Rollover en apuestas deportivas: lo que un bono mexicano exige de verdad antes de dejarte retirar
noviembre 5, 2026 · Datos verificados contra los avisos y permisos que cada casa de apuestas publica en su propio sitio o en su ficha de tienda de aplicaciones, y contra las compilaciones de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos que sí pudieron consultarse.
Casi nadie lee las condiciones del bono antes de depositar. Es normal: el banner dice $1,000 pesos sin depósito y la letra chica aparece tres pantallas después, en un texto que nadie redactó para que se entendiera. Ahí está el negocio. Un bono de bienvenida no es dinero regalado, es una cuota de entrada: alguien pone mil pesos de premio y a cambio te pide mover un volumen de apuestas que casi siempre es varias veces esa cantidad, con un momio mínimo por boleto y una fecha de caducidad encima.
Ese requisito de apuesta es el rollover, y en México se le llama igual en las condiciones de los bonos. Conviene decirlo sin rodeos: es lo que separa un bono de un regalo. La casa de apuestas no necesita que pierdas para cobrar; le basta con que apuestes, porque su ganancia ya viene dentro del momio. Cada boleto que colocas para liberar un bono deja un pedazo en el camino, aunque aciertes.
Juego responsable: los límites que tú pones antes de que el bono los ponga por ti
La primera decisión no es qué casa elegir. Es cuánto estás dispuesto a arriesgar por semana, y esa respuesta no la da el banner de ninguna promoción. El requisito de apuesta de un bono mueve la conversación en la dirección equivocada: te empuja a apostar más seguido, más alto y más rápido, justo en el momento en que tienes menos experiencia con la plataforma.

Las herramientas que las casas mexicanas ofrecen en su propia ficha
Las herramientas de control existen, pero son internas y voluntarias. Cada casa de apuestas decide cuáles pone en su aplicación, y ninguna autoridad mexicana le impone un catálogo. Eso significa que la pausa, el límite de depósito y la autoexclusión son cláusulas de contrato privado, no derechos que puedas reclamar a un regulador.
En México no hay un registro nacional de autoexclusión. Lo repito porque cambia la decisión: si cierras tu cuenta en una casa, la casa te cierra la puerta a ti, y nada impide que abras cuenta en otra casa o en un sitio sin permiso veinte minutos después. La autoexclusión mexicana es una promesa que te haces frente a un espejo, no una barrera que el sistema levante.

Las fichas de las aplicaciones sí enlistan esas herramientas. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es una declaración de la propia casa, publicada en la tienda de aplicaciones, y así debe leerse.
Avisos que aparecen en el pie de página, no en la promoción
Hay un patrón que se repite. Las advertencias viven en el pie de página, con letra más pequeña que el momio. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
Ninguna de esas dos frases dice cuál es la edad legal para apostar en México, porque no hay un número en el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. El artículo 5 del Reglamento impide a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, sin fijar una edad concreta. El “mayores de 18” es la política de cada marca, no la ley. Un lector que quiere saber qué norma lo protege merece oír esto tal como es.
Por qué el bono sin depósito es el peor sitio para aprender
El bono sin depósito se vende como puerta de entrada sin riesgo. En la práctica es un curso intensivo con fecha de entrega: mil pesos de premio, un rollover de diez veces y un plazo corto producen prisa, y la prisa es exactamente el estado mental que arruina a un apostador nuevo. Aquí la aritmética es más útil que el consejo moral, así que la dejo planteada.
Apostar $10,000 pesos en pocos días obliga a subir el tamaño de cada boleto o a encadenar selecciones en un parlay, y las dos cosas aumentan la probabilidad de perder el bono entero antes de terminar el requisito. La cuenta que importa no es cuánto puedes ganar, sino cuántos boletos necesitas colocar y a qué precio. Esa cuenta está más abajo, con los momios mínimos y los plazos incluidos, porque sin ellos el número no significa nada.
Si tu presupuesto mensual para apostar son quinientos pesos, un bono de mil pesos sin depósito es una trampa de expectativas: para liberarlo tendrías que mover veinte veces tu presupuesto normal. Decir que no a una promoción también es una decisión financiera. Y es la más rentable de este artículo.
Los instrumentos de salvaguarda que no existen por ley
Conviene ordenar qué sí es obligatorio por norma y qué no. No existe un límite legal de depósito ni de pérdida para las apuestas en México, y tampoco hay una cuenta temporal obligatoria. Tampoco hay un artículo federal que regule la publicidad de las casas de apuestas en los textos del Reglamento que se revisaron: los límites de horarios de transmisión que se comentan en la prensa describen iniciativas, no ley vigente.
