Mejores páginas de apuestas 2026: la elección no es una casa, es un camino

Updated noviembre 2026
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Tres balones de deportes distintos alineados uno junto a otro sobre una banca de madera

Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los permisos de la Secretaría de Gobernación verificados contra las fichas y los pies de página de cada plataforma y contra las compilaciones públicas que citan a la Dirección General de Juegos y Sorteos.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Antes de que alguien elija una casa de apuestas debería saber qué está eligiendo de verdad. No es un logo, ni un momio un peso más alto en el partido de la noche, ni un bono de bienvenida de siete mil pesos que aparece en la parte alta de la página principal. Es una estructura legal, un mostrador, un plazo y un formulario. México no tiene licencia de apuestas en línea: tiene permisos, y los permisos se otorgan a un permisionario, que es una empresa con un local físico, un hipódromo, un galgódromo o un frontón detrás. La palabra que usan las leyes es “permiso”. Nunca “licencia”. Ese detalle parece de abogados y no lo es: es la diferencia entre reclamar ante una autoridad mexicana o reclamarle a un servidor en otro país.

Después están los caminos. Uno lleva a una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación publicada en su propio pie de página, con verificación de identidad, con retención de impuestos y con un CFDI que llega al correo. Otro lleva a una marca sin permiso local que igual acepta tu registro en treinta segundos y jamás te pide un documento. El segundo camino es más rápido y más barato de operar. También es el camino en el que un congelamiento de cuentas como el de noviembre de 2025 puede dejarte mirando un saldo que existe y no puedes retirar. Ninguna de las dos puertas está cerrada. Conviene saber qué hay detrás de cada una antes de empujarla.

Nueve plataformas con permiso, de las que se puede contar lo que ellas mismas publican, caben en un artículo. Eso no las vuelve las mejores del mercado: las que aparecen aquí no son el mercado entero, y una marca ausente de esta lista no es una marca sin permiso. La comparación corre solo sobre lo que cada plataforma declara de sí misma, y ahí están las diferencias que sí importan.

Prevención y salvaguardas: los límites que la ley no te da

Las páginas mexicanas de apuestas se venden como entretenimiento responsable. Prácticamente todas traen la frase en el pie, y esa frase cumple una función real: declara que el acceso es solo para mayores de 18 años y que existe una sección con herramientas de control. En el mercado mexicano esa declaración es, casi siempre, todo lo que hay. No existe un registro nacional de autoexclusión al que apuntarse una vez y quedar fuera del mercado completo, y ninguna norma general fija un tope de depósito o de pérdida que valga para todas las casas por igual. Lo que existe es lo que cada operador pone en marcha por su cuenta y lo que cada usuario activa dentro de su propia cuenta.

Eso convierte la pregunta “¿esta casa me protege?” en una pregunta distinta y más útil: ¿cuánto control me deja tomar dentro de la plataforma y qué tan rápido reacciona si lo pido? La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La app Caliente Deportes también declara ser solo para mayores de 18 años. Playdoit, en su ficha, enlaza los términos y las pautas de juego responsable y marca el mismo límite de edad. Betcris dice en su pie que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.

Nada de esto es un sistema de tutela. Es una lista de buenas intenciones publicadas por quien quiere tu dinero. Sirve, pero sirve menos de lo que parece, y confundir la advertencia con la protección es el error más caro de esta sección.

Por qué la salvaguarda depende del operador y no de la ley

El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra concreta. Los 18 años que ves escrito en cada ficha son una declaración de la casa, no un número establecido en la ley. La distinción no es un tecnicismo: significa que quien verifica la edad y quien decide cuánto te deja depositar es la propia plataforma.

Y la plataforma decide con sus propios criterios, que cambian cuando le conviene. Las herramientas que aparecen listadas en las fichas de las tiendas de aplicaciones son interrupciones voluntarias de sesión, límites de depósito y autoexclusión interna. Cada una vive dentro de esa casa. Si mañana quieres cerrar tu cuenta y abrir otra, la primera no avisa a la segunda. Ahí la protección se vuelve un archipiélago: cada isla con sus reglas, ninguna comunicada con la de al lado.

Conviene que el lector lo lea con calma y sin dramatismo. Un límite de depósito que uno mismo activa tiene un efecto real, y es la herramienta más sencilla que existe para que una racha mala se quede en una racha mala. Lo que no tiene efecto es creer que alguien más lo activó por ti.

Juego responsable con permiso, juego responsable sin él

Hay una asimetría que casi nunca se escribe y que cambia la decisión. Una casa que opera bajo un permiso de la SEGOB está sujeta a control de identidad, a reportes de operaciones relevantes ante la Unidad de Inteligencia Financiera y ante el Servicio de Administración Tributaria, y a los reportes trimestrales y anuales que el artículo 29 del Reglamento exige al permisionario. Eso no es altruismo: es carga administrativa, y es la razón por la que un operador con permiso no puede darte un anonimato total aunque quisiera. Una marca sin permiso local no tiene ninguna de esas obligaciones frente al Estado mexicano. Si sucede un problema de juego, la primera te busca por un canal que existe en México y la segunda no tiene por qué contestarte desde ningún domicilio del país.

