Ninguna apuesta es segura: cómo se elige entre las casas con permiso de la SEGOB
Un momio de 1,90 en los dos lados de un mercado a dos resultados reparte el 95,24 % de todo lo apostado y deja el 4,76 % en la mesa. Ese número, repetido en cada boleto, hace más por el resultado de una temporada que cualquier racha de aciertos.
Datos revisados el noviembre 5, 2026 y contrastados con los pies de página y las fichas de tienda de cada operador, y con el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos en su texto vigente.
México es un país donde conviene empezar por lo que no existe. No hay licencia de apuestas en línea, no hay ley que nombre internet y no hay un registro nacional de autoexclusión al que un jugador pueda apuntarse para cerrarse la puerta. Lo que hay es un permiso —la palabra importa, y no es “licencia”— de la Secretaría de Gobernación, otorgado a un permisionario con local físico, que después aparece en el pie de página de una plataforma digital. Todo lo demás, incluida la letra chica de un bono de bienvenida, cuelga de esa estructura.
Ese es el terreno. Sobre él, la pregunta útil no es cuál casa paga más, porque nadie gana por la casa que elige. La pregunta es qué camino conviene a cada quien: hay quien necesita momios que aguanten cien boletos al mes, hay quien necesita un retiro que llegue el mismo día, y hay quien necesita que la plataforma no le deje apostar cuando ya perdió lo que podía perder.
Prevención, salvaguardas y protección: lo que ninguna casa hace por ti
Claudio no existe, pero su caso sí. Un aficionado al Atlas con un sueldo de $12,000 MXN que en tres semanas depositó once veces en una aplicación y nunca revisó cuánto llevaba. Su casa de apuestas probablemente no hizo nada malo: le ofreció límites de depósito, le mostró un enlace de juego responsable y le pidió ser mayor de 18 años. Nunca le preguntó si estaba bien.
Conviene decirlo sin adornos, porque es la parte que los operadores cuentan con más entusiasmo y la que menos cambia el resultado: la herramienta de juego responsable más eficaz es la que el jugador decide antes de registrarse, no la que el operador le ofrece después. Las casas mexicanas listan pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria en sus propias fichas de tienda. Caliente, por ejemplo, muestra en su pie de página que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Codere, en la ficha de su aplicación, se presenta con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable en la descripción que publica en la tienda de aplicaciones.
Ninguna de esas líneas es falsa. Ninguna de esas líneas es un sistema de protección, tampoco. El detalle que cambia todo es que la autoexclusión en México es voluntaria y vive dentro de cada plataforma: no existe un registro nacional al que el jugador se inscriba una vez y quede fuera de todas las casas. Si alguien se autoexcluye en una aplicación y esa misma tarde abre otra pestaña, nadie lo detiene. Ese es el hueco regulatorio más caro para una persona con un problema real, y no lo tapa ningún operador, porque ninguno tiene la potestad.
La edad mínima, el KYC y lo que sí vigila el Estado
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe la entrada de menores a las áreas de apuestas de los establecimientos y al cruce de apuestas, pero no fija una cifra. La cifra que el jugador ve —18 años— la ponen las marcas en sus propias fichas y pies de página, y esa es la cifra que aparece en cada registro. Un número estatutario único para el juego no está establecido.
Lo que sí existe es vigilancia sobre el dinero. Los operadores verifican identidad —el trámite que todo mundo conoce como KYC— y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Qué documentos exactos pide cada casa, con qué umbral dispara un reporte y cuánto tarda la revisión de una cuenta no está fijado en un estatuto: es práctica de cada operador y conviene leerlo en sus términos antes de depositar, no después de intentar retirar.
La secuencia real de un jugador nuevo va más o menos así. Se registra con un correo, deposita en dos minutos y apuesta la misma noche. La verificación de identidad llega cuando pide el primer retiro, y es ahí donde el dinero se detiene: el retiro sale a una cuenta a nombre del propio jugador, y una cuenta a nombre de otro —la del primo, la de la pareja— es la causa más común de un pago trabado. Saber esto antes de depositar cuesta cero. Saberlo después cuesta una semana.
Cuándo el juego deja de ser entretenimiento
El juego responsable no es un capítulo moral al final de una guía. Es la primera decisión de la temporada, y es la única que el jugador controla por completo: cuánto y con qué frecuencia. La estructura del producto empuja en la dirección contraria. La apuesta en vivo se juega en minutos, el retiro anticipado cierra una posición antes de que el partido termine, el creador de apuestas permite armar combinaciones cada vez más largas y atractivas, y los avisos de que un partido está por empezar llegan al teléfono sin que nadie los pida.
La disciplina que funciona es aburrida y cabe en una frase: un monto por mes, decidido en frío, y una regla sobre qué se hace con un acierto. Si el premio se reinvierte entero la misma noche, el resultado de un mes de apuestas se decide en una hora de mal juicio. Si el premio se retira por partes, el saldo deja de ser una bola que crece y se convierte en algo que se puede contar.
