Apuestas en Copa Libertadores 2026: qué cambia tener un permiso de la SEGOB y qué no
Actualizado al noviembre 5, 2026, con los datos de permiso verificados contra lo que publican los pies de página de cada casa de apuestas, las fichas de sus aplicaciones y las compilaciones de sitios especializados, y con las cifras de bloqueos y amparos tomadas de la prensa mexicana.
La final de la Copa Libertadores 2026 se juega el sábado 28 de noviembre de 2026 en el Estadio Centenario de Montevideo, a partido único. Eso es lo único cerrado del torneo: quién llega, con qué momio y con qué margen son cosas que se van a saber recién en las semanas previas. Y antes de eso hay una pregunta anterior, la que de verdad decide dónde conviene poner el dinero: quién te lo recibe. En México esa pregunta tiene hoy una respuesta incómoda, porque la Secretaría de Gobernación (SEGOB) no publica una lista oficial de permisos que el público pueda abrir, los conteos de sitios de apuestas que circulan en la prensa se contradicen —uno habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx— y el estatus de las dos marcas más grandes del país depende de fallos que cambian de un mes a otro. Cualquiera que te diga hoy “esta es la lista de las legales” está inventando el resto.
Por eso esta guía no promete una sola ruta. Enumera las que existen y dice a quién le sirve cada una. La versión corta, para quien tiene prisa: si apuestas por diversión, con montos chicos y quieres un comprobante fiscal cuando ganes, te conviene una casa con permiso de la SEGOB; por las nueve que aquí se revisan pasan los logos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay, todas van a un partido o a un boleto con dinero real. Si tu interés es exprimir cada décima del momio y no te importa pelear con la verificación de identidad a la primera retirada, la oferta de permisionario se te queda corta y el camino incómodo es otro — más lento, sin retención de impuestos por ti, sin CFDI, y con la advertencia de que en México quien apuesta fuera del marco autorizado no tiene una autoridad a la cual reclamarle un saldo trabado. Las dos rutas son legales de maneras muy distintas, y la diferencia pesa más que el bono de bienvenida que veas anunciado.
Base normativa: qué es un permiso de la SEGOB y qué no
Ley de 1947, reglamento de 2023 y el detalle del permiso
México no tiene una ley de juego en línea. La que existe es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, y prohíbe los juegos con apuesta en todo el territorio: su artículo 7 encarga a la SEGOB otorgar los permisos y la inspección, el artículo 8 la facultad de cerrar los locales que no estén autorizados, el artículo 9 impide que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo, y el artículo 10 obliga a estados y municipios a colaborar. Todo lo que se puede apostar en México vive dentro de esa excepción: lo expresamente autorizado, y nada más.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, se encarga de cerrar la puerta que quedaba abierta. Su artículo 1 declara de jurisdicción federal la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuesta y las rifas y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, que se rigen por su propia ley. Su artículo 2 dice, en pocas palabras, que lo que no está expresamente previsto está prohibido. Y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se da a un permisionario. La palabra importa: en México no hay licencia, hay permiso, y quien lo tiene es el permisionario, no necesariamente la marca que ves en la pantalla.
Después vienen las condiciones que casi nadie lee. El artículo 28 abre la puerta a dos figuras que son las que sostienen la operación digital: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón pueden pedir permisos complementarios para operar apuestas a distancia. El artículo 31 establece algo que conviene tener presente en una final como esta: los permisos no son transferibles. Y el artículo 29 obliga a los permisionarios de apuestas remotas a llevar cuentas trimestrales y un informe anual auditado, a contratar seguros, a reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y a mantener una fianza. Esa es la contraparte real de la palabra “regulado”: si el permiso se cae, el saldo del usuario se convierte en una cifra sin nadie que la defienda.
Lo que ninguna norma mexicana nombra es la apuesta en línea como actividad propia. De acuerdo con el Reporte del Panel de análisis sobre la práctica reportada, los sitios en línea no pueden tener una licencia digital independiente: están amarrados al permiso de un permisionario con establecimiento físico, y muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local para entrar al mercado. Un mismo permisionario puede operar varias marcas. Eso explica por qué el nombre que aparece en el pie de página casi nunca coincide con la marca.
