Apuestas deportivas de hoy en 2026: qué ofrece cada casa con permiso en México

Updated noviembre 2026
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Un cuaderno abierto con momios escritos a mano, una calculadora y un lápiz sobre una mesa de madera

México no otorga licencias de juego en línea. Otorga permisos. La diferencia no es un tecnicismo de abogado: es la razón por la que el marco mexicano se ve distinto al de cualquier país europeo, y la razón por la que casi todo lo que se escribe sobre apuestas deportivas en México empieza mal. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947 —del 31 de diciembre, por si alguien quiere leerla entera— y en su texto original prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país, salvo los que autoriza expresamente. El Reglamento que la acompaña dice algo todavía más incómodo para quien busca certezas: todo lo que no está previsto está prohibido. No existe una ley de juego en línea mexicana. Existe un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario con establecimiento físico, y ese permisionario es el que sostiene la operación digital.

La ficha de la app de Codere México indica que opera bajo permiso de la SEGOB, restringe el acceso a mayores de 18 años y detalla las medidas de protección y cierre de cuenta.

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; verificación de permisos contra los pies de página de cada operador y contra las compilaciones que citan la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

Lo que sigue no es un catálogo de promesas. Es un recorrido por los caminos que hoy existen para alguien que quiere apostar en México, qué cuesta cada uno y a quién le conviene. Hay caminos con permiso, hay caminos bloqueados y hay caminos que nadie supervisa. Elegir mal no se nota hasta que se intenta cobrar.

Cómo distinguir una casa de apuestas con permiso de una que no lo tiene

Empiece por el vocabulario, porque aquí se gana o se pierde la lectura. Una casa de apuestas mexicana no tiene licencia. Tiene un permiso, que el Reglamento describe como un acto administrativo temporal a favor de un permisionario. El permiso no se hereda ni se vende: el Reglamento lo declara intransferible. Y casi nunca es de la marca que usted ve en la pantalla, sino de una empresa con actividad en tierra —un hipódromo, un galgódromo, un frontón, un centro de apuestas remotas— que lo obtuvo y lo comparte con la marca digital.

Esa cadena de tres eslabones explica por qué el país se ve como se ve. El titular del permiso es una sociedad mexicana con domicilio verificable. La marca es el escaparate. Y el sitio es la operación. Cuando algo se bloquea, se bloquea el sitio; cuando algo se fiscaliza, se fiscaliza al titular.

El permiso no es la licencia de otro país

Vale la pena detenerse un segundo en lo que un permiso mexicano sí le da al apostador y lo que no. Le da un titular identificable dentro de México, sujeto a inspección, con obligaciones de cuenta trimestral, cuentas anuales auditadas, fianza y reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero. También le da un CFDI de retenciones cuando gana un premio gravado, que es un documento con el que después puede hacer algo. Lo que no le da es un registro oficial abierto donde cualquiera compruebe que ese permiso existe. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o debería publicar— un documento con los sitios autorizados, y ese documento no se ha podido consultar. Por eso todos los números de permiso que aparecen en esta página vienen acompañados de la fuente que los sostiene y de la advertencia de que no hay confirmación oficial. Un permiso que solo aparece en un pie de página es un dato, no una prueba.

Los conteos de sitios de apuestas también se contradicen entre sí: un reporte habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales con dominios .mx. Ninguna de las dos cifras sirve para decidir, y por eso aquí se mencionan solo como lo que son: estimaciones que no cuadran.

Un marcador fiscal que cambió el negocio entero

Hay una reforma que nadie discute y que sí está en la ley. El IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso federal pasó del 30 % al 50 %, por reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026. El alcance es amplio: la misma fracción del artículo toca también los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que quedan sujetos a las obligaciones fiscales mexicanas y al bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.

Aquí conviene ser exacto, porque en prensa se lee de todo. La ley habla de “valor de la actividad”. No dice “sobre el monto total apostado”, y tampoco dice “sobre el ingreso bruto”. Cualquiera que le asegure cuál es la base está completando el texto. Lo que sí se puede decir es lo que se ve en el mercado: las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber una parte del impuesto. Ese es el origen real de la mayoría de los cambios que un apostador notó en las promociones durante el último año.

Bloqueos, amparos y un estatus que caduca

En noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y dos marcas quedaron deshabilitadas desde entonces: bet365 y Betano, esta última del grupo de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo sin relación con las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. En octubre de 2026 un juzgado federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Esto cambia rápido y no en una sola dirección, de modo que ninguna afirmación sobre el estado actual de esas dos marcas tiene sentido sin fecha.

Qué separa a un operador con permiso de uno sin él

La comparación honesta cabe en pocas líneas, y no es un argumento de venta de nadie. Un operador con permiso aporta un domicilio mexicano responsable, un documento de autorización con número, controles de identidad y de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Un operador sin permiso no aporta nada de eso: no hay a quién reclamarle en México, y el saldo que usted tenga en una cuenta bloqueada no se libera por reclamación ante una autoridad mexicana porque sencillamente no hay reclamación que hacer. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión, y esa sigue siendo la carencia más seria del sistema mexicano para quien necesita protección, no consejos.

