Apuestas gratis en México: qué se puede reclamar y qué cuesta cada promoción

Updated noviembre 2026
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Una caja de regalo con listón dorado junto a un boleto de apuesta sobre un mostrador de madera

Lo primero que conviene entender es que la palabra “gratis” trabaja mucho en esta industria. Un bono sin depósito aparece en la portada de una casa de apuestas con una cifra grande, y esa cifra no es dinero que uno reciba: es el tamaño máximo del crédito con el que va a jugar, bajo condiciones que cada operador escribe donde quiere. México añade una capa más, porque aquí la palabra correcta no es licencia sino permiso, y el permiso lo otorga la Secretaría de Gobernación a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Quien busca apuestas gratis en México 2026 acaba, si hace las preguntas correctas, averiguando dos cosas distintas: qué promoción existe de verdad y qué respaldo legal tiene la casa que la ofrece. Las dos importan, y la segunda pesa más de lo que la publicidad sugiere.

Caliente anuncia en su página principal $1,000 MXN sin depósito para nuevos usuarios.

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; las condiciones del permiso se contrastaron con la ficha que la Dirección General de Juegos y Sorteos publica y con lo que cada casa declara en su propio sitio.

La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y sigue vigente. Su lógica es la de una prohibición con excepciones: los juegos de azar y las apuestas están prohibidos en todo el país, y solo se permiten aquellos que la autoridad haya autorizado de forma expresa. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, lo dice sin ambigüedad en su artículo 2: todo lo que no esté previsto expresamente queda prohibido. Para quien apuesta desde una aplicación esto tiene una consecuencia práctica y poco intuitiva: no existe una licencia de apuestas en línea en México, y ninguna casa puede tener una. Lo que existe es un permiso otorgado a un permisionario con presencia física —un centro de apuestas remotas, una sala de sorteos de números o símbolos, un hipódromo, un galgódromo o un frontón— y ese permisionario opera su plataforma digital al amparo de ese permiso.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de Caliente exige un rollover de 10 veces.

Quién autoriza, quién supervisa y quién sanciona

La Secretaría de Gobernación interpreta y aplica la ley, y la Dirección General de Juegos y Sorteos es el brazo que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de sustanciar los procedimientos de sanción. El Reglamento, en su artículo 1, sitúa esa competencia en el ámbito federal para el control, la vigilancia y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con la excepción de los que corresponden a la Lotería Nacional, que queda fuera de ese reglamento. La propia ley de 1947 reparte facultades: la Secretaría otorga permisos e inspecciona en su artículo 7, puede clausurar establecimientos que operen sin autorización en el artículo 8, prohíbe que un local de esta clase quede junto a escuelas o centros de trabajo en el artículo 9, y en el artículo 10 cuenta con la colaboración de estados y municipios.

El artículo 3 del Reglamento define el permiso con una frase que conviene leer despacio: es un acto administrativo temporal. Temporal significa que se renueva o se pierde, y que un permiso vigente hoy puede no serlo mañana. Los permisos son intransferibles según el artículo 31, aunque quien ya tiene un permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede pedir permisos complementarios para operar apuestas remotas. Sobre los permisionarios de apuestas remotas el artículo 29 acumula obligaciones nada decorativas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Playdoit describe su bono de $1,000 MXN en un lugar con primer depósito y en otro sin depósito, por lo que conviene revisar las condiciones antes de usarlo.

El registro de permisos que nadie ha podido ver

Aquí viene el problema que desarma la mitad de las listas que circulan por internet. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un documento con los sitios autorizados, y ese documento no pudo abrirse al elaborar esta página. La consecuencia es concreta: ningún número de permiso se puede afirmar como oficial. Lo que un lector encuentra son números citados por comparadores o mostrados en el pie de página de las propias casas, siempre con la fórmula “según” y nunca confirmados por la autoridad. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, lo cual dice bastante sobre el estado de la transparencia en este mercado.

Los conteos disponibles se contradicen entre sí de forma llamativa: un reporte habla de 136 sitios de apuestas, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso aquí no se da ninguna cifra total. Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión, punto que reaparece más adelante porque cambia por completo el valor de las herramientas de protección que ofrecen las casas.

