Guía de ofertas de apuestas deportivas en México: la letra chica del bono

Updated noviembre 2026
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Una caja de regalo con listón dorado junto a un boleto de apuesta sobre un mostrador de madera

Los bonos de bienvenida en México son más pequeños de lo que parecen y se cobran en volumen de apuestas. Caliente anuncia en su propio encabezado dos cosas a la vez: $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Ninguna de las dos viene con instrucciones. Uno de los dos mil pesos se convierte en apuestas obligatorias en cuanto se revisa lo que las reseñas dicen del rollover, y casi ninguna de las nueve casas que aparecen aquí publica su letra chica en el mismo lugar donde publica el premio.

En el encabezado de Caliente se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN.

Estado de la información: noviembre 5, 2026, con los sellos de permiso y los requisitos revisados contra las fichas de tienda, los pies de página de cada operador y las compilaciones del sector, más el marco del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos.

Juego responsable: las herramientas que existen y las que la ley no pone

Empezar un comparativo de bonos por el juego responsable no es un gesto moral. Es la parte donde están las decisiones que ningún rollover puede deshacer. En México esas decisiones las carga el jugador casi por completo, porque el Estado no las cargó por él.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN.

Lo que la ley mexicana no te da

No hay registro nacional de autoexclusión. Punto. Cualquier lector que venga de España o de Colombia y dé por hecho que puede pedir que lo saquen del sistema en todas las casas a la vez está imaginando una institución que aquí no existe. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos tampoco fija un límite de depósito estatutario ni un límite de pérdida, y no hubo manera de encontrar una cuenta temporal prevista en la norma. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947, sigue siendo una ley de prohibición con excepciones: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite lo que autoriza expresamente. De esa arquitectura sale una consecuencia poco intuitiva: cuando el Estado no reconoce el juego como actividad normal, tampoco construye la infraestructura de cuidado que suele acompañarlo.

La única barrera escrita es de edad y tampoco trae número. El artículo 5 del Reglamento impide a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, sin decir a qué edad se deja de ser menor. Quien sí pone cifra es cada marca: la ficha de la app de Codere México dice que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx prohíbe los juegos con apuestas a menores, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Betcris hace tres cosas: prohíbe estrictamente los juegos con apuestas a menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Son las mismas tres frases con tres redacciones distintas, y ninguna es una obligación legal que podamos citar: son la casa hablando de sí misma.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito.

Presupuesto, pausas y cierre de cuenta

Las herramientas voluntarias son las que hay, y viven dentro de cada cuenta. Los operadores listan descansos, límites de depósito y autoexclusión en sus propias fichas de tienda, que es donde el jugador de a pie las va a encontrar. Eso significa que el límite de gasto que pongas en una casa no te sigue a la de al lado, y que apagarlo exige acordarse de apagarlo en cada una.

La lista de comprobación tiene cuatro puntos. El tope de depósito, que se fija antes de la primera apuesta y no cuando ya vas perdiendo. La pausa, que cuesta menos de lo que parece y sirve sobre todo para no tomar decisiones el domingo por la noche. El cierre de cuenta, que en algunas fichas aparece como política escrita y en otras no aparece en absoluto. Y la vigilancia del propio comportamiento, que ningún sistema hace por ti: las casas detectan lo que les conviene detectar dentro de su cuenta, no lo que pasa en las otras tres donde también juegas.

Lo que un bono te empuja a hacer no siempre choca con una herramienta que ya hayas puesto. Si el operador pide un rollover alto y tú te fijaste un límite de depósito bajo, el bono se te queda a medias y encima no lo cobras. Dos herramientas, la de la casa y la tuya, tirando en direcciones contrarias. En la sección sobre requisitos de apuesta volvemos sobre ese choque, porque es ahí donde se paga.

El otro documento que todo esto cuelga es la verificación de identidad, que no es un tema de responsabilidad sino de dinero. Los operadores verifican a sus usuarios y reportan transacciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego figura como actividad vulnerable en la ley contra el lavado de dinero. Los documentos exactos que deben pedirte no están establecidos en la norma revisada, así que cada casa arma su propia lista. Si tu cuenta quedó a medias en la verificación, la operación más rentable no es reclamar el bono: es resolver el expediente antes de meter más pesos.