Sea claro un punto antes de seguir: las nueve plataformas que se revisan más abajo no son el mercado completo, y la ausencia de una marca en esta lista no significa que no tenga permiso. El registro público no está disponible; lo que hay son fichas, pies de página y compilaciones que a veces se contradicen entre sí.

normativa: marcos que conviven y reglas que no se cruzan

Las reglas mexicanas no forman un cuerpo ordenado, y entender por qué ayuda a saber cuándo alguien le está citando algo que no aplica. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 deja la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas bajo jurisdicción federal, con excepción de los de la Lotería Nacional, que quedan fuera. Sobre eso, la autoridad es la Secretaría de Gobernación, y el brazo que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos es la Dirección General de Juegos y Sorteos, que además instruye los procedimientos de sanción.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

El texto de 1947 reparte deberes muy concretos. La Secretaría otorga permisos e inspecciona; puede cerrar establecimientos sin autorización; ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo; y los estados y municipios cooperan con la federación. También define qué permisos importan aquí: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. El permiso es intransferible, y el permisionario de apuestas remotas debe cuentas trimestrales, cuentas anuales auditadas, seguro, reportes de posible lavado y fianza.

Lo que no existe también define el terreno. Ningún artículo del Reglamento leído dedica una regla propia a las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports o los tipos de apuesta: se permiten dentro del permiso general, sin norma específica. No hay ninguna disposición sobre una bolsa de apuestas o betting exchange, así que esta página no afirma que exista una en México. Tampoco se encontraron eventos restringidos por edad o categoría de liga. Y no hay una ley federal de publicidad de apuestas en el Reglamento: los límites de horario que circulan —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o eliminar los bonos de bienvenida son propuestas. Ninguna de ellas es hoy una obligación para una casa de apuestas.

La reforma que aún no es ley

En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado. No es ley. Una iniciativa distinta para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; también es solo una propuesta. Cualquiera que le venda la reforma como un hecho está adelantando el calendario. Y cualquiera que le venda la prohibición total como inminente se lo está inventando.

Dónde queda el apostador en esa estructura

El Reglamento prohíbe a los menores de edad permanecer en áreas de apuestas y participar en el cruce de apuestas, sin fijar un número. Las marcas, en cambio, sí lo fijan: sus propias fichas y pies de página dicen mayores de 18 años. Un número estatutario para el juego en México no está establecido; el 18+ es la declaración de cada operador, no una cifra de la ley. La diferencia importa si alguna vez discute una condición de cuenta: le va a responder el operador, no un artículo.

Existen controles de identidad y reportes de operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego figura entre las actividades vulnerables de la ley antilavado. Los documentos concretos exigidos no están fijados en un estatuto. Tampoco hay límite legal de depósito ni de pérdida, ni cuenta temporal: las herramientas que existen —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— son las que cada marca enumera por su cuenta. La publicidad incluye la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable, según un reporte secundario.

La ley no cubre de forma expresa los pagos de apuestas. Los métodos que se ven en las fichas y pies de página —tarjetas, transferencia SPEI, comprobantes en tienda como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. El cripto en marcas con permiso no está establecido, y esta página no lo da por hecho.

Todo lo anterior aplica a los operadores que operan bajo el régimen mexicano. Una marca que ofrece apuestas a un residente en México desde fuera de ese régimen no corre con casa de apuestas mexicana, controles antilavado mexicanos ni CFDI; corre con las reglas de su propia casa. Una licencia de Curazao no es un permiso mexicano, y confundir las dos cosas es el error más caro que puede cometer un apostador en este país.

Impuestos al premio: lo que se queda el SAT antes de pagarle

Nadie decide dónde apostar sin saber cuánto de lo que gana llega a su cuenta. En México la respuesta está en los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y tiene una lógica que pocas casas explican en la app. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos gravados. El pagador retiene. La tasa depende de un tercero: el estado.

Si el estado no grava el premio, o su impuesto no supera el 6 %, la retención es del 1 %. Si lo grava por encima del 6 %, la retención sube al 21 %. La capital sí grava: la Ciudad de México cobra un impuesto estatal del 6 % a los premios, lo que en la práctica deja una carga cercana al 7 % en total, según un reporte secundario. Es decir, dos apostadores de la misma casa con el mismo premio pueden recibir cantidades distintas por vivir en entidades distintas. Eso rara vez aparece en una comparativa, y es de las cosas que más cambia el resultado real de una apuesta.

Retención definitiva, o crédito que hay que reclamar

La retención no siempre cierra el asunto. Es pago definitivo solo si usted presenta la declaración que le corresponde cuando está obligado a hacerlo. Si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita: el premio vuelve a la base y usted tiene que ordenar el resto. Además, los premios que en un año superan 600,000 pesos mexicanos deben reportarse en la declaración anual, según un reporte secundario.

Ponga un caso concreto, porque el mecanismo se entiende mejor con dinero encima de la mesa. Alguien gana 50,000 pesos en una casa con permiso en la Ciudad de México. La retención ronda el 7 % sobre el premio, unos 3,500 pesos; el CFDI de retenciones deja constancia de lo retenido y el operador lo emite, porque es la vía por la que después se acredita o se justifica. Si el mismo premio se hubiera generado en un estado sin impuesto a los premios, la retención habría sido del 1 %, unos 500 pesos. La diferencia —3,000 pesos— no depende del momio, ni del deporte, ni de la habilidad de nadie.