Del lado del operador, la diferencia entre una plataforma y otra está sobre todo en cuánta fricción impone. Un cierre de cuenta claro, un límite de depósito fácil de activar y una sección de juego responsable visible son señales de que la casa al menos no esconde el tema. Que existan no convierte a la casa en tu aliada. Solo significa que si decides parar, el camino de salida está señalizado.
Fundamentos: cómo se construye una apuesta analizada
Una apuesta de valor no es una apuesta que va a ganar. Es una apuesta cuyo momio, según el análisis de quien la hace, está por encima de la probabilidad real del resultado. La distinción parece académica hasta que se pone un número encima, y entonces se vuelve la única frase de esta guía que importa.

Toma un partido cualquiera, sin nombre y sin fecha, porque esta página no da pronósticos. Supón que tras revisar forma reciente, estadísticas y alineaciones concluyes que un resultado ocurre tres veces de cada diez. Eso es una probabilidad del 30 %, que en momio justo vale 3,33. Si la casa paga 3,60, tienes valor. Si paga 3,10, tienes una opinión correcta y una apuesta perdedora a largo plazo, porque pagas más de lo que la probabilidad justifica. No es una apuesta ganadora; es un precio al que vale la pena tomar el riesgo.
Los insumos que sí se pueden revisar antes de un partido
El pronóstico que circula en redes casi siempre se apoya en un solo dato: el resultado del último partido. Cruzar cuatro capas no garantiza infalibilidad.
La forma reciente —los últimos cinco o seis partidos, no los dos últimos— dice si un equipo está en su nivel o si su tabla esconde un calendario amable. Las estadísticas de temporada dicen qué tan sostenible es ese nivel: goles esperados, tiros a puerta, posesión en campo rival. Las alineaciones y las bajas dicen qué versión del equipo va a jugar: un delantero central fuera cambia el mercado de más/menos mucho antes que el mercado de ganador. Y el momio dice qué opina el mercado de todo lo anterior, porque el momio es la única de las cuatro capas que ya incorpora la información de las otras tres, resumida y con margen.
Ese último punto es el que separa al analista del corredor de rumores. Cuando llevas tus tres capas y el momio coincide con tu lectura, no hay nada que hacer: el mercado llegó primero y no queda valor. Cuando el momio discrepa mucho, la explicación más probable no es que la casa esté regalando dinero, sino que sabes algo mal o que falta un dato que el mercado sí tiene. La apuesta de valor existe en el espacio estrecho entre las dos.
Qué cuenta como tendencia y qué es ruido
Una racha de tres victorias consecutivas no es una tendencia. Es una muestra pequeña con una narrativa pegada encima. La tendencia que se puede usar tiene que sobrevivir a un cambio de rival y a un cambio de localía: un equipo que genera ocasiones claras como visitante, no solo en casa, tiene algo estructural; un equipo que gana porque su portero está en un mes irrepetible, no.
En ligas con muchos partidos hay otro filtro útil: comparar el rendimiento del equipo contra el momio que se le puso en cada partido de esa racha. Un equipo que ganó cuatro veces siendo favorito claro cumplió con lo que el mercado esperaba de él; no hay tendencia nueva ahí. Un equipo que sumó puntos siendo desfavorecido en tres de esos cuatro partidos sí dice algo sobre cómo lo está valorando el mercado, y eso es precisamente lo que después se puede cobrar en un momio.
Bankroll: el número que sobrevive a la mala racha
El bankroll —el dinero que se destina a apostar y que está separado del dinero de la casa— es la herramienta de análisis más subestimada, porque no predice nada. Solo impide que una racha mala te saque del juego antes de que el análisis tenga oportunidad de pagar.
La práctica habitual entre jugadores que llevan años en esto es apostar entre el 1 % y el 5 % del bankroll por boleto. Con $5,000 MXN destinados a la temporada, eso significa boletos de $50 a $250. Suena conservador hasta que se hace la cuenta de lo que aguanta una mala racha de diez apuestas perdiendo seguidas, que en momios de 2,00 no es una rareza estadística. Apostando el 10 % por boleto, esa racha se lleva dos tercios de la bolsa. Apostando el 2 %, se lleva una quinta parte, y el jugador sigue sentado a la mesa.
El tipo de apuesta también cambia el perfil de riesgo. El parlay —la combinada de siempre— multiplica los momios, y por eso multiplica el margen: cada pata añade su propia comisión al precio final. Un parlay de cuatro selecciones a momios de 1,90 cada una parece un boleto atractivo de 13,03, y sí lo es para quien busca emoción barata, pero es la peor estructura posible para quien pretende que el análisis se traduzca en dinero, porque el margen de cuatro mercados se suma en un solo boleto.
Qué hacer con un acierto
Hay una decisión que casi ningún jugador toma conscientemente: qué pasa con el dinero cuando llega. La estructura por defecto de cualquier plataforma —saldo disponible, una cuota que se puede volver a jugar en dos toques— empuja a reinvertir. El jugador que se retira a sí mismo una parte de cada acierto, aunque sea pequeña, está cambiando el sentido del ejercicio: de una apuesta que puede ganar mucho a un pasatiempo que cuesta poco y de vez en cuando devuelve.