La reforma que todavía no es ley

La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —el reporte es del 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado, y por tanto no es ley. En paralelo existe una iniciativa que derogaría la ley vigente y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta y nada más. Escribir sobre cualquiera de las dos como si fueran normas aplicables sería cómodo y falso.

Qué se puede apostar y qué no tiene regla propia

Las apuestas deportivas son posibles únicamente al amparo de un permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las distintas modalidades de apuesta no tienen un artículo propio en los preceptos del Reglamento que se leyeron. El cruce de apuestas y las carreras están regulados en hipódromos, galgódromos y frontones, y en ese terreno el artículo 5 prohíbe la participación de menores sin excepción. No se encontró ninguna disposición sobre bolsas de apuestas entre usuarios, así que esta página no afirma que exista una bolsa mexicana. Tampoco apareció una restricción sobre ligas menores o eventos juveniles. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Vale la pena detenerse en lo que ese hueco significa. Quien busca una promoción de apuestas gratis suele fijarse en el momio y no en el permiso, y el momio se puede comparar en treinta segundos. El permiso, no.

Juego responsable: lo que hay, lo que no hay y quién lo ofrece

Aquí el terreno se vuelve más interesante de lo que la publicidad deja ver, y también más incómodo. La protección del jugador en México no descansa en una norma específica de apuestas en línea, porque esa norma no existe. Descansa en dos cosas: la prohibición de que menores entren a las áreas de apuesta y el esfuerzo voluntario de cada casa.

El Reglamento, en su artículo 5, impide que los menores accedan a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el cruce de apuestas. Lo que no hace es fijar una edad numérica para el juego en general. Las casas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y esa cifra es la que un lector encontrará por todos lados, pero como número legal de aplicación general no está establecida. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Betcris declara en su pie de página que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. En el pie de página de Caliente aparecen la prohibición para menores, la invitación a divertirse con responsabilidad y un enlace a su sección de juego responsable. Tres casas, tres formulaciones parecidas, ninguna obligada por un artículo que diga exactamente eso.

Sin registro nacional, la autoexclusión depende de la casa

Esta es la diferencia que más cuesta ver desde fuera. No existe en México un registro nacional de autoexclusión, y sin él una autoexclusión es un acuerdo entre el jugador y una empresa, no una barrera del sistema. Quien se excluye en una casa puede registrarse en la de al lado el mismo día con el mismo documento, sin que nadie lo detenga. Las herramientas internas —pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria— son exactamente lo que cada marca enumera en su propia ficha, y por eso no se pueden comparar como se compara un momio: no hay una vara común.

Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal. La verificación de identidad sí ocurre: las casas aplican controles de conocimiento del cliente y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas figura entre las actividades vulnerables de la ley de lavado de dinero. Los documentos exactos que se exigen no están establecidos por escrito en una norma que se haya podido leer.

Por qué un límite voluntario vale menos que una regla

Un lector que llega buscando apuestas gratis rara vez llega pensando en límites, y ese es justamente el orden equivocado. Un límite de depósito que la casa se compromete a respetar sirve para frenar una racha de decisiones tomadas de noche; no sirve si la misma persona tiene cuatro cuentas. La ausencia de un registro nacional convierte cada herramienta voluntaria en una promesa aislada. La manera sensata de usarlas es pedirlas antes del primer depósito y no después de la tercera recarga, porque las condiciones de los bonos suelen empujar exactamente en la dirección contraria.

La publicidad, según un reporte secundario, muestra la clave del permiso oficial y advertencias de juego responsable. No se encontró un artículo federal sobre publicidad en los preceptos del Reglamento que se revisaron, y los límites de horarios de transmisión que circulan —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las iniciativas para limitar influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Ninguna de ellas sirve para decidir hoy.

Criptomonedas y anonimato: la vía que en México no lleva a ninguna parte

Aquí conviene ser directo con quien llega con la esperanza de apostar sin dar su nombre, porque el camino tiene un muro al final y el muro es legal.

En las casas que operan con un permiso de la SEGOB, el uso de criptomonedas no está establecido. No hay una disposición que lo permita ni una que lo prohíba; simplemente no aparece. Lo que sí aparece es lo contrario de lo que busca alguien preocupado por su privacidad: esas casas aplican controles de conocimiento del cliente y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Es decir, en el segmento con permiso, la identidad no es opcional.