La lista que el público no puede abrir
La Dirección General de Juegos y Sorteos (DGJS) es la unidad de la SEGOB que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos, y que instruye los procedimientos sancionadores. Debería publicar un listado en PDF de los sitios autorizados. En la práctica, ese documento no se puede abrir desde fuera, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 que exista un registro público abierto, y los conteos que circulan se contradicen. Por eso ningún número de permiso se presenta como oficial: cada uno se registra tal como aparece en su fuente —el pie de página de la propia marca o una compilación de sitios especializados— y se marca como no confirmado oficialmente.

La consecuencia para el lector es concreta y vale decirla sin adornos: cuando una casa de apuestas dice “operamos con permiso de la SEGOB”, eso no es una verificación, es una afirmación. La verificación incluiría el número, el nombre del permisionario y la fecha de vigencia cotejados contra un registro público. Sin registro, queda el número en el pie de página y la palabra de quien lo escribe. Casi nadie lee el pie de página. Es lo primero que yo abriría, antes de comparar momios, antes de mirar un bono.
La reforma que todavía no es ley
En octubre de 2026 la SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado. No es ley y no cambia ninguna obligación hoy. Circulan además iniciativas que reemplazarían la ley vigente por un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y que son propuestas, no normas.
Lo digo así de plano porque el ruido en sentido contrario es enorme: hay iniciativas para limitar a los influentes y a los deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para eliminar los bonos de bienvenida. Son proyectos. Los reportes sobre horarios de transmisión permitidos —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, según la versión— describen iniciativas, no derecho vigente. Y no existe un artículo federal de publicidad de apuestas en el Reglamento. Un lector que hoy decide con base en esa reforma está decidiendo con base en un borrador.
Juego responsable: las salvaguardas que sí existen y las que se confunden con un derecho
Sin registro nacional de autoexclusión
En México no hay un registro nacional de autoexclusión. Es la frase más importante de esta sección y también la menos agradable. Los controles que existen son internos y voluntarios: pausas, límites de depósito y autoexclusión dentro de cada plataforma, que es lo que cada marca lista en su propia ficha. No hay un sistema que impida a alguien autoexcluido abrir cuenta en la casa de la competencia veinte minutos después. Tampoco existe un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal prevista en la norma.
Eso deja el juego responsable en manos de dos cosas: lo que la marca decide ofrecer y lo que el usuario decide usar. La ficha de Codere México en la tienda de aplicaciones indica que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Estas herramientas forman parte de las políticas de cumplimiento que cada marca publica.
Edad, identidad y qué pasa con tus datos
El Reglamento, en su artículo 5, impide a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una edad numérica. Las marcas escriben 18+ en sus fichas y pies de página, y una edad legal única para el juego no está establecida en la norma mexicana. Para el usuario eso significa que el 18+ que ves es una condición de la casa, no una cifra legal.
Las casas verifican a sus usuarios —KYC— y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y al Servicio de Administración Tributaria (SAT), porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que se piden no están establecidos en la norma; varían por casa y son la razón más común por la que una retirada se detiene varios días. En una final que se juega a un solo partido, con un mercado que se mueve en horas, ese detalle no es burocracia: es la diferencia entre cobrar el lunes y cobrar la semana siguiente.
Analítica y estrategia: cómo leer un momio antes de mirar quién gana
Del momio al margen de una casa
El momio en México se escribe en formato decimal, el que paga el boleto completo: apostar 100 pesos a un momio de 2,10 devuelve 210 pesos si acierta, de los cuales 110 son ganancia neta. El momio es la probabilidad traducida a dinero. Un momio de 2,10 implica, en la aritmética de la casa, algo menos de la mitad de posibilidades: la casa no paga lo que el evento vale, paga un poco menos.
La diferencia entre lo que la casa paga y lo que el evento realmente reparte es el margen, y es el número que nunca ves anunciado. Se calcula sobre todos los resultados de un mismo mercado. Con un ejemplo ilustrativo de tres momios decimales en un mercado 1X2 —2,10 para el local, 3,40 para el empate, 3,60 para la visita—, la suma de los inversos es 0,4762 + 0,2941 + 0,2778, que da 1,0481. La porción que vuelve a los apostadores es 1 ÷ 1,0481, alrededor de 95,4 %, y lo que se queda la casa es el resto: entre 4 y 5 % de cada peso apostado en ese mercado. En números redondos, de cada 100 pesos que pasan por ahí, la casa retiene cerca de 4,60 pesos antes de que el partido empiece.