Esa decisión también cambia la relación con el bono de bienvenida, que es el siguiente tema y el más mal entendido de todo el mercado mexicano.
Evaluación y criterios: cómo se clasifican las casas de apuestas en México
Comparar casas de apuestas no se hace con una balanza. Se hace con una lista corta de preguntas y una idea clara de que la respuesta a cada una cuesta algo.
Empecemos por lo que las casas no cuentan: el precio real que pagas por apostar. El margen vive dentro del momio y no aparece en ningún recibo. Es la primera cifra que debería estar en una comparación y la última que se publica.
El precio que no está en el recibo
El cálculo es sencillo y conviene tenerlo escrito una vez. Sobre un mercado a dos resultados con momios idénticos de 1,90 en cada lado:
- la suma de los inversos de los momios da 1 ÷ 1,90 + 1 ÷ 1,90 = 1,0526;
- la porción que el mercado devuelve a quien apuesta es 1 ÷ 1,0526 = 0,9524, es decir un 95,24 %;
- el margen de la casa es el 4,76 % restante.
Ese 4,76 % no se cobra en una sola apuesta. Se cobra en cada una, y por eso funciona como una retención sobre el volumen: apostando $10,000 MXN al mes en un mercado con ese margen, el costo esperado de la operación es de unos $476 MXN mensuales, en promedio y bajo el supuesto de que todas las apuestas se colocan en ese mismo tipo de mercado. Es una estimación estadística sobre muchas apuestas, no el resultado de una noche ni una predicción de lo que pasará: es lo que cuesta el servicio, medido por el lado de la casa.
Ahora el detalle que casi ninguna comparación menciona: el margen en México se mueve con el partido, no con la casa. Un mercado de ganador en un partido de Liga MX de media tabla puede vivir entre el 4 % y el 6 % de margen —la banda en la que se mueve un mercado a dos resultados competitivo—, mientras que un mercado de córners, de tarjetas o de goleador tiene mucho menos dinero detrás y por eso la casa se protege con un margen bastante mayor. Un jugador que solo apuesta a perdedores del mercado cae en momios que pueden valer un 10 % o más. El mismo boleto, el mismo análisis y ocho puntos porcentuales de diferencia.
De ahí sale un criterio de evaluación poco vistoso y muy rentable: antes de elegir casa, mira qué tipo de mercados vas a jugar. Si apostarás sobre todo al ganador, al hándicap o al más/menos de los partidos grandes, casi cualquier casa grande te sirve y la diferencia real entre ellas será de décimas. Si vas a jugar goleadores, tarjetas o combinadas de varias patas, el margen se vuelve el criterio central y no la decoración de un bono.
Los criterios que sí separan una casa de otra
Con el precio como fondo, quedan cinco preguntas concretas.
El estado del permiso. Cada casa del mercado mexicano opera a través del permiso de un permisionario, y el número que aparece en el pie de página no siempre coincide entre las fuentes que lo compilan. El portal de la Dirección General de Juegos y Sorteos es donde un permiso se podría verificar de forma oficial, y la lista pública que debería estar ahí no está disponible hoy. Eso significa que el jugador que quiera confirmar un permiso tiene que pedirlo a la casa, por escrito y por el canal de atención, y guardar la respuesta.
Los métodos de depósito y de retiro. Una casa que cobra por SPEI y por OXXO permite depositar sin bancarizarse; una casa que además muestra Apple Pay, PayPal, Visa y Mastercard tiene más puertas de entrada. La contraparte es el retiro, y ahí las condiciones cambian de un operador a otro.
La oferta de deportes y mercados. Más de treinta deportes con estadísticas en vivo, transmisión y creador de apuestas es un nivel de oferta; cubrir cinco deportes con mercados principales es otro. Para alguien que apuesta al fútbol mexicano dos veces por semana, la diferencia apenas se nota. Para alguien que sigue tenis, MMA y esports durante todo el año, es la diferencia entre una casa utilizable y una casa que se abre por curiosidad.
Las herramientas de apuesta. El creador de apuestas, el retiro anticipado, los momios mejorados y el seguimiento en tiempo real son funciones que cambian la experiencia, y ninguna compensa un margen malo. Un creador de apuestas con un margen alto es una manera más cómoda de pagar de más.
La letra chica del bono. Monto, tipo de oferta, requisitos de apuesta y plazo. Aquí es donde las fichas de tienda se contradicen entre sí con una frecuencia llamativa, y donde un jugador tiene que leer los términos publicados por la propia casa antes de depositar. Un bono que se anuncia en un apartado como “con primer depósito” y en otro como “sin depósito” es un bono que nadie debería reclamar sin leer.
