Tipos de apuestas deportivas en México — del boleto sencillo al parlay, y con quién conviene jugarlos

Updated noviembre 2026
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Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos se contrastaron con lo que cada marca publica en su propio pie de página y con las compilaciones de casas de apuestas legales en México, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está abierta al público.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Hay una frase que se repite en cualquier conversación sobre apuestas deportivas y que casi siempre se usa mal: “es que el momio era muy bueno”. Casi nunca lo era. El momio es el precio, y el precio ya trae descontado lo que la casa se queda. La única pregunta útil antes de marcar un boleto no es cuánto paga, sino cuánto deja de pagar la casa por el simple hecho de existir. Todo lo demás —la sencilla, la combinada, el hándicap, el más/menos, la apuesta en vivo— son formas distintas de repartir ese costo entre más o menos selecciones.

De eso trata este texto: de las formas que existen de apostar, de lo que cada una cuesta, y de las casas que en México operan con un permiso de la Secretaría de Gobernación y de las que no. La idea que ordena todo es sencilla. Elegir un tipo de apuesta y elegir una casa de apuestas son dos decisiones separadas, y la segunda pesa más de lo que parece: dos boletos idénticos, con los mismos momios, pueden valer cosas muy distintas según quién los firma. Una casa con permiso te da un domicilio legal en México, controles de identidad, retención con CFDI y una autoridad a la que reclamarle. Una que no lo tiene no te da nada de eso. El resto de las páginas de este tipo te enseñan el catálogo; aquí vamos a discutir qué camino le queda mejor a cada tipo de apostador, y por qué el camino más obvio suele ser el más caro.

Lo primero es lo primero: cuidar la caja antes de buscar el momio

Conviene abrir por aquí aunque el tema sea otro. Un apostador que domina los mercados pero no domina sus propios límites termina igual que el que no sabe nada: con la cuenta en cero y la sensación de haber entendido algo que en realidad nunca se le explicó. El juego responsable es una parte del producto, no una nota al pie.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Lo que dicen las propias marcas sobre el juego responsable

Las casas que operan en México han ido incorporando el aviso de juego responsable en un lugar visible. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable junto con políticas de cierre de cuenta. Es una ficha de tienda de aplicaciones, no un reglamento, pero dice bastante: quien se registra firma un contrato cuyas reglas de salida ya están escritas antes de depositar.

El pie de página de Caliente, por su parte, indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección completa de juego responsable. El detalle importa: el aviso no está escondido en un anexo, está donde lo ve cualquiera que entre a la página sin buscar nada.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Ese tipo de texto se lee rápido y se olvida rápido. Es un error. Una política de cierre de cuenta define qué pasa con tu saldo el día que decides irte, y ese día llega siempre.

Límites, autoexclusión y por qué México no tiene un registro nacional

Sobre protección al jugador hay un hueco estructural que conviene conocer antes de elegir casa. En México no existe un registro nacional de autoexclusión. La autoexclusión es voluntaria y cada operador la maneja como herramienta interna: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión voluntaria son lo que las marcas listan en sus propias fichas. No hay un número regulatorio obligatorio de límite de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal reglamentada.

Esto cambia la decisión de un lector concreto. Si alguien tuvo problemas de control y quiere una barrera que lo detenga en todos lados a la vez, esa barrera no existe todavía en el país. Lo único que hay son las herramientas de cada marca, y hay que configurarlas casa por casa, una por una. Es más trabajo, y es un trabajo que solo sirve si la persona lo hace antes de necesitarlo.

La autoridad, eso sí, está definida: la Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, es quien autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue los permisos, y quien instruye los procedimientos de sanción. El instrumento es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohibiendo los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio salvo los que expresamente se autoricen. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice en su artículo 2 que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida. Ahí se explica por qué el catálogo mexicano no crece por ocurrencia de una casa, sino hasta que algo se autoriza.

En cuanto a la edad, el Reglamento (artículo 5) prohíbe a los menores permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página. Un número estatutario para el juego no queda establecido.

El bloqueo de 2025 y el amparo de 2026: la inestabilidad como condición del mercado

Un lector que busca precios altos tiene que saber esto antes de elegir casa.

Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado apenas le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. La situación es inestable y cambia de mes en mes, así que solo se puede afirmar con fecha. Nunca como un “hoy sí” o un “hoy no”.

Esa inestabilidad se traduce en un riesgo muy concreto para quien tiene saldo dentro: con la cuenta congelada, el dinero no se puede retirar. Los años 2025 y 2026 también dejaron cierres de establecimientos físicos: alrededor de 20 casinos terrestres fueron clausurados durante 2026, y en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx.