Bono de bienvenida: qué tipo de oferta es y qué obliga

Aquí conviene separar dos cosas que el marketing junta a propósito. Una es cuánto dinero se anuncia. La otra es cuánto de ese dinero es tuyo y cuánto es apuesta obligatoria disfrazada. La primera cifra está en la portada; la segunda, casi siempre, no.

Tipos de oferta, y no son lo mismo

Un bono de bienvenida que empareja el primer depósito es un paquete cerrado por depósito: sin depósito no hay bono, y el monto depende de cuánto metas. Una promoción sin depósito es otra cosa, porque llega antes de que hayas pagado y sirve, en teoría, para probar la casa. Una recarga es una oferta recurrente, que no compite en la puerta de entrada sino durante la temporada. Y una apuesta gratis es una unidad distinta, con la particularidad de que su importe normalmente no te lo devuelven junto con la ganancia. La apuesta “sin riesgo” devuelta como apuesta gratis pertenece a la familia de las apuestas gratis, no a la del reembolso en efectivo, y confundirlas es el malentendido más caro del sector.

Ninguna de las ofertas que aparecen más abajo debería leerse como dinero gratis, y el contexto lo explica mejor que cualquier advertencia. El IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso al amparo de la ley subió a 50 % en 2026, frente al 30 % anterior, después de la reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y con efectos desde el 1 de enero de 2026. Con ese costo encima, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber ellos una parte del impuesto. La casa no reparte premios por generosidad; reparte lo que el impuesto y la competencia le dejan repartir.

Requisitos de apuesta: en qué se convierte el bono

El requisito de apuesta —el rollover— es la parte que convierte un bono en un calendario. La fórmula de la casa es simple y vale la pena tenerla clara antes de ver cualquier número: si el rollover se calcula sobre el bono, la apuesta obligatoria es el bono multiplicado por el factor; si se calcula sobre bono más depósito, la base crece y el calendario con ella. De ahí salen las apuestas necesarias, que son el total obligatorio dividido entre lo que apuestas por boleto.

Un ejemplo con los datos que sí están sobre la mesa. Los $1,000 MXN sin depósito de Caliente aparecen en reseñas del sector con un rollover de 10 veces, una cifra no confirmada oficialmente y que además varía según la reseña. Si el factor es 10 y se aplica sobre el bono, el total obligatorio son $10,000 MXN. Apostando $500 MXN por boleto, eso son veinte boletos antes de que el saldo sea retirable. Nadie juega veinte boletos en una tarde por gusto: se juegan porque el saldo está amarrado. Dicho eso, el riesgo de pérdida no se puede estimar a partir del rollover. No sabemos a qué momios ni a qué mercados hay que apostar ese tramo, y sin eso un porcentaje de costo sería una invención con decimales.

Aquí entra el otro filtro del que casi nadie habla: solo cuentan las apuestas al momio mínimo o superior. Un rollover de 10 veces al que le sumas un momio mínimo decente deja de ser un calendario y se vuelve un cuadro de apuestas obligatorias, favoritos cortos incluidos. Ese detalle es el que desarma la ilusión de que uno “va a ir armando el rollover” con lo que le apetezca cada fin de semana.

Los demás requisitos de Playdoit tampoco se pueden calcular. Su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, así que la condición de entrada no queda clara y no hay base para multiplicar nada. Decir “unos $10,000 de rollover” sería inventarle una cláusula a una casa.

Hay algo peor que la confusión y es la dirección en la que empuja. Una promoción de $1,000 MXN sin depósito y un rollover de 10 veces suman $10,000 MXN de apuestas comprometidas. Si tu límite de depósito mensual es de $1,500, ya decidiste que la relación entre lo que recibes y lo que tienes que mover no te conviene y el bono deja de ser un extra. Por eso un rollover alto es, en la práctica, un filtro de presupuesto disfrazado de promoción.

Verificación, retiro y el efectivo que no existe

La verificación viene después. Las ofertas se reclaman al registrarte, pero el dinero se cobra al retirar, y es ahí donde el expediente de identidad decide si el rollover sirvió de algo. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador —eso lo dicen los propios operadores— y la casa emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Dos trámites, uno bancario y otro fiscal, en el mismo momento.