La conclusión práctica no es que las casas con permiso sean santas. Es que en una de las dos puertas hay un rastro, un contribuyente identificable y una autoridad que puede sancionar; en la otra, la única salvaguarda es la que tú mismo configures dentro de la plataforma el día en que estás de buenas.

Cuando el material no alcanza por el lado del operador, el lector tiene la vía que ninguna comparación le puede dar: revisar el pie de página de la casa, buscar la sección de juego responsable y comprobar por sí mismo si ofrece límites de depósito, pausas y autoexclusión. La respuesta está a un clic en el sitio del propio operador, y es la única fuente que importa en el momento de apostar. Vale la pena hacerlo antes de depositar y no después.

Deportes y competencias: el calendario decide dónde está el momio bueno

La pregunta por el mejor sitio para apostar al fútbol tiene una respuesta que no depende del logo sino del calendario. Un mercado se paga mejor cuando hay volumen, y el volumen aparece con las competencias que la gente mira. La liga local corre todo el año, la Champions llena las noches de media semana, y el Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó entre junio y julio de 2026 y dejó un hueco de atención que las casas compensan con otros productos. Quien busque precio en el futbol encontrará los momios más competidos justo en los partidos grandes.

La oferta declarada por cada plataforma va de lo general a lo específico. La app de Codere México dice cubrir más de 30 deportes con estadísticas en vivo. Playdoit declara fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión. Novibet apunta a un catálogo amplio de deportes con mercados de futbol. La diferencia entre estas listas importa cuando el lector sigue una competencia concreta y no cuando sigue solo el partido del domingo.

Fútbol, tenis, esports y lo demás

El futbol sigue siendo el centro de gravedad del mercado mexicano, y con razón: es el deporte con más partidos por semana y el que sostiene la apuesta en vivo. Pero la apuesta en vivo no es lo mismo que un marcador en movimiento. Es un mercado con momios que se mueven cada pocos segundos, y ahí es donde el margen de la casa se siente más. La app Playdoit ofrece apuestas en vivo y transmisión, y la app Caliente Deportes también ofrece transmisión en vivo, así que el lector que apuesta viendo el partido tiene las dos vías disponibles.

El tenis funciona al revés. Las casas no publican esa cifra y el lector haría bien en desconfiar de quien le dé un porcentaje exacto sin fecha al lado. Lo que sí se ve es que el número de partidos simultáneos obliga a la casa a abrir más mercados con menos atención por cada uno; en la práctica, el margen de un torneo de segunda ronda suele ser más ancho que el de una final. Los esports cubren el mismo hueco de calendario entre torneos grandes: Playdoit los lista junto al MMA, y esa mezcla no es casual. Un catálogo con esports y MMA se sostiene con una base de usuarios que no envejece con la liga.

Los deportes virtuales y los eventos virtuales aparecen también en la oferta declarada de las casas mexicanas. Son la parte del catálogo que más se parece a un casino con forma de deporte, y quien los juegue debería tenerlo presente: el motor no tiene lesiones, ni clima, ni vestidor, y el precio se mueve con una lógica que no se parece a la de un partido real.

Qué deporte conviene mirar cuando lo que importa es el precio

El Mundial 2026 dejó una lección a los apostadores mexicanos que no se suele poner por escrito: los mercados de un torneo grande son más ajustados porque el volumen es brutal, y los mercados de una liga chica en un martes de lluvia son más caros porque hay menos manos sosteniendo el precio. Si el objetivo es simplemente que el momio sea menos malo, el calendario manda. Si el objetivo es entretenerse viendo un partido que uno iba a ver de todas formas, el margen pesa menos porque la apuesta es parte del espectáculo.

Aquí el lector debería hacer una pregunta incómoda antes de elegir: ¿cuántos de los mercados que promete este catálogo voy a usar de verdad? Una casa que ofrece un deporte exótico con tres mercados abiertos no es mejor que una que ofrece dos deportes con cincuenta mercados cada uno. El catálogo es una promesa; los mercados abiertos a las nueve de la noche son el producto.

El momio se lee con la fecha al lado

Un precio sin fecha no significa nada en este mercado. Los momios que un lector podría encontrar publicados son una fotografía de un minuto, y cualquier comparación honesta tiene que decirlo. Toda cifra de momio que aparezca en este texto vale con la fecha de su captura al lado. Donde no la hay, la única vía es abrir el boleto y comparar contra las otras casas que ya se tienen registradas. El mercado en vivo de un solo partido se mueve tantas veces que la comparación estática envejece antes de terminar de escribirse.