Un apostador sensato separa el dinero que necesita del dinero que apuesta. El que no lo hace descubre que su saldo era suyo hasta que dejó de poder tocarlo.

Los tipos de apuestas: formato, mercado y cobertura

Aquí empieza el catálogo propiamente dicho. Hay tres preguntas que ordenan todo, y ninguna es “cuál paga más”. Cuántas selecciones lleva el boleto, sobre qué se apuesta exactamente y cuándo se fija el momio. Responder esas tres cosas ubica a cualquier tipo de apuesta, sea cual sea el nombre comercial que le ponga la casa.

La apuesta sencilla y el parlay: uno o varios partidos en el mismo boleto

La apuesta sencilla es un solo pronóstico: un partido, un resultado, un momio. Se gana o se pierde, y el margen que la casa aplica se aplica una sola vez. Es el formato más limpio y, para casi cualquier apostador ocasional, el que mejor relación entre control y costo ofrece.

La combinada —el parlay en la jerga de la frontera, o también parlay del mismo juego cuando todas las selecciones vienen del mismo partido— multiplica los momios de las selecciones y exige acertar todas. El atractivo es obvio: momios de dos cifras con una apuesta pequeña. El costo es menos obvio y casi nunca se explica en la pantalla. El margen se apila con cada selección. Si una casa cobra aproximadamente un 5 % de margen en un mercado de dos resultados, ese mismo porcentaje se aplica otra vez en la segunda selección, otra vez en la tercera y así sucesivamente, sobre una base que ya venía reducida. Un parlay de cuatro selecciones no es cuatro veces más arriesgado que una sencilla; es bastante peor, porque combina la probabilidad multiplicada de acertar con un costo multiplicado de jugar.

El retiro anticipado —cash out— es la salida que ofrecen varias casas para esos momentos en que el boleto va bien y uno quiere cerrar. Es útil, y también es un servicio que se cobra. El precio rara vez se muestra desglosado.

Hándicap, más/menos y apuestas a jugadores: el mercado como tipo

El segundo eje no es cuántas selecciones, sino sobre qué se apuesta.

El hándicap pone una carga o una ventaja en uno de los equipos para igualar el enfrentamiento. Sirve para dos cosas: apostar a un favorito claro sin tener que pagar un momio minúsculo, o apostar a un rival débil con algo de protección.

El más/menos apuesta a la cantidad total de goles, puntos o carreras, sin importar quién gana. Si el partido termina 2-1 y la línea era 2,5, ganó el “más”; si terminó 1-0, ganó el “menos”. Al aficionado de un equipo flojo le da exactamente igual el resultado final, lo cual puede ser liberador.

Las apuestas a jugadores entran sobre el desempeño individual: goles de un delantero concreto, triples de un basquetbolista, ponches de un pitcher. Es el tipo que crece en la Copa del Mundo 2026 y en las temporadas largas de la NBA, y suele ser el de márgenes más generosos para la casa, porque los mercados son poco profundos y la casa no encuentra a quién igualar.

La apuesta en vivo fija el momio mientras el partido transcurre. El precio se mueve segundo a segundo y la tentación de apretar es constante. En México no hay una regla separada para la apuesta en vivo dentro de los artículos del Reglamento: entra por donde entra todo lo demás. Las apuestas a deportes virtuales y a esports, tampoco. Eso no significa que sean gratis: significa que no hay un capítulo propio que las limite.

Carreras de caballos y pari-mutuel: el caso aparte

Las carreras de caballos y el pari-mutuel sí tienen su propio marco. Se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones, con la figura del cruce de apuestas, y en esas áreas los menores nunca pueden participar. La lógica del pari-mutuel es distinta de la de un momio fijo: el precio no está escrito cuando se apuesta, se determina al final con el total de lo apostado. Un apostador acostumbrado a ver el precio antes de confirmar el boleto tiene que cambiar de cabeza aquí.

Y hay una ausencia que conviene decir en voz alta: no hay ninguna disposición encontrada sobre una bolsa de apuestas —betting exchange— en la normativa mexicana. Tampoco se declara que exista una en el país.

Los momios y el margen: la cuenta que explica todos los tipos

Los momios se escriben en decimal con punto, como 1.85, y ese es el formato con el que trabaja el mercado mexicano. El premio de una apuesta es la cantidad apostada multiplicada por el momio fijado cuando se colocó la apuesta. Con $1,000 MXN a un momio de 1.85, el retorno son $1,850 MXN: $1,000 MXN de vuelta del capital y $850 MXN de ganancia. En una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí en un solo precio.