Los controles de identidad sí son otra cosa. Las casas verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que debe pedir cada operador no están fijados en un texto legal, así que la verificación que te toque depende de la casa. Dato que un lector con prisa agradece saber antes de subir una foto de su credencial.
Bonos y apuestas gratis: qué te piden a cambio y qué conserva la casa
Aquí está el corazón del asunto. Un bono de bienvenida se describe con cuatro datos, y con los cuatro juntos se puede juzgar: el monto, el requisito de apuesta, el momio mínimo por selección y la fecha límite. Suelta cualquiera de los cuatro y el bono se vuelve un anuncio.
El ejemplo de la caja de regalo: cuánto hay que mover
Caliente publica en su página principal $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Su página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese silencio es una condición real del producto, no un descuido de redacción.
Los detalles finos ya no salen de la casa, sino de reseñas de casas de apuestas. Según reseñas de casas de apuestas, el bono de primer depósito de Caliente exige apostar 3 veces la suma del depósito y el bono en 7 días; otra reseña habla de rollover de 10 veces, tope de ganancias de $7,000 pesos y un mes de vigencia. Y según las mismas reseñas, el rollover del bono sin depósito de Caliente es de 10 veces en las fuentes que lo mencionan.
Ahí hay un problema de credibilidad que el lector debe ver: dos reseñas describen la misma promoción con un factor de tres contra diez y con siete días contra un mes. No es un matiz, es otra apuesta. Por eso el escenario de abajo se resuelve como banda y no como cifra única.
El cálculo: qué cuesta liberar $1,000 pesos sin depósito
Toma el bono sin depósito de $1,000 MXN con un requisito de apuesta de diez veces, tal como lo describe la reseña que lo menciona, y dos tamaños de boleto.
Con boletos de $50 pesos, el volumen requerido es de $10,000 MXN y salen 200 boletos; con boletos de $200 pesos, el mismo volumen se cubre con 50 boletos. Ambos caminos mueven los mismos $10,000 pesos, y ahí se acaba la simetría: en el de cincuenta pesos cada boleto deja menos margen de error acumulado y el plazo se vuelve el enemigo, mientras que el de doscientos concentra el riesgo en pocas manos de selecciones acertadas.
Sobre el costo esperado, tomo el margen de 5 % que se usa más abajo como supuesto de mercado: si todo el volumen se juega a ese margen, el costo esperado ronda los $500 pesos de valor sobre $10,000 MXN apostados. Es una estimación, un promedio sobre muchos boletos en el escenario descrito, no el resultado que tendrá una persona en particular ni una promesa de ganancia. Con un margen de 10 % la cifra se duplica, y con eso queda claro por qué el margen del mercado importa más que el tamaño del bono.
Y falta el dato que ninguna reseña resuelve: todos los boletos que acreditan el requisito deben pagar al menos el momio mínimo, así que el volumen no se puede cubrir con selecciones baratas y seguras. Si el mínimo son momios cortos, los doscientos boletos son alcanzables; si el mínimo sube, el mismo volumen obliga a precios con más riesgo. Esa condición, no el monto del bono, decide si la promoción se termina o se abandona.
La apuesta gratis que no devuelve tu dinero
El error más caro de este terreno es creer que una apuesta gratis funciona como un depósito. No funciona así. Cuando una apuesta gratis gana, la casa te paga la ganancia calculada sin contar la cantidad apostada: el importe que sirvió de apuesta se queda en la casa, porque nunca fue tuyo.
La diferencia es material. Una apuesta de $200 pesos a un momio de 2.00 devuelve $400 en una apuesta normal: los $200 de tu bolsillo más $200 de ganancia. Esa misma apuesta hecha con dinero de bono deja $200 al retirar. La mitad del “premio” que anuncia el banner no existe como retiro. Por eso una apuesta gratis vale bastante menos que su valor nominal, y aquí es donde la letra chica hace su trabajo.
El juego no se acabó ahí. Una apuesta gratis suele traer requisito de apuesta, momio mínimo y plazo propios, así que el ciclo vuelve a empezar sobre un monto más chico. Los clubes de apuestas gratis y sus apuestas semanales de los que presumen algunas casas heredan las mismas condiciones debajo del escaparate.
Cómo se leen las condiciones sin perderse
Un bono se revisa en cuatro preguntas, y ninguna es la que sugiere el anuncio. ¿Cuántas veces hay que apostar, y sobre qué base: el bono, el bono más el depósito, o también el dinero que ya era tuyo? ¿Cuál es el momio mínimo que cada boleto debe alcanzar? ¿Cuánto tiempo hay desde el depósito hasta la última apuesta válida? ¿Existe un tope de ganancias retirables, y de cuánto?