Lo que se juega quien busca el anonimato

La pregunta relevante no es si existe una plataforma que acepte bitcoin, sino quién responde si algo sale mal. Un permisionario mexicano ofrece algo concreto y verificable: un domicilio legal en el país, un permiso de la SEGOB, los controles de prevención de lavado ya descritos y un CFDI de retenciones cuando corresponde. Una plataforma sin permiso mexicano no ofrece ninguna de esas cuatro cosas, y sus saldos pueden congelarse si la autoridad bloquea el dominio. El caso de bet365.mx y Betano, ambas de Ganador Azteca, es la prueba más clara de lo que significa: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y las dos plataformas quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente. El estado cambia de un mes a otro, así que solo tiene sentido leerlo con su fecha.

Las plataformas con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Eso no las convierte en ilegales en su propio país, pero significa que quien deposita ahí queda fuera del alcance de cualquier reclamación en México. Ninguna sanción específica para el apostador que juega en un sitio sin permiso está establecida, y el texto de la ley de 1947 no exime a nadie de nada; esta página no afirma ni un castigo ni una dispensa.

Una nota sobre las cuentas congeladas

El dinero que queda en una cuenta bloqueada es la parte de la historia que los anuncios de apuestas gratis no cuentan. Un bono sin depósito de $1,000 MXN interesa; esos $1,000 MXN son cuatro pesos después del primer retiro fallido. Quien prioriza el anonimato tiene que aceptar que está cambiando una red de protección por una capa de pseudonimato, y ese cambio rara vez sale a cuenta con cantidades pequeñas.

Bonos y apuestas gratis: qué son y qué exigen

Un bono sin depósito sigue siendo un bono, y un bono es una obligación con premio. Los requisitos de apuesta —el rollover— existen también cuando no hay depósito de por medio, y cada operador fija además un tope de ganancias y un plazo de vigencia. Caliente anuncia en su página principal $1,000 MXN sin depósito para usuarios nuevos, y ahí está lo que se puede decir con certeza: lo dice la casa. Lo que esa misma casa no aclara en su portada es si la oferta vale solo para apuestas deportivas. Sobre las condiciones finas del bono sin depósito, las reseñas de casas de apuestas no coinciden: según esas reseñas el requisito de apuesta es de 10 veces, y otras añaden al menos 10 apuestas, momios entre +100 y +2000, apuesta mínima de $50 MXN y 30 días de vigencia, sin acuerdo entre ellas. Como son reseñas y no la casa, aquí se escriben como lo que son.

anatomia de una promoción

Antes de mirar cifras conviene fijar los cuatro elementos que aparecen en cualquier promoción, porque son los que deciden si algo conviene. El primero es el tamaño nominal, la cifra que se anuncia. El segundo es la base sobre la que se calcula el requisito de apuesta: a veces el bono, a veces el bono más el depósito, y la diferencia no es un detalle. El tercero es el momio mínimo, que determina cuántas apuestas de verdad pueden contar. El cuarto es el plazo.

La forma en que estos cuatro se combinan explica por qué dos casas con el mismo “$1,000 MXN gratis” se comportan como ofertas distintas. Una que exige momios desde +100 deja disponible casi todo el mercado; una que sube el piso a momios largos estrecha muchísimo lo que uno puede jugar y obliga a asumir más varianza por el mismo objetivo. El momio mínimo es el que casi nunca aparece en el anuncio, y es el que suele arruinar la aritmética.

Cuánto vale de verdad una apuesta gratis

Aquí entra el cálculo que esta página puede hacer con números propios. Tomemos el bono sin depósito de $1,000 MXN que Caliente anuncia en su portada, con la condición de que el importe del bono no se devuelve junto con la ganancia; es la mecánica estándar de una apuesta gratis. Lo valoramos en un mercado de dos resultados con momio 1,90 por cada lado, un ejemplo y no una cuota cotizada por ninguna casa. Ese mercado devuelve 95,24 % de lo apostado en conjunto y la casa se queda con 4,76 % de margen. Si se juega el bono completo a un solo momio de 1,90 y acierta, el retorno total es de 1,900 MXN, de los cuales $1,000 son el bono que no se entrega y $900 la ganancia neta: eso es lo que paga una apuesta sencilla ganadora, no lo que se espera ganar de media.