Lo que hay que ver debajo de ese precio es qué tan generoso es el mercado. Un mercado ilustrativo de dos resultados a momio 1.90 y 1.90 —un ejemplo, no una cotización real— paga 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90), es decir aproximadamente 0.95: alrededor del 95 % de todo lo apostado vuelve a los apostadores y la casa retiene cerca del 5 % de cada peso jugado. Ese es el margen de ese mercado concreto, y solo de ese: el margen de un 1X2 no es el del más/menos, el de esos dos no es el de un hándicap de tres vías, y el de un deporte no es el del siguiente. Como banda, lo normal en un mercado de dos resultados con momios parejos es que la casa se quede entre el 4 % y el 8 %; en mercados de jugador o en ligas menores, por falta de contraofertas que compitan, esa cifra sube.

Ese punto justifica la decisión más importante del catálogo. El mismo aficionado, con el mismo pronóstico acertado, cobra distinto según el tipo que elija, porque el tipo decide cuántas veces paga margen. Una sencilla paga una. Un parlay de tres paga tres veces sobre una base cada vez más corta. La diferencia entre una sencilla en una casa con buen margen y una combinada en una casa con mal margen no es de estilo; es de porcentaje, y el porcentaje acumulado a lo largo de un año se come el resultado de cualquier sistema.

Queda un último punto, y es de la casa, no del boleto: los requisitos de apuesta. Un bono de bienvenida, una apuesta gratis o un momio mejorado traen condiciones escritas —cuántas veces hay que jugar el bono, con qué cuotas mínimas y hasta cuándo— y esas condiciones se cumplen casi siempre con apuestas sencillas o combinadas de momio alto. Un apostador que cobra un bono y después juega solo sencillas de momio bajo puede descubrir que su saldo no es retirable. Eso no es un detalle de letra pequeña; es la diferencia entre un bono y un préstamo.

Nueve casas de apuestas que operan en México con permiso de la SEGOB

La comparación que sigue no es un ranking ni una recomendación. Son nueve marcas que operan en el país bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, cada una con lo que su propia ficha, su propio pie de página o las compilaciones de casas legales dicen de ella. Ninguna es “la mejor”, porque “la mejor” depende de para qué se apuesta y con cuánto.

Sobre los permisos hay que ser exacto. En México no existe licencia de apuestas en línea como figura autónoma: no hay estatuto que nombre la actividad digital, y lo que hay es una práctica reportada en la que los sitios en línea no pueden tener permisos digitales propios y cuelgan de un permisionario con permiso terrestre autorizado. Muchas marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los permisos son intransferibles, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, seguros e informes de operaciones sospechosas de lavado de dinero.

De la lista oficial que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos, nada más hay que decir que no está abierta: los números de permiso que aparecen abajo provienen del pie de página de cada marca o de compilaciones de sitios especializados, se marcan como no confirmados oficialmente, y cuando las compilaciones se contradicen no se imprime el número.

Marca Permiso de la SEGOB según la fuente Lo que su propia ficha declara sobre la variedad de apuestas
Betway permiso SEGOB 4184, según reportes de la industria; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y club con apuestas gratis semanales
Strendus permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según reportes de la industria; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación su oferta de deportes, en lo que la propia marca declara
Pickwin permiso SEGOB de su permisionario, número no impreso porque las fuentes se contradicen; titular: Producciones Móviles, con Unocapali La Paz Operadora su oferta de deportes, en lo que la propia marca declara
1xBet permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según reportes de la industria, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; titular: Entretenimientos Naturales su oferta de deportes, en lo que la propia marca declara
Caliente permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; titular: Tecnología en Entretenimiento Caliplay transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN anunciados en su encabezado
Playdoit permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según reportes de la industria; titular: Eventos Festivos de México futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas
Betcris permiso SEGOB de su permisionario, número no impreso porque el pie de página de la marca y la tabla del titular difieren; titular: Producciones Móviles parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español
Codere permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según reportes de la industria; titular: Libros Foráneos (Codere México) más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Novibet permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según reportes de la industria; titular: Comercial de Juegos de la Frontera su oferta de deportes, en lo que la propia marca declara

Falta una columna que el lector podría esperar: la fecha de cada permiso no aparece porque ninguna fuente la da con precisión, y un número de permiso sin su historia sirve de poco. También falta el margen de cada casa, y esa ausencia tiene una razón que conviene entender: nadie publica su margen, y comparar momios casa por casa exige abrir las nueve aplicaciones el mismo día a la misma hora. Eso es trabajo, y es el trabajo que distingue a un apostador de alguien que juega.