Clasificación: nueve casas y su ficha
Un aviso antes de la tabla, porque es el aviso más importante de esta sección. Los nueve operadores que siguen son los que se revisan en esta guía, no el mercado entero. Una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso, y una marca que aparece no es una recomendación: es una casa cuyo permiso, según la fuente que lo publica, cuelga de un permisionario con local autorizado.
| Casa | Permiso SEGOB según la fuente que lo publica | Lo que su propia ficha dice sobre el tema |
|---|---|---|
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según una compilación de datos; no confirmado oficialmente | La ficha de la app declara operar con permiso de la SEGOB, uso solo para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta |
| Pickwin | Permiso de la SEGOB de su permisionario, a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; el número no se publica porque las compilaciones se contradicen | La ficha de la app describe apuestas previas y en vivo junto con quinielas y survivors, con quinielas privadas y casino en vivo |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | Su presencia mexicana se documenta por el permiso y el titular nombrado por las compilaciones |
| Betcris | Permiso de la SEGOB de su permisionario; el número del pie de página de la propia marca y el de la tabla del titular no coinciden | El pie de página declara el permiso y una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente para su empresa del sitio |
| Betway | Permiso 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | Su presencia mexicana se documenta por el permiso y el titular nombrado por las compilaciones |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | La ficha de la app enlaza términos y pautas de juego responsable, y limita el uso a mayores de 18 años |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones difieren | Su presencia mexicana se documenta por los permisos y el titular nombrado por las compilaciones |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según una compilación de datos; esa fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la tienda de aplicaciones registra la app a nombre de 1XCorp N.V. | La ficha de la app ofrece apuestas en vivo, transmisión y estadísticas, además de bonos de bienvenida y programa de lealtad |
| Caliente | DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., mostrado en el pie de página de la propia marca; no confirmado oficialmente | El pie de página presenta el número como autorización de la Secretaría de Gobernación |
La lectura de esa tabla no es “cuál tiene el mejor número”. Es que el número existe en el pie de página de una casa y en la compilación de un tercero, que las compilaciones se contradicen entre sí y que ninguna de las dos cosas equivale a una verificación oficial. El propio operador es la única parte que puede confirmar por escrito qué permiso ampara su plataforma, y esa es la pregunta que un jugador con dudas debe hacer antes de depositar. La respuesta, por cierto, también sirve para saber con quién está tratando cuando algo salga mal.
Panorama: qué es una apuesta deportiva y qué no es
Una apuesta deportiva es un contrato de precio, no una predicción. El jugador pone un monto, la casa pone un momio, y el boleto resultante es la única obligación que existe entre los dos. Todo lo demás —el análisis, la racha, la corazonada— es contexto que el jugador añade por su cuenta y que la casa no reconoce ni premia.
El mecanismo, pieza por pieza
El momio es un multiplicador, y se lee igual en cualquier mercado. Un momio de 1,90 sobre una apuesta de $200 MXN devuelve $380 MXN si el resultado se cumple: la devolución es el monto por el momio, y la ganancia neta es el monto por el momio menos uno, es decir $180 MXN. Un momio de 3,60 sobre el mismo monto devuelve $720 MXN y deja $520 MXN de ganancia. El momio manda el pago; el monto manda el tamaño; y la diferencia entre devolución y ganancia es la razón por la que un jugador que habla de “ganar $380” en una apuesta de $200 se está engañando a sí mismo en $200.
El boleto —también llamado cupón, ticket o simplemente la apuesta— puede ser sencillo o combinado. La apuesta sencilla es un mercado y un resultado. El parlay multiplica los momios de cada pata en un solo precio: dos selecciones a 1,90 dan 3,61, tres dan 6,86, cuatro dan 13,03. El precio sube rápido y la probabilidad cae más rápido todavía, porque el margen de cada pata se apila en el resultado final. Es la razón por la que la combinada larga es la favorita de quien vende boletos y la menos favorita de quien los lleva contados.
Los mercados estándar se repiten de una casa a otra con nombres que ya son parte del idioma. El uno por dos —ganador local, empate, visitante— es el mercado de referencia y el que suele tener el margen más ajustado. El hándicap iguala a dos equipos de nivel distinto dando o quitando goles. El más/menos fija una línea y el jugador elige si el partido termina por encima o por debajo. Los momios de jugador apuntan a un futbolista concreto y no al equipo, y son de los que menos dinero mueven.
Antes del pitazo y durante el partido
La apuesta previa al partido es la forma clásica. Todo el precio está disponible antes de que empiece, hay tiempo para comparar y para arrepentirse, y el mercado se cierra cuando el partido arranca.
La apuesta en vivo cambia el objeto del análisis. Ya no se trata de predecir un resultado, sino de leer lo que está pasando en la cancha y aceptar un precio que se mueve segundo a segundo. Una casa que ofrece transmisión, estadísticas en vivo y seguimiento en tiempo real está vendiendo contexto para esa lectura. El problema es que la velocidad no es información: un momio que cae en tres minutos puede caer por dinero de otros jugadores y no por el desarrollo del partido. En vivo, el jugador compite contra un mercado más rápido que él, con un margen que sube. Es el formato donde el análisis tiene menos tiempo de existir.