El punto fiscal más delicado es el de los premios ganados en sitios sin permiso. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin autorización no está establecido en el texto leído, y la posición honesta no es una opinión sino una recomendación: consulte a un contador o asesor fiscal antes de usar ese dinero como si ya fuera suyo. Poner una cifra aquí sería inventarla.

prevención: lo que una casa ofrece y lo que el sistema no ofrece

México tiene un hueco grande y conviene decirlo sin adornos: no existe un registro nacional de autoexclusión. Un apostador que se autoprohíbe en una casa sigue teniendo acceso a las demás, y a las que no tienen permiso también. Los sistemas europeos se apoyan en un registro único que la industria consulta antes de abrir una cuenta; aquí no hay nada de eso, y quien busque hoy lo hará dentro de cada operador, por separado.

Ese hueco no significa que no haya herramientas. Significa que son voluntarias y de alcance limitado a la casa donde las active. Las pausas, los límites de depósito y la autoexclusión interna aparecen en las fichas de las aplicaciones porque cada marca las enumera por su cuenta, no porque exista una obligación legal de ofrecerlas.

Lo que las propias marcas dicen

Dos ejemplos de cómo se declara esto en el mercado. La ficha de Codere México en la tienda de aplicaciones dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Playdoit, por su parte, enlaza en su ficha los términos y las pautas de juego responsable y declara la aplicación solo para mayores de 18 años.

Es material de ficha y de pie de página, y por eso esta página lo reporta como lo que las marcas declaran, no como certificaciones emitidas por una autoridad. La diferencia entre “la marca dice” y “está verificado” es la que conviene retener.

Límites de pérdida: la conversación que la app no inicia

El Reglamento no fija un límite de depósito ni de pérdida, y no se encontró una cuenta temporal. Quien quiera un techo de gasto tiene que ponerlo él, y en la casa concreta donde juega. Nada impide tener una cuenta abierta en otra parte con un límite distinto, y esa es precisamente la trampa de que no exista un registro común.

Lo práctico es sencillo y aburrido. Fije un monto mensual antes de hacer el primer depósito, no después de la primera pérdida, porque el estado de ánimo con el que se decide un límite cambia según cómo vaya la racha. Compruebe en la configuración de la cuenta si el límite se puede levantar de inmediato o si tiene una demora obligatoria: muchos operadores imponen una espera precisamente para que el límite no sea decorativo. Y si una casa no ofrece ninguna de las dos cosas, eso también es información sobre la casa.

La verificación de identidad, que llega antes de retirar

El juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado, y los operadores reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT. La consecuencia práctica para el apostador es que la verificación de identidad rara vez se resuelve en el registro. Suele llegar en el momento del retiro, que es el peor momento posible para descubrir que el nombre de la cuenta bancaria no coincide con el de la cuenta de juego.

Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Eso significa que una cuenta bancaria a nombre de un familiar no sirve, y que cambiar de cuenta en el momento del cobro abre un expediente que puede tardar. Quien abre cuenta con su propia identidad y su propia cuenta bancaria, y lo verifica todo antes de depositar, se ahorra la única fricción de este mercado que no depende de ningún momio.

Dónde buscar ayuda cuando el límite no alcanza

Un límite autoimpuesto sirve cuando la persona todavía decide. Cuando ya no decide, la herramienta útil es la autoexclusión, y aquí toca ser exacto: puede pedirla en cada operador por separado, y el alcance será el de esa cuenta. No existe una vía única que la aplique en todo el mercado mexicano. Es una limitación del sistema, no de la marca que atiende la solicitud.

requisitos: lo que un bono de bienvenida cobra antes de ser suyo

Aquí es donde la publicidad se separa del contrato, y donde conviene leer despacio. Un bono de bienvenida no es dinero. Un apuesta gratis no es dinero. Un momio mejorado no es dinero. Son condiciones, y las condiciones se cumplen o se pierden.

Empiece por la forma más engañosa del mercado: el “bono sin depósito”. La palabra “sin” hace un trabajo fuerte y luego el reglamento lo desmonta. En el caso de Caliente, según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces. Diez veces mil son diez mil pesos de apuestas antes de que ese bono sea retirable. Un jugador que apueste sencillas de 200 pesos necesita cincuenta boletos ganadores o perdedores para cerrar el requisito. No es gratis. Es un contrato con una tarea dentro.

Sobre ese mismo operador hay que ser especialmente cuidadoso, porque los datos se contradicen. Las reseñas de casas de apuestas que describen su bono señalan un rollover de 10 veces para el bono sin depósito, pero el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. En el encabezado de caliente.mx se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Dos cosas distintas: una oferta con requisitos documentados por terceros, y una oferta cuyo texto público no especifica ni plazo ni momio mínimo.

La calculadora del rollover

Vale la pena hacer la cuenta completa una vez, porque el mecanismo se repite en todas las casas con diferencias de grado. Tome un bono de 1,000 pesos con factor de apuesta de 10 veces: el requisito son 10,000 pesos apostados. A 200 pesos por boleto, son 50 apuestas. Y solo cuentan los boletos que alcanzan el momio mínimo que fije la promoción, así que un aficionado que juegue favoritos baratos puede apostar durante semanas sin mover el contador ni un peso.

