Las mejores casas de apuestas online en 2026: quién declara permiso, quién tiene app y quién paga mejor
Datos vigentes a noviembre 5, 2026; los permisos y las condiciones se contrastaron con lo que publica cada operador en su propio sitio y con la Secretaría de Gobernación como autoridad de referencia, sin que la Dirección General de Juegos y Sorteos publicara una lista oficial consultable.
México no tiene licencia de apuestas online. El apostador mexicano que busca una casa de apuestas lo descubre tarde o temprano, y casi siempre por la vía incómoda: suele ser el día en que intenta entender por qué una marca que veía anunciada en televisión amanece bloqueada. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947 —prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y solo deja pasar lo que autoriza expresamente—, y el Reglamento reformado en noviembre de 2023 dice en su artículo 2 que lo que no está previsto con claridad queda prohibido. Entre esas dos frases vive todo el mercado mexicano.
Lo que existe en su lugar es un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a un permisionario con negocio físico, y del que muchas veces cuelga una marca extranjera. La palabra importa y no es un tecnicismo: se pide un permiso, no una licencia. Un permiso de la Secretaría de Gobernación es un acto administrativo temporal concedido a un permisionario, y ese detalle dice más sobre la relación entre el apostador y su casa de apuestas que cualquier bono de bienvenida.
Hay una segunda cosa que el apostador aprende a golpes. La lista oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, así que ningún número que aparece más abajo se presenta como confirmado por la autoridad: van tal como los declara la casa de apuestas en su propio pie de página o tal como los compila un sitio especializado, con la fuente nombrada al lado. Y hay una tercera cosa, más reciente: bet365 y Betano, la marca de Ganador Azteca, quedaron inhabilitadas en noviembre de 2025 y desde entonces la situación se mueve al ritmo de los tribunales. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo, en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026, y en julio de 2026 la propia Dirección suspendió diez dominios de casino online, entre ellos betano.mx y bet365.mx. Cualquier estado que se escriba aquí caduca rápido, así que va con su fecha y nunca como una verdad de hoy.
Evaluación: los criterios de esta lista y qué se compara
Antes de mirar la tabla conviene saber qué se está mirando. Los criterios de esta página son cuatro, y ninguno es “quién paga más”, porque esa pregunta no tiene una respuesta estable en un mercado donde las marcas cambian de momio cada mañana.
El primero es si la marca declara operar bajo permiso de la Secretaría de Gobernación y con qué número. El segundo es qué publica la marca sobre sí misma: app, tipos de apuesta, herramientas de control, métodos de depósito. El tercero es el precio que cobra sin decirlo, es decir el margen que llevan dentro sus momios. El cuarto es la letra pequeña de sus ofertas: aquí es donde la comparación se vuelve interesante, porque dos marcas pueden anunciar cantidades parecidas y costar cosas muy distintas.
La tabla de abajo reúne lo primero y lo segundo. Los números de permiso son los que cada marca o cada compilación declara, con la fuente nombrada en la columna, y no llevan confirmación oficial.
| Casa de apuestas | Permiso SEGOB declarado (fuente nombrada, sin confirmación oficial) | Lo que sus propias fichas publican |
|---|---|---|
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un sitio especializado; las compilaciones no coinciden sobre el titular y Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads aparecen como permisionario | El dominio strendus.mx es el que la marca y las compilaciones señalan; las páginas del sitio cargan con el nombre de la marca |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un sitio especializado, a nombre de Eventos Festivos de México | El dominio playdoit.mx aparece tanto en la marca como en la compilación, y las páginas del sitio llevan el nombre de la marca |
| Pickwin | El número no se imprime: las fuentes se contradicen entre sí sobre el permiso de su permisionario, y el que da una compilación es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles | Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, como permisionario; el dominio pickwin.mx aparece en la marca y en las compilaciones |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según un sitio especializado, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; la App Store lista la app a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta del titular | El titular que nombran las fuentes es Entretenimientos Naturales; el dominio 1xbet.mx aparece tanto en la marca como en la compilación |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio especializado, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | La ficha de su app declara operar con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio caliente.mx y presentado ahí como autorización de la Secretaría de Gobernación | La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.; la ficha de la app “Caliente Deportes” publica transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años |
| Betcris | El número no se imprime: el del pie de página propio y el de la tabla del propietario difieren, y uno está a nombre de Producciones Móviles; el oficio DGJS/405/2018 menciona a Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. junto con ese permisionario | Empresa del sitio: TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Betway | 4184, según un sitio especializado, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | El dominio betway.mx aparece tanto en la marca como en la compilación |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según un sitio especializado, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | El dominio novibet.mx aparece tanto en la marca como en la compilación |
Lo primero que salta a la vista en esa columna de permisos es que dos renglones no traen número, y no es un descuido de la tabla. En el caso de Pickwin las fuentes se contradicen, y en el de Betcris el propio pie de página de la marca y la tabla de su propietario dan números distintos. Cuando la contradicción es tan frontal, imprimir uno de los dos sería elegir por el lector con información que no lo sostiene. Lo que se puede hacer es lo que haría cualquier apostador sensato: abrir el pie de página de la marca, leer ahí el número y el nombre del permisionario, y guardar esa captura. Si algún día hay un problema con un retiro, esa captura vale más que cualquier comparativa.