Un tope de $7,000 pesos sobre un bono que promete hasta $7,000 no es una redundancia: significa que si multiplicas el saldo por cuatro, retiras el tope y el resto se queda. La promesa y el límite coinciden casi siempre en las tablas de bonos, y esa coincidencia nunca es casual.
Las compilaciones de permisos se escalonan sobre cuatro plataformas y esas fichas sí pueden leerse: en las condiciones de esos bonos, “requisitos de apuesta” y “rollover” son sinónimos del mismo concepto. Aquí se usan como tales, y si una casa escribe los dos términos en la misma página sin más explicación, no está dando dos requisitos.
Cada bono conserva su tipo. Un paquete que exige depósito sigue siendo un paquete con depósito, una apuesta gratis sigue siendo una apuesta gratis y no efectivo, y una promoción que se anuncia sin depósito pero cuya letra chica menciona el depósito es una promoción cuyas condiciones no son claras. Nombrar bien el tipo es la mitad de la evaluación.
Cuando la reseña contradice a la propia casa
Caliente merece un párrafo aparte porque muestra el hueco completo. La casa publica los montos y calla los plazos; las reseñas llenan el silencio con números que no concuerdan entre sí. Un lector que quiera el dato firme tiene una sola ruta razonable: abrir el apartado de términos y condiciones de la promoción antes de depositar y leer el rollover, el momio mínimo y el vencimiento tal como los tenga publicados ese día.
El resumen honesto de las reseñas que describen esa promoción, sin confirmación oficial, es este: el requisito de apuesta y el tope de ganancias se mencionan con dos valores distintos según quién los publica, y el bono sin depósito aparece con un rollover de diez veces en las fuentes que lo mencionan; el rollover del bono de primer depósito, el plazo y las cuotas mínimas varían de una reseña a otra. No hay una versión limpia. Quien planee completarlo, que lo haga con la versión que la casa tenga publicada el día del depósito.
Comparativa: a qué nivel se publica cada promoción y con qué permiso
Antes de la clasificación viene el panorama de las promociones, porque el bono se juzga por cómo está escrito y no solo por cuánto promete.
| Casa de apuestas | Permiso según la fuente | Qué dice su propia ficha o su pie de página |
|---|---|---|
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y promociones de lealtad, más apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas |
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Eventos Festivos de México | $1,000 MXN de bono de bienvenida; en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras |
| Betcris | Permiso SEGOB del permisionario; el número no se imprime porque el del pie de página y el de la compilación difieren; titular nombrado: Producciones Móviles | Pie de página: apuestas estrictamente prohibidas para menores de edad, avisos de juego responsable y aclaración de que el servicio no se promociona a menores de 18 años |
| Pickwin | Permiso SEGOB del permisionario; número no impreso, las fuentes se contradicen entre sí; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según un sitio de comparación; titular nombrado: Entretenimientos Naturales; la ficha de la tienda de aplicaciones lista la app bajo 1XCorp N.V., otra compañía | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la propia casa; titular nombrado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | $1,000 MXN sin depósito en su encabezado y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, las compilaciones difieren | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, con apuestas en vivo y estadísticas |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales |
| Codere | Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio de comparación; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, más de 30 deportes, momios mejorados y apuestas gratis |
Lo primero que salta es que casi ninguna casa publica en el mismo lugar el monto y las condiciones. Caliente y Codere sí dan la cifra del bono en su propia ficha o en su página principal; ninguna de las dos publica ahí el rollover. Playdoit hace algo más incómodo: anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Un requisito que ni la propia casa puede fijar en una frase es un requisito que nadie va a respetar por ti.
La columna del permiso tiene su propia historia. Caliente publica su número en su propio pie de página, y eso es lo más cerca que se puede llegar a la fuente; el resto de los números viene de compilaciones de casas de apuestas, no de la autoridad. Los de 1xBet nacen además de una compilación que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la ficha de la tienda de aplicaciones lista la aplicación bajo una compañía distinta de la titular nombrada. Ninguna de esas dos cosas convierte a la casa en ilegal por sí sola; significa que el número que ves impreso en la tableta de una casa de apuestas hay que leerlo con la misma desconfianza con la que lees su bono.
Los titulares también se repiten, y eso no es coincidencia: un mismo permisionario opera varias marcas. Producciones Móviles aparece como titular nombrado de Betcris y de Pickwin, y las compilaciones cruzadas se contradicen sobre los números. Cuando un permiso se comparte, el control de identidad, el reporte a la UIF y el aviso de juego responsable se heredan; la promoción, no. Cada marca diseña su bono por su cuenta, y por eso dos marcas del mismo permisionario pueden tener condiciones muy distintas.