El detalle que casi nadie menciona es que el rollover se mide en apuestas, no en resultados. Puede cumplir los 10,000 pesos perdiendo la mitad de los boletos. El requisito se cierra igual. Lo que no se cierra es el saldo.

El momio mínimo es un filtro, no un detalle

Un momio mínimo de promoción suele quedarse entre 1.50 y 1.80, y ese rango elimina precisamente las apuestas que un aficionado sin experiencia considera más seguras. Un favorito a 1.20 es cómodo de mirar y no cuenta para el rollover. El efecto real de la cláusula no es proteger a la casa de un apostador listo: es empujar el volumen hacia momios más altos, donde la varianza es mayor y el margen de la casa se comporta distinto.

Ninguna de las marcas revisadas aquí publica en su ficha un cuadro claro de momio mínimo y plazo. Playdoit anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida y lo describe en un apartado como bono con primer depósito y en otro como sin depósito, de modo que las condiciones no son claras ni dentro de la misma ficha. Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, sin detallar en la ficha el factor de apuesta. Esa opacidad no es exclusiva de México, pero en un mercado sin un registro público donde consultar condiciones es más caro de lo que debería.

Cómo comparar dos bonos sin creerle a ninguno

El único método que funciona con cualquier promoción es idéntico y cabe en cuatro pasos. Primero, busque la cifra del bono. Segundo, busque el factor de apuesta y multiplíquelos: eso es el volumen que tendrá que apostar. Tercero, revise el momio mínimo y el plazo, porque son los dos filtros que hacen que una apuesta no cuente o que el requisito caduque. Cuarto, compruebe si el bono se entrega como saldo en efectivo o como apuesta gratis, porque una apuesta gratis normalmente no devuelve el importe de la apuesta cuando gana: paga la ganancia, no el boleto.

Ese cuarto punto merece una frase propia. Un bono en efectivo y una apuesta gratis por el mismo importe no valen lo mismo, y la diferencia no es pequeña: la apuesta gratis rinde la ganancia neta, no el retorno completo. Comparar dos ofertas sin distinguir la forma de entrega es comparar dos números que no miden lo mismo.

Los bonos que se rediseñaron por el impuesto

Volvamos al IEPS, porque aquí aparece su efecto del lado del jugador. Con la tasa al 50 % desde el 1 de enero de 2026, las casas reorganizaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Traducido: parte de lo que antes aparecía como un bono más generoso ahora se reparte entre la promoción y la carga fiscal. Un apostador que compare la oferta de hoy con la de 2025 no está comparando dos versiones de la misma promoción, sino dos regímenes fiscales distintos. Las cifras de la app de un operador y las de un anuncio del año pasado ya no describen el mismo producto.

bankroll: el momio, el margen y lo que queda del otro lado

Un momio no es una opinión sobre el partido. Es un precio, y como todo precio lleva un costo incorporado que no se anuncia. Aquí se explica cómo se ve ese costo, porque una vez que se ve no se deja de ver.

Qué paga un boleto ganador

La mecánica base se calcula con dos datos. El retorno de un boleto ganador es el importe apostado multiplicado por el momio decimal. La ganancia neta es el importe apostado multiplicado por el momio menos uno. Un boleto de 500 pesos a un momio de 1.90 devuelve 950 pesos en total: 450 de ganancia y los 500 originales de vuelta. La operación funciona igual en sencilla que en combinada, con una diferencia: en una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí hasta formar un solo precio, y cada selección adicional multiplica también la probabilidad de fallar.

fundament: el margen se ve en los momios, no en la letra chica

Si el margen no aparece escrito en ninguna parte, es porque está dentro de los propios momios. La forma de verlo es sumar las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado y mirar cuánto pasa de 100 %.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Use el ejemplo de un mercado de dos resultados a momios de 1.90 y 1.90 —una cifra ilustrativa, no un precio cotizado por ninguna casa—. Cada 1.90 implica 1/1,90, es decir 0,5263: el 52,63 % de probabilidad. Sumados, los dos lados dan 105,26 %. El mercado entero paga 1 dividido entre esa suma, o sea 0,95: devuelve el 95 % de lo apostado y la casa retiene el 5 % restante. Poner el ejemplo en una tabla deja ver el desplazamiento completo.

Momios del mercado Probabilidad implícita por lado Suma de probabilidades Pago del mercado Retención de la casa
2.00 / 2.00 50,00 % cada uno 100,00 % 100 % 0 %
1.90 / 1.90 52,63 % cada uno 105,26 % 95 % 5 %
1.80 / 1.80 55,56 % cada uno 111,11 % 90 % 10 %
1.60 / 1.60 62,50 % cada uno 125,00 % 80 % 20 %
1.40 / 1.40 71,43 % cada uno 142,86 % 70 % 30 %

Lea la tabla por su segunda columna y aparece la idea completa. Un momio de 2.00 en los dos lados es un mercado sin costo: devuelve todo lo apostado y no deja nada al operador, y por eso no existe en ninguna casa real. En el otro extremo, un par de momios de 1.40 significa que la casa se queda con casi un tercio de cada peso apostado, y ninguna cantidad de análisis cambia esa aritmética, porque no es una opinión: es la estructura del precio.