En promedio, según la fórmula que reparte el valor entre los dos desenlaces y descuenta el margen del mercado, una apuesta gratis de $1,000 MXN en un mercado de momio 1,90 vale entre 440 y 470 pesos: el cálculo puro da 452,38 pesos, y no hay por qué fingir precisión de centavos cuando el momio real que se consiga mueve el resultado en cada caso. La cifra responde a una sola pregunta —cuánto vale la promoción en promedio, no cuánto se puede ganar con ella— y conviene repetirlo porque es el punto donde la publicidad y la aritmética se separan: son alrededor de 450 pesos de valor esperado sobre una promoción que se anuncia como cuatro cifras.

El rollover, el plazo y el tope de ganancia

Tres condiciones más deciden si la oferta sobrevive al primer día. La primera es el requisito de apuesta: obliga a jugar el importe del bono una o varias veces antes de poder retirar, y por eso el valor calculado arriba no llega intacto a la cuenta. La segunda es el plazo de vigencia, que en el caso de este tipo de bono las reseñas sitúan alrededor de 30 días, tiempo durante el cual hay que completar la ruta. La tercera es el tope de ganancia, que algunas promociones fijan en una cifra concreta y que convierte una racha afortunada en una cantidad devuelta con techo.

La apuesta mínima es la cuarta pieza silenciosa. Cuando una reseña menciona $50 MXN como apuesta mínima, no está describiendo un límite técnico sin importancia: está describiendo veinte apuestas para mover $1,000 MXN, o una sola si el momio y la cantidad cumplen. El número de apuestas que hay que colocar es simplemente el requisito de apuesta dividido entre la apuesta de cada boleto.

Los bonos de bienvenida que se anuncian hoy en México

El mercado se movió después de que el IEPS subiera, y eso se ve en los anuncios. Caliente duplica el primer depósito hasta $7,000 MXN, además del bono sin depósito de su portada, sin aclarar si ambas valen solo para deportes. Codere anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, aunque la ficha de su aplicación lo describe en un apartado como sujeto a primer depósito y en otro como sin depósito, de modo que las condiciones no son claras y conviene revisarlas antes de usarlo. Campobet ofrece un bono de recarga semanal deportivo del 50 % hasta $10,000 MXN. Betway apunta a otra cosa: su club con apuestas gratis semanales, los momios mejorados “Super” y “Ultra” y un creador de apuestas propio. Rushbet tiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, más un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Winpot muestra banners de bonos de deportes y casino sin cifras, y PlayCity se presenta como casino con sala de máquinas y apuestas deportivas sin describir bonos ni métodos de pago en la ficha de su aplicación.

Las nueve casas con permiso, comparadas

La comparación que sigue es deliberadamente estrecha, y conviene decir por qué antes de que el lector empiece a leer filas. Un permiso es un dato que se puede poner en una columna. La calidad del programa de apuestas gratis no, porque no existe una fuente común que la mida: lo que hay es lo que cada casa publica sobre sí misma. Por eso la tabla enfrenta dos materias —el estado del permiso tal como lo declara la fuente, y lo que la propia publicación de la marca dice sobre las apuestas gratis— y por eso ninguna fila se rellena con lo que a otra marca le corresponde.

Casa de apuestas Permiso de la SEGOB, según la fuente Lo que su propia publicación declara sobre las apuestas gratis
1xBet Número DGJS/0002/2020, según un comparador de apuestas, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular nombrado: Entretenimientos Naturales, no confirmado oficialmente Bonos de bienvenida y promociones de temporada, además de apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas
Novibet Número DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., no confirmado oficialmente —
Betway Permiso número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., no confirmado oficialmente Club con apuestas gratis semanales, momios mejorados “Super” y “Ultra” y creador de apuestas
Playdoit Número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México, no confirmado oficialmente $1,000 MXN de bono de bienvenida, que su ficha describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito
Betcris Permiso de su permisionario sin número imprimible: el del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario difieren; titular nombrado: Producciones Móviles —
Strendus Números DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, las compilaciones difieren —
Pickwin Permiso de su permisionario sin número imprimible: las fuentes se contradicen y una de ellas da el número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles —
Caliente Número DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente), no confirmado oficialmente $1,000 MXN sin depósito para usuarios nuevos y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN
Codere Números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un comparador de apuestas; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), no confirmado oficialmente Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, además de apuestas gratis (freebets)