El retiro anticipado —el cash out— está a mitad de camino entre apostar y no apostar. Cierra una posición antes del final a un precio que fija la casa, no el mercado, y eso deja el precio de salida en manos del operador. Es una herramienta cómoda, útil para alguien que apostó más de lo que quería apostar y ahora busca salir, y una máquina de cobrar dos veces a quien la usa para ajustar cada posición.
De dónde sale la publicidad y adónde llega
La publicidad del sector es agresiva y muy visible. Los informes sobre los límites de horario para los anuncios —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para acotar la participación de influentes y deportistas, para prohibir los anuncios en transmisiones deportivas y para eliminar los bonos de bienvenida tampoco son ley. Es una línea que conviene tener clara: la publicidad que un jugador ve hoy no está amparada por una regla que la casa esté obligada a respetar; es simplemente lo que las marcas hacen.
El caso más agudo del mercado mexicano muestra por qué la distinción importa. Betano, operada por Ganador Azteca —del grupo de Ricardo Salinas Pliego—, está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo, y en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. La situación es inestable y por eso aquí se escribe siempre con su fecha: no como “abierta” ni como “cerrada”, sino como lo que cada fecha dice.
Para el jugador, la consecuencia es concreta y no tiene nada que ver con la calidad del producto. Una marca bloqueada a mitad de un campeonato puede dejar un saldo congelado, y perseguir ese saldo es un trámite, no un derecho exigible con facilidad. La última quincena de un torneo es exactamente cuando eso duele.
Los bonos de bienvenida, leídos con la calculadora en la mano
La oferta de bienvenida es el gancho más costoso del mercado y el que menos información da sobre la casa. Vale la pena mirar dos ejemplos reales, sin nombres.
Una casa anunció en el encabezado de su página principal $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y no aclaró si ambas ofertas aplican solo a apuestas deportivas. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de esa marca exige un rollover de diez veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Ahí está el problema: cuando las condiciones cambian según quién las cuente, las condiciones no son condiciones, son marketing.
Otra casa anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro lo describe sin depósito. Las dos descripciones no pueden ser verdaderas. Un bono que no se puede clasificar ni con su propia ficha de tienda delante es un bono que no se debe reclamar sin leer los términos en la página del operador.
El número que de verdad pesa: los requisitos de apuesta
Un bono de bienvenida no es dinero. Es una obligación que se paga con apuestas. La cifra que decide si el bono es un regalo o un trabajo es el rollover, el múltiplo de apuestas que hay que mover antes de retirar algo.
Ahí el mercado se parte en dos. Un operador que estructura un bono de bienvenida con un multiplicador y un plazo acotado está ofreciendo un paquete de valor modesto y comprobable. Un multiplicador alto sobre un bono grande es una oferta pesada: exige mover un volumen que un jugador casual nunca alcanza antes del vencimiento, y por eso el bono queda cobrado pero nunca retirado. Un bono sin rollover publicado no es un bono mejor; es un bono del que no se sabe nada todavía.
El costo de mover ese volumen no es cero y se puede estimar. Si un bono obliga a apostar varias veces su monto en mercados cuyo margen ronda el 4,76 %, el costo esperado de cumplir el requisito es esa porción del volumen movido, en promedio. Un bono de $1,000 MXN con un rollover de diez veces exige mover $10,000 MXN antes de retirar; con el margen del 4,76 % de un mercado a dos resultados en 1,90 / 1,90, el costo esperado de cumplir ese requisito es de unos $476 MXN. Es una estimación estadística bajo el supuesto de que solo se mueve el monto requerido y de que todas las apuestas van a ese tipo de mercado, no un resultado garantizado para un jugador concreto, y desde luego no una predicción de si el bono terminará pagando.
Contra esto, la única defensa sensata es la misma que en el resto de esta guía: el jugador que reclama un bono debe saber cuánto tiene que mover, en cuántos días y a qué momio mínimo, antes de usarlo. Las tres cifras están en los términos. Si después de leerlas la cuenta no cierra, el bono no valía la pena, por grande que sea el número del anuncio.
Normativa y supervisión: la vía mexicana del permiso
Aquí es donde la mayoría de las guías se equivoca en una sola palabra. Lo que ampara a una casa de apuestas en México es un permiso, no una licencia. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos define el permiso en su artículo 3 como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Un permisionario es alguien que ya tenía autorizado un local; la plataforma digital cuelga de esa autorización. No hay un título digital independiente.

Marco: el permiso, la SEGOB y la Ley de 1947
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento, en su artículo 2, dice que la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. La Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, y lleva los procedimientos de sanción.
La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947: prohíbe en el país los juegos con apuestas y los sorteos, y permite únicamente los autorizados expresamente. La SEGOB otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos no autorizados (artículo 8), y ningún establecimiento puede situarse cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), con la colaboración de estados y municipios (artículo 10).
El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 fija el marco vigente. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Los permisos relevantes para apostar son los de centros de apuestas remotas y los de salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contar con seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar fianza (artículo 29).
