permite decir con fecha.
El primer criterio es la publicación del permiso. Una casa que pone su clave en el pie de página o en sus términos es una casa que se deja verificar. El segundo es la profundidad de mercados de futbol americano y la mecánica de la apuesta en vivo, porque la NFL se juega a ritmo y una casa lenta es una casa que te cuesta dinero sin cobrarte nada. El tercero es la claridad de los requisitos de apuesta, que se mide en cuántos pasos hay que dar para encontrar la base, el momio mínimo y los mercados excluidos. El cuarto es la velocidad declarada de retiro y la atención al cliente. El quinto, para quien juega con presupuesto pequeño, es si la casa permite depósitos chicos sin penalización de retiro.
Ninguno de estos criterios mide calidad de pronóstico, y es a propósito. Una casa no predice partidos, vende precios; lo que se evalúa es cómo construye el precio, qué cobra por él y qué tan fácil es sacar el dinero cuando ganas.
Panorama de las casas de apuestas en México: permiso declarado y cobertura
Las nueve plataformas que siguen operan, según sus propias fuentes, al amparo de un permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario con presencia física. Los números vienen del pie de página de cada marca o de compilaciones comparativas, y ninguno está confirmado oficialmente: la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, y las compilaciones se contradicen entre sí en algunos números. Donde se contradicen, no se imprime número. Esta no es una lista completa del mercado: una marca ausente de esta tabla no está por eso sin permiso.
| Casa de apuestas | Situación de permiso según la fuente citada | Lo que su propia ficha dice del deporte |
|---|---|---|
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, según el pie de página del propio sitio; sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas Legales; sin confirmación oficial | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México, según el sitio Apuestas Legales; sin confirmación oficial | Ficha centrada en cuota y mercados de deportes de equipo, sin detalle de NFL |
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según el sitio Apuestas Legales; sin confirmación oficial | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión; retiro anticipado |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario sin número imprimible: las fuentes se contradicen; titular Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora | Cobertura deportiva anunciada de forma general, sin desglose de mercados de futbol americano |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera, según el sitio Apuestas Legales; sin confirmación oficial | Ficha orientada a casino y apuestas deportivas generales, sin detalle de NFL |
| Codere | Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos (Codere México), según el sitio Apuestas Legales; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación; sin confirmación oficial | Sin detalle de mercados de NFL en su ficha; oferta deportiva general |
| Betcris | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, sin número imprimible: el pie del sitio y la tabla del titular difieren | Deportes de equipo y mercados de temporada regular; sin desglose de futbol americano en su ficha |
Lo primero que salta a la vista en esa tabla es la última columna, y no por lo que dice sino por lo que casi no dice. La NFL aparece como mercado declarado en pocas fichas, y eso no significa que las demás no la ofrezcan: significa que la cobertura de futbol americano se anuncia menos que la de futbol soccer, que es el deporte que vende en México. Un apostador que busque NFL hará bien en abrir la cartelera antes de depositar, porque la ficha de la aplicación no es la cartelera y la cartelera cambia cada domingo.
Lo segundo que salta es la fragilidad de la primera columna. Los números de permiso se contradicen entre compilaciones en dos casos claros, y ninguno de esos casos es un fraude: son permisos de permisionarios que corren varias marcas, y la contabilidad pública de quién opera qué no está resuelta porque el registro oficial no se puede abrir. Para el apostador la lectura es la misma que en la sección del marco legal: pregunta a la casa y guarda la respuesta.
Y lo tercero es que dos marcas grandes del mercado mexicano no están en la tabla, y no es un olvido. bet365 y Betano llevan bloqueadas o suspendidas desde noviembre de 2025 con resoluciones judiciales que van y vienen, y una tabla de casas activas no las puede listar como si estuvieran operando. Se trata de la sección sobre bloqueos y tribunales, más arriba, con sus fechas.
Las nueve plataformas, una por una
Las fichas que siguen cubren solo lo que cada casa declara sobre su oferta. Que una ficha sea más larga no significa que la casa sea mejor: significa que su propia descripción da más material. Y que un tema no aparezca en una ficha no significa que la casa no lo tenga, solo que no lo declara.