Dos precisiones que valen más que el número. La primera: ese margen es el de un mercado y de un ejemplo; no es el margen de la final, ni el de los hándicaps, ni el del mercado de más/menos goles, ni el de una combinada, donde los márgenes se multiplican entre sí y el margen final crece. La segunda: la banda es lo honesto, no una cifra única, porque en un mercado con tres resultados el margen se mueve con cada ajuste de momios y depende de cuánto dinero entre de un lado. Cuando leas una comparación que fija el margen en una décima, desconfía.
Banca, límites y la apuesta que ya está en curso
La estrategia en un torneo de partido único se parece poco a la de una liga de 17 fechas. Un solo partido concentra todo el riesgo en 90 minutos —o en 120, o en penales— y el mercado de 1X2 paga esa incertidumbre con momios más parejos que en un partido de liga con un favorito claro. La analítica que sirve aquí es más aburrida de lo que se vende: ver qué tan parejos están los tres momios de la casa que usas, calcular el margen como arriba, y decidir si ese mercado merece tu dinero o si el hándicap asiático te da una puerta con menor margen porque tiene dos resultados en lugar de tres.
La banca es lo otro. No hay un límite legal que te proteja de ti mismo en México: los límites que vas a usar son los que configures en la plataforma, y conviene configurarlos antes de la primera apuesta, no después de la tercera derrota. Repartir la banca de la temporada entre los partidos de la fase final en montos iguales suena a manual, pero hace algo que ninguna corazonada hace: te deja seguir apostando cuando el torneo no se terminó.
El torneo: calendario, formato y de dónde salen los momios
Copa Libertadores 2026: fechas, sede y por qué el mercado mexicano es raro
La Copa Libertadores la organiza la Conmebol y se juega desde 1960. La edición de 2026 cierra con una final única el sábado 28 de noviembre de 2026 en el Estadio Centenario de Montevideo. La de 2025 la ganó Flamengo, su cuarto título, en una final jugada en el Monumental de Lima. El calendario completo, los cruces y los resultados de la fase en curso son material de calendario deportivo que la casa de apuestas publica con sus propios ajustes; lo que sí conviene saber es que la casa abre mercados para la fase de grupos mucho antes de que la final tenga sede definitiva, y que los momios de la final empiezan a moverse cuando quedan cuatro equipos, no cuando ya están los dos.
Los clubes mexicanos jugaron la Libertadores como invitados entre 1998 y 2016. Hoy no están en la competencia: compiten por la Copa de Campeones de la Concacaf. Ese detalle tiene una consecuencia práctica que pocos subrayan. El aficionado mexicano apuesta la Libertadores como espectador de un torneo ajeno, sin equipo nacional en el cuadro, y eso cambia el tipo de mercado que consume: hay menos apuestas de pasión y más lectura de momios entre equipos que se ven poco. También significa que la casa mexicana puede ofrecerte la Libertadores con una cuota de información menor que la de una liga local, y eso se nota en los límites de apuesta y en la profundidad del mercado, no siempre en el momio.
Los deportes y eventos que caben en un permiso
La apuesta autorizada en México es la que cabe en el permiso del permisionario. Bajo ese paraguas entran las apuestas deportivas —fútbol, básquetbol, tenis, béisbol, fútbol americano, artes marciales mixtas, esports— con las variantes que cada casa arma: apuesta sencilla, combinada o parlay, apuesta en vivo, hándicap, más/menos, retiro anticipado y creador de apuestas. La apuesta en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen un artículo propio en las disposiciones del Reglamento que se leyeron: existen porque la casa los ofrece dentro de su operación, no porque una norma los nombre uno por uno.
Las carreras de caballos y los galgos son el caso distinto y antiguo: se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”, y ahí los menores nunca pueden participar. Y hay una ausencia que conviene declarar en voz alta: no se encontró ninguna disposición que restrinja eventos por categoría, ni ligas menores, ni un mercado de intercambio de apuestas —una casa de apuestas entre usuarios—; en México no se afirma que exista algo así. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1 y se rige aparte.
Criterios de evaluación: cómo revisar esta lista de nueve
Lo que se cotejó y lo que quedó fuera
Nueve marcas se revisan aquí: Pickwin, Caliente, Betcris, Betway, 1xBet, Codere, Novibet, Playdoit y Strendus. Las nueve operan en México con un permiso de la SEGOB en manos de un permisionario con establecimiento físico, tal como lo dicen sus propias fuentes. No es un ranking y no es una recomendación: es lo que cada marca publica sobre sí misma, ordenado para que el lector compare.