Evaluación y clasificación: cómo se separan nueve casas con permiso

Ya está establecido el marco: en México la autoridad es la Secretaría de Gobernación, y bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos su artículo 2 la faculta para interpretar y aplicar la ley en el plano administrativo, mientras la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos y sustancia los procedimientos de sanción. Con eso claro, la clasificación deja de ser un concurso de bonos y pasa a ser una pregunta de encaje. ¿Qué camino existe, qué te cuesta caminarlo y a quién le queda bien?

El criterio que ordena todo lo demás es el permiso. No porque sea una garantía de juego limpio, sino porque define dónde presentar una queja y quién responde. Después viene lo que cada casa publica sobre sí misma: los métodos de depósito, las herramientas de control, el catálogo y la forma en que presenta su oferta de bienvenida. Esa última parte es donde las plataformas se parecen demasiado entre sí y donde el lector se aburre de leer “el mejor bono de México” por novena vez.

Los criterios que sí separan y los que solo adornan

Cuatro cosas pesan de verdad en esta comparación. La primera, el permiso y su titular identificable. La segunda, los métodos de depósito y de retiro que la propia casa lista, porque un método que no te sirve vuelve inútil todo lo demás. La tercera, las herramientas de control dentro de la cuenta. La cuarta, y la que casi nunca se revisa, la claridad de las condiciones de la promoción: una casa que publica un bono sin depósito en un renglón y con depósito en otro ya te dijo cómo va a tratar el resto de la letra chica.

Los adornos son más fáciles de enumerar. El número de deportes sin el número de mercados abiertos. El diseño de la app. La promesa de retiros rápidos sin plazo. Un momio mejorado sin condición de precio mínimo. Ninguno de esos puntos decide si el boleto se paga.

Casa Permiso SEGOB declarado (según la fuente, no confirmado oficialmente) Lo que la propia casa declara sobre su ficha y sus métodos
Pickwin Permiso de su permisionario; el número no se reproduce: las compilaciones se contradicen entre sí La marca se presenta en su propio sitio; el número que una compilación le asigna es el que aparece en el pie de otra casa
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales; titular Libros Foráneos Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del propio sitio; titular Tecnología en Entretenimiento Caliplay Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales; titular Entretenimientos Naturales; la app figura a nombre de una empresa distinta La marca publica en su propio sitio; el titular nombrado no coincide con la empresa que firma la aplicación
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales La marca publica en su propio sitio; las compilaciones que citan el permiso no coinciden sobre el titular
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según Casas de Apuestas Legales; titular Eventos Festivos de México Fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas
Betcris Permiso de su permisionario; no se reproduce un número único Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español
Betway Permiso 4184, según Casas de Apuestas Legales; titular Espectáculos Deportivos Frontón México La marca publica en su propio sitio; el número proviene de una compilación y no de una lista oficial abierta
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según Casas de Apuestas Legales; titular Comercial de Juegos de la Frontera La marca publica en su propio sitio; el número proviene de una compilación y no de una lista oficial abierta

De nueve casas, solo una publica su número de permiso en su propio pie de página. Las demás lo tienen en una compilación de terceros. Eso no significa que no tengan permiso. Significa que el lector que quiera verificarlo tendrá que buscar el número en el pie del sitio o pedirlo a soporte, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede abrir. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y hasta ahora lo que hay son conteos que se contradicen: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras en la mano, cualquier lista cerrada de nueve es una selección editorial y no un censo.

El negocio dentro del momio: de dónde sale el margen

Aquí viene la parte que ninguna casa pone en su publicidad y que conviene entender antes de comparar precios. Un momio no es una estimación de probabilidad; es una estimación con una comisión incorporada. La forma de medirlo es directa: se toma el momio de todos los resultados posibles de un mismo mercado, se calcula la inversa de cada uno y se suman. Esa suma es lo que la casa cobra por unidad apostada, y uno menos esa suma es el margen.

Tómese un ejemplo ilustrativo, no un precio cotizado: un mercado de dos resultados con momio 1,90 y 1,90. Un peso apostado al primero paga 1,90 si sale. Uno entre 1,90 es 0,5263, y lo mismo para el otro lado, de modo que la suma de las inversas da 1,0526. La casa devuelve, en promedio, alrededor de 95 % de lo apostado en ese mercado, y se queda con el resto. Ese resto es el margen: ronda el 5 %. La banda es la parte importante. En un mercado de dos resultados con momios apenas por debajo de 2,00 el margen se queda cerca del 5 %; en un mercado cargado hacia un favorito claro, o en un mercado de un partido menor un martes por la noche, la misma casa puede cobrar dos o tres veces más. Y en el mercado en vivo, donde los momios se mueven más rápido de lo que el apostador alcanza a comparar, el margen suele ser el más ancho de todos.