Lo segundo que salta es que los titulares de los permisos casi nunca son las marcas. Atracciones y Emociones Vallarta, Eventos Festivos de México, Libros Foráneos, Comercial de Juegos de la Frontera: son empresas cuyo negocio conocido es otro, y sobre su permiso cuelga una plataforma con nombre extranjero. Esa estructura no es un fraude ni mucho menos, es la consecuencia de que la ley mexicana nunca haya previsto el juego online. Un permisionario con negocio físico, un centro de apuestas remotas colgando de ese permiso, y una marca operando el sitio. Quien apuesta en México apuesta, en el papel, con la empresa cuyo nombre aparece en el pie de página.
Y lo tercero: ninguna de las nueve marcas de esta lista puede presumir de una exclusividad que no tiene. Tener permiso no las hace las únicas, ni las mejores por ese solo hecho. Un permiso es el piso, no el techo.
Fundamentos: cómo funciona un momio y de dónde sale el margen de la casa
El momio es la pieza que casi nadie mira y la que más dinero mueve. En los momios fijos la casa de apuestas fija el precio y actúa como contraparte del apostador: no hay nadie del otro lado de la mesa esperando, la casa toma el otro lado de cada boleto. El momio rige desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después, para bien ni para mal. Esa es la diferencia de fondo con los momios variables del totalizador o parimutuel, donde los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento; en los operadores estatales la parte que se reparte como premios es inferior a 50 %, y en carreras de caballos llega a cerca de 85 %.

El porcentaje de pago dice qué parte de lo apostado vuelve a los jugadores en forma de premios. En apuestas deportivas se calcula sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma. Con momios de 1.90 / 1.90, el margen de la casa ronda 2.5 % si el pago es del 97.5 %; con momios de 1.80 / 1.80, el margen sube a cerca de 10 %. Esos resultados varían según la casa de apuestas y el mercado.
Conviene hacer la cuenta con el ejemplo más simple que hay, dos resultados a 1.90 y 1.90. Suman sus inversos algo más de 1.05, de modo que la parte que vuelve al apostador ronda 95 % y el margen de la casa queda alrededor de 5 %; en un mercado de tres resultados los mismos momios dejan la devolución cerca de 90 % y el margen en torno a 10 %. Ese es el rango que conviene retener: cuanto más resultados tiene un mercado, más caro sale, y el 5 % de un mercado de dos vías no se parece al 10 % de uno de tres. La cifra es una estimación sobre un supuesto ilustrativo, no un precio cotizado de ninguna de estas casas de apuestas.
Aquí la referencia general ayuda a poner el 5 % en contexto. Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor de 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca de 85 % en apuestas con tres, como el fútbol. Traducido a margen, eso es quedarse alrededor de 10 % en un mercado de dos vías y cerca de 15 % en uno de tres. Un margen del 5 % sobre el mismo tipo de apuesta no es un poco mejor: es la mitad.