El criterio más importante no es el bono, es el estatus del permiso y la contradicción entre fuentes. Se cotejaron los números que cada marca muestra en su pie de página y los que recogen las compilaciones de sitios especializados, y en varios casos no coinciden entre sí. Cuando se contradicen, aquí no se imprime ninguno: escribir un número inventado sobre un permiso mexicano es peor que dejar el hueco. También quedaron fuera las marcas con bloqueo o suspensión vigente y fallos inestables, que por eso no aparecen como fichas activas.
La segunda advertencia es de alcance. Estas nueve no son el mercado completo; una marca que no está en la lista no está por eso sin permiso. Y la lista de permisos que la DGJS debería publicar no se pudo abrir, así que ningún número que sigue se presenta como confirmado por la autoridad.
Panorama comparado de las nueve marcas
| Marca | Estatus del permiso SEGOB tal como lo dice su fuente (sin confirmación oficial) | Lo que su propia ficha dice sobre el fútbol y la Libertadores |
|---|---|---|
| Pickwin | Permiso de su permisionario; número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí (la compilación de blog.pickwin.mx y sitios especializados da un número que es el que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles), titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin datos sobre el torneo en lo que la marca publica |
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, según el pie de página de caliente.mx; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Betcris | Número no impreso: el pie de página de betcris.mx y la tabla del titular dan números distintos; titular Producciones Móviles, que opera con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018; empresa del sitio: TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026; sin confirmación oficial | Sin datos sobre el torneo en lo que la marca publica |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Sin datos sobre el torneo en lo que la marca publica |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según sitios especializados, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; titular Entretenimientos Naturales; la tienda de aplicaciones lista la app a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta del titular; sin confirmación oficial | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Codere | Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según sitios especializados; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis (freebets) |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Sin datos sobre el torneo en lo que la marca publica |
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | Fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx (las compilaciones difieren sobre el titular); titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads; sin confirmación oficial | Sin datos sobre el torneo en lo que la marca publica |
El patrón que salta de la tabla no es cuál marca gana: es que la columna del permiso se parece peligrosamente a la columna de al lado en cuatro filas, donde el número no se puede imprimir porque las fuentes se contradicen. Eso no es un defecto de la tabla, es la fotografía del mercado mexicano. Un sistema donde un sitio especializado copia el número del pie de página de otra marca no es un sistema de verificación. Es un rumor con formato de tabla.
Lo segundo que muestra el panorama es que la especialización no se reparte igual. Cinco de las nueve marcas no publican nada específico sobre el torneo, y eso importa para una final de noviembre: un catálogo con transmisión en vivo y creador de apuestas no garantiza que la Libertadores tenga mercado profundo ni límites altos, y solo se averigua entrando al programa de apuestas de la marca y mirando el partido.
Las nueve casas con permiso de la SEGOB, una por una
Pickwin: el permiso que las fuentes no logran ponerse de acuerdo en contar
Pickwin es el caso más limpio para explicar el problema del registro. Su permisionario aparece como Producciones Móviles S.A. de C.V., en operación con Unocapali La Paz Operadora, y el número de permiso que una compilación le atribuye —DGJS/DCRCA/1584/2019, con otra compilación que da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER— es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Las dos compilaciones se contradicen y ninguna se puede cotejar contra la lista oficial. Eso bastaría para desconfiar de cualquier lista de casas legales que circule en internet, incluida la de este párrafo.
Lo que sí queda claro es la estructura: hay un permisionario detrás, hay una operadora local, y la marca que ve el usuario es la tercera capa de una cadena. En esa cadena, el responsable legal de la apuesta es el permisionario, y el usuario solo lo conoce si abre el pie de página. Para alguien que va a apostar cien pesos en la final, ese dato no cambia el partido. Para alguien que va a mover una cantidad que le importe, es la única pregunta que vale. Quien busque en Pickwin apuestas sobre la Libertadores no encontrará una descripción publicada del mercado; encontrará la casa y tendrá que revisar su programa de apuestas.
Caliente: número en el pie de página y una app que hace de todo
Caliente es la marca que se anima a mostrar su número: DGG/SP/404/97, en el pie de página de su propio sitio, con el titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Sigue sin ser una confirmación oficial, porque la lista de la DGJS no se pudo abrir, pero es más de lo que hacen sus competidores: el número está donde el usuario puede leerlo, en el sitio de la marca y no en un resumen de terceros. La ficha de su app “Caliente Deportes” en la tienda de aplicaciones de México la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., versión 8.12.1, del 20 de octubre de 2026.