La columna del permiso tiene un patrón que salta a la vista: ocho de las nueve fichas llevan la palabra “según” y ninguna lleva la palabra “oficial”. El único número que aparece en el propio sitio de la marca es el de Caliente, y eso no lo convierte en confirmado por la autoridad; lo convierte en lo que la casa dice de sí misma. El caso de Pickwin y Betcris ilustra hasta dónde llega el desorden: la misma cifra aparece atribuida a dos titulares distintos, y ningún documento público resuelve cuál corresponde a quién.

Lo que la tabla no puede decir

La segunda columna se queda vacía en cuatro de las nueve filas, y ese hueco no es un descuido de redacción: es el hallazgo. Cuatro de las nueve casas con permiso no publican una promoción de apuestas gratis en el lugar donde un lector la buscaría. Novibet, Betcris, Strendus y Pickwin ofrecen apuestas deportivas —están en esta lista por eso— pero su oferta promocional no queda documentada en lo que se pudo leer. Una casa con permiso y sin bono destacado no es peor casa; es simplemente una casa cuya propuesta no gira alrededor de un gancho de bienvenida.

Ese detalle cambia la lectura de toda la tabla. Si alguien llega preguntando dónde hay apuestas gratis, la respuesta honesta es que nueve casas con permiso de la SEGOB compiten por lo mismo, y solo cinco de ellas ponen una promoción donde se vea. La comparación útil no es entre las que regalan y las que no, sino entre las condiciones de las que regalan, porque la columna de la izquierda no las distingue entre sí.

Las nueve casas, una por una

1xBet: el catálogo más ancho y el rastro societario más enredado

1xBet entra por volumen. Su aplicación ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, y a eso suma bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Para alguien que pasa la tarde siguiendo un partido y quiere el marcador, la estadística y el momio en la misma pantalla, ese paquete tiene sentido. La transmisión en vivo, en particular, es la función que más se usa y la que menos se anuncia.

El rastro del permiso es lo que invita a la cautela. El número DGJS/0002/2020 viene de un comparador que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial, y el titular nombrado, Entretenimientos Naturales, es una empresa distinta de 1XCorp N.V., bajo cuyo nombre la aplicación figura en la tienda de aplicaciones. Ese desajuste no prueba nada malo y tampoco se puede dejar pasar: una marca que opera con un permiso de un tercero tiene que explicar la cadena, y aquí la cadena se lee mal.

Para quien elige por catálogo, 1xBet encabeza. Para quien elige por claridad jurídica, ocupa el último lugar de la fila.

Novibet: permiso con titular identificado y ninguna promoción a la vista

Novibet aparece en esta comparación con una ventaja poco glamorosa y bastante sólida: su permiso viene con un titular con nombre y apellidos, Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., y ese grado de identificación es más de lo que logran varias de sus competidoras. El número DGJS/DCRCA/1121/2020 sale de casasdeapuestaslegales.mx y no de la autoridad, así que sigue siendo una declaración de tercero, pero al menos apunta a una empresa concreta.

Lo que no aparece es una apuesta gratis. La única publicación de la marca que se pudo leer no describe una promoción de bienvenida, y por eso su fila en la tabla queda con el guion. Eso la vuelve irrelevante para quien busca exclusivamente un bono sin depósito y la vuelve interesante para quien ya decidió que no quiere un crédito condicionado encima de su primer depósito.

Su lugar en la lista lo decide ese detalle: es la casa para quien prefiere apostar con su propio dinero desde el principio.

Betway: apuestas gratis semanales en lugar de un bono de una sola vez

Betway plantea la promoción de otra manera. No anuncia una cifra en la portada; anuncia un club con apuestas gratis semanales, momios mejorados bajo las etiquetas “Super” y “Ultra” y un creador de apuestas llamado “Crea Tu Apuesta”. Su aplicación habla de más de 2,000 eventos por semana, y esa cifra explica a quién le sirve: a quien apuesta varias veces al mes y le saca más valor a la recurrencia que a un pago único.