Otra forma de ver el mismo mecanismo es por la probabilidad implícita, el inverso del momio. En momios decimales fijos, 1.01 equivale a 99.01 %, 2.00 a 50.00 % y 4.00 a 25.00 %. Las casas de apuestas calculan sus momios de manera que las probabilidades implícitas de todos los resultados sumen más de 100 %, y ese excedente se llama overround: es la ganancia de la casa con un libro equilibrado, es decir con dinero repartido parejo entre los dos lados. El apostador que suma inversos antes de picar el boleto ve el precio real del producto que está comprando; el que solo mira quién paga 1.95 y quién paga 1.90 ve una diferencia de cinco centésimas.
Con eso en la mano, tres consecuencias prácticas. La primera, que un momio de 1.95 en ambos lados de una apuesta de dos resultados da un pago de cerca de 97,5 % y un margen de la casa de aproximadamente 2,5 %, mientras que con 1.80 en ambos lados el margen sube a cerca de 10 %. La segunda, que la casa de apuestas no necesita que el apostador pierda para ganar: con el libro equilibrado, el overround le paga. La tercera, que el momio se mueve, y quien se registra en dos o tres plataformas no está coleccionando cuentas, está comprando el derecho a elegir precio.
Marco normativo: qué es un permiso, quién lo otorga y qué alcanza
El marco mexicano no se entiende desde una ley de juego online, porque no existe. Se entiende desde una prohibición con excepciones. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los que autoriza expresamente; su artículo 7 encarga a la Secretaría de Gobernación otorgar los permisos y practicar inspecciones, su artículo 8 la faculta para clausurar establecimientos no autorizados, su artículo 9 impide que los locales queden junto a escuelas o centros de trabajo, y su artículo 10 suma a estados y municipios a la tarea. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 reparte el trabajo administrativo: su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y bajo jurisdicción federal; su artículo 2 dice que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida; su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal concedido a un permisionario.

La Dirección General de Juegos y Sorteos, dentro de la Secretaría de Gobernación, autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, y lleva los procedimientos de sanción. Los tipos de permiso que interesan a las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28 del Reglamento; quienes tienen permiso de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. El permiso es intransferible por el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y un informe anual auditado, mantener seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza, según el artículo 29.
Sobre esa base se explica el arreglo que el lector ve en el pie de página de cualquier plataforma. Ningún artículo nombra el juego online. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener una licencia digital autónoma y van atados a un permisionario con permiso físico autorizado, y que muchas marcas extranjeras utilizan un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas, lo cual explica que en la tabla de arriba aparezcan titulares repetidos o parecidos detrás de plataformas que nada tienen que ver entre sí por su imagen de marca.
Que la palabra sea permiso y no licencia no es una sutileza de abogados. Una licencia suele ser un título con condiciones públicas, un registro consultable y una duración larga; un permiso es un acto administrativo temporal cuya vigencia y alcance dependen de la autoridad que lo expidió. Cuando el lector lee en un pie de página “autorización de la Secretaría de Gobernación”, está leyendo la formulación que la propia casa de apuestas elige. No es lo mismo que una licencia de juego emitida por un regulador especializado, y quien compare marcas mexicanas con marcas europeas no está comparando lo mismo.
La autoridad ha movido su poder de bloqueo y las cifras del sector no cuadran entre reportes, así que en esta página no aparece ningún conteo de cuántos sitios operan en México: hay reportes que hablan de 136 sitios de apuestas y otros de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. La diferencia, además, viene de qué se cuenta: no es lo mismo un dominio, que una marca, que un permiso. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto de sitios autorizados, y hasta hoy la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no ha sido accesible en términos prácticos.
En materia de edad y verificación de identidad hay que separar lo que dice la norma de lo que dicen las marcas. El artículo 5 del Reglamento impide a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página —así lo hace Codere en la ficha de su app—, y una edad mínima legal única para el juego no está establecida. En identidad, los operadores verifican a sus usuarios y reportan transacciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable frente a la ley de lavado de dinero, aunque los documentos exigidos no están fijados por un texto legal. El detalle útil para el lector es que la verificación de identidad no es un capricho de la plataforma: es parte del permiso.
Lo que se juega, lo que no y en qué se parece a otros negocios
Las apuestas deportivas solo caben por la vía del permiso de la Secretaría de Gobernación de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen regla separada en los artículos del Reglamento. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el cruce de apuestas, donde los menores de edad no pueden participar en ningún caso. Una bolsa de apuestas entre apostadores no tiene previsión alguna, y esa es la razón de que en México no se pueda hablar de una casa de intercambio: el hueco no es una oportunidad, es un hueco. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1. Tampoco se encontraron restricciones a eventos como ligas menores.