Aquí hay que ser honesto sobre una ausencia: no se encontró una regla federal sobre bonos en los artículos revisados del Reglamento. Hay iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida, entre ellas una del diputado Martínez Urincho, y son propuestas, no ley. También hay proyectos para limitar a los influencers y a los deportistas en la publicidad, y para restringir anuncios en transmisiones deportivas. Ninguno está vigente. Eso deja la clave en manos de la casa, y una cláusula de la casa cambia sin avisar.

Por último, el calendario. SEGOB terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta. Quien planee jugar durante los próximos dos años tiene que aceptar que el marco se puede mover debajo de sus pies.

Los criterios con los que comparamos estas ofertas

La comparación que viene está armada sobre cuatro renglones, y ninguno es “quién paga más”. El primero es el tipo de oferta y su condición de entrada: si es sin depósito, si exige depósito y hasta qué monto, y si el propio anuncio se contradice. El segundo es lo que la oferta obliga: el factor de apuesta, el plazo, el momio mínimo y cuánto queda en juego al final. El tercero es la casa alrededor del bono, porque un bono que se cobra en una plataforma sin transmisión en vivo, sin creador de apuestas o sin retiros cómodos vale menos que su cifra. El cuarto es el juego responsable, y ahí la pregunta no es qué herramientas hay sino si están a la vista y si se pueden aplicar en el momento en que las vas a necesitar.

El tercer renglón es el que más cambia de casa a casa, y el que menos aparece en los anuncios. Una promoción de $1,000 MXN en una plataforma con transmisión en vivo, estadísticas y creador de apuestas se puede cumplir sin aburrirse; la misma promoción en una plataforma donde solo hay momios de fútbol se convierte en veinte boletos idénticos y en una manera rápida de arruinar el bono por desesperación.

Un quinto renglón lo agregamos aquí: la claridad del anuncio. Cuando una casa escribe la misma promoción de dos maneras distintas en dos pantallas, no estamos ante un error de redacción. Se puede leer el descuido como descuido. Nosotros lo leemos como un aviso sobre lo que va a pasar cuando reclames.

Las ofertas, casa por casa

Las nueve marcas que siguen aparecen porque operan en México al amparo de un permiso de la SEGOB, es decir, un permiso —no una licencia, la palabra correcta aquí es “permiso”— ostentado por un permisionario con establecimiento físico. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, así que cada número de permiso viene de un pie de página o de una compilación del sector y se escribe como “según” la fuente que lo da, sin confirmación oficial. Dos marcas quedan fuera de las fichas: bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, bloqueadas desde noviembre de 2025, con resoluciones judiciales que se contradicen entre sí —en marzo de 2026 un juez de distrito le concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026—, un estatus que solo vale escribirlo con su fecha y nunca como abierto o cerrado hoy.

Y una advertencia sobre lo que estos párrafos no hacen: no son una recomendación ni una lista completa del mercado. Una casa que no aparece aquí no está, por eso, sin permiso.

Caliente — es la única casa de estas nueve con el requisito de apuesta de su bono sin depósito publicado fuera de la propia casa. Ese detalle la distingue: los $1,000 MXN sin depósito de su encabezado aparecen en reseñas del sector con un rollover de 10 veces, un número no confirmado oficialmente y que cambia de una reseña a otra. Los mismos $1,000 MXN y el mismo encabezado anuncian además la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si las dos ofertas valen solo para apuestas deportivas. Su app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. El permiso que muestra su pie de página es DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular según las fuentes consultadas, sin confirmación oficial.

El atractivo de Caliente está en el paquete: dos promociones anunciadas en la misma portada, con una de ellas sin depósito, y una app con transmisión y creador de apuestas. El problema también está en el paquete. Una casa que anuncia dos bonos y aclara las reglas de ninguno de los dos deja el trabajo al jugador, y el trabajo no es pequeño: significa entrar a los términos y condiciones de cada promoción por separado, porque probablemente tienen plazos y momios mínimos distintos. Quien tenga paciencia para leerlos encuentra una de las ofertas más completas del grupo. Quien no la tenga, encuentra un saldo amarrado y una cuenta con dinero que puede ver pero no sacar.