Sobre los momios, la comparación se queda corta a propósito. Un momio mejorado no es un número: es un adjetivo hasta que se compara con el precio de otra casa en el mismo partido y el mismo mercado, y esa comparación no se puede hacer con los datos que las casas publican en sus fichas. La referencia útil es más modesta: donde las tres casas que publican su catálogo completo coinciden es en el tipo de producto — apuestas en vivo, transmisión, estadísticas, creador de apuestas — y ese es el terreno donde conviene mirar antes de elegir.
Criterios con los que se ordenó esta clasificación
El orden de abajo no sale de quién paga más. Sale de qué tanto permite ver lo que una promoción cuesta.
Primero, la claridad de las condiciones: una casa que publica el monto y el requisito de apuesta en el mismo sitio que el anuncio empieza con ventaja, y el resto se ordena detrás. Segundo, el peso del requisito: un rollover de tres veces sobre un monto alto no se compara con un rollover de diez veces sobre un monto chico sin saber el momio mínimo y el plazo, así que el criterio se aplica a los tres datos juntos. Tercero, el tipo de promoción: un bono con depósito se evalúa distinto a un club de apuestas gratis, y ninguno de los dos se disfraza de efectivo.
Después vienen las condiciones del producto. La variedad de mercados y la profundidad del catálogo deciden si el requisito de apuesta es cumplible sin jugar a ciegas: más deportes y más mercados significan más boletos distintos por semana, y más boletos distintos significan menos prisa. El momio mínimo del bono se cruza con eso directamente, porque una casa con mercado estrecho en mercados secundarios obliga a cumplir el requisito con los precios que tenga.
Y al final, lo que sostiene todo: si la casa opera bajo un permiso de la SEGOB y si sus avisos de juego responsable están a la vista. Una casa que declara su permiso y publica su sección de juego responsable deja al lector un lugar al que reclamar; una que no lo hace no lo deja, y por eso ninguna de las que están abajo pierde ese punto en su ficha.
Criterio y clasificación no son lo mismo. Vienen dos bloques distintos, y el segundo se lee con el primero ya en la cabeza.
Los nueve lugares donde se puede poner a prueba un rollover en México
Nueve marcas, no nueve recomendaciones. Una casa que no aparece aquí no está por eso fuera del mercado: las que siguen son las que publican algo verificable sobre permisos y sobre productos de apuestas deportivas, y están ordenadas como se acaba de explicar.
La clasificación se basa estrictamente en la información que cada casa de apuestas publica en su propia aplicación o en su sitio oficial. Los datos que no están disponibles de forma directa en estos canales se omiten, mientras que los que aparecen se presentan tal cual los declara el operador.
Novibet: permiso publicado y catálogo amplio
Novibet aparece con un número de permiso completo y un titular nombrado: el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. Es la ficha mejor armada del grupo en ese sentido, aunque la confirmación oficial sigue faltando: la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse en ningún caso.
Su oferta de apuestas sigue el guion del mercado mexicano: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Ese último punto es el que un lector con presupuesto mediano debería leer con cuidado: un programa de lealtad no es un bono y casi siempre trae su propio reglamento, distinto al de la bienvenida.
El veredicto es de visibilidad. Novibet es la casa que deja ver más piezas de su estructura de permiso en fuentes públicas, y eso no dice nada sobre lo generosa que sea su promoción: para juzgar el bono hay que ir a sus términos. Quien quiera una casa con historial de marca larga y catálogo ancho encuentra aquí un punto de partida razonable; quien quiera el requisito de apuesta impreso en la página del anuncio, todavía no.
Playdoit: la promoción cuya base no queda fija
Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y ese monto es claro. Lo que no queda fijo es sobre qué se calcula el bono. En un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, así que la condición base del producto no está definida.
El permiso se le atribuye como SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado. Ahí no hay contradicción reseñable; el problema es la oferta.
El veredicto es de cautela. La marca no es la que peor promoción tiene, es la que peor documenta su propia promoción, y esa diferencia importa a la hora de reclamar. Un lector que llegue con la captura de las dos versiones y pida aclaración por escrito tiene una posición fuerte; uno que deposite confiando en la lectura más generosa, no.
Betcris: avisos ordenados y catálogo de autoridad
Betcris no publica bonos que puedan compararse, y su ficha es de otra clase: se distingue por lo que dice en el pie de página. Ahí declara que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
El permiso se le atribuye como permiso SEGOB del permisionario, con Producciones Móviles como titular nombrado, y el número no se imprime: el del pie de página de la propia casa y el de la tabla del titular difieren. Cuando dos documentos de la misma órbita no coinciden, la prudencia no es elegir el número que más gusta, es no imprimir ninguno.