Lo que esa cifra cuesta en la práctica se ve mejor con un ejemplo pequeño. Alguien que apuesta 500 pesos a momios de 1,90 recupera 950 pesos si acierta, es decir 450 de ganancia. Con el margen del 5 % incorporado, cada apuesta sencilla de ese tamaño carga en promedio alrededor de 25 pesos de comisión, ganada o perdida. Repetir ese boleto doscientas veces en un año no vuelve rico a nadie, y ahí está el punto: el margen es silencioso, se paga en cada boleto y no aparece nunca en el estado de cuenta. La única defensa real es comparar momios entre casas antes de confirmar el boleto y preferir los mercados de mayor volumen cuando da igual dónde apostar.

Clasificación y no recomendación

Una clasificación honesta reconoce su propio límite. Los nueve operadores de esta comparación no son todo el mercado y su presencia aquí no los convierte en los mejores del país. Hay marcas con permiso que no aparecen porque su material público es mínimo, y hay marcas sin permiso con presupuestos de publicidad enormes. Lo que sí se puede afirmar es que las nueve comparten un rasgo: operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación a través de un permisionario con local autorizado, y ese rasgo cambia la posición del apostador cuando algo sale mal.

El lector que quiera un criterio de desempate sencillo puede quedarse con este: entre dos casas con permiso, la que te deja verificar su número y sus términos es la que te va a tratar mejor el día de un problema. La transparencia antes del depósito es el único indicador que no se puede maquillar.

Fundamentos y panorama: qué hay realmente en el mercado mexicano

Nueve plataformas con permiso, tres caminos y una pregunta. El primer camino es la casa con permiso de la Secretaría de Gobernación que publica su número y verifica la identidad del usuario. El segundo es la marca con permiso cuyo número solo aparece en compilaciones de terceros. El tercero es la casa sin permiso local, que muchas veces ofrece los momios más llamativos precisamente porque no paga la estructura del permiso. El tercer camino no tiene nada de ilegal para ti y sí tiene un riesgo concreto: sin domicilio en México no hay autoridad mexicana que atienda tu reclamo.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

El marco normativo mexicano merece dos párrafos y no más, porque casi todo lo demás se deriva de él. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe a nivel nacional los juegos de azar y las apuestas, y permite únicamente los que estén expresamente autorizados. En su artículo 7 faculta a la Secretaría de Gobernación para otorgar permisos e inspeccionar, en el artículo 8 para clausurar establecimientos no autorizados, en el artículo 9 prohíbe que los locales queden cerca de escuelas o centros de trabajo y en el artículo 10 ordena la colaboración de estados y municipios. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra el círculo: su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos —con excepción de los de la Lotería Nacional— bajo jurisdicción federal; su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida; y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Los tipos de permiso que interesan a las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28 del Reglamento. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles, dice el artículo 31, y el artículo 29 obliga al permisionario de apuestas remotas a llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, a contar con un seguro, a reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y a entregar una fianza. Ninguna norma menciona las apuestas en línea como categoría propia. La práctica reportada es que los sitios en línea no pueden tener permisos digitales independientes y se amarran al titular de un permiso presencial autorizado, y que muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local. Un mismo permisionario opera varias marcas. Por eso la palabra es “permiso” y no “licencia”.

Lo que se puede apostar y lo que no está resuelto

Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el llamado cruce de apuestas, y el artículo 5 del Reglamento aclara que los menores nunca pueden participar. Sobre las casas de intercambio de apuestas no aparece ninguna disposición, y no hay razón para decir que exista una en México. Tampoco se encontró una lista de eventos restringidos, como ligas menores o competencias de menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Ese hueco tiene consecuencia práctica. Un mercado que la ley no nombra no está prohibido por eso, pero tampoco está protegido. Si una casa ofrece un tipo de apuesta raro y luego cambia las reglas de liquidación, el apostador no tiene un artículo que citar. Lo que tiene es el contrato de la casa, que en el caso de las plataformas con permiso pasa por un domicilio en México.

Edad, identidad y protección: dónde está el número

El Reglamento prohíbe en su artículo 5 la entrada de menores a las áreas de apuestas y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una edad concreta. Las casas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y un número legal para el juego no está establecido. Eso deja la verificación de edad en manos del operador.

Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Los documentos exigidos no están establecidos en una norma. No hay registro nacional de autoexclusión, y lo que existe son herramientas internas voluntarias: pausas, límites de depósito y autoexclusión, listadas por cada casa en su propia ficha. Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal. Sobre publicidad, un reporte secundario señala que los anuncios muestran la clave del permiso oficial y advertencias de juego responsable.

Normativa y supervisión: el permiso, el bloqueo y lo que cambia

Un bloqueo no es una opinión. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra ambas marcas, según una sola fuente. El estado es inestable y por eso se escribe siempre con su fecha. Nunca se escribe “hoy está abierta” ni “hoy está cerrada”.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Esa inestabilidad es la razón por la que ninguna de las dos marcas bloqueadas aparece entre las nueve plataformas comparadas aquí. No es un juicio moral: es que un operador con el acceso suspendido no puede ser la respuesta a la pregunta de dónde apostar esta semana.