Por eso la misma cifra significa cosas distintas según dónde esté. Un margen del 5 % en un ejemplo de dos resultados iguales no es el margen de un mercado de tres resultados, ni el de una combinada. En tres resultados, la suma de probabilidades implícitas sube, porque hay un tercer término que aportar. En una combinada, los márgenes de cada selección se multiplican igual que los momios, y el resultado se aleja del 5 % del ejemplo para acercarse a lo que la tabla muestra en sus últimas filas. Un hándicap o un más/menos no se comportan igual que un 1X2, y las casas suelen aplicar márgenes distintos a mercados distintos dentro del mismo partido. Cualquier cifra de retención tiene sentido solo con su mercado y su momento.

Lo que un rollover le cuesta en la práctica

Junte el margen con el rollover y el bono cambia de carácter. Mil pesos de bono con factor de 10 veces son 10,000 pesos de apuestas. Sobre un mercado con el pago del 95 % —el de un par de momios de 1.90, otra vez el ejemplo— cada peso apostado devuelve en promedio 95 centavos. Diez mil pesos apostados dejan en promedio unos 500 pesos en manos del operador. El bono valía 1,000; el mercado se queda con la mitad, en promedio, antes de hablar de resultados. Y eso dejando a un lado el momio mínimo y el plazo, que pueden elevar el costo real porque empujan las apuestas hacia precios peores.

Es una estimación estadística, no una promesa ni una condena. Es lo que cabe esperar en promedio sobre muchas apuestas de muchos jugadores, con la suposición de que se apuesta solo el importe del bono y no dinero propio. Lo que no cabe esperar es que un bono rescate un margen: el margen es la constante del sistema y el bono es la variable que la casa elige.

Elegir deporte es elegir el costo

El catálogo de las casas mexicanas es amplio y pocas lo declaran igual. La app de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad.

De ahí se desprende un consejo que no es de pronóstico. El deporte que usted ve por televisión y sigue cada semana es más barato de analizar que el que descubre por un anuncio. La ventaja de un apostador no está en acertar un partido suelto: está en saber algo del mercado que enfrenta, y saber algo de un deporte lleva tiempo. Apostar esports porque la app los ofrece es pagar margen por un producto que no sabe leer.

Combinadas, apuestas en vivo y retiro anticipado

El parlay tiene un problema simétrico al de la sencilla. Cada selección añade emoción y quita probabilidad, y el margen del operador se compone igual que los momios. Una combinada de cinco selecciones a 1.90 cada una se paga a un momio cercano a 24.76, un precio que se mira con atención y se cobra con poca frecuencia. No hay nada ilegítimo en ella; hay mucho de aritmética.

El retiro anticipado merece un párrafo porque se lee como una herramienta y funciona como un precio. Betcris lo destaca en su app, junto con el parlay del mismo juego, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos. Playdoit también lo ofrece. Cuando una casa le compra un boleto antes del final, no lo hace por generosidad: le paga una cantidad inferior al valor esperado de ese boleto en ese instante, y la diferencia entre ambos números es su ganancia en la operación. Eso no lo vuelve inútil. Un apostador que ya no quiere la exposición que compró puede cerrarla, y ese es un servicio real. Solo conviene saber que tiene precio.

Un mercado de hoy, no de esta mañana

Las apuestas en vivo y las cuotas se mueven durante el día, y esa es la razón práctica por la que ninguna cifra de esta página lleva un momento adjunto. Los momios en vivo responden a lo que ocurre en el campo y al dinero que entra: el mismo mercado puede pagar muy distinto a las once de la mañana y a las ocho de la noche del mismo partido. Cualquier lista de momios publicada como “de hoy” llega vieja al lector que la abre. Si necesita el número, tiene que verlo en el boleto, en el momento de confirmarlo.

Por qué aquí no encontrará un pronóstico

Nadie le dirá quién gana. No es prudencia: es que nadie puede saberlo, y una apuesta colocada sobre la palabra de alguien que dice lo contrario es una apuesta pagada con dinero real por una probabilidad inventada. Lo que sí se puede saber es cuánto cuesta una apuesta, cuánto retiene un mercado y cuánto exige un bono antes de convertirse en saldo. Todo eso ya está arriba, y con esos números se decide mucho mejor que con una corazonada vestida de análisis.

La Champions League, la liga mexicana, los partidos internacionales de hoy: todos tienen algo en común más allá del deporte. Cuestan exactamente lo que cuesta el mercado donde se juegan, y no lo que cuesta el equipo por el que se siente cariño.

evaluación: qué separa a estas nueve plataformas

Este es el bloque que un comparador suele escribir con adjetivos. Aquí se escribe con criterios, porque un criterio explica una decisión y un adjetivo solo la anuncia.