El detalle que no se puede verificar es el que decidiría la comparación. “Apuestas gratis semanales” es una descripción, no una condición: falta el importe, el momio mínimo y la permanencia necesaria para entrar al club. Sin esos tres datos, la promoción se parece más a una membresía que a un bono, y las membresías premian a quien ya juega mucho.

Quien apuesta poco encontrará en Betway una promoción que nunca llega a activar. Quien apuesta seguido, un goteo que puede superar un bono único en un par de meses.

Playdoit: dos condiciones distintas en la misma ficha

Playdoit merece un párrafo aparte por un motivo que no tiene nada que ver con su producto. La ficha de su aplicación anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y, en un mismo documento, lo describe en un apartado como sujeto a primer depósito y en otro como sin depósito. Las dos versiones no pueden ser ciertas a la vez, y la diferencia entre ellas es enorme para quien llega sin dinero: una exige depositar, la otra no.

El permiso, por su parte, aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado. Es el mismo tipo de dato de tercero que el resto de la lista, ni mejor ni peor.

Nadie debería usar esa promoción sin revisar antes las condiciones vigentes en la propia plataforma. No es una advertencia de manual: es la conclusión que se desprende de leer la ficha completa, que no concuerda consigo misma. Si el bono resulta ser con depósito, la oferta pertenece a otra categoría y la comparación con Caliente cambia de raíz.

Betcris: permiso sin número y ninguna promoción destacada

Betcris llega con un pie de página cuidadoso en materia de edad —prohibición estricta para menores, enlace a su sección de juego responsable y la aclaración de que el servicio no se promociona a menores de 18 años— y con un problema en el número de permiso: el que muestra el pie de página de su propio sitio está a nombre de Producciones Móviles y no coincide con el de la tabla del propietario. Como no hay lista oficial abierta, ninguna de las dos versiones gana.

Su propuesta se lee, sobre todo, en lo que no promete. No hay bono de bienvenida visible en lo que se pudo revisar, y por tanto tampoco hay requisito de apuesta que analizar. Eso deja la decisión en manos del usuario, que es una forma legítima de operar y muy poco común en este mercado.

Es la casa de quien desconfía de las promociones por principio y prefiere que el margen esté en el momio y no en el gancho.

Strendus: varios números de permiso y ningún gancho de bienvenida

Strendus acumula tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, con la particularidad de que las compilaciones no coinciden ni siquiera en el titular: Atracciones y Emociones Vallarta en una, New Ads en otra. Tres permisos para una marca tampoco es una rareza en un mercado donde un permisionario puede operar varias plataformas, pero refuerza la misma conclusión de la tabla: los datos circulan por vías secundarias y se contradicen.

Sobre apuestas gratis, la publicación consultada no describe ninguna. Igual que Novibet y Betcris, Strendus entra en la lista por su oferta deportiva y no por su promoción.

Quien compara bonos no encontrará aquí material. Quien ya tiene cuenta con la marca y busca información sobre su permiso encontrará tres números y ninguna confirmación, que es exactamente el estado de este mercado.

Pickwin: dos titulares para un mismo número

El caso de Pickwin es el más ilustrativo de todos, y no por su oferta. Sus números de permiso se contradicen entre sí: una compilación da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y el titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. El detalle que remata la confusión es que el número que una de esas compilaciones atribuye a Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas, un número, dos relatos.

Eso no convierte a Pickwin en una casa irregular; la lectura correcta es que el registro público no está disponible y las fuentes secundarias se copian entre sí. Pero sí obliga a una conclusión práctica: quien quiera comprobar el permiso de esta marca tendrá que escribirle a la casa y pedir el documento, porque ninguna lista publicada lo va a resolver.

Para quien busca apuestas gratis, la publicación revisada no describe ninguna promoción. El interés de esta ficha es la trazabilidad, no el bono.

Caliente: la promoción más visible y la letra pequeña más escurridiza

Caliente es la marca que sostiene la promesa de este tema, y por eso es la que más merece el escrutinio. Su portada anuncia $1,000 MXN sin depósito para usuarios nuevos y, en el encabezado, la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. La misma página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y ese silencio importa: en una casa que opera también casino, “apuestas gratis” puede significar giros y no boletos. Su permiso es el único de la lista que se muestra en el sitio de la propia marca, el número DGG/SP/404/97 a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente), y aun así no está confirmado oficialmente porque la lista de la autoridad no pudo abrirse.