Su producto está armado para apuestas de acompañamiento: transmisión en vivo, creador de apuestas con el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, todo con acceso solo para mayores de 18 años. Para un aficionado que quiere ver la final en su pantalla y apostar en el entretiempo sin cambiar de aplicación, esa combinación de transmisión y boleto en el mismo lugar es exactamente el flujo que busca. Para quien compara momios del mercado 1X2 con calculadora en mano, la app no resuelve nada: los momios hay que leerlos en la misma app, y ahí se acaba la comparación.
Su pie de página es también el que nombra con más claridad el marco de protección: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, hay un mensaje de diversión responsable y una sección de juego responsable. En un país sin registro nacional de autoexclusión, esa sección es la única herramienta que la casa pone en manos del usuario.
Betcris: dos jurisdicciones en el mismo píe de página
Betcris es el caso más interesante de la lista y el que mejor muestra por qué “operar en México” es una expresión elástica. Su pie de página muestra un permiso SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. La empresa del sitio, sin embargo, es TV Global Enterprises Ltd., y esa sociedad tiene licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. La fecha final no está escrita con dedos cruzados: es lo que dice el pie de página.
Esa doble capa cambia lo que significa “estoy cubierto”. Un usuario mexicano que apuesta en Betcris está tratando con una marca que declara dos marcos distintos, y el marco que aplique a una reclamación concreta depende de con qué entidad esté tratando. Es exactamente el tipo de detalle que un lector no investiga hasta que tiene un problema. Y tiene un segundo efecto, más visible: el número de permiso mexicano no se imprime aquí porque el pie de página y la tabla del titular dan números distintos. Cuando la propia marca y su compilación no coinciden, el hueco es la respuesta honesta.
Betway: un número en una lista de terceros
Betway se presenta con el permiso SEGOB 4184, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, y con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. Dos cosas se pueden decir de ese dato sin exagerar. La primera es que cumple la forma: un número, un titular, una fuente nombrada. La segunda es que el número vive en una lista de terceros y no en el sitio de la marca, y eso es un escalón menos de transparencia que el de Caliente. En México no existe una autoridad que publique la confirmación, así que el escalón no se compensa en ningún lado.
Para el lector que quiere comparar de verdad, la pregunta útil con Betway es otra: qué mercados de la Libertadores tiene abiertos y con qué límites. Esa información no está en lo que la marca publica en su ficha, y solo se ve dentro de la cuenta. Y ahí conviene recordar que “Betway” es la marca, no el permisionario: el permiso está a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, que en su origen es una empresa de frontón. Es la estructura que la ley de 1947 dibujó y que el reglamento de 2023 no cambió: el permiso del deporte tradicional como puerta al centro de apuestas remotas.
1xBet: cobertura amplia y una tercera empresa en la cadena
1xBet es el contraste más marcado de la lista en cuanto a producto: su aplicación ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. En cobertura y en herramientas de acompañamiento, es de las fichas más cargadas del grupo. Un aficionado que apuesta varias ligas a la semana y quiere transmisión y estadísticas en la misma pantalla tiene ahí casi todo lo que busca.
El permiso, en cambio, es el que más capas tiene. La compilación de sitios especializados da el número DGJS/0002/2020 con Entretenimientos Naturales como titular, y aclara que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; la tienda de aplicaciones, por su parte, lista la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular. Tres nombres para una sola marca: el permisionario mexicano, la sociedad que publica la app y la marca comercial. Ninguno de los tres es falso; el problema es que el usuario que reclama algo tiene que saber con cuál está hablando. Para el apostador de mercados profundos y volumen bajo, ese laberinto rara vez se abre; para quien deja un saldo alto esperando la final, es la primera cosa que yo revisaría antes de depositar.
Codere: 30 deportes, herramientas de armador y un bono que no es efectivo
Codere México es de las marcas que más detalle publica sobre su oferta: su aplicación cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis (freebets). El permiso se da como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según sitios especializados, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. Ninguna de esas dos referencias está confirmada oficialmente. La ficha de su app agrega que opera con permiso de la SEGOB y limita el uso a mayores de 18 años.