Lo primero que se evalúa es qué respalda la operación: si hay un permiso mexicano declarado, con número y fuente, o si no lo hay. Lo segundo es qué tan completo está el producto: mercados, apuestas en vivo, transmisión, retiro anticipado, creador de apuestas, todo lo que las fichas enumeran. Lo tercero es el dinero: qué métodos de depósito acepta, qué promete en retiros, si exige verificación antes de cobrar. Lo cuarto es la opacidad, y es el criterio que suele decidir más de lo que parece: un operador puede ser grande y seguir sin explicar en su ficha el factor de apuesta de su bono, el momio mínimo de la promoción o el plazo. Eso no es un defecto estético. Es un costo que se descubre tarde.

panora: las nueve plataformas en una sola vista

Lo que sigue resume, por marca, qué respalda la operación según la fuente y qué declara la marca sobre su propio producto. Ninguna fila es una recomendación, y la columna del permiso no es una verificación oficial: es lo que una fuente nombrada sostiene, con la advertencia que corresponde.

Plataforma Respaldo de la operación según la fuente Lo que declara su propia ficha
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas
Betway Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México; sin confirmación oficial —
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según la compilación de apuestas-legales, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; titular: Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Strendus Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación; sin confirmación oficial —
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario, titular Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora; número no publicado porque las fuentes se contradicen; sin confirmación oficial Apuestas previas y en vivo con quinielas y “survivors”, quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real
Betcris Permiso SEGOB del permisionario Producciones Móviles; el número del pie de página de su sitio y el de la tabla del propietario difieren; sin confirmación oficial Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos y métodos de pago locales
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; operadora: Tecnología en Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Codere Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según la compilación de apuestas-legales; titular: Libros Foráneos, Codere México; sin confirmación oficial Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera; sin confirmación oficial —

Las dos filas con un guion son las que menos material tienen en este punto del recorrido, y no se rellenan con suposiciones. Betway y Strendus aparecen aquí por lo que respalda su operación, no por un catálogo que sus propias fichas no detallen.

Lea la primera columna con escepticismo productivo. Los números más sólidos de la tabla son los que la marca publica en su propio pie de página: el de Caliente y, en parte, el de Betcris. Los demás provienen de compilaciones que citan el registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y esas compilaciones se contradicen entre sí: en Strendus no coinciden ni siquiera en el titular, y en Betcris el número del pie de página del propio sitio no coincide con el de la tabla del propietario. No se imprime un número donde las fuentes se pelean, y esa decisión es deliberada.

Hay una contradicción que merece mirarse de frente, porque ilustra mejor que ninguna otra el estado del mercado. En 1xBet, la fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la tienda de aplicaciones lista la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular que nombran las compilaciones. Eso no prueba nada por sí solo; sí muestra cuántos eslabones hay entre la marca que el apostador ve y la sociedad que responde. La misma cadena aparece en Betcris, donde la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd. y el permiso mexicano está a nombre de Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018. Betcris suma además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Un apostador que reclame algo necesitará saber ante cuál de todas esas entidades lo hace.

Las nueve plataformas, una por una

Lo que sigue recorre cada marca por separado. Los apartados se ordenan por lo que la marca declara, no por una jerarquía de calidad, y ninguna reseña termina sin una conclusión sobre para quién funciona y para quién no.

Playdoit: el catálogo más ancho y el bono menos claro

La app de Playdoit la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la tienda de aplicaciones de México; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. La ficha anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro como sin depósito, de modo que las condiciones no son claras ni dentro del mismo documento. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y declara el uso solo para mayores de 18 años.

El producto es de los más completos: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Un catálogo así sirve a quien quiere un solo lugar para todo, y ahí está su ventaja real. También está su trampa: esa misma amplitud es la que permite que la promoción de bienvenida tenga dos descripciones incompatibles sin que nadie lo note, porque hay demasiado producto en pantalla para detenerse en la letra. Y un permiso de 2005, con titular que no lleva el nombre de la marca, es un respaldo viejo, aunque eso no lo vuelve inválido.

Para un apostador que ya tiene claro qué deporte sigue y cuánto quiere gastar, Playdoit funciona como plataforma completa y la promoción se puede descartar sin perder nada. Para quien elige la casa por el bono, la ficha de la propia marca no alcanza para decidir.

Betway: el nombre grande con la ficha más corta

El respaldo de Betway en México es el permiso SEGOB 4184, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México como titular y sin confirmación oficial. El número es corto y se distingue del formato largo de otras claves, y la fuente no ofrece más detalle sobre si es una clave antigua, una referencia interna o un permiso complementario. Aquí no se completa lo que la fuente no dice.

Con este material, la conclusión es incómoda pero honesta. Betway es un nombre internacional y en México opera con el respaldo documental más escueto de los nueve: no hay cifra de bono, no hay listado de mercados, no hay métodos de pago, no hay detalle de depósitos y retiros, y no hay titular con nombre de marca reconocible. Un apostador que llegue por el nombre encontrará pocas respuestas en la propia marca antes de registrarse, y las que importan —plazo, momio mínimo, factor de apuesta, métodos de cobro— tendrá que buscarlas dentro del formulario de registro o preguntando al servicio de atención.

Eso no descalifica a la casa. La señala como una opción para quien ya conoce la marca de otro mercado o para quien tiene información de primera mano sobre su operación, y como una apuesta a ciegas para quien llegue solo por la publicidad.

1xBet: mucha app, poca coincidencia entre los papeles

La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El producto declarado es amplio y el tono promocional es intenso, con tres formas de incentivo distintas conviviendo en la misma ficha.