De la aplicación de Caliente se pueden decir cosas concretas: ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. El paquete de funciones está a la altura de las mejores de la lista.

Las condiciones del bono sin depósito son el punto débil. Según reseñas de casas de apuestas el requisito de apuesta es de 10 veces, sin que esas reseñas coincidan en el plazo, los momios mínimos ni el rollover del bono de primer depósito; y aquí hay que decir que eso es una reseña y no una condición publicada por la casa. En el cálculo de esta página, el valor promedio de esa apuesta gratis ronda los 450 pesos. Una casa que anuncia una cifra cuatro veces mayor que su valor esperado no está mintiendo: está eligiendo qué parte del mecanismo poner en la portada.

Su lugar en la comparación es el de la casa con la promoción más completa y las condiciones menos transparentes. Quien vaya a jugarla debería guardar captura de las condiciones vigentes el día del registro.

Codere: catálogo amplio, permiso de tercero y un bono de hasta 7,000 MXN

Codere ofrece la combinación más equilibrada de la lista en cuanto a producto. Su aplicación cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y su ficha añade un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Ese último detalle no es menor en México: el depósito en efectivo por tienda resuelve el problema de quien no quiere vincular una tarjeta, y no todas las casas de la lista lo nombran.

El permiso aparece como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular nombrado, siempre sin confirmación oficial. En materia de juego responsable la marca declara operar con permiso de la SEGOB, limitar el uso a mayores de 18 años e incluir avisos y políticas de cierre de cuenta, lo cual la sitúa en el grupo de las que sí documentan su postura.

El bono de hasta 7,000 MXN invita a leer “hasta” con calma, porque la cifra techo casi nunca coincide con lo que recibe un depósito corriente. Aun así, entre las nueve fichas, es la que combina una promoción visible con un catálogo deportivo amplio y un método de pago de efectivo.

Lo que cuesta cada camino

Con las nueve fichas sobre la mesa, la elección se ordena por lo que uno está dispuesto a aceptar. Quien quiera el bono más visible y no le importe perseguir las condiciones por su cuenta tiene Caliente y su portada. Quien prefiera una promoción que no dependa de leer reseñas ajenas quizá deba mirar Betway, donde la apuesta gratis es semanal y recurrente, aunque el precio sea una membresía cuyas reglas tampoco están publicadas con detalle. Quien no quiera ningún crédito condicionado tiene media lista esperando —Novibet, Betcris, Strendus, Pickwin— y ahí la comparación se traslada al momio, que es donde debería estar desde el principio.

La aritmética tiene una consecuencia que conviene decir en voz alta. Un bono sin depósito de $1,000 MXN vale alrededor de 450 pesos en promedio en un mercado equilibrado, y ese valor se calcula sobre una promoción que la casa no está obligada a mantener. Sumado a un requisito de apuesta de 10 veces, el crédito obliga a mover el equivalente a $10,000 MXN en apuestas antes de pensar en un retiro. Eso es el rollover completo sobre el importe del bono, y multiplica por veinte la apuesta mínima de $50 MXN que mencionan las reseñas.

Impuestos y dinero que llega a la cuenta

Hay dos impuestos en juego y con frecuencia se confunden, así que conviene separarlos.

El primero lo paga el operador. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B, grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso al amparo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, como prevén los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Buena parte del rediseño de los bonos de bienvenida que se observa hoy responde a ese cambio, aunque el encadenamiento exacto es una lectura de contexto y no una regla escrita. La base del impuesto no está establecida en el texto legal: ahí solo se lee “valor de la actividad”, mientras la prensa habla del monto total apostado. No se afirma ni el 50 % de lo apostado ni el 50 % de los ingresos brutos. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

El segundo lo paga quien gana. La Ley del ISR, en sus artículos 137 y 138, considera ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios que superan $600,000 MXN en el año deben informarse en la declaración anual, también según un reporte secundario. La casa emite el CFDI de retenciones correspondiente.

Cuando el premio viene de un sitio sin permiso

Aquí se abre un hueco que ningún listado de bonos gratis menciona. El artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento fiscal de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Ese tratamiento no se va a inventar. Quien tenga esa situación debe consultar a un contador o a un asesor fiscal, porque el silencio legal no equivale a una exención.