Las “apuestas gratis” del catálogo merecen una línea de precisión, porque la palabra gratis se usa con generosidad en este mercado. Una apuesta gratis no devuelve el importe de la apuesta con la ganancia: si ganas, cobras la ganancia del momio y el importe de la apuesta suele quedarse del lado de la casa, salvo que sus términos digan otra cosa. Por eso el valor real de un freebet baja cuando el momio baja: a momio 1,50 el importe no devuelto pesa mucho; a momio 5,00 pesa poco. La cifra que define si vale la pena no es el tamaño del bono, es el momio mínimo aceptado y el rollover que exige la casa. Para un apostador de partido único que quiere leer tres momios y decidir, esa distinción es todo el valor o nada.
Novibet: permiso numerado y ficha silenciosa sobre el torneo
Novibet aparece con permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, y con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, sin confirmación oficial. Es una de las marcas que presenta la estructura más ordenada —un número, un titular, una fuente— y una de las que menos publica sobre el torneo. Su ficha no describe mercados de la Libertadores ni herramientas de apuestas en vivo.
Eso deja a Novibet en una posición curiosa en una comparación de la Libertadores: entra por el lado del permiso, no por el lado del producto. Un lector que llegue buscando herramientas de armado de apuestas o transmisión no las va a encontrar descritas aquí. Un lector que quiera saber quién responde legalmente por su apuesta, sí: el permiso está a nombre de una empresa de juegos de la frontera, con la marca encima. Lo que no se puede hacer con esa ficha es prometer más de lo que dice. Y una final única se decide en 90 minutos; una casa sin mercados especializados sigue siendo una casa con el 1X2 de siempre, que es donde está el 95,4 % que reparte un mercado de tres resultados.
Playdoit: Playboost, retiro anticipado y la utilidad real de salirse a tiempo
Playdoit se describe como una plataforma con futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso se da como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular. Otra vez, sin confirmación oficial.
De las herramientas que enumera, la que más cambia la experiencia de una final es el retiro anticipado, el cash out. Permite cerrar la apuesta antes del final y quedarse con una parte del valor, y para un partido único eso resuelve un problema concreto: el que apostó al empate en el minuto 70 y ve venir el gol del desempate puede salir con algo en lugar de ver el boleto perder completo. El precio de esa comodidad no se anuncia: la casa compra tu boleto a un valor que ya descuenta su margen, y el margen del cash out casi nunca es el mismo que el del mercado original. La segunda herramienta, el “Playboost”, sube la ganancia potencial de una selección; con una ganancia mayor viene, en casi todas las casas, una exigencia de momio o un tope de monto que hay que leer antes de apostar.
Un detalle que no debe pasarse por alto: que una plataforma tenga casino en vivo y apuestas deportivas juntas no significa que el permiso sea el mismo. Bajo el esquema mexicano el juego con apuestas y el casino son actividades con reglas propias, y un límite o una condición de una puede no aplicar a la otra. La atención 24 horas, por último, es un dato de servicio, no de protección: lo que protege es el permiso y la vía de reclamación que abre.
Strendus: varios permisos, dos titulares posibles y el mercado del entretenimiento
Strendus es el caso extremo de la opacidad administrativa en esta lista. Se le atribuyen tres permisos a la vez —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx— y las compilaciones no se ponen de acuerdo ni sobre el titular, que aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o como New Ads. Ninguno de esos números se puede cotejar contra la lista oficial de la DGJS, porque esa lista no se pudo abrir.
Con tres números y dos titulares posibles, la lectura sana es que la marca opera a través de un conjunto de permisos de entretenimiento, algo que el esquema mexicano permite: un permisionario puede tener varios permisos y un mismo permisionario puede operar varias marcas. La consecuencia práctica es la misma que en Pickwin, con más ruido: el usuario que quiere identificar a su contraparte legal tiene que buscar en el pie de página de Strendus y aceptar que el resultado puede no coincidir con lo que encuentre en una lista de terceros. Su ficha no ofrece una descripción propia de mercados de la Libertadores, así que en este torneo la marca compite con el catálogo estándar, no con una especialidad.
Panorama: las dos rutas mexicanas y a quién le sirve cada una
Boleto con permiso, sin retención sorpresa
La ruta mexicana empieza y termina en el permiso. Un sitio con permiso de la SEGOB ofrece una sede legal en el país, controles de identidad y lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando el premio cae en un supuesto de retención. Ese comprobante es un documento con efectos fiscales: sin él, el premio no tiene respaldo y la declaración anual se complica. Un permisionario mexicano declara, retiene y expide; un operador sin permiso local no hace ninguna de las tres cosas por ti.