Sobre publicidad y bonos, la honestidad obliga a decirlo claro: de las disposiciones que circulan en la conversación pública, casi ninguna es derecho vigente. Los reportes de límites de horario para anuncios en televisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar a influentes y deportistas, para prohibir anuncios en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida son proyectos sin aprobar. Las marcas muestran la clave del permiso y avisos de juego responsable, según un reporte secundario. No hay una regla legal sobre bonos, y conviene saber lo que sí ocurrió: después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.
Los pagos tampoco tienen estatuto. Los métodos que aparecen en las fichas y pies de página de los operadores —tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite el CFDI de retenciones por los premios gravados. El uso de criptomonedas en marcas con permiso no está establecido.
Impuestos: lo que se retiene del premio y lo que paga la casa de apuestas
Aquí el lector suele tener la idea equivocada y conviene deshacerla. Al premio no se le retiene una fracción del total apostado, y a la casa de apuestas no se le cobra un porcentaje de las utilidades: son dos impuestos distintos, sobre dos bases distintas y con dos sujetos distintos.
Del lado del operador está el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), de 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos online de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base es un punto en el que hay que ser cuidadoso: el texto legal habla de “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no va a escribir “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos” cuando el texto no lo dice. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador están los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. Esa retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario. Los premios superiores a $600,000 MXN al año deben informarse en la declaración anual, también según reporte secundario. Y hay un borde que ningún comparador serio debe cruzar: el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Ahí la respuesta honesta es la de cualquier asesor prudente: consulta a un contador o asesor fiscal, porque la posición no está resuelta.
Bloqueos, amparos y por qué el estado del mercado caduca
Entre 2025 y 2026 se movieron cosas que afectan directamente al saldo del lector. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino online, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Cerca de 20 casinos físicos cerraron en 2026.
Leer esa secuencia en orden enseña algo que ninguna comparativa de bonos enseña: un saldo en una casa de apuestas bloqueada puede quedar congelado, y el calendario de la descongelación no lo controla el apostador. Un amparo concedido y un sitio todavía inactivo el mismo mes son dos noticias que conviven. Por eso el estado de una marca se escribe con fecha y nunca como “abierta” o “cerrada” hoy.
La comparación honesta de los dos caminos queda así. Una marca con permiso aporta un domicilio legal mexicano, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identidad y de lavado de dinero, y el CFDI de retenciones por los premios gravados. Una marca offshore no aporta nada de eso, y el apostador queda fuera del alcance de cualquier protección local. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. En ninguno de los dos caminos existe un registro nacional de autoexclusión: no hay una lista oficial donde una persona pueda pedir que le cierren la puerta de todas las casas de apuestas a la vez.
Sobre las consecuencias para el apostador hay que ser igual de exacto. Que exista una multa o un delito para quien simplemente apuesta en un sitio sin permiso no está establecido, y esta página no va a escribir ni una sanción ni una exención. Lo que sí está establecido es el otro lado: que la ley faculta a la Secretaría de Gobernación para clausurar establecimientos no autorizados, que la autoridad ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y que el fundamento legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecido.
Queda la reforma. El 13 de octubre de 2026 se reportó que la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Ninguna de las dos cosas cambia las reglas con las que el lector opera esta semana, y ninguna debería aparecer en una decisión de hoy como si ya estuviera vigente.
Protección y juego responsable: lo que la ley no pone y la marca sí
Aquí está el punto donde el mercado mexicano se separa de casi cualquier otro. No hay un registro nacional de autoexclusión, no se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, y no existe una figura de cuenta temporal. Lo que hay son herramientas voluntarias que cada marca lista en sus propias fichas: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Eso cambia por completo la naturaleza de la protección: no es un derecho que se exige a un regulador, es una configuración que el apostador activa dentro de cada plataforma, una por una, y que deja de existir en cuanto elige otra marca.
Para alguien que apuesta en dos o tres casas de apuestas —precisamente lo que este artículo recomienda en su parte de momios— eso significa que la autoexclusión hay que pedirla tres veces. Y que el límite de depósito que se pone en una no impide depositar en la siguiente. La ley no tiene aquí nada que decir, y por eso la disciplina tiene que venir del lado del apostador.