Cómo llega el dinero y cómo se retira

No hay una norma que regule los pagos de apuestas. Los métodos que aparecen en las fichas y pies de página de las casas —tarjetas, transferencia SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca declara sobre sí misma. Codere nombra tarjeta, SPEI y OXXO; Winpot muestra en su portada los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay sin montos mínimos; Caliente ofrece depósitos y retiros desde el celular. Whales los retiros se dirigen a una cuenta a nombre del jugador, y ahí está la razón por la cual la verificación de identidad no es un trámite decorativo: el nombre de la cuenta bancaria, el de la cuenta de juego y el de la retención tienen que ser el mismo.

Para quien quiere pagar en efectivo sin tarjeta, la lista ofrece tres caminos claros: Codere, Winpot y Caliente. Para quien quiere transferencia bancaria directa, SPEI aparece en dos de esas fichas. El resto de la información de pagos está tan dispersa como el resto del mercado.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas gratis

¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?

El bono acredita un saldo promocional que se convierte en dinero retirable solo después de cumplir los requisitos que fija cada operador. Las condiciones viven en los términos y condiciones del sitio, no en la portada ni en el anuncio, y muchas veces dentro de una sección distinta de la que un usuario moderno espera encontrar.

¿Qué significan el rollover y el momio mínimo?

El rollover es el número de veces que hay que jugar el importe del bono antes de retirar. El momio mínimo es el piso por debajo del cual una apuesta no cuenta para ese requisito. Los dos números deciden juntos si el bono conviene, y el segundo es el que casi nunca aparece en la publicidad.

¿Por qué el importe de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?

Porque la casa nunca entrega el importe del bono: lo presta para apostar. Si una apuesta de $1,000 MXN a momio 1,90 acierta, la cuenta recibe 1,900 MXN, de los cuales $1,000 desaparecen por ser el crédito prestado. La ganancia neta es de 900 MXN, y el beneficio esperado de la promoción es menor todavía.

¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Pidiendo el número y el titular, y comprobando que coincidan con lo que la casa muestra en su propio pie de página. Los datos de terceros sobre este punto se contradicen a menudo: hay números citados bajo dos titulares distintos y números que no coinciden con los del propio sitio de la marca.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

Sí, los premios de juegos con apuestas autorizados son ingreso conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga el premio es el que retiene, con una tasa de 1 % o de 21 % según cómo grave el estado, y entrega un CFDI de retenciones.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida?

Se piden directamente a la casa, que es quien los ofrece como herramienta interna. No existe en México un registro nacional de autoexclusión, así que un límite vale dentro de una plataforma y no acompaña al usuario de una marca a otra. Conviene configurarlos antes del primer depósito.

Lo que un lector debería llevarse de aquí

La promesa de apuestas gratis en México sostiene menos de lo que anuncia, y el hueco entre el anuncio y el valor tiene una forma bastante concreta: mil pesos de portada que valen alrededor de 450 en promedio, más un requisito de apuesta que obliga a mover diez veces el importe antes de retirar, más un plazo de vigencia que las reseñas sitúan en torno a 30 días. Ninguna de esas tres cosas está escrita en letra pequeña por maldad; están escritas donde el lector no mira.

La segunda conclusión es menos obvia y más útil. La elección entre las nueve casas con permiso no se decide en la columna de los bonos, porque cinco de ellas ofrecen promociones comparables y cuatro no ofrecen ninguna visible. Se decide en lo que cada una hace mejor: 1xBet con el catálogo más ancho, Betway con la recurrencia semanal, Codere con el pago en efectivo en tienda y treinta deportes, Caliente con la portada más clara y las condiciones menos claras. Ninguna gana en todas las categorías, y quien afirme lo contrario está vendiendo algo.

Queda un punto que ningún bono compensa. El permiso de la SEGOB es lo único que separa una cuenta mexicana de un saldo que puede quedar congelado de un día para otro, como muestran las plataformas bloqueadas y los dominios suspendidos durante 2025 y 2026. Ese riesgo no se mide en pesos de bono; se mide en la posibilidad de perder todo lo que uno tenga dentro. Un lector que compara las nueve fichas con ese criterio en la mano va a elegir mejor que quien compara solo las cifras grandes.

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