Caliente: la marca que enseña su permiso en el pie de página
Caliente pone su número de permiso donde se puede leer: DGG/SP/404/97, en el pie de página de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay —Grupo Caliente— como titular según las fuentes. Es la casa que hace la verificación más fácil y eso, en un mercado donde la lista oficial no se puede abrir, vale más de lo que parece a primera vista.
Su aplicación Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, va en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con acceso restringido a mayores de 18 años. El pie de su sitio añade que las apuestas están prohibidas para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Es la combinación que uno quiere encontrar en una marca grande: permiso visible, advertencias visibles y herramientas anunciadas.
Lo que no dice su ficha es cuánta profundidad tiene en mercados de jugador de NFL, y ahí el apostador de futbol americano tiene que comprobarlo por su cuenta abriendo la cartelera del domingo. La marca es fuerte en futbol soccer mexicano, y la fuerza en un deporte no se hereda automáticamente a otro.
El detalle que ordena la decisión es la transmisión en vivo combinada con el retiro anticipado. Para quien ve los partidos en la misma pantalla donde apuesta, esa integración es la diferencia entre reaccionar a una jugada y enterarse de ella diez segundos tarde. La casa no gana nada con presumirlo; tú ganas bastante con tenerlo.
1xBet: catálogo ancho y un número de permiso que conviene preguntar
1xBet es probablemente la marca con el catálogo más amplio de esta lista, y también la que obliga a hacer más preguntas sobre su permiso. La clave que circula, DGJS/0002/2020, viene según el sitio Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; la aplicación de la App Store aparece publicada bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado, Entretenimientos Naturales. Ninguna de esas dos cosas es una irregularidad probada, y las dos son motivo suficiente para pedir el número directamente a la casa antes de depositar.
Sobre la oferta, su ficha es explícita: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Es un catálogo de casa internacional con un envoltorio local, y para el apostador mexicano eso significa mucha profundidad en mercados exóticos y poca claridad sobre quién responde.
Esa combinación es una elección de perfil, no un defecto automático. Quien busca un mercado raro a las tres de la mañana lo va a encontrar ahí y quizá en ninguna otra casa de la tabla. Quien quiera tener un permisionario mexicano identificable al otro lado del teléfono cuando algo se atore, tiene trabajo extra por delante con esta marca.
Betway: permiso numerado y una ficha sin alardes
Betway trae el permiso SEGOB 4184 con Espectáculos Deportivos Frontón México como titular, según el sitio Apuestas Legales y sin confirmación oficial. El número es corto, la estructura es clara y el permisionario tiene nombre de recinto deportivo, lo que cuadra con el modelo mexicano de apuesta remota colgada de un permiso físico.
Su ficha es la menos efusiva del grupo. Menciona cobertura de deportes de equipo sin desglosar mercados de futbol americano, y no promete transmisiones ni bonos con cifras. Eso deja al apostador de NFL sin la información que necesita para decidir, y la decisión se vuelve una comprobación directa en la cartelera.
Merece decirse algo que suele quedarse fuera de las comparativas: una ficha sobria no es una casa peor, es una casa que se promociona menos. La ausencia de alardes no certifica nada, pero tampoco condena. Aquí el juicio honesto es que Betway se ofrece como casa de deportes de equipo con permiso numerado y sin declaración pública sobre la profundidad de su futbol americano.
Playdoit: transmisión, retiro anticipado y un permiso con titular identificable
Playdoit declara el permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005 con Eventos Festivos de México como titular, según el sitio Apuestas Legales y sin confirmación oficial. El titular tiene nombre de empresa de eventos, que es precisamente el tipo de permisionario que el Reglamento permite.
Su oferta es la más completa de la mitad de la tabla: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El retiro anticipado es el mismo mecanismo que otras casas llaman cash out: cerrar la apuesta antes del final y llevarse lo que valga en ese momento. En un deporte donde una intercepción cambia el partido en tres segundos, tener esa puerta abierta cambia la gestión de la banca.