Nada de esto quiere decir que las marcas no hagan nada. Codere declara en la ficha de su aplicación que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente indica en el pie de página de su sitio principal que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La App Store de México publica la ficha de “Caliente Deportes” a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y esa ficha insiste en que la app es solo para mayores de 18 años. Son gestos verificables, y también son la lista completa de lo que las marcas publican en este renglón.
El detalle práctico que sale de todo esto es una secuencia. Primero se decide cuánto dinero se está dispuesto a depositar en un mes, en total, sumando todas las plataformas. Después se traduce esa cifra a un límite dentro de cada cuenta donde se tenga registro, porque el límite que existe es el que la marca ofrece, no el que la ley impone. Y después se guarda la fecha en que se activó cada uno, porque un límite de depósito se cambia con la misma facilidad con que se puso, y esa flexibilidad es exactamente lo que le quita fuerza. En un mercado sin registro oficial, la única salvaguarda que sobrevive a la madrugada es la que el apostador mismo dejó configurada.
Si la apuesta deja de ser un entretenimiento con presupuesto cerrado, hay ayuda profesional y gratuita en México; el camino no es cambiar de casa de apuestas, es dejar de apostar por un tiempo. La sección de la marca es el lugar donde se pide el cierre de cuenta si se quiere cortar por lo sano.
Las nueve plataformas de esta lista, una por una
Ninguna de las siguientes fichas es una recomendación de apuesta y ninguna dice quién va a ganar. Lo que sigue es el precio, la condición y el lector al que le sirve cada camino.
Strendus: tres permisos declarados y una app que el lector no puede evaluar sin abrirla
Strendus es la marca de esta lista con más números de permiso impresos juntos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx. Los tres, sin embargo, arrastran la misma advertencia, y el titular añade una segunda: las compilaciones no coinciden entre sí y nombran a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads. Más permisos declarados no significan un respaldo más firme, porque ningún número de esta página lleva confirmación oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Lo que sí significa es una marca con trayectoria suficiente como para acumular trámites a lo largo de ocho años.
Sin un catálogo de momios cotejado, la promesa de cobertura deportiva es exactamente eso, una promesa. La decisión práctica es de otra índole: si el lector ya tiene cuenta ahí, el permiso declarado y el hecho de estar dentro del circuito mexicano son razones suficientes para no migrar por un bono; si no la tiene y anda buscando, esta ficha no le da un motivo para abrirla antes que otra.
Playdoit: el permiso más antiguo y una marca que no compite por novedad
Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un sitio especializado, a nombre de Eventos Festivos de México. La numeración tiene su historia: un permiso de 2005 es anterior a toda la conversación sobre apuestas online, y encaja con la estructura que describe el Reglamento, donde la plataforma cuelga de un permisionario cuyo permiso nació pensando en otra cosa. El detalle no descalifica nada; describe cómo se armó el mercado.
Compilar una trayectoria de casi dos décadas y no una ventaja de precio. Quien lleve años fichando aquí sabe lo que tiene y no necesita una tabla que se lo confirme. Quien llegue nuevo y busque la plataforma más barata en momios no va a encontrar en esta ficha una razón para elegirla por encima de las demás, y tampoco una razón para descartarla.
Pickwin: el permiso que no se imprime y una contradicción que hay que saber leer
Pickwin es el caso más incómodo de esta lista y merece que se diga sin rodeos: su permiso no se imprime porque las fuentes se contradicen, y el número que da una de las compilaciones es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Como permisionario aparece Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. Dos marcas, un titular y un número compartido en los papeles es lo que la ley permite cuando un permisionario opera varias plataformas, pero deja al lector con la tarea de averiguar en el pie de página de cada sitio cuál permiso está detrás de cuál. Esa tarea, y no el bono, es lo primero que conviene hacer antes de depositar.
Para quien tenga cuenta en Pickwin y en Betcris a la vez, la recomendación es la misma que en cualquier marca con permisos compartidos: revisar el pie de página de cada sitio, anotar el número y el nombre del permisionario con la fecha, y no fiarse de ninguna comparativa —tampoco de esta— para un dato que la propia casa publica y puede cambiar sin avisar. Para quien esté eligiendo entre las nueve, la falta de un número impreso en la tabla no le resta ni le suma atractivo: simplemente deja la carga de la verificación donde corresponde.