Un detalle sobre la tabla que sí es utilizable: la única marca cuyo número de permiso aparece en su propio dominio es Caliente, y la única con un titular claramente identificado en ese mismo pie de página es también Caliente. Las demás están en compilaciones, o sea en fuentes que repiten lo que alguien más escribió. No las convierte en ilegales —los permisos existen, solo que el papel no es verificable por el lector— pero sí indica dónde hay que preguntar antes de depositar.

Betway: volumen de eventos y un club que reparte apuestas gratis

Betway es la casa que se vende por cantidad. Su aplicación anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, un creador de apuestas llamado “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Su permiso SEGOB 4184 aparece en compilaciones, con Espectáculos Deportivos Frontón México como titular, y sin confirmación oficial.

Dos mil eventos por semana suena enorme hasta que uno piensa qué significa. Significa que hay mercado para cosas que a nadie se le ocurriría mirar: una liga de segunda de un país lejano, un torneo de tenis de arcilla en un pueblo. Para el apostador que busca un partido concreto que en otra casa no existe, ese catálogo vale. Para el que apuesta tres partidos al mes, es un catálogo ancho al que nunca va a entrar.

Lo del club con apuestas gratis semanales merece una lectura sobria. Una apuesta gratis no es dinero: en el caso típico su importe no se devuelve con el acierto, así que el valor real es el momio menos uno, no el momio completo. Que la casa la reparta cada semana indica más sobre su estrategia de retención que sobre su generosidad.

Una advertencia práctica antes de elegirla por catálogo: los momios mejorados del tipo “Super” y “Ultra” suelen estar sujetos a un mínimo de cuota en la selección y a un tope de ganancia por boleto. El apostador que va detrás del momio cargado debería leer esas dos condiciones antes de construir el parlay, no después.

Strendus: tres permisos en su expediente y el partido en el celular

Strendus arrastra un expediente administrativo inusual: tres números de permiso atribuidos por las compilaciones —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— con dos titulares posibles, Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según cuál se consulte. Es la marca donde las fuentes se separan más, y esa separación es la información: aquí el lector no puede dar por sentado que un número visto en una compilación sea el vigente.

La marca misma publica de su oferta de deportes lo que su ficha declara; sobre momios, mercados concretos o límites de apuesta no hay nada adicional que llevar a la mesa.

Un expediente con tres números y dos titulares probables no es lo mismo que un expediente limpio. No es una acusación —los permisos pueden haberse renovado o ampliado y cada número corresponder a un momento distinto—, pero sí es una razón para pedir la constancia antes de dejar un saldo. De las nueve de la lista, es probablemente la que más gana si el lector pregunta primero.

Pickwin: una identidad que conviene verificar antes de depositar

Con Pickwin pasa algo raro: las compilaciones dan un número de permiso que contradice a otro, y el que aparece en una de ellas es el mismo que muestra el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. Cuando dos marcas distintas aparecen con el mismo número en dos listas distintas, lo prudente es no imprimir ninguno. El titular sí aparece en las fuentes: Producciones Móviles, junto con Unocapali La Paz Operadora.

Hay un detalle añadido que refleja la línea de investigación, y es que una de las fuentes no pudo confirmar el dominio pickwin.mx. La marca opera, su aplicación existe y su oferta de deportes es la que la propia marca declara.

Esto es exactamente lo que se puede escribir: la marca está en el grupo de las que operan con permiso de la SEGOB y su expediente es el más confuso de los nueve.

La utilidad de un caso así no es descartar la marca, sino entender el tipo de situación. Un permiso no transferible que aparece simultáneamente en dos marcas tiene una explicación administrativa legítima —un permisionario que opera dos marcas es práctica reportada en México— y una explicación menos buena. Distinguirlas requiere documento. El lector que quiera jugar aquí debería pedir el nombre del permisionario y el número del permiso antes del primer depósito, y guardar la respuesta.

1xBet: un número de permiso y un titular que no coincide con la app

1xBet es la marca con la discrepancia más visible de la lista. Su permiso SEGOB está dado como DGJS/0002/2020 según reportes de la industria, con Entretenimientos Naturales como titular, pero la misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. La tienda de aplicaciones publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado por la fuente.