El marco legal que sostiene esos bloqueos es limitado. El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente previsto y el artículo 8 de la ley de 1947 permite a la Secretaría de Gobernación clausurar establecimientos no autorizados. La dependencia ha reforzado su facultad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, pero una base legal para bloquear sitios de apuestas distinta del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida. En los hechos de 2025 y 2026 se cerraron alrededor de 20 casinos físicos, lo que da una idea de la dirección de la política.

Cómo se verifica un permiso cuando no hay lista oficial

Aquí el lector se topa con el problema central de este mercado: no hay una lista oficial de permisos que se pueda abrir. La Dirección General de Juegos y Sorteos publicaría un PDF de sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y mientras tanto cada número que circula viene del pie de página de la propia marca o de una compilación de terceros. La consecuencia es que todo número de permiso se cita con la fórmula “según la fuente, no confirmado oficialmente”.

Eso obliga a un procedimiento manual. Primero, buscar el número en el pie de página del propio sitio. Segundo, compararlo con la compilación que lo cita. Tercero, si los dos no coinciden, escribir a soporte y pedir la referencia del permiso y el nombre del permisionario. Cuarto, si la respuesta no llega o el número cambia de una compilación a otra, tratarlo como no verificado. La compilación que asigna a una marca el mismo número que el pie de otra casa es exactamente el caso que obliga a detenerse.

La reforma que todavía no es ley

En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, que también es solo una propuesta.

El lector debería tratar ambas cosas como lo que son: intenciones. Ninguna cambia lo que puede hacer hoy con su boleto, y una de ellas —la edad mínima de 21 años— cambiaría el mercado de forma notable si algún día se aprobara, porque hoy todas las casas que se comparan aquí declaran 18+.

Impuestos: el IEPS de la casa y el ISR del premio

El impuesto que más ha movido el diseño de los bonos no lo paga el apostador. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS fija un 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida con claridad: el texto legal revisado solo dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso este texto no escribe “50 % de lo apostado” ni “del ingreso bruto”. El impuesto estatal varía: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Para el premio, el artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal excede el 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando esté obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario. Los premios que superan 600,000 pesos al año deben reportarse en la declaración anual. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, así que el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido: la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de suponer cualquier cosa. El operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados.

Qué cambia entre una casa con permiso y una sin él

La comparación honesta cabe en cinco líneas. Una marca con permiso ofrece un domicilio legal en México, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identidad y de lavado de dinero y un CFDI de retenciones. Una marca sin permiso local no ofrece nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por mucho que su publicidad hable de regulación. Y sobre si apostar en un sitio sin permiso tiene una multa o un delito para el jugador, no hay nada establecido, así que este texto no promete una sanción ni una exención. La zona sin permiso se describe aquí como lo que es: un terreno sin protección local, sin nombrar marcas y sin detallar depósitos ni bonos.

Las nueve plataformas: qué ofrece cada una y a quién le sirve

Las fichas que siguen están ordenadas como en la comparación de arriba y describen lo que cada plataforma publica sobre sí misma. El permiso de cada marca ya quedó en la tabla; aquí solo se repite donde cambia el juicio, es decir cuando es nuevo, renovado, limitado a un producto, ausente o discutido.

Pickwin: el permiso que no se puede imprimir

Pickwin aparece en las compilaciones como una marca con permiso de la Secretaría de Gobernación, cuyo titular nombrado por las fuentes es Producciones Móviles S.A. de C.V., en operación con Unocapali La Paz Operadora. El problema no es el permiso; es su número. Una compilación le asigna un número que es exactamente el que aparece en el pie de página de otra casa de esta lista, y la otra compilación da una referencia distinta. Cuando dos fuentes serias se contradicen sobre el mismo dígito, el número no se imprime y se dice por qué.

Para el lector, esto es un dato práctico y no un escándalo. Significa que Pickwin es una casa cuya situación se verifica por una vía distinta a la del número: el nombre del permisionario, que sí es consistente, y la respuesta de soporte cuando se le pide la referencia. Quien tenga la costumbre de comprobar el permiso antes de depositar encontrará aquí más fricción que en cualquier otra ficha de la lista.

El juicio es incómodo pero claro: Pickwin es la casa de esta comparación que exige más trabajo al lector para quedar verificada, y esa fricción es un costo real. Sirve para quien ya opera dentro del mercado mexicano y conoce al permisionario, no para quien llega buscando una primera cuenta y quiere poder comprobar en dos clics dónde está parado.

Codere: el catálogo ancho y el bono que hay que perseguir

Codere declara un permiso de la Secretaría de Gobernación según la compilación que lo cita, con los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 y como titular a Libros Foráneos S.A. de C.V.; la confirmación oficial no existe porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir. Lo publicado a su nombre es un catálogo de más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Sus métodos de depósito declarados son tarjeta, SPEI y OXXO, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos. Su app figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.