1xBet: un número de permiso y una sociedad distinta en la tienda de aplicaciones
1xBet declara el permiso DGJS/0002/2020, según un sitio especializado, a nombre de Entretenimientos Naturales. Hay dos detalles que el lector debe conocer juntos. El primero es que la fuente que da el número no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. El segundo es que la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular. Ninguno de los dos datos prueba nada malo, y ambos describen la misma realidad: en el mercado mexicano, la marca que el usuario ve, el permisionario que responde en el papel y la sociedad que publica la app pueden ser tres sujetos distintos.
Esa estructura no es gratis para el apostador. En un problema de cuenta, el reclamo se dirige a quien tenga la relación contractual, no a quien aparezca en el anuncio, y saber de antemano quién es quién ahorra semanas. 1xBet conserva su público por razones que esta comparación no mide: quien ya la usa por la amplitud de su catálogo no va a cambiarla por una ficha sin números de momios cotejados. Quien llegue ahora y no tolere esa ambigüedad societaria tiene enfrente a ocho marcas con una línea menos que descifrar.
Codere: la app con avisos de juego responsable y una trayectoria que se puede seguir
Codere declara los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio especializado, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), sin confirmación oficial. Lo que la distingue en esta lista es su ficha pública de aplicación: declara operar con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La política de cierre de cuenta importa más de lo que parece, porque en un país sin registro nacional de autoexclusión la herramienta dentro de la app es lo único que un apostador puede activar cuando decide parar, y una marca que publica cómo cerrar la cuenta le da a eso un procedimiento.
Un borde que conviene poner por escrito: que la app tenga 18+ y avisos de juego responsable no dice nada sobre sus momios ni sobre el costo de sus ofertas. Un mensaje responsable es una condición sanitaria, no una ventaja de precio, y quien confunda las dos cosas está leyendo marketing con buenos modales. Como marca de operación física, Codere se mueve en el terreno donde el local existe; quien valore poder resolver una duda en un punto de venta encontrará ahí un camino que una plataforma puramente digital no le ofrece.
Caliente: el pie de página con número propio y una app que sí publica qué trae
Caliente lleva el permiso DGG/SP/404/97 en el pie de página de su propio sitio, donde lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación. Es una numeración de 1997, tan vieja como la conversación sobre juego en línea, y su operadora es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Sigue sin haber confirmación oficial de la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y aun así esta marca es la única de la lista cuyo número aparece en material publicado por ella misma y no solo en una compilación.
Lo que la app “Caliente Deportes” publica es más concreto que el promedio de esta lista: transmisión en vivo, creador de apuestas —llamado “crea tu apuesta”—, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. Su encabezado anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y el propio sitio no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas; en un catálogo que incluye eventos virtuales, esa vaguedad cambia quién puede aprovechar cada promoción, y es la primera cosa que hay que preguntar antes de depositar.
El lector que quiera una sola cuenta y no quiera administrar comparaciones encontrará aquí la propuesta más completa de producto del grupo. El camino contrario —el que quiere exprimir cada momio— tendrá que aceptar que la transmisión en vivo y el creador de apuestas son comodidades que se pagan, y que el precio de esas comodidades no aparece en el anuncio de $1,000 MXN.
Betcris: permiso mexicano compartido y una licencia maltesa vigente
Betcris es la única marca de esta lista que declara operar con una licencia de un regulador de juego extranjero además de su permiso mexicano: la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, según el pie de página del propio sitio, donde la empresa del sitio aparece como TV Global Enterprises Ltd. El número de su permiso mexicano no se imprime en esta tabla porque el que aparece en su propio pie de página y el de la tabla del propietario difieren, y el oficio DGJS/405/2018 menciona a Producciones Móviles, S.A. de C.V. junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V.