Que la aplicación y el permiso estén a nombre de sociedades diferentes no prueba nada por sí solo. Las estructuras corporativas de las casas de apuestas suelen tener varias capas, y una sociedad extranjera que publica una aplicación es normal en el sector. Lo que sí implica es que la cadena entre el permiso mexicano y la aplicación que el lector instala pasa por al menos dos empresas, y que si algo se tuerce esa cadena será el primer lugar donde se busque una respuesta.

Para el apostador al que le importa saber quién responde por su saldo, es un punto a tener presente. Para el que solo quiere ver amplio catálogo, es la marca de la lista con más deportes cubiertos y virtuales, y probablemente la que mejor conoce su propio mercado fronterizo. Ambas cosas pueden ser verdad al mismo tiempo.

Caliente: el único permiso que la propia marca publica en su pie de página

Caliente es la referencia del mercado mexicano y aquí es también la única marca cuyo número de permiso aparece en su propio dominio. El pie de página de caliente.mx muestra el permiso SEGOB DGG/SP/404/97 a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. La ficha de la aplicación Caliente Deportes la publica la misma operadora, en su versión del 20 de octubre de 2026.

Esa trazabilidad no es un detalle menor. Es la diferencia entre un documento que el lector puede ver él mismo y una línea en una lista de un tercero. De las nueve marcas, es la única donde esa verificación es directa.

El catálogo es amplio y variado: la aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. La apuesta en vivo, el creador de apuestas y el evento virtual son tres productos distintos que se venden juntos, y conviene no confundirlos: el creador de apuestas suele tener márgenes menos favorables que un mercado estándar, porque la casa pone precio a una combinación que nadie más está ofreciendo.

En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ahí está el primer problema: un bono sin depósito y un bono de primer depósito son productos distintos, con condiciones distintas, y si la página no dice a qué producto aplica cada uno, el lector no lo puede deducir.

Peor: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente exige un rollover de 10 veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Cuando dos reseñas del mismo bono no coinciden en sus condiciones, ninguna de las dos sirve como base para calcular. El rollover de diez veces sobre $1,000 MXN son $10,000 MXN de apuestas requeridas antes de poder retirar; repartidos en boletos de $200 MXN son cincuenta boletos como mínimo, y solo cuentan los que alcancen el momio mínimo, que aquí no está fijada de forma consistente. Ese es el tamaño de la tarea que hay detrás de una cifra que en la pantalla se lee como mil pesos regalados.

La advertencia de caliente.mx sobre la prohibición a menores y su sección de juego responsable están en el pie de página, ya citadas. Queda algo por decidir: si el lector valora poder verificar con sus propios ojos quién le expide el permiso, esta es la marca de la lista donde eso es posible hoy.

Playdoit: un bono descrito de dos maneras incompatibles

Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, más casino en vivo, el “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Su permiso figura como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según reportes de la industria, con Eventos Festivos de México como titular. La aplicación la publica Atracciones America en la tienda de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

El detalle que decide la lectura de esta marca está en su propio bono: la ficha anuncia $1,000 MXN de bienvenida y, en un apartado lo describe como bono con primer depósito, mientras en otro lo trata como bono sin depósito. No es que la condición sea confusa; es que la misma ficha dice dos cosas distintas sobre el mismo producto. Eso basta para que el lector no pueda planear su primer depósito contando con mil pesos que quizá no lleguen.

Los métodos de pago sí están claros: Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros, con la promesa de retiros rápidos y pagos inmediatos, y con los términos y las pautas de juego responsable enlazados desde la ficha, para mayores de 18 años. “Retiros rápidos” es una promesa sin plazo, y una promesa sin plazo no se puede comparar con nada.

Para el apostador de esports y MMA, sobre todo si juega torneos pequeños, el catálogo es el argumento real de la marca; el bono es el argumento que la propia marca se encarga de debilitar.

Betcris: mercado profundo, permiso con dos versiones y una licencia de Malta

Betcris destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. Es la marca que más se apoya en los mercados de jugador de toda la lista, y eso la vuelve interesante para quien apuesta a actuaciones individuales.

Su pie de página dice algo que la separa de todas las demás: además del permiso SEGOB de su permisionario, muestra una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, a nombre de TV Global Enterprises Ltd. Una licencia europea no sustituye al permiso mexicano ni significa que la SEGOB supervise a esa sociedad, pero sí significa que hay una segunda autoridad que ha examinado a una parte del grupo.