El veredicto es de dos caras. En avisos de edad y de responsabilidad, Betcris está mejor escrito que varios competidores. En promociones de bienvenida comparables, esta ficha se queda corta. Un lector que decide con la cabeza fría prefiere la primera parte; quien elige por el bono no encontrará aquí con qué hacerlo.
Pickwin: permiso contradictorio y catálogo completo
Pickwin llega con un catálogo que no se queda atrás: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es la misma estructura que Novibet y 1xBet ofrecen, con los mismos componentes de fidelización.
Lo que no se puede imprimir es su número de permiso. Las compilaciones se contradicen entre sí, y el número que da una de ellas es justo el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles: señal de que las compilaciones arrastran datos de un titular a otra marca. El titular nombrado por las fuentes es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.
El veredicto es de producto. Quien busque variedad de mercados y una estructura de lealtad encuentra aquí con qué trabajar; quien exija claridad documental sobre el permiso no la va a encontrar en las fuentes consultables. Es la casa donde la ficha de la aplicación dice más que cualquier registro público de permisos.
1xBet: catálogo enorme y número de permiso de segunda mano
1xBet ofrece un catálogo amplio — apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports — y le suma tres capas de promoción: bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Para quien vive del mercado en vivo, es de las ofertas más densas del grupo.
La parte del permiso es la más débil del bloque. El número DGJS/0002/2020 viene según un sitio de comparación, una compilación que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la autoridad. Peor: la ficha de la tienda de aplicaciones lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una compañía distinta de Entretenimientos Naturales, el titular nombrado por las fuentes. Dos empresas en la cadena no son delito; tampoco son una aclaración.
El veredicto es de consumidor avisado. El producto es el más completo de este tramo y la trazabilidad del permiso es la más difusa. Si el lector valora la variedad por encima de la documentación, aquí tiene su casa; si valora la segunda, aquí está el ejemplo concreto de lo que la Ley Federal de Juegos y Sorteos no resuelve.
Caliente: el bono más visible y el menos documentado
Caliente es el nombre más conocido del grupo y el que publica sus cifras más grande: $1,000 MXN sin depósito en el encabezado y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Su propia página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, así que un aficionado a los deportes puede estar comparando una promoción cuyo ámbito no conoce.
El permiso sí lo publica: DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la propia casa, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular. Es el único permiso del grupo cuya fuente es la marca y no una compilación, y esa diferencia merece reconocerse.
Los requisitos finos solo aparecen en reseñas, y ahí empieza el problema: según reseñas de casas de apuestas, el bono de primer depósito exige apostar 3 veces la suma del depósito y el bono en 7 días, mientras otra reseña habla de rollover de 10 veces, tope de ganancias de $7,000 pesos y un mes de vigencia; el bono sin depósito aparece con un rollover de 10 veces en las fuentes que lo mencionan. Siete días y tres vueltas no se parecen en nada a un mes y diez vueltas.
El fondo de la ficha no ayuda a decidir el bono: el pie de página indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Está bien, y es el mínimo.
Por otro lado, la aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Es una app de producto completo, con el respaldo de la marca más grande del mercado mexicano.
El veredicto es de discrepancia. Caliente no es la casa con peores condiciones, es la que tiene las condiciones peor publicadas: sus montos son los más visibles del mercado y su rollover es el más discutido. Quien quiera la promoción de Caliente tiene una salida limpia, abrir los términos de la promoción antes de depositar y fijarse en la versión vigente ese día; quien compare por lo que dicen las reseñas va a comparar cifras que no cuadran entre sí.
Strendus: tres permisos y el titular que cambia
Strendus aparece con tres números de permiso: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular nombrado según la compilación que se lea. Tres permisos suelen significar tres giros o tres etapas de un mismo negocio; también significan tres números que hay que conciliar, y las compilaciones no lo hacen.
Su oferta es la estándar de esta lista, con apuestas en vivo y estadísticas entre los componentes visibles. No publica cifras de bono en la ficha que se puede leer, así que no hay con qué evaluar el requisito de apuesta de esta casa aquí.
El veredicto es de hueco documental. Strendus no es mejor ni peor que sus vecinas en la ficha del permiso; es la que más números acumula y la que menos los aclara. Un lector que exija un solo número y un solo titular va a tener que pedirlo en los términos de la casa, porque las compilaciones no se ponen de acuerdo.
Betway: creador de apuestas y eventos por montón
Betway se presenta con más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El volumen de eventos es su mejor argumento comercial: más partidos por semana significa más caminos para cumplir un requisito de apuesta sin repetir mercado.