Lo que ninguna ley dice es “apuestas en línea”. La práctica que se reporta es que los sitios digitales no tienen permisos propios y se apoyan en un permisionario con local, que muchas marcas extranjeras usan a un titular local y que un mismo permisionario opera varias marcas. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento (artículo 1).
La lista que no está abierta y lo que eso obliga a hacer
La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar un PDF con los sitios autorizados, y no hay manera de abrirlo hoy. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen: uno habla de 136, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso esta guía no da un número de mercado y no imprime ningún número de permiso como oficial.
Para el jugador esto tiene una consecuencia práctica, y es la única respuesta honesta a la pregunta de si una casa tiene permiso: escribirle al operador y pedirle el permiso que ampara su plataforma, con número y titular. Guardar la respuesta. Si la casa se niega o responde con un número que no coincide con el de su propio pie de página, eso también es información.
Lo que se puede apostar, con su condición
Las apuestas deportivas solo se permiten a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento que se leyeron: son formas del mismo permiso, no autorizaciones distintas.
Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí están reguladas por su propio camino, en hipódromos, galgódromos y frontones, con el “cruce de apuestas”, donde los menores nunca pueden participar (artículo 5). Sobre un mercado de intercambio de apuestas no hay disposición alguna, y esta guía no afirma que exista uno en México. Tampoco se encontraron restricciones por eventos —categorías menores o ligas inferiores—. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento.
Edad, identidad y protección
El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Las marcas escriben 18+ en sus fichas y pies de página, y un número estatutario para el juego no está establecido. La verificación de identidad existe porque los operadores reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, y documentos exigidos por estatuto no están establecidos.
No hay registro nacional de autoexclusión y no se encontraron límites legales de depósito o de pérdida ni una figura de cuenta temporal. Las herramientas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria— son lo que cada marca lista en su propia ficha. La publicidad muestra la clave del permiso y las advertencias de juego responsable, según un reporte secundario.
Pagos, impuestos y retenciones
Ningún estatuto cubre los pagos de las apuestas. Los métodos que nombran las fichas y los pies de página —tarjetas, transferencia SPEI, vouchers en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Sobre criptomonedas en marcas con permiso, no está establecido.
Sobre el premio del jugador, la regla es concreta. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para el ISR (artículos 137 y 138 de la Ley del ISR). Quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde cuando está obligada; de lo contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, unos 7 % en total, según un reporte secundario. Los premios superiores a $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual, también según un reporte secundario.
El artículo 137 habla de premios autorizados legalmente. El tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y quien tenga ese caso debe consultar a un contador o asesor fiscal. En el lado del operador, el IEPS aplicable a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la ley de 1947 es del 50 % (Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. La base no está establecida: el texto habla de “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso aquí no se escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos”. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave.
Bloqueos, amparos y el estado de las cosas
El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente permitido, y el artículo 8 de la ley de 1947 faculta a la SEGOB para clausurar establecimientos no autorizados. La SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la ley del IVA no está establecida.
Los hechos de los últimos meses, cada uno con su fecha. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y quedaron inhabilitadas bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió a esas aplicaciones publicar solo contenido informativo lícito, ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo para levantar el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. En 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos físicos.
Que un jugador pueda ser multado o castigado por apostar en un sitio sin permiso no está establecido, y esta guía no afirma ni una sanción ni una exención.
La reforma que todavía no es ley
La SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es una propuesta y nada más.
Para el jugador que planea a un año, la lectura útil es que el terreno puede moverse y que ninguna de las reglas de hoy está blindada. Quien deposite hoy en una casa con permiso lo hace bajo el marco vigente; quien planee una temporada larga debería revisar el estado de las cosas antes de dejar un saldo crecido, porque un bloqueo no avisa.
Casa con permiso frente a marca sin permiso local
Vale decirlo con precisión, porque es la comparación que más se exagera en las dos direcciones. Una marca con permiso mexicano ofrece un foro legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Una marca sin permiso local no ofrece nada de eso. Tampoco es cierto el otro extremo: no hay registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos, y los saldos de un operador bloqueado pueden quedar congelados, como muestran los casos con fecha de arriba. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y la zona sin permiso local se describe aquí como desprotegida, sin nombrar marcas y sin detalles de depósitos ni de bonos.
Las casas de apuestas una por una
Lo que sigue son nueve fichas, en un orden que no mide calidad. Cada una empieza por lo que distingue al operador y termina con una valoración: para qué tipo de jugador tiene sentido esta casa y para cuál no.
Codere: la app con más herramientas de análisis
Codere es la casa que más claramente vende la experiencia completa al jugador que quiere analizar antes de apostar. Su ficha de aplicación cubre más de treinta deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es el operador de esta lista con menos restricciones de repertorio: si un jugador sigue la Liga MX, la Premier, el tenis, el baloncesto y los esports, aquí encuentra mercados sin salir del sitio.
El permiso que sus fuentes le atribuyen es el de Libros Foráneos S.A. de C.V., con los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de datos, sin confirmación oficial. La app figura en la tienda de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo que dice bastante sobre el mantenimiento. La ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO.