Codere México — su promoción es la más grande de las dos que están claras, con una condición de entrada que también lo está. La ficha de su app anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, y la misma ficha menciona depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Los métodos de pago aparecen como una lista corta y concreta, sin montos mínimos, lo que en un mercado acostumbrado a los anuncios con asterisco es casi una rareza. Su app cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.

El mismo anuncio que dice “hasta 7,000 MXN” no dice con cuánto apuestas hay que cumplir ni en cuánto tiempo, y esa ausencia importa más que la cifra. El “hasta” hace todo el trabajo publicitario y ninguno informativo: el monto máximo probablemente exige un depósito máximo, pero eso es una lectura nuestra y no algo que el anuncio establezca. Su app dice además que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Eso último sí es concreto: una casa que escribe cuándo se puede cerrar una cuenta tiene menos aristas que una que solo enlaza la sección obligatoria. Los números de permiso que dan las compilaciones son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular según esas fuentes y sin confirmación oficial.

Para quien deposita fuerte, Codere es la opción más grande sobre la mesa y también la que más claramente exige preguntar antes de depositar: sin requisitos publicados no hay manera de calcular cuántas veces habrá que apostar ese depósito. La ficha de la tienda promete 7,000 MXN; la letra chica, que no está en la ficha, decide si esa cifra es un bono o una trampa de calendario.

Playdoit — es el caso más claro de un anuncio que se contradice a sí mismo, y eso la vuelve la casa con el mayor riesgo de malentendido de la lista. Su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y no lo decimos como adjetivo: es literalmente imposible saber, leyendo la ficha, si hay que depositar para reclamarlo. El permiso que dan las compilaciones es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular según esas fuentes y sin confirmación oficial.

Ese detalle de la contradicción tiene consecuencias prácticas. Si la promoción es sin depósito, el riesgo del jugador es bajo y el reclamo es casi gratis; si es con depósito, hay dinero real inmovilizado desde el primer minuto. Y como no hay manera de determinar cuál de las dos lecturas vale, el jugador tiene que asumir la más costosa antes de registrarse. Dos veces en la misma ficha, dos versiones distintas del mismo bono. Eso es lo que hay que resolver en los términos y condiciones antes de tocar la pantalla de registro, no después.

Betcris — su oferta no se distingue por el monto, sino porque la casa publica sus obligaciones sin adornos en el mismo lugar donde publica la advertencia de edad. El pie de su página principal prohíbe estrictamente los juegos con apuestas a menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Nada de eso es un bono, y es exactamente por eso que aparece descrito antes que cualquier cifra: es una casa que pone el juego responsable en el pie de página con la misma seriedad con la que otras ponen una promoción.

Su expediente de permiso es el más enredado del grupo, aunque eso casi no le importe al jugador. El número que aparece en el pie de la propia marca y el de la tabla del propietario difieren: el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles y la compilación da otro, así que no imprimimos número. Eso no cambia nada de lo que un jugador puede hacer con su cuenta, pero sí explica por qué este tipo de comparaciones se escriben con la fuente al lado. Sobre su oferta de bienvenida, la casa no dice en el mismo lugar lo que dice de la edad, y quien la reclame tendrá que buscar los números en los términos.

Pickwin — es la casa donde el papel y el producto se desalinean más, y la única de la lista con dos compilaciones que se contradicen de manera documentada. Un permiso aparece con el número DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra compilación da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora como titulares según esas fuentes. El número que da una de las compilaciones es el mismo que el pie de página del sitio de otra marca muestra para Producciones Móviles, lo que en una lista de nueve casas no es un detalle menor.

Ese cruce explica bastante sobre cómo se documenta el sector: los permisionarios operan varias marcas y las compilaciones copian números de un lado a otro sin fecharlos. Para el jugador, la consecuencia es concreta: cuando en este mercado alguien te muestra el número de permiso como prueba de algo, la prueba es más débil de lo que parece. Y sobre la oferta en sí, la casa no publica nada que permita calcularla, lo que la deja fuera de la comparación por monto y la convierte en una apuesta a ciegas al contenido de sus términos.