Los momios mejorados son otra cosa. “Super” y “Ultra” son etiquetas de la casa, no una referencia de mercado: sin un partido concreto y un mercado concreto no se puede afirmar que sean mejores que los de la casa de al lado. Un lector que apueste por la etiqueta está apostando por una marca, no por un precio.
El permiso se le atribuye como SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado. Un número corto, un titular con historia en el deporte y ninguna confirmación oficial.
El veredicto es de producto. Betway tiene el catálogo más ancho de esta lista y el club de apuestas gratis como gancho de recurrencia. Quien apueste mucho y quiera variedad obtiene eso aquí; quien quiera saber cuánto vale la apuesta gratis del club tiene que leer el reglamento antes de presumir el beneficio.
Codere: marca larga, permiso doble y depósitos por OXXO
Codere es la casa con el recorrido más largo del grupo y la que combina los tres elementos que un lector mexicano reconoce: momios mejorados, creador de apuestas y apuestas gratis, sobre más de 30 deportes con estadísticas en vivo. Su ficha es también la más generosa en métodos de depósito: tarjeta, SPEI y OXXO.
Ese último punto merece una pausa. OXXO no es un riel bancario, es una ventanilla de efectivo, y el efectivo es el método más difícil de rastrear y el más fácil de sobrepasar cuando se apuesta de más. Una casa que ofrece depósitos en efectivo en tienda está ofreciendo la fricción mínima, y la fricción mínima es buena para el producto y mala para el presupuesto.
El bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN aparece en su propia ficha, con un monto máximo que casi nunca se alcanza: el tope solo se toca cuando el depósito es lo bastante grande. Y la retención de impuestos sobre premios pasa por la propia casa, que emite el CFDI de retenciones cuando corresponde.
El permiso se le atribuye como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio de comparación, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular nombrado. Y su aviso de juego responsable está dentro de la ficha de la aplicación: opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
El veredicto es de presupuesto. Codere es la casa con más caminos de entrada y con el método que más rápido vacía una cartera de efectivo. Quien deposita por SPEI desde su cuenta bancaria deja rastro y se limita solo; quien deposita en efectivo en tienda cada semana tiene que poner ese límite por escrito en algún otro lugar, porque la ley mexicana no se lo va a poner.
Pagos, retiros y de qué se queda el Estado
Ningún artículo de la ley federal mexicana cubre los pagos de apuestas. Los métodos que las casas anuncian son la palabra de cada casa: tarjetas, transferencia bancaria SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y esa coincidencia de nombres es la que amarra la verificación de identidad con el cobro. Criptomonedas en marcas con permiso: no hay nada establecido.
El impuesto tiene dos capas y conviene separarlas, porque afectan a bolsillos distintos. Por el lado del operador, la Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), aplica una tasa de 50 % a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformada en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. Conviene no decir “50 % sobre las apuestas” ni “sobre la utilidad”: el texto revisado habla de “valor de la actividad”, la prensa habla del monto total apostado, y la base no está fijada. Y esa reforma explica el aspecto actual de los bonos: las casas rediseñaron sus promociones para absorber parte del impuesto.
Por el lado del jugador, el artículo 138 de la Ley del ISR alcanza los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. La retención es de 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y de 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. México no tiene una tasa federal única sobre premios: la Ciudad de México grava los premios con 6 %, y el total ronda 7 % según un reporte secundario. Los premios por encima de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual.
Dos detalles de los que casi nadie habla. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Y el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, así que el tratamiento de premios ganados en sitios sin permiso no está establecido, y la única respuesta seria ahí es consultar a un contador o asesor fiscal.
La retención no es un cargo injusto: es un sistema de pago anticipado con dos puertas. Quien nunca presenta declaración se queda con la retención perdida; quien presenta, la acredita. Es una diferencia de cientos de pesos que depende de un trámite, no de la suerte.
Comprobado contra las estaciones de servicio del boleto: cómo no perder el requisito
Aun con las condiciones claras, un requisito de apuesta se puede arruinar por razones que no tienen nada que ver con acertar o no. Estas son las que se cometen a diario, y varias son mecánicas.
Un boleto hecho con dinero del bono mezclado con dinero propio puede contar solo la parte del bono, o contar todo, según la casa: en las condiciones de esos bonos, “requisitos de apuesta” y “rollover” son sinónimos del mismo concepto, pero la base de cálculo no lo es. Antes de empezar, identifica con qué saldo estás apostando.
Un boleto por debajo del momio mínimo no cuenta, aunque hayas acertado. Tampoco cuenta una selección anulada, un evento aplazado o un boleto casado: el requisito exige boletos resueltos como ganadores o perdedores. Si el cupón se cancela, el reloj del rollover no se detiene, solo pasa el día.