Ojo con ese bono. Un máximo de 7,000 MXN suena a la cifra que decide la elección, y no lo es: lo que decide es el rollover que acompaña a esa cifra, y ese dato vive en los términos del operador. La oferta correcta aquí es la del jugador que ya apostaba de todos modos y que quiere herramientas —el creador de apuestas, las estadísticas en vivo— más que un bono grande. La valoración de esta casa se juega en el repertorio y en las herramientas, no en la promoción.
Pickwin: quinielas y survivors junto al mercado clásico
Pickwin hace algo que casi ninguna casa grande intenta: mezclar la apuesta deportiva con el formato de quiniela. Combina apuestas previas al partido y en vivo con quinielas y survivors, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real. Eso la vuelve la casa del grupo de amigos que organiza una liga de pronósticos y también quiere apostar al partido del domingo, sin usar dos aplicaciones.
El número de su permiso no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí, y la que da un número repite el que aparece en el pie de página de otra marca, lo que es una señal de descuido en esas listas más que una acusación contra Pickwin. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora.
La valoración honesta de esta ficha depende de una pregunta previa: ¿el formato de quiniela y survivor es parte de lo que el jugador busca, o es una sección que nunca va a abrir? Si es lo primero, Pickwin ofrece algo que las demás no ofrecen y el resto de la comparación pasa a segundo plano. Si es lo segundo, es una casa con buena oferta de apuestas y sin ningún argumento diferencial frente a las más grandes.
Novibet: el permiso con número y titular claros en las compilaciones
Novibet es la ficha más simple de esta lista, y esa simplicidad tiene su mérito. Su permiso se documenta con el número DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, y no se encontró confirmación oficial. En un mercado donde varias compilaciones se contradicen y donde el número de una marca no coincide con el de su propio titular, que la cadena permiso-titular aparezca consistente vale algo: el jugador que escriba a la casa a pedir su permiso tiene un punto de partida concreto.
Novibet no está en esta guía por un catálogo de funciones ni por un bono llamativo. Está por ser la marca cuyo punto de partida documental es el más ordenado del grupo, y para un jugador que quiere una casa con permiso y no busca el escaparate más vistoso, eso es una razón legítima y suficiente. Cuál sea su oferta de mercados y de apuestas en vivo es lo que el jugador tendrá que revisar en su propio programa de apuestas antes de registrarse.
Betcris: operación regional y mercados para el que sigue jugadores
Betcris es un caso distinto al del resto: no es una marca recién llegada a un permiso prestado, es un operador de recorrido regional. Su app destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La app la publica TV Global Enterprises Ltd., salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y opera en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.
El pie de página de Betcris es el más cargado de esta lista en materia de permisos: muestra un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. El número del permiso mexicano del pie de página y el de la tabla del titular no coinciden, así que aquí no se imprime ninguno. En su página principal se ven los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados.
El perfil de esta casa es el del jugador que quiere mercados finos —el parlay del mismo juego y las apuestas a jugadores son herramientas de nicho que no todas las casas mexicanas tienen— y que además viaja o sigue ligas de varios países, porque una cuenta con operación regional resuelve el problema de tener cinco registros distintos. La contraparte es que su documentación de permisos es la más enredada del grupo, y ahí sí conviene preguntar antes de depositar.
Betway: permiso 4184 y una operación de marca global
Betway entra a México con el permiso que las compilaciones registran con el número 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx y sin confirmación oficial. El titular no es un operador cualquiera y el tipo de permiso cuadra con el origen: los permisos de frontón son uno de los que pueden generar permisos complementarios de apuestas remotas.
El interés de esta ficha está precisamente en esa estructura. Una marca con presencia en varios países que se apoya en un titular de frontón es un ejemplo de libro de cómo funciona el mercado mexicano: la marca pone el producto, el permisionario pone el permiso. Para el jugador que ya conoce la marca en otro país, la experiencia será reconocible; para el que llega nuevo, lo relevante es que el permiso existe en una compilación y no en una verificación oficial.
Sobre qué mercados y qué promociones ofrece la plataforma en México, la ficha es muda en esta comparación. Lo que sí se puede decir es para quién tiene sentido: un jugador que quiere una casa con permiso mexicano y una marca con recorrido internacional, y que no necesita el catálogo de herramientas más largo del mercado.
Playdoit: bono de bienvenida y retiros como argumento
Playdoit construye su propuesta sobre el acceso y la salida del dinero. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. Su app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El catálogo cubre fútbol, baloncesto, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, además de casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
El problema de esta ficha está en la letra chica de su promoción. Anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, así que las condiciones no son claras ni dentro de la propia ficha. Un jugador puede reclamar ese bono, pero no puede saber qué está reclamando hasta leer los términos en el sitio.
El perfil que gana con Playdoit es el del jugador que deposita en efectivo por OXXO y quiere cobrar rápido, y que valora poder hablar con alguien a cualquier hora. El que pierde es el que elige la casa por el monto del anuncio: un bono que la propia casa no describe de una sola manera es un bono cuyo valor nadie conoce todavía.