Novibet — su permiso es el más limpio de citar del grupo, aunque el sello de “oficial” no lo tiene ninguno. El número DGJS/DCRCA/1121/2020 viene de una compilación del sector, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular según esas fuentes, y sin confirmación oficial porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir. Un número solo, un titular solo, una fuente solo: dentro de lo que este mercado permite, eso es orden.

El orden del expediente no es el orden de la oferta. La casa no publica en el mismo lugar una cifra de bienvenida con sus requisitos, y sin requisitos no hay nada que calcular. Lo que sí se puede decir es lo que esto significa en la práctica: quien llegue a Novibet buscando el bono más grande de México está mirando la casa equivocada, y quien llegue buscando un permiso fácil de verificar está en el lugar correcto. Las dos cosas no se contradicen, simplemente son dos preguntas distintas.

1xBet — su oferta es la más amplia en deportes raros, y su expediente el que más preguntas deja abiertas. La app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. La lista de deportes y la combinación de transmisión más estadísticas la ponen en el grupo de arriba en producto, y el programa de lealtad agrega una capa que ninguna otra de las nueve menciona igual.

El expediente es otra historia. El número que da una compilación del sector es DGJS/0002/2020, y esa misma fuente no pudo confirmar ni el dominio de la marca ni la lista oficial; además, la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las fuentes, Entretenimientos Naturales. Nada de eso es una acusación y nada de eso es una garantía: es la diferencia entre lo que una marca dice y lo que un tercero puede confirmar. Para un jugador que quiera ordenar su expediente antes de depositar, esa diferencia merece una llamada o un correo a la casa antes que un depósito. Sobre bonos, los tiene en plural y sin cifras publicadas en la ficha, así que la comparación por monto no se puede hacer.

Strendus — acumula más permisos que ninguna otra de la lista, y ninguno con confirmación oficial. Las compilaciones dan DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titulares según esas fuentes, que además difieren entre sí sobre quién es el titular. Tres números y dos nombres posibles de titular es lo más lejos que se puede llegar en este mercado sin una lista oficial abierta.

La lectura útil de esos tres números no es que haya tres permisos vigentes ni que sea la casa más regulada: es que una marca puede aparecer en varias autorizaciones, o que las compilaciones registran renovaciones y ampliaciones sin distinguirlas. Sobre la oferta de bienvenida no hay cifras publicadas en el mismo lugar que los requisitos, así que no entra en la comparación por monto.

Betway — la oferta que describe es la más concreta de la lista en cuanto a producto, y no dice nada sobre un bono de bienvenida. Su app anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Ese club es la única promoción recurrente descrita con una cadencia clara en todo el grupo: apuestas gratis cada semana, no un premio de una sola vez.

Dos mil eventos por semana se ven bien hasta que se convierte en la pregunta correcta. ¿Cuántos de esos dos mil son de las ligas que realmente vas a seguir? Una casa con un catálogo enorme y promociones de club semanales no es automáticamente mejor que una con un catálogo mediano y un bono de bienvenida grande; son dos formas distintas de repartir el mismo presupuesto de marketing. Su permiso aparece como el número 4184 según una compilación del sector, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular según esas fuentes y sin confirmación oficial.

Campobet — su promoción es la única de recarga de la lista y la segunda más grande en cifras sin depósito. Anuncia en su app un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN. Ese 50 % semanal la coloca en una lógica distinta de la del resto: no compite por el primer depósito de un jugador nuevo, compite por el hábito de un jugador que ya está dentro y que va a depositar todas las semanas. El “hasta $10,000 MXN” vuelve a hacer el trabajo publicitario: el porcentaje se aplica sobre lo que deposites y el techo es un techo, no un piso. Cuánto hay que apostar ese 50 % no aparece publicado en el mismo lugar, así que la oferta se queda sin cálculo. Sin cifra de rollover, lo único que se puede decir es que una recarga semanal bien diseñada es una de las promociones más honestas que existen —porque el jugador ya iba a depositar de todos modos— y una de las más peligrosas cuando empuja a depositar más de lo que se iba a depositar.