La transmisión combinada con el retiro anticipado es lo que hace de esta casa una opción concreta para quien apuesta durante el partido y no antes. La atención 24 horas completa el cuadro, sobre todo para retiros que se atoran de madrugada.
Pickwin: el permiso que las fuentes no logran cuadrar
Pickwin es el caso donde la verificación se vuelve incómoda, y por eso merece el párrafo que otras fichas no necesitan. Las compilaciones dan dos números distintos: DGJS/DCRCA/1584/2019 en una y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER en otra, y el segundo es el mismo número que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Los titulares que se nombran son Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. Cuando el mismo número aparece en dos marcas, la explicación más probable es la estructura de permisionario compartido que el mercado mexicano permite, y no una falsificación. Aun así, la página no va a imprimir un número que las fuentes contradicen, y el apostador hará bien en pedirlo a la casa.
Su ficha describe cobertura deportiva de forma general, sin desglose de mercados de futbol americano. Es una marca con presencia en el mercado local y con una descripción de producto poco detallada, lo cual es un problema para quien quiere saber de antemano si va a encontrar su partido.
La lectura razonable es que Pickwin opera dentro del perímetro del permiso mexicano y con un permisionario identificable, y que su documentación pública es la más difícil de seguir de toda la lista. Si el permiso es tu criterio principal, esta marca te va a costar más trabajo que las demás.
Novibet: permiso numerado con una ficha de casino
Novibet declara el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020 con Comercial de Juegos de la Frontera como titular, según el sitio Apuestas Legales y sin confirmación oficial. El nombre del titular menciona la frontera, lo que vuelve a cuadrar con el modelo de permiso físico que sostiene la operación a distancia.
Su ficha de aplicación está claramente orientada al casino y a las apuestas deportivas en general, y no entra en el detalle de qué deportes cubre ni con qué profundidad. Eso deja la pregunta del futbol americano abierta, y esa pregunta se contesta abriendo la cartelera, no la reseña de la aplicación.
Para el apostador de NFL, Novibet se presenta como una casa con permiso identificable y una oferta deportiva que no declara su alcance. No es una advertencia; es una invitación a comprobar.
Codere: más de 30 deportes y apuestas gratis en la misma ficha
Codere trae dos claves de permiso, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. —Codere México— como titular, según el sitio Apuestas Legales y sin confirmación oficial. Dos números en lugar de uno es común en permisionarios con historial largo, y no invalida nada.
Su oferta es la más poblada en la columna de deportes: más de 30 deportes cubiertos, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Esa última palabra, apuestas gratis, es la que hay que mirar con lupa, porque una apuesta gratis no es dinero: es un boleto con condiciones. El valor real depende del momio al que la juegues, del mercado y del tope de ganancia que la promoción establezca.
Codere es de las marcas con más años en México y eso se nota en la estructura del permiso. La contrapartida es que su ficha promete mucho y no detalla ninguno de los condicionantes de la apuesta gratis, así que quien vaya por esa promoción tendrá que leer los términos completos y no la ficha de la aplicación.
Strendus: tres permisos, dos titulares posibles y una ficha sin detalle
Strendus acumula tres claves: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según el sitio Apuestas Legales, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular según la compilación —y las compilaciones difieren justamente ahí. Ninguno de los tres números está confirmado oficialmente.
Su ficha no desglosa mercados de futbol americano, así que el apostador de NFL queda otra vez con la comprobación por delante. La marca existe para el mercado mexicano y su estructura de permisos sugiere una operación establecida por acumulación, no por un solo permiso grande.
Lo que queda claro es que el titular del permiso importa más que la marca, y en este caso la marca no declara cuál de los dos nombres posibles es el correcto. Ahí hay una pregunta que hacer antes de depositar.
Betcris: el permiso propio y el número que no cuadra consigo mismo
Betcris presenta su permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018. Ese número es el mismo que aparece en una de las compilaciones de Pickwin, y el pie del propio sitio muestra un número distinto del que aparece en la tabla del titular, así que aquí tampoco se imprime una clave única.