El bono de hasta 7,000 pesos es donde conviene bajar la mirada al renglón siguiente. La ficha no publica los requisitos de apuesta; las condiciones habrá que buscarlas en los términos y en el momento de reclamarlo. En un mercado donde el impuesto especial sobre producción y servicios subió del 30 al 50 % en enero de 2026, un bono de siete mil pesos es una promesa que la casa sostiene con las condiciones que le convengan.

Codere es la opción de quien quiere gastar poco y apostar mucho en variedad: los más de 30 deportes y estadísticas en vivo son el argumento más fuerte de su ficha, y el depósito en OXXO resuelve a quien no tiene tarjeta. Para un apostador de futbol dominguero el catálogo es más de lo que va a usar, y ahí el atractivo se concentra en los momios mejorados y en las apuestas gratis que la casa misma lista.

Caliente: transmisión, creador de apuestas y una oferta que se contradice

Caliente publica en su propio pie de página el permiso DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como titular. Es la marca que sostiene su operación con el respaldo de un grupo con presencia física en el país, y su oferta declarada incluye transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, además de la app Caliente Deportes, en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.

En su página principal se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos. La página no aclara si ambas ofertas aplican solo a apuestas deportivas, y ese silencio es el detalle que cambia el cálculo. Reseñas de terceros sobre casas de apuestas señalan que el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Con esas condiciones, el bono sin depósito tiene un valor que solo aparece después de apostar diez veces su monto.

Ese rollover de 10 veces es el número que ordena la decisión. Mil pesos sin depósito exigen diez mil pesos de apuestas antes de poder retirar cualquier ganancia, y si esas apuestas se hacen en mercados con un margen del 5 %, el costo promedio de liberar el bono ronda los 500 pesos. El detalle está desarrollado en el apartado de las condiciones del bono, y merece releerse antes de reclamar la oferta.

Para quien apuesta viendo el partido, la transmisión en vivo y el creador de apuestas son la parte útil de la ficha: armar una combinada sin salir de la app es una ventaja real en un mercado donde media hora antes del silbatazo todo el mundo arma su boleto. Para el apostador que quiere el bono como ganancia inmediata, la letra chica lo va a decepcionar.

1xBet: el titular que no coincide con la aplicación

1xBet declara un permiso de la Secretaría de Gobernación con el número DGJS/0002/2020 según la compilación que lo cita, y nombra como titular a Entretenimientos Naturales. La misma compilación no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la tienda de aplicaciones lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Esa diferencia es la parte relevante de la ficha: cuando el permiso está a nombre de una empresa y la aplicación a nombre de otra, el lector no sabe a quién le está reclamando si algo falla.

Para el apostador que valora catálogo y mercados exóticos, la marca suele ofrecer amplitud. Para el que valora claridad, la discrepancia entre titular y tienda de aplicaciones es exactamente el tipo de señal que conviene leer antes de depositar. En el lado positivo, la marca opera en el mercado mexicano y su propia página lleva el nombre de la marca.

El juicio aquí no es sobre el producto, que la ficha no permite evaluar, sino sobre la trazabilidad. Quien elija esta casa debería hacerlo con la pregunta hecha a soporte y con la respuesta guardada: la referencia del permiso, el nombre del permisionario y el nombre de la empresa que opera la aplicación. Si las tres coinciden, se sigue adelante.

Strendus: varios permisos y dos versiones del titular

Strendus aparece en las compilaciones con tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y con dos titulares posibles según la fuente: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. La compilación que lo cita tampoco pudo abrir la lista oficial.

Tres números no son una desventaja en sí mismos; un permisionario puede tener varios, y de hecho hay casas con más de una marca bajo el mismo permiso. La desventaja es que sean tres y que las fuentes lleguen a dos conclusiones distintas sobre quién es el titular. El lector que quiera verificarlo tendrá que pedir los tres, no uno.

Es una marca para quien ya la conoce y apuesta con regularidad en el mercado local, y una incógnita de trámite para quien llega de fuera buscando una primera cuenta.

Playdoit: la oferta de 1,000 pesos que se describe de dos formas

Playdoit declara un permiso de la Secretaría de Gobernación con el número DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según la compilación que lo cita, y como titular a Eventos Festivos de México; la confirmación oficial no existe. Su ficha es la más detallada del grupo en cuanto a producto: fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza términos y pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

El detalle incómodo está en el bono de bienvenida de 1,000 pesos. En la propia ficha aparece descrito con primer depósito en un apartado y sin depósito en otro. No es un matiz menor: un bono sin depósito se reclama sin arriesgar dinero propio y un bono con primer depósito exige depositar primero. Hasta que la casa no aclare cuál de las dos versiones aplica, la oferta vale menos de lo que anuncia su cartel.