Del lado del dinero, el marco no esconde nada: los métodos que las listas de las marcas nombran —tarjetas, transferencia SPEI, vouchers en tiendas como OXXO y monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y eso obliga a completar la verificación de identidad antes de la primera retirada, no después. En las criptomonedas, en marcas con permiso, no hay nada establecido: no es que estén prohibidas, es que no se encontró una práctica documentada. Quien apostó la final con cripto y quiere retirar el lunes está en terreno no escrito.
El impuesto que sí cambia el boleto es el que paga el operador. El IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), aplica 50 % a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes eran 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. La base del impuesto no está establecida: el texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso esta guía no escribe que sea el 50 % del importe apostado ni de los ingresos brutos. Lo que sí se puede decir sin exagerar es que después del alza del IEPS las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Cuando un bono se encoge sin que cambie el momio, el motivo suele estar aquí.
Premios, retenciones y la letra chica del ISR
Ganar tiene dos tramos fiscales y el segundo es el que sorprende. Para el jugador, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o si su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si hay un impuesto estatal superior al 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que deja alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios anuales superiores a $600,000 MXN deben informarse en la declaración anual, también según un reporte secundario. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Y aquí hay un hueco legal que conviene nombrar sin rellenarlo: el artículo 137 cubre los premios “autorizados legalmente”. El tratamiento del premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición correcta ante esa duda no es la de esta página: es consultar a un contador o a un asesor fiscal. Cualquier casa que prometa resolverlo por ti está prometiendo algo que no puede.
La ruta offshore: lo que ahorra y lo que deja sin cubrir
La otra ruta no tiene nombre propio y es fácil de reconocer: una marca que no es permisionaria mexicana y que no tiene permiso que mostrar. Ofrece catálogo amplio y, a veces, momios más finos, porque su estructura de costos es distinta. Lo que no ofrece se puede enumerar sin adornos: no hay sede legal mexicana, no hay permiso de la SEGOB, no hay controles de KYC/AML bajo el marco mexicano, no hay CFDI de retenciones. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por muchas estrellas que muestren en su pie de página. Y los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados: eso ya ocurrió.
El episodio que mejor lo documenta empezó el 11 y 12 de noviembre de 2025, cuando la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y se deshabilitaron bet365 y Betano, de Ganador Azteca, del Grupo Salinas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Con ese historial, el estatus de esas marcas se escribe con su fecha y nunca como abierto o cerrado hoy.
Sobre la protección del jugador en esa ruta, el punto final: no hay un registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos caminos, y tampoco hay una multa o un delito establecido para quien apuesta en un sitio sin permiso. No se afirma aquí ni una sanción ni una exención, porque ninguna de las dos está establecida.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?
En todo lo que quepa en el permiso del permisionario: fútbol, básquetbol, tenis, béisbol, fútbol americano, artes marciales mixtas y esports, con apuesta sencilla, combinada, en vivo, hándicap y más/menos. Las carreras de caballos y de galgos se regulan aparte, en hipódromos, galgódromos y frontones con cruce de apuestas. Los menores nunca participan en esa modalidad.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Buscando en su pie de página el número de permiso y el nombre del permisionario, y aceptando que la Dirección General de Juegos y Sorteos no publica una lista que el público pueda abrir. Tampoco existe una confirmación oficial a la cual cotejar el número. El dato es una afirmación de la marca o de una compilación de terceros, no una verificación.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El momio decimal se multiplica por el importe: 100 pesos a momio 2,10 devuelven 210 pesos, de los cuales 110 son ganancia neta. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí y el resultado define el pago total del boleto. El importe nunca se suma dos veces: el momio ya incluye lo apostado.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando los inversos de todos los momios de un mismo mercado. En un ejemplo de 1X2 con 2,10, 3,40 y 3,60, esa suma da 1,0481, la porción que vuelve al apostador es alrededor de 95,4 % y la casa se queda entre 4 y 5 %. La banda es el dato: el margen cambia con cada ajuste de momio.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si el impuesto estatal lo supera. La Ciudad de México aplica 6 % sobre premios.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de cada plataforma: pausas, límites de depósito y autoexclusión son herramientas voluntarias que cada marca lista en su propia ficha. En México no hay un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito o de pérdida, así que configurarlos antes de la primera apuesta es lo único que evita que la decisión se tome con el boleto ya perdido.
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