Rushbet — no ofrece un bono de bienvenida clásico, ofrece un sistema de acumulación. Su programa de lealtad suma puntos canjeables en una tienda de bonos, y su cashback VIP llega hasta $500,000 MXN. Ese cashback es la cifra más alta de la lista y también la más engañosa si se lee sin la palabra que la acompaña: es para cuentas VIP, y las condiciones para ser VIP son exactamente lo que no está publicado.

Aquí la estructura del producto es el argumento. Un programa de lealtad premia la constancia; un bono de bienvenida premia la entrada. Para alguien que ya juega todas las semanas en la misma casa, los puntos y el cashback valen más que cualquier bono de entrada de $1,000 MXN. Para alguien que va a probar una casa nueva cada mes, la tienda de bonos es un estante que nunca va a llenar. La ausencia de un bono de bienvenida publicado no es un defecto de la casa; es un modelo distinto, y el jugador correcto para ese modelo es el jugador recurrente.

Comparación: permiso y lo que dice el anuncio

Las filas van en el orden en que aparecen las casas arriba, y la segunda columna no repite la respuesta para cada fila porque no hay nueve respuestas: es una sola realidad legal. Todas estas marcas operan en México al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación ostentado por un permisionario, y el sello “oficial” no lo tiene ninguna, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir. Lo que sí cambia de fila en fila es qué tan enredado está el expediente y qué tan concreta es la oferta que la marca publica.

Casa Permiso de la SEGOB, según la fuente Lo que el propio anuncio dice de la oferta
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la marca; titular según las fuentes: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); no confirmado oficialmente $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; el encabezado no aclara si valen solo para apuestas deportivas
Codere México DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación del sector; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); no confirmado oficialmente bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, sin requisitos publicados junto a la cifra
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación del sector; titular: Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente $1,000 MXN de bono, descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito
Betcris número no imprimible: el pie de página de la marca y la tabla del propietario no coinciden; titular según las fuentes: Producciones Móviles; no confirmado oficialmente sin cifras de bienvenida publicadas junto a los avisos de juego responsable
Pickwin números contradictorios entre compilaciones: DGJS/DCRCA/1584/2019 frente a DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER; titulares según las fuentes: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; no confirmado oficialmente sin cifras de bienvenida publicadas
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación del sector; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente sin cifras de bienvenida publicadas
1xBet DGJS/0002/2020, según una compilación que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la App Store lista la app a nombre de 1XCorp N.V., distinto del titular nombrado: Entretenimientos Naturales; no confirmado oficialmente bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, sin cifras publicadas
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación del sector; titulares según esas fuentes: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads; no confirmado oficialmente sin cifras de bienvenida publicadas
Betway 4184, según una compilación del sector; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra” y un club con apuestas gratis semanales

*(Campobet y Rushbet aparecen entre las casas con oferta publicada y no en esta comparación de permisos.)*

Hay dos cosas que el cuadro deja a la vista sin que haga falta señalarlas. La primera es que la columna del permiso no distingue entre las casas: lo que distingue es que unas traen número y otras no, y que ninguna trae confirmación oficial. La segunda es que la columna de la oferta es más honesta de lo que el lector espera: cuatro de las nueve no publican cifras junto a los avisos, y eso no las vuelve peores casas, las vuelve casas sobre las que no se puede comparar un monto.

Lo que el cuadro no puede mostrar es lo que cuesta cada oferta, y ahí es donde el detalle importa más que la cifra. Una promoción de $1,000 MXN con diez veces de rollover obliga a $10,000 MXN en apuestas. Otra de $1,000 MXN sin rollover publicado no obliga a nada demostrable, y ese hueco es el que el jugador tiene que llenar en los términos antes de registrarse. La decisión sigue siendo del lector..

Quién debería elegir cada camino

La pregunta útil no es cuál casa paga más, es qué camino encaja con el jugador que está leyendo. Con estas nueve, los caminos se reducen a cuatro.

Dinero para probar sin arriesgar. Caliente, con sus $1,000 MXN sin depósito anunciados en el encabezado, y Playdoit, con su bono de $1,000 MXN descrito de dos maneras contradictorias. Son las dos ofertas que un jugador puede evaluar sin poner pesos de entrada, y las dos vienen con la misma tarea: leer los términos. Caliente al menos tiene un número de rollover circulando, aunque venga de reseñas y varíe; Playdoit tiene dos versiones de su propia promoción, lo que es un problema más difícil de resolver. Quien no quiera leer términos con atención debería saltarse las dos.