El respaldo documental es donde el caso se complica. El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, según la compilación de apuestas-legales, con Entretenimientos Naturales como titular, y esa misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. La tienda de aplicaciones, mientras tanto, lista la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular que nombran las compilaciones. Dos papeles, dos sociedades, ninguna confirmación oficial.

Con ese panorama, 1xBet sirve a quien valore sobre todo una app cargada de producto y no le importe identificar con precisión qué sociedad mexicana responde. La superficie es vistosa; debajo, el rastro documental se pierde justo donde un apostador lo necesita, que es el día en que algo sale mal.

Strendus: tres claves y dos titulares distintos

Strendus presenta el respaldo más disperso de la lista: permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular, según cuál compilación se lea. Sin confirmación oficial.

Tres claves de tres años distintos apuntan a una estructura por acumulación: permisos añadidos con el tiempo, posiblemente para productos o modalidades diferentes. La misma compilación no se pone de acuerdo sobre quién es el titular, y ahí está el detalle que importa, porque el titular es la entidad con la que un apostador trataría en un conflicto. Dos nombres distintos en la misma casilla es una pregunta sin responder, no un detalle de archivo.

Para el apostador práctico, Strendus entra en la misma categoría que Betway: respaldo declarado presente, ficha de producto escueta y una identidad societaria que conviene aclarar antes de depositar. Quien vaya a preguntar, que pregunte por el titular, no por la marca.

Pickwin: quinielas y “survivors” para quien quiere otra cosa

Pickwin combina apuestas deportivas previas al partido y en vivo con quinielas y “survivors”, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real. Es una propuesta distinta a la de una casa de apuestas deportivas al uso: aquí el formato de juego social pesa tanto como el mercado.

El respaldo: permiso SEGOB de su permisionario, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares según las fuentes, y número no publicado porque las compilaciones se contradicen. La misma clave que una compilación le asigna a Pickwin es la que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles: un solo permisionario sostiene varias marcas, y eso no es irregular en México, es el modelo. Pero cuando el mismo número aparece en dos casas distintas, publicarlo como si identificara a una sola sería un error.

Pickwin le habla a un perfil específico: el apostador que ya juega quinielas con amigos y encuentra en las privadas una razón para registrarse. Para ese lector, el formato es el argumento y el resto es secundario. Para quien busca un catálogo profundo de mercados o una promoción de bienvenida generosa y transparente, la oferta no está diseñada para él.

Betcris: producto fuerte y una cadena societaria larga

Betcris destaca en su app el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos, junto con métodos de pago locales y atención en español. En su página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. La app la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.

La estructura documental es la más densa de las nueve. El permiso mexicano aparece en el pie de página del propio sitio, a nombre de Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., y a eso se suma una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. El número del pie de página y el de la tabla del propietario difieren, y por eso no se imprime.

Un catálogo regional de seis países y una licencia europea vigente no son garantías para un apostador mexicano, y es importante no leerlos como si lo fueran: la MGA supervisa desde Malta, no desde México. Lo que sí aporta esa profundidad es un historial operativo largo y un producto maduro. Alguien que apueste con regularidad y quiera retiro anticipado y apuestas a jugadores bien implementadas encontrará aquí una plataforma trabajada. Quien tenga un problema concreto tendrá que decidir a cuál de las entidades de la cadena le reclama, y eso no siempre es evidente desde fuera.

Caliente: la oferta más generosa y el reglamento más confuso

Caliente es la marca con presencia cultural más larga en México, y su respaldo está en su propio pie de página: permiso SEGOB DGG/SP/404/97, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora y el pie presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. La ficha de la app “Caliente Deportes” la publica la misma sociedad, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. El pie de la página principal advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

El producto y la promoción son lo que llama la atención, en ese orden inverso al que a la casa le gustaría: en el encabezado de caliente.mx se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Dos promociones de 1,000 y hasta 7,000 pesos conviven en el mismo encabezado, y ninguna de las dos trae en la página el texto que las convierte en obligación.

La app suma transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Caliente es una opción razonable para el apostador que quiere una marca con arraigo, transmisión integrada y una promoción sin depósito que, con 10 veces de rollover, es un requisito más bien moderado para lo que se estila en el mercado. Y es la peor opción para quien elige por titular: el número de ese bono, el plazo y el momio mínimo tendrá que sacarlos de un chat de atención, no de la página.

Codere: la oferta grande que la propia ficha no explica

La app “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la tienda de aplicaciones de México a nombre de Codere Newco, S.A.U.; salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. La ficha dice que la marca opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El respaldo que se le atribuye, según la compilación de apuestas-legales, son los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, sin confirmación oficial.

El catálogo es uno de los más amplios: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha anuncia además un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Es la combinación que más atrae a primera vista —casi un tercio de los deportes del mercado, los tres métodos de pago que un mexicano usa de verdad y una cifra alta de bono— y también la que más preguntas deja sin responder, porque el “hasta 7,000” no viene acompañado en la ficha del factor de apuesta, del plazo ni del momio mínimo. “Hasta” es una palabra que hace mucho trabajo en publicidad y ninguno en el contrato.

Codere conviene a quien ya conoce la marca y quiere amplitud de deportes y métodos de pago locales sin salir del país, y a quien esté dispuesto a preguntar antes de depositar. Una ficha con avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta es una señal de seriedad, y una señal no es un documento.