Strendus: tres permisos y una titularidad en disputa
Strendus se documenta con tres permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con un titular que las compilaciones no coinciden en nombrar, ya sea Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. La confirmación oficial no existe.
Esa acumulación de permisos es el dato más interesante de la ficha. No es lo mismo un operador con una autorización que uno que suma tres números y los publica juntos, y en un mercado donde un permisionario puede operar varias marcas, la diferencia entre una estructura simple y una compuesta suele importar cuando algo se cae y hay que reclamar. Que las compilaciones ni siquiera coincidan en quién es el titular es, para el jugador prudente, una razón más para pedir la confirmación por escrito al operador.
Sobre su oferta de deportes, mercados y promociones, esta comparación no tiene datos propios. Lo defendible es el ángulo: es una casa con permiso mexicano según sus fuentes, para un jugador que quiere una alternativa a las marcas más promocionadas y que está dispuesto a hacer la pregunta incómoda antes de depositar.
1xBet: catálogo enorme y el expediente más enredado
1xBet vende amplitud sin complejos. Su aplicación ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, baloncesto, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Para alguien que sigue deportes fuera del circuito mexicano tradicional —una pelea de UFC un sábado por la noche, un torneo de esports sin horario fijo— este catálogo es más amplio que el de varias casas grandes.
La documentación, en cambio, es la más desordenada del grupo. Se le atribuye el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según una compilación de datos, una fuente que además no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la tienda de aplicaciones registra la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Esa divergencia entre la empresa de la app y la titular del permiso es exactamente el tipo de detalle que un jugador debe entender: no es una irregularidad probada, pero sí es una cadena que no cierra sola.
Esta ficha es la que exige la lectura más atenta de la tabla de permisos. Para el jugador que quiere el catálogo más ancho y está dispuesto a verificar por su cuenta, la oferta tiene sentido. Para quien quiere que el permiso aparezca claro en las primeras tres búsquedas, no.
Caliente: el permiso en el pie de página y el bono más grande
Caliente es la marca que un aficionado mexicano reconoce antes que ninguna, y su ficha tiene el número más fácil de encontrar: DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., mostrado en el pie de página de su propio sitio, que lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación. La app “Caliente Deportes” la publica la misma empresa, y su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026. La app ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años.
El anzuelo está en el encabezado de su página principal: $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito exige un rollover de diez veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Ese es el punto: cuando la condición cambia según quién la cuente, la condición que el jugador firmará será la de los términos del operador, no la de la reseña.
Con un rollover de diez veces sobre un bono sin depósito de $1,000 MXN, el requisito es mover $10,000 MXN antes de retirar, y en un mercado con un margen del 4,76 % el costo esperado de mover ese volumen ronda los $476 MXN. Es una estimación bajo el supuesto de que solo se apuesta el monto requerido y en ese tipo de mercado, no una promesa sobre lo que pagará el bono.
Su valoración se parece a la de Codere y no es casualidad: son las dos casas con más herramientas y más visibilidad, y las dos con la promoción más grande en el escaparate. El jugador que ya quería una cuenta en Caliente encontrará repertorio y transmisión. El que llega por el bono debería saber que el número del anuncio y el valor del bono son dos cosas distintas, y que la diferencia se mide en rollover.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas deportivas
¿Qué es una apuesta de valor y por qué ningún pronóstico es seguro?
Una apuesta de valor es aquella cuyo momio supera la probabilidad que el análisis asigna al resultado. Nadie puede conocer el desenlace de un partido antes de que se juegue: por eso ningún pronóstico es seguro, ni el del mejor analista del mercado. Lo único verificable antes del pitazo es el precio, no el resultado.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota sumando los inversos de los momios del mismo mercado. En un mercado a dos resultados con 1,90 en cada lado, la suma da 1,0526 y el mercado devuelve el 95,24 %, de modo que la casa retiene el 4,76 %. Ese porcentaje vive dentro del precio y no aparece en el boleto: se cobra en cada apuesta, todos los días.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Multiplicando el monto por el momio, que da la devolución, y restando el monto para obtener la ganancia neta. Con $200 MXN a momio 1,90 la devolución es de $380 MXN y la ganancia de $180 MXN. En una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí en un solo precio.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Pidiéndolo por escrito al operador: qué permiso ampara su plataforma, con número y titular. El número del pie de página es el punto de partida, pero la lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible para verificarlo, así que la confirmación tiene que venir de la casa. Sin registro nacional de autoexclusión de por medio.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos para el ISR y quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese porcentaje. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración correspondiente. Ante dudas, consulta a un contador.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se activan dentro de la cuenta y son una herramienta voluntaria de cada plataforma: pausas, límites de depósito y autoexclusión figuran en lo que las marcas listan en sus propias fichas. En México no existe un límite legal de depósito o de pérdida ni una cuenta temporal, ni un registro nacional de autoexclusión que valga para todas las casas a la vez.
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