Para el lector, esa doble vía tiene una lectura concreta. Una licencia extranjera trae un régimen de reclamaciones distinto del mexicano, pero no trae permiso de la Secretaría de Gobernación; y un permiso mexicano trae presencia legal en el país, pero no un registro consultable. Quien reclame por una cuenta tendrá que decidir ante quién lo hace, y la respuesta correcta depende de con qué sociedad contrató, que no es la que aparece en el logotipo. La marca conserva su público entre quienes apuestan deportes de forma sostenida; para quien no vaya a hacerlo, la estructura de dos marcos no compensa la falta de un número de permiso impreso.
Betway: permiso 4184 declarado y una estructura clásica de permisionario
Betway declara el permiso 4184, según un sitio especializado, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El nombre del titular delata el origen: un frontón, uno de los recintos de apuestas tradicionales que el artículo 28 del Reglamento menciona junto con hipódromos y galgódromos y desde el cual se puede obtener un permiso complementario de apuestas remotas. Es la estructura clásica del mercado mexicano, sin ningún misterio y sin ninguna ventaja oculta, y también sin un registro oficial que la confirme.
La marca compite con la imagen y el catálogo de una firma internacional, y en esta comparación no hay ningún número que la ponga por delante ni por detrás de las demás. Para quien busque una marca internacional reconocible con papeles mexicanos declarados, el camino es razonable y el punto por verificar es el de siempre: el pie de página, el número y el nombre del permisionario, guardados con fecha.
Novibet: un permiso reciente en una industria con permisos viejos
Novibet declara el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según un sitio especializado, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La fecha de 2020 la coloca como el permiso más joven entre los que esta página puede leer con claridad, en un grupo donde varios titulares arrastran permisos de 1997, 2005 o 2015. Un permiso joven no es un permiso más débil, y tampoco lo contrario: como cualquier otro de esta lista, no lleva confirmación oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y su número se apoya en una compilación.
El titular, con la palabra “frontera” en el nombre, describe a un operador cuyo negocio físico se sitúa en el norte del país, lo cual no cambia nada para quien apuesta desde un teléfono en Ciudad de México. Lo que cambia es la antigüedad del permiso, y a efectos prácticos significa que no puede evaluarse con la misma intuición que una marca que lleva quince años operando: las herramientas de cuenta, los tiempos de retiro y la política de cierre se conocen usándola, no comparándola. Para quien quiera probar una marca menos transitada, el camino existe; para quien quiera el respaldo de una trayectoria larga, hay opciones con numeraciones de otra década.
Preguntas frecuentes sobre las casas de apuestas online en México
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
No existe hoy una lista oficial consultable de permisos, así que la comprobación se hace en el sitio de la marca. Abre su pie de página, busca el número de permiso y el nombre de la empresa permisionaria, y compara ese titular con el que aparece en otras fuentes. Lo que encuentres es una declaración de la marca, no una confirmación de la autoridad.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Multiplicando la cantidad por el momio decimal. Cien pesos a 1.90 devuelven 190 pesos, de los cuales 90 son ganancia; el resto es el retorno de lo apostado. Si la apuesta combina varios partidos, los momios se multiplican entre sí y forman un momio único, de modo que una sola selección fallida anula el boleto completo.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas dentro de los momios?
Sumando los inversos de los momios de todos los resultados de un mismo mercado. Si la suma supera 100 %, el excedente es del margen de la casa. Con 1.90 y 1.90 en un mercado de dos resultados, la devolución ronda 95 % y el margen alrededor de 5 %; con 1.80 y 1.80, el margen sube cerca de 10 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable, y se piden marca por marca. En México no hay límite legal de depósito ni un registro nacional de autoexclusión, así que el límite que existe es el que ofrece la plataforma. Vale la pena anotar la fecha en que se activa y revisarlo de vez en cuando.
¿Quién retiene los impuestos de los premios de apuestas y cuánto es?
El operador retiene al pagar el premio, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando lo supera. En la Ciudad de México, con un impuesto estatal de 6 %, la retención total ronda 7 % según un reporte secundario.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa de apuestas sin permiso en México?
El más tangible es que el saldo puede quedar congelado: bet365 y Betano son el ejemplo reciente, inhabilitadas desde noviembre de 2025 y con una situación que cambia al ritmo de los tribunales. Esas marcas no ofrecen CFDI de retenciones, no responden ante una autoridad mexicana y dejan al apostador fuera de cualquier protección local. Que exista una multa para el jugador no está establecido.
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