Si tu apuesta gana y el saldo se mueve al bolsillo de retiro, el requisito se interrumpe. Mover dinero fuera del saldo del bono antes de cumplir el rollover es la forma más rápida de perder el bono entero, y suele ser la más involuntaria: el jugador cree que retira “su” ganancia y en realidad retira el bono sin liberar. Es la parte del contrato que la promoción no grita, y la que más reclamos genera.
Los plazos no se negocian ni se pausan. Si un mes es el plazo, un mes es el plazo, y una lesión en la rodilla del delantero no te devuelve los días.
Y el tope de ganancias es real. Un límite de $7,000 pesos sobre un bono que promete hasta $7,000 significa que multiplicar el saldo por cuatro no se traduce en un retiro de cuatro veces el bono. El excedente no es tuyo; es una condición más del contrato.
La Ley Federal de Juegos y Sorteos y el hueco donde viven las apuestas en línea
Casi nadie apostaría en México si leyera primero el estatuto. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el territorio nacional los juegos de azar y las apuestas, y solo permite los expresamente autorizados. Para un lector nuevo, es el hecho más desconcertante del mercado mexicano, y todo lo demás se entiende mejor después de él.
Quién autoriza y quién supervisa
El artículo 7 de la ley da a la Secretaría de Gobernación la facultad de otorgar permisos y de vigilar; el artículo 8 la autoriza a clausurar establecimientos no autorizados; el artículo 9 prohíbe que un local de apuestas quede cerca de escuelas y centros de trabajo, y el artículo 10 reparte la colaboración con estados y municipios. Todo eso convive con un reglamento que en su artículo 1 cubre la autorización, el control y la vigilancia de los juegos con apuestas y sorteos ajenos a la Lotería Nacional, con jurisdicción federal.
El artículo 2 del Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. El artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Y el artículo 31 dice algo que un lector sensato no olvida: los permisos no son transferibles.
El vocabulario correcto y por qué importa
En México se dice “permiso”, no “licencia”. El permiso es un acto temporal otorgado a un permisionario, y eso cambia tres cosas: un permiso se puede no renovar, un permiso se puede terminar, y un permiso no se puede traspasar a otro titular.
Los tipos de permiso relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28 del Reglamento. Un detalle poco intuitivo: los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y por ahí entraron al mercado digital varias marcas conocidas. Eso explica titulares como frontones y empresas de entretenimiento en la tabla de arriba.
Quien sostenga un permiso de apuestas remotas tiene obligaciones concretas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza, según el artículo 29. Es el andamiaje detrás de cada casa legal, y también la razón por la que un permiso no es un adorno en el pie de página.
No hay licencia digital suelta
Ninguna ley mexicana menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio web no puede obtener una licencia digital independiente: se cuelga del permiso de un titular autorizado con local físico, y muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local. Un mismo permisionario opera varias marcas, y eso produce el fenómeno de la tabla: titulares que aparecen dos veces con marcas distintas encima.
El registro de permisos que nadie puede abrir
Aquí está la parte que ninguna casa de apuestas te va a contar. No se pudo abrir una lista oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que se dice pública en formato PDF. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Con esas diferencias, lo honesto es no dar un conteo y no imprimir ningún número de permiso como oficial.
El mercado tampoco está quieto. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Ninguna de las dos cosas cambia las condiciones de un bono hoy.
Qué se puede apostar, con sus condiciones
Aquí conviene separar el grano de la paja. Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla propia en los artículos del Reglamento que se revisaron. Las apuestas mutuas y las carreras están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones con cruce de apuestas, y ahí los menores no pueden participar nunca, según el artículo 5.
Un detalle que ahorra discusiones: no se encontró ninguna disposición sobre bolsas de apuestas, y esta página no afirma que exista una bolsa de apuestas mexicana. Tampoco se encontraron restricciones específicas sobre eventos de ligas menores o de jugadores menores de edad. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por el artículo 1.
Y una aclaración que responde a una pregunta muy común en México: no está establecido que un jugador que simplemente apuesta en un sitio sin permiso cometa un delito o merezca una multa. Tampoco está establecido lo contrario. Aquí no se afirma ninguna de las dos cosas.
El perímetro sin protección
Sin un permiso mexicano no hay ninguno de los tres mecanismos que sostienen al jugador: sin foro legal mexicano, sin controles de identidad y antilavado, sin CFDI de retenciones. Y los saldos en una casa bloqueada se pueden congelar.
Es lo que ocurrió con dos marcas grandes. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 tras el congelamiento de cuentas de la UIF; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. bet365 recibió en marzo de 2026 un amparo de un juez de distrito contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx; el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. En 2026 se cerraron alrededor de 20 casinos físicos.