Bono grande por depósito. Codere es la única con una cifra de entrada claramente grande —hasta 7,000 MXN— anunciada en el mismo lugar que sus métodos de pago. Quien vaya a depositar fuerte y quiera una plataforma con catálogo amplio, estadísticas y creador de apuestas la tiene como primera parada. El requisito es aceptar que la cifra del bono no viene con su letra chica al lado.

Producto por encima de promoción. Betway, con más de 2,000 eventos semanales y un club de apuestas gratis semanales, y Codere, con más de 30 deportes y creador de apuestas, son las dos casas donde el valor está en el uso y no en la entrada. 1xBet entra aquí por transmisión en vivo y estadísticas de esports, con la salvedad del expediente de permiso que conviene resolver por escrito con la casa. Para quien ya juega todas las semanas, esta columna pesa más que cualquier bono de bienvenida.

Recurrencia y acumulación. Campobet, con su recarga semanal del 50 % hasta $10,000 MXN, y Rushbet, con puntos canjeables y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN, premian al jugador constante. Ninguna de las dos compite por el primer depósito, y ese es justamente su punto: son ofertas diseñadas para quien va a seguir ahí. El jugador correcto para estas dos no busca una puerta de entrada, busca un programa de fidelidad. Campobet suma cada semana; Rushbet acumula con el tiempo. La primera requiere depositar; la segunda exige ser VIP, y las condiciones de esa categoría no están publicadas.

Una última advertencia sobre el método. Las cifras de bonos de esta lista son las que cada marca anuncia en su propia ficha o en su propia portada, con la fecha en que las revisamos. Y no se puede saber, hoy, cuánto de la promoción subsidia el impuesto y cuánto sale del bolsillo del jugador: con el IEPS en 50 %, la casa absorbe una parte, la calcula y redistribuye el resto. Los bonos de bienvenida están rediseñados a partir de ese costo, lo que significa que la comparación entre casas es en realidad la comparación entre tres cosas: el margen de cada casa, el criterio con que cada casa calcula su impuesto y la voluntad de cada casa de pagar el resto. El jugador de a pie ve una sola cifra de esas tres.

Permiso, ley y dinero: lo que un permisionario tiene y un sitio sin permiso no

Conviene decir de una vez qué es un permiso aquí, porque el malentendido se repite. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, vigila, expide, modifica y termina permisos y sustancia los procedimientos de sanción. El artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, es explícito: la actividad de apuestas y sorteos que no está expresamente prevista queda prohibida. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Y el artículo 31 dice una cosa que sorprende a mucha gente: los permisos no son transferibles. Ningún sitio web mexicano tiene un permiso digital propio; la práctica reportada es que el operador va amarrado al permisionario con establecimiento físico, y que un mismo permisionario corre varias marcas.

Eso ayuda a entender los expedientes repetidos de la sección anterior. Un permisionario con varias marcas explica por qué tres números distintos aparecen a nombre de titulares que se solapan, y por qué un número de un pie de página reaparece en la compilación de otra casa. No es una irregularidad por sí sola; es cómo está armado el mercado.

Sobre la palabra “licencia”: en México no aplica. Lo que se da es un permiso. Nadie debería leerlo como un detalle lingüístico, porque describe un acto administrativo temporal y no un derecho adquirido.

Apuestas y sorteos que la norma contempla y los que deja abiertos

Los tipos de permiso relevantes para el juego con apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados. Un mercado de intercambio de apuestas no aparece previsto, y nadie debería escribir que en México existe uno. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”, donde los menores no pueden participar nunca, según el artículo 5. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por el artículo 1. Y no se encontraron restricciones a eventos de ligas menores o de menores de edad.

De ahí sale una lectura práctica. Si un anuncio te promete un mercado que el Reglamento no nombra, como un intercambio de apuestas, no hay una prohibición específica que invocar ni una protección específica que reclamar: hay silencio, y el silencio en este marco favorece a quien interpreta. En cambio, un permisionario responde con nombre y sello a quién le rinde cuentas. Esa es la diferencia con un sitio extranjero: la casa con permiso te da un recinto legal mexicano, controles de identidad y de lavado, y un CFDI de retenciones. Un sitio sin permiso en México no te da ninguna de las tres, y el saldo que dejes ahí puede quedar congelado en una operación como las de 2025 y 2026. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.