Novibet: la estructura más simple del grupo

Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular y sin confirmación oficial. El formato de la clave coincide con el que la misma Dirección General usó para una de las tres claves de Strendus, lo que sugiere el mismo periodo administrativo. Nada más.

Es la marca con el expediente más limpio de la lista en un sentido concreto: un permiso, un titular, una clave de un solo formato y ningún número duplicado en otra casa. No hay promesa pública de catálogo, ni cifra de bono, ni lista de métodos de pago en lo que aquí se recoge. Un apostador que llegue a Novibet llegará por el nombre y evaluará dentro de la plataforma, no antes.

Para quien le da peso a la simplicidad —una sociedad identificable, una clave, sin licencias extranjeras superpuestas ni números duplicados— ese expediente corto es una ventaja relativa frente a una cadena de cuatro sociedades. El apostador que necesite comparar antes de registrarse encontrará poco, y eso es una limitación real de su ficha, no un juicio sobre la casa.

Lo que la elección realmente decide

Junte todas las piezas y la conclusión se ordena sola. El mercado mexicano no se divide entre casas buenas y casas malas, se divide entre caminos con papeles y caminos sin ellos, y dentro de los primeros, entre un permisionario identificable y una promoción legible. Ninguna marca de esta lista gana en ambos frentes a la vez.

Guarde dos números cerca. Uno es la retención del mercado: en un ejemplo de dos resultados a momios de 1.90 y 1.90 son cinco centavos de cada peso, y en momios más cortos sube sin que nadie lo anuncie. El otro es lo que exige un bono antes de ser saldo: en el caso documentado por terceros en esta lista, diez veces el importe del bono, lo que sobre un mercado como el del ejemplo deja en promedio alrededor de la mitad del bono en manos de la casa. Con esos dos números en la cabeza, la mayoría de las promociones se lee distinto.

Después vienen las decisiones que no son de dinero. Un apostador que juega todas las semanas y usa retiro anticipado tiene razones concretas para mirar Betcris, que lo destaca junto con las apuestas a jugadores, o Playdoit, que también lo ofrece con transmisión y casino en vivo. Quien quiera una marca con presencia larga en el país y no le importe perseguir el reglamento de un bono por chat tiene en Caliente y Codere las dos ofertas más grandes del grupo, con la misma advertencia: ni la una ni la otra publican el plazo y el momio mínimo junto a la cifra. Quien valore una sociedad claramente identificable por encima del catálogo tiene en Novibet y Betcris los expedientes más ordenados, con la diferencia de que Betcris añade una licencia europea que supervisa desde otro continente y no cubre nada aquí.

Y una recomendación que no es financiera. Antes de depositar, revise tres cosas en esta secuencia: qué permiso declara la casa y a nombre de quién, qué métodos de depósito y retiro acepta y cuánto tarda un retiro, y qué exige el bono en factor de apuesta, plazo y momio mínimo. Si falta cualquiera de las tres y la atención no la responde por escrito, ya sabe bastante. Ninguna promoción compensa una cuenta que no se puede cobrar, y en este mercado el cobro es exactamente donde aparece la ficha que nadie leyó.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas de hoy en México

¿Cómo compruebo que una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Busque el número en el pie de página del propio sitio, junto a la clave que la publicidad también muestra, y anote el nombre del titular: casi siempre es una sociedad distinta de la marca. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar la lista de sitios autorizados, pero ese documento no se ha podido consultar, así que el permiso se lee como declaración del operador.

¿Cuánto paga un boleto según el importe apostado y el momio?

El retorno se obtiene multiplicando el importe por el momio decimal y la ganancia neta multiplicando el importe por el momio menos uno. Un boleto de 500 pesos a un momio de 1.90 devuelve 950 pesos en total, de los cuales 450 son ganancia. En una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí hasta formar un solo precio.

¿Cómo se reconoce el margen de la casa dentro de los momios?

Sume las probabilidades implícitas de todos los resultados del mismo mercado, cada una como uno dividido entre su momio. Si el total pasa de 100 %, el excedente es el margen. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 la suma da 105,26 %: el mercado devuelve el 95 % de lo apostado y la casa se queda con el 5 %.

¿Cómo pongo un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

El límite se pone dentro de la cuenta, en la configuración o en el apartado de juego responsable, y es una herramienta voluntaria de cada marca: en México no existe un límite legal ni un registro nacional de autoexclusión. Revise si el límite puede levantarse de inmediato o si tiene una demora obligatoria, y fije la cifra antes del primer depósito.

¿Quién retiene impuestos por los premios de apuestas en México?

El operador que paga el premio retiene conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR y emite el CFDI de retenciones. La tasa es del 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y del 21 % si lo supera; la Ciudad de México aplica 6 %, lo que deja una carga cercana al 7 % en total.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?

No hay domicilio mexicano al que reclamar, no hay controles antilavado mexicanos, no se emite CFDI de retenciones y el saldo de una cuenta bloqueada puede quedar congelado sin vía de reclamación local. Tampoco hay registro nacional de autoexclusión que proteja al jugador. El tratamiento fiscal de un premio ganado en un sitio sin autorización no está establecido: consulte a un contador.

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