Playdoit es la casa de esta lista con la ficha más completa para quien sigue varios deportes y quiere ver el partido mientras apuesta, con la salvedad de que la atención las 24 horas y los pagos inmediatos son declaraciones que solo se comprueban al retirar. La presencia del casino en vivo en la misma ficha conviene leerla con atención: es un producto distinto, con reglas propias, y el apostador deportivo no debería dejar que el catálogo lo arrastre a una parte del sitio con otras matemáticas.

Betcris: parlay del mismo juego y respaldo internacional

Betcris tiene una particularidad que lo separa del resto: su pie de página muestra un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y el número que aparece ahí es el mismo que una compilación asigna a otra marca de esta lista. Por eso no se imprime un número único. La empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., tiene licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Esa doble capa es lo que más dice de la marca. Un apostador mexicano tiene por un lado el permiso local a través del permisionario y por otro una licencia europea que cubre la operación de la empresa propietaria del sitio. Ninguna de las dos se sustituye: la primera es la que te da un domicilio en México, la segunda es la del grupo. Es la ficha más fácil de auditar de las nueve, porque publica nombres y fechas en lugar de un número suelto.

En producto, la app destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La aplicación la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. En la página principal se ven los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados. El pie aclara que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, que el servicio no se promociona a menores de 18 años y enlaza la sección de juego responsable.

El parlay del mismo juego es la herramienta que merece una advertencia. Combinar mercados del mismo partido multiplica los momios y también multiplica el margen que la casa aplica al conjunto: las patas de una misma combinada no son independientes, y la casa lo sabe al fijar el precio. En un mercado de dos resultados con momios de 1,90 y 1,90 el margen ronda el 5 % por pata; sumar cuatro patas del mismo partido apila esa comisión cuatro veces. El atractivo del producto está justamente donde conviene desconfiar.

Para el apostador que opera en varios países de la región o que viaja, la cobertura multinacional de la app y los métodos de pago locales son un argumento tangible. Para el que apuesta dos partidos al mes, el respaldo es más de lo que necesita y el precio de las combinadas es el dato que debería mirar dos veces.

Betway: un solo permiso y una operación conocida

Betway declara un permiso de la Secretaría de Gobernación con el número 4184 según la compilación que lo cita, y como titular a Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; la confirmación oficial no existe. El titular es, otra vez, una empresa con frontón, que es precisamente el modelo del Reglamento: el permiso presencial habilita la operación remota como permiso complementario.

La marca es conocida en varios mercados y su presencia en México pasa por ese permisionario. Para el lector, el nombre de Betway es fácil de reconocer y el número de permiso es corto y fácil de verificar en el pie del sitio.

Aquí el juicio es de perfil: Betway encaja con el apostador que quiere una marca reconocida y no necesita un catálogo desmesurado. Es la opción menos ruidosa de la lista, y eso tiene valor en un mercado donde la mitad de los folletos prometen el bono imposible.

Novibet: catálogo amplio y el mismo problema de origen

Novibet declara un permiso de la Secretaría de Gobernación con el número DGJS/DCRCA/1121/2020 según la compilación que lo cita, y como titular a Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; la confirmación oficial no existe porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir.

La marca apunta a un catálogo amplio de deportes, y su llegada al mercado mexicano se apoya en ese permisionario. El detalle que conviene guardar es el mismo que en las demás fichas de origen compilado: el número se copia de una fuente que no es la autoridad. No es un defecto de la casa; es una característica del mercado.

Novibet le sirve a quien quiere un catálogo variado y ya tiene su rutina de comparación de momios armada. Para el apostador que empieza, la marca es una alternativa razonable pero no la más fácil de verificar.

Bet365 y Betano: las dos que quedaron fuera de la comparación

No aparecen como fichas porque su estado no permite tratarlas como operadoras activas. Bet365 y Betano, esta última del grupo Ganador Azteca, fueron bloqueadas desde noviembre de 2025 en el contexto del congelamiento de cuentas de la Unidad de Inteligencia Financiera. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo autorizó la publicación de contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación, según una sola fuente. El estado cambia de mes a mes y por eso cada línea anterior va con su fecha.

El lector debe quedarse con la consecuencia y no con la cronología. Un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado, y ninguna promesa de momio mejorado compensa eso. Quien tenga dinero ahí debería estar revisando el estado con fecha reciente antes de cualquier otra cosa.

Cuándo un bono de bienvenida te cuesta más de lo que te da

La promoción es la parte del sitio donde la casa escribe con más libertad y donde el lector lee con menos atención. Aquí está el desarrollo del rollover de 10 veces que aparece en las condiciones del bono sin depósito de 1,000 pesos de Caliente, según las reseñas de terceros que lo describen, con el mismo plazo y los mismos momios mínimos que esas reseñas no logran fijar de manera consistente entre sí.