Los requisitos de un permisionario de apuestas remotas están en el artículo 29: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas y fianza. Sobre la responsabilidad de quien apuesta en un sitio sin permiso no hay una multa o un delito establecidos, y no vamos a escribir ni una sanción ni una exención que la norma no diga.

El expediente del permiso: cómo revisarlo y por qué no basta

Ninguna de las nueve marcas trae confirmación oficial de su permiso, y eso no es culpa de las marcas. La Dirección General de Juegos y Sorteos dice publicar un PDF de sitios autorizados, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen: uno reporta 136 y otro entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso, al no haber una lista oficial consolidada, aquí no presentamos ningún número de permiso como oficial.

Lo que un jugador puede hacer es más sencillo que lo que las compilaciones sugieren. Verificar el sello que la casa muestra en su pie de página y contrastarlo con el titular que la casa nombra. Pedir a la casa, por escrito, el permiso con el que opera y el nombre del permisionario. Y desconfiar del reflejo de buscar el número en un comparador: en este mercado los comparadores se copian entre sí y algunos números se contradicen con el pie de página de la propia marca, como ocurre en dos casas de esta lista.

Los impuestos: quién los retiene y por qué no es tu problema hasta que lo es

Hay dos impuestos distintos en juego y conviene no mezclarlos. El operador paga el IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS: 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso al amparo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. La misma fracción alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de esa ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimientos graves, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida: el texto revisado dice “valor de la actividad” y la prensa dice “monto total apostado”, así que esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

El jugador paga ISR sobre los premios, y ahí las reglas sí traen números. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración a la que está obligado; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios por encima de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual. Para premios obtenidos en sitios sin permiso, el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente” y el tratamiento no está establecido; la posición correcta ahí es consultar a un contador o asesor fiscal.

Lo que un jugador debería retener de todo esto es corto. Ganes lo que ganes, alguien retiene antes de pagarte. El CFDI de retenciones es el documento que te da la casa y el que necesitas para tu declaración anual. Y si el premio es grande, la diferencia entre 1 % y 21 % no la decide la suerte: la decide el impuesto del estado donde se juega.

Preguntas frecuentes sobre las ofertas de apuestas

¿Cómo funciona un bono de bienvenida en una casa de apuestas y dónde están sus condiciones?

Es una promoción ligada al registro, que puede exigir un primer depósito o no. La casa anuncia la cifra en su portada o en la ficha de su app, y los requisitos —factor de apuesta, plazo, momio mínimo— viven en los términos y condiciones de la promoción, en un apartado distinto y casi nunca junto al anuncio.

¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono de bienvenida?

El rollover es el número de veces que hay que apostar el bono, o el bono más el depósito, antes de poder retirar el saldo. El momio mínimo es el precio más bajo al que cuenta cada apuesta para ese cómputo: una apuesta por debajo de ese momio no suma, por bien elegida que esté.

¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?

Porque el importe de la apuesta gratis no es dinero depositado, sino un saldo de uso único. Cuando ganas, la casa acredita la ganancia menos el importe apostado: si apuestas $100 MXN en una apuesta gratis a momio 2.00, la ganancia neta es $100 MXN y el bono no reaparece. Por eso su valor real es menor que su cifra.

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay una lista oficial abierta que puedas consultar hoy, así que la verificación es indirecta. Revisa el sello de la Secretaría en el pie de página de la casa, contrasta el número con el titular que la marca nombra, y pídele a la atención al cliente, por escrito, el permiso y el nombre del permisionario.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Sí, los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso para la Ley del ISR y quien paga retiene. La tasa es 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si lo supera. La casa entrega un CFDI de retenciones.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable o en la configuración de la cuenta: descansos, límites de depósito y autoexclusión aparecen listados por los propios operadores. No hay límite estatutario ni registro nacional que los aplique por ti, así que cada límite vale solo en la casa donde lo pusiste y tienes que repetirlo en las demás.

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