Por eso el estado de esas marcas se escribe con su fecha y no como una situación abierta o cerrada hoy: la situación es inestable y cambia con cada resolución. Ninguna de las nueve marcas comparadas arriba está entre las bloqueadas.
Falta despejar un error frecuente. Una licencia de Curazao no convierte a nadie en permisionario mexicano. Son dos cosas distintas, con autoridades distintas y protecciones distintas, y una marca que solo exhibe la primera no ofrece el foro legal mexicano ni los reportes a la UIF ni el CFDI de retenciones.
Lo que sí conviene preguntar por escrito
Quien quiera certeza práctica tiene una ruta corta y funciona: abrir el pie de página de la casa, buscar la línea del permiso y tomar nota del número, del titular y de la fecha en que lo vio. Si el número no aparece, pedirlo por escrito al servicio al cliente y guardar la respuesta. Es la única forma de tener en mano algo más que una captura de pantalla, porque la lista oficial no está disponible para el público y las compilaciones se contradicen.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas con rollover
¿Cómo funciona un bono de bienvenida en una casa de apuestas y dónde están sus condiciones?
Es una promoción de registro con condiciones propias: el monto anunciado, el requisito de apuesta, el momio mínimo por selección y un plazo. Esos detalles rara vez están en el banner que anuncia la oferta. Viven en los términos y condiciones de la promoción, dentro del sitio, y son la única versión obligatoria para la casa.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono de bienvenida?
El rollover es el número de veces que hay que apostar el bono, a veces junto con el depósito, antes de poder retirar las ganancias que genera. El momio mínimo es el precio más bajo que un boleto debe alcanzar para contar. Un boleto por debajo de ese mínimo no avanza nada, aunque acierte.
¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?
Porque esa cantidad nunca fue tuya: la puso la casa. Cuando la apuesta gana, te paga la ganancia y retira el importe apostado. Una apuesta de $200 pesos a momio 2.00 deja $400 si salió de tu saldo, y $200 si se hizo con dinero de bono. Esa mitad que falta explica por qué una apuesta gratis vale menos que su valor nominal.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay una ruta oficial cómoda: la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir y las compilaciones se contradicen. Lo práctico es revisar el pie de página de la casa o su ficha en la tienda de aplicaciones, anotar el número y el titular, y pedir confirmación al servicio al cliente. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El artículo 138 de la Ley del ISR alcanza los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados, y la retención la hacen la casa o quien paga el premio. Es de 1 % cuando no hay impuesto estatal al premio, o su tasa no supera 6 %, y de 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se piden desde la cuenta, en la sección de juego responsable o en la configuración de límites de la propia aplicación. Cada casa decide qué herramientas ofrece. No hay un límite obligatorio por ley en México ni un registro nacional de autoexclusión, así que el límite que pongas vale solo dentro de esa casa.
Lo que conviene llevarse de esta comparación
El rollover no es un detalle de letra chica, es el precio de entrada de un bono, y se calcula antes de depositar o no se calcula nunca. Un bono de $1,000 pesos sin depósito con requisito de diez veces obliga a mover $10,000 MXN, y el costo esperado de ese volumen depende del margen del mercado: con un 5 % de margen son unos $500 pesos de valor, con un 10 % son mil. Es un promedio sobre muchos boletos en el escenario descrito, no un pronóstico ni una promesa de ganancia.
La decisión no es entre bonos grandes y bonos chicos. Es entre promociones cuyas condiciones puedes verificar y promociones que solo existen en un banner. Caliente y Codere publican sus cifras más rápido que sus requisitos; Playdoit no fija ni la base de su bono; Betcris, Betway, Novibet, Pickwin, 1xBet y Strendus compensan con catálogo, creador de apuestas, transmisión en vivo y clubes de fidelidad. Cada uno le sirve a un lector distinto, y ninguno le sirve a todos.
Tres cosas merecen quedar por encima del ruido. Primero, el permiso se verifica con el pie de página y una pregunta al servicio al cliente, no con la confianza que produce una marca conocida. Segundo, los límites que te protegen son los que tú configuras, porque el respaldo regulatorio de esas herramientas no existe en México. Tercero, ninguna promoción vale la pena si para cumplirla tienes que apostar más de lo que tu presupuesto semanal resiste; el requisito no se paga con disciplina, se paga con dinero.
Un bono que exige diez vueltas sobre un monto pequeño y un plazo corto no está diseñado para que lo completes. Está diseñado para que lo intentes. La decisión inteligente es leer las cuatro condiciones, hacer la multiplicación, y si el resultado no cabe en tu presupuesto, quedarte con tu dinero. También eso es apostar bien.
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