El permiso mexicano de Betcris viene con una particularidad: el número que aparece en el pie de página de la marca y el de la tabla del titular difieren, y ninguno se imprime aquí por eso. El titular sí está nombrado: Producciones Móviles, que opera con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018. Es el mismo permisionario que las compilaciones vinculan con Pickwin, lo cual responde parcialmente la pregunta que quedaba abierta más arriba: un permisionario con varias marcas es exactamente la práctica que el marco mexicano permite.

El detalle que más puede costar dinero es el parlay del mismo juego. Al combinar selecciones de un solo partido, la casa deja de poder compensar su riesgo con el mercado y lo cobra en el precio. El aficionado que arma una combinada de tres selecciones del mismo encuentro suele obtener un momio llamativo y un margen bastante peor que el de tres sencillas del mismo evento.

Codere: treinta deportes y el aviso del juego responsable en su ficha

Codere lleva el catálogo ancho y el aviso responsable en un lugar visible. Su ficha de aplicación dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La aplicación cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y figura a nombre de Codere Newco desde enero de 2017, con versión vigente del 20 de agosto de 2026. Sus permisos aparecen como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según reportes de la industria, con Libros Foráneos (Codere México) como titular, y sin confirmación oficial.

El detalle que más dice de la marca es la mención explícita de la política de cierre de cuenta en su propia ficha. Casi ninguna casa la destaca; casi todas la entierran. Para alguien que quiere saber qué pasa con su saldo el día que decida irse, es información útil y disponible sin abrir un expediente.

Su bono de bienvenida es de hasta $7,000 MXN, un techo —“hasta” es la palabra que la propia ficha usa— y no una cifra garantizada para quien deposite menos. Los depósitos se pueden hacer con tarjeta, SPEI y OXXO: los dos primeros son bancarios y el tercero es efectivo en tienda, lo que cambia por completo el problema de la verificación de identidad.

Donde la marca se queda corta para ciertos perfiles es justo donde otras se distinguen: no hay una promesa de retiros rápidos con plazo, ni un instrumento de apuestas a jugadores tan profundo como el que nombra Betcris. Es una casa de catálogo general, no una casa especializada.

Novibet: la referencia del mercado local sin promesas infladas

Novibet es la marca con el expediente más simple de la lista y con la oferta menos decorada. Su permiso figura como DGJS/DCRCA/1121/2020 según reportes de la industria, con Comercial de Juegos de la Frontera como titular, y sin confirmación de la lista oficial. De su oferta de deportes, lo que la marca declara en su ficha es lo que se puede escribir.

Esa sobriedad tiene una lectura que conviene hacer explícita. En un mercado donde la mitad de las marcas anuncian bonos sin depósito que luego no se sostienen, una casa que no promete nada raro merece una segunda mirada, no una desestimación. La ausencia de estridencia no es ausencia de producto.

Lo que sí habría que hacer antes de registrarse es confirmar el número de permiso y el titular directamente con la operación, porque aquí, como en la mitad de la lista, el número viene de una compilación y no del dominio de la marca. La aplicación y el servicio son los que la marca describe. La verificación previa es trabajo del lector, y en el estado actual del registro público mexicano no hay forma de ahorrárselo.

Lo que la comparación deja al descubierto

Ninguna marca de esta lista gana la comparación por su bono, y esa es la conclusión más útil que se puede sacar de haberlas puesto una al lado de otra. Los dos bonos más grandes en cifra —los $7,000 MXN de Codere y los $7,000 MXN de Caliente— son techos que dependen de depositar una cantidad alta, están condicionados a un rollover que ninguna de las dos fichas detalla, y en el caso de Caliente varía de una reseña a otra. Un bono de bienvenida sirve para lo que sirve: para que alguien pruebe la plataforma con dinero de la casa. No sirve, y nunca ha servido, para decidir qué casa tiene mejores precios.

Lo que sí distingue a las nueve es otra cosa. Betway gana en volumen de eventos, con más de 2,000 por semana. Betcris y Playdoit gana en variedad de formatos, con parlay del mismo juego, apuestas a jugadores y retiro anticipado en el primero, y MMA, esports y Playboost en el segundo. Codere gana en amplitud de deportes, con más de 30. Caliente gana en trazabilidad: es la única donde el permiso se puede ver en el propio dominio. Novibet y Strendus no destacan en nada declarado y están en la lista por estar en el permiso. Ninguna gana en margen, porque nadie publica el margen.

Las dos marcas bloqueadas desde noviembre de 2025 quedan fuera de la comparación por razones