Su pie de página añade algo que ninguna otra ficha de la lista trae: la sociedad del sitio, TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Es la única marca de la tabla con un segundo marco regulatorio declarado, y eso tiene consecuencias prácticas: una licencia maltesa no es un permiso mexicano y no sustituye la obligación de tener un permisionario local, pero sí significa que la casa opera bajo supervisión en dos jurisdicciones al mismo tiempo.
La ficha deportiva de Betcris se detiene en deportes de equipo y mercados de temporada regular, sin desglose de futbol americano. El apostador de NFL tendrá que comprobar la cartelera antes de depositar, como en casi toda esta tabla. La combinación de un permisionario mexicano compartido y una licencia europea vigente hasta el 3 de noviembre de 2026 es útil para entender quién responde de qué, y no le sirve de nada a quien solo quiere saber si el hándicap de su equipo está a un precio decente.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso en México?
La apuesta deportiva se ofrece al amparo del permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario, y los deportes disponibles los declara cada casa. Las fichas revisadas cubren futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, UFC y deportes virtuales, con futbol americano presente sobre todo en temporada. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento.
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Pide el número de permiso y búscalo en el pie de página o en los términos de la propia casa. La lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos es la vía oficial, pero su consulta falla con frecuencia y el Congreso pidió abrir un registro público en 2026. Conserva la respuesta de la casa.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según el monto y el momio?
El retorno se obtiene multiplicando el monto por el momio, y la ganancia neta multiplicando el monto por el momio menos uno. En un boleto combinado los momios de cada selección se multiplican entre sí para formar un solo precio. El resultado no dice si la apuesta es buena, solo cuánto devuelve si acierta.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Con todos los resultados del mismo mercado. El reparto es uno dividido entre la suma de los inversos de los momios, y el margen es lo que falta para completar el total. En un mercado de dos vías a 1,90 y 1,90 el reparto ronda el 95 % y el margen el 5 %; con momios más bajos, el margen sube.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
El artículo 137 de la Ley del ISR grava los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si lo supera; con el 6 % capitalino la carga total ronda el 7 %. La retención es definitiva solo si presentas la declaración correspondiente.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Los límites de depósito, de pérdida y la autoexclusión son herramientas que cada operador ofrece por su cuenta dentro de la configuración de la cuenta; México no tiene un registro nacional de autoexclusión ni un tope legal de depósito. Si juegas en varias casas, hay que activarlas en cada una, porque ninguna sirve para las demás.
Lo que queda del margen y de las decisiones
Después de nueve fichas y de un marco legal que no fue escrito para internet, hay una conclusión que se sostiene sola y otra que sorprende menos de lo que debería. La primera: el margen de cinco puntos que llevan dentro los momios es lo único de la apuesta que se conoce con certeza antes de empezar, y cada casa lo administra distinto, así que comparar precios en el momento correcto sigue siendo la única ventaja que no se compra. La segunda: ningún bono cambia ese cinco por ciento, solo lo disfraza con un plazo.
El camino que le conviene a cada lector depende de tres decisiones y no de una marca. Quien apuesta poco y quiere su dinero disponible debe elegir por velocidad de retiro y por un permiso que se pueda leer en el pie de página. Quien apuesta durante los partidos debe elegir por la combinación de transmisión y retiro anticipado, porque esas dos cosas juntas valen más que cualquier momio mejorado. Y quien apuesta en dos o tres mercados por semana debe elegir por margen observado, que se mide una vez con tres mercados delante y sirve para toda la temporada.
Queda una advertencia que no se resuelve eligiendo mejor. En México no hay registro nacional de autoexclusión, así que la puerta de salida la construye el propio apostador casa por casa. Y el mercado sigue en movimiento: bloqueos, amparos y suspensiones decretadas entre noviembre de 2025 y octubre de 2026 muestran que la posición de una marca puede cambiar sin que cambie su cartelera. La fecha de esta página es noviembre 5, 2026 y, en un mercado así, esa fecha es parte del contenido.
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