La aritmética del caso es sencilla. Mil pesos sin depósito, con un rollover de 10 veces sobre el monto del bono, exigen 10,000 pesos de apuestas antes de que el saldo sea retirable. Si esas apuestas se colocan en un mercado de dos resultados con momios de referencia 1,90 y 1,90, donde la casa devuelve alrededor del 95 % de lo apostado, el costo esperado de liberar el bono se calcula multiplicando los 10,000 pesos de apuestas por el margen del 5 % del mercado, lo que da alrededor de 500 pesos. Es un costo promedio de muchas apuestas bajo esos supuestos, no una pérdida garantizada ni el resultado de un solo apostador. Quien acierta varias veces seguidas puede terminar por encima; quien apuesta rápido para cumplir el plazo suele terminar por debajo. La única cifra firme es la del esfuerzo requerido: diez mil pesos de apuestas para liberar mil.

Y ese es el punto de esta sección: el bono no se mide por su monto sino por la relación entre lo que hay que apostar y lo que se puede ganar. Un bono que exige diez veces su valor es un bono que te obliga a apostar diez vueltas antes de tocar nada. El lector que solo mira el titular está comprando el número más grande del folleto y pagando el silencio del párrafo siguiente. En México esa letra chica tiene un añadido desde enero de 2026: el impuesto especial sobre producción y servicios para los juegos con apuestas subió del 30 al 50 %, y las casas han rediseñado sus bonos de bienvenida para absorber parte de ese costo. Una promoción que antes pagaba el operador ahora se reparte.

La consecuencia de todo esto para la elección es directa. Un bono de bienvenida vale si el apostador iba a apostar ese volumen de todas formas; en cualquier otro caso, el bono es una razón para apostar más de lo que se pensaba, y esa es la peor razón que existe.

Preguntas frecuentes sobre las páginas de apuestas en México

¿Cómo se comprueba si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Se revisa el pie de página del propio sitio: ahí suelen aparecer el número de permiso y el nombre del permisionario. Ese número se compara con las compilaciones públicas que citan a la Dirección General de Juegos y Sorteos, que no publica una lista abierta. Si las fuentes se contradicen, no se da el número por bueno y se pregunta a soporte.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con lo apostado y el momio?

La ganancia bruta es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Con 500 pesos a momio 1,90, el retorno si acierta es de 950 pesos, es decir 450 pesos de ganancia sobre lo invertido. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican y forman un solo precio para el boleto completo.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se toma un mismo mercado con todos sus resultados posibles, se calcula la inversa de cada momio y se suman. Un mercado de dos resultados con momios de 1,90 y 1,90 da una suma de 1,0526: la casa devuelve alrededor del 95 % y su margen ronda el 5 % en ese ejemplo. Cuanto más alta la suma, más caro el mercado.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable, que la mayoría de las plataformas con permiso enlaza desde el pie de página. Las herramientas habituales son límites de depósito, pausas e autoexclusión, y en México son voluntarias y propias de cada operador. No existe un formato único ni un lugar central desde donde aplicarlas.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas autorizados son ingreso para la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si lo excede. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre premios, alrededor de 7 % en total. El operador emite el CFDI de retenciones.

¿Qué riesgos tiene una casa de apuestas sin permiso en México?

No tiene domicilio legal en el país, así que un problema de pago o de saldo no se reclama ante una autoridad mexicana. Tampoco aplica controles locales de identidad ni entrega el CFDI de retenciones. El caso de las marcas bloqueadas desde noviembre de 2025 muestra el riesgo mayor: cuentas congeladas y saldos atrapados. No hay un registro nacional de autoexclusión que sirva de red.

Lo que queda después de la comparación

Nueve casas con permiso, tres caminos y una advertencia que se puede resumir sin perder nada. En México no hay licencia de apuestas en línea, hay permisos otorgados a un permisionario con local autorizado, y esa estructura es la que te da un domicilio donde reclamar. La verificación del permiso es un trámite manual porque la lista oficial no está abierta, y las compilaciones que la suplen se contradicen entre sí en más de un renglón.

La elección, al final, se reduce a lo que el lector esté dispuesto a revisar. Quien quiera la ficha más auditable de la lista elegirá una casa que publique nombres y fechas en lugar de un número suelto. Quien apueste viendo el partido se quedará con la que ofrece transmisión y creador de apuestas. Quien deposite en efectivo se quedará con la que acepta OXXO. Quien quiera gastar poco y probar mucho se quedará con el catálogo más ancho. Y quien busque el bono más grande del folleto debería releer la sección sobre el rollover antes de reclamarlo: un bono que exige apostar diez veces su valor no es dinero gratis, es una tarea con fecha límite.

Queda un detalle que casi ninguna comparación escribe porque no vende nada: el margen. Entre dos casas con permiso y momios casi iguales, la diferencia real de precio está en el mercado que elegiste, no en la marca que elegiste. Un favorito claro en un partido menor se paga peor que un mercado parejo en un partido grande. Comparar momios antes de confirmar el boleto rinde más que cambiar de casa cada temporada, y comparar la letra chica antes de depositar rinde más que las dos cosas juntas. Eso es lo que queda cuando se cae la publicidad, y es lo único que el apostador mexicano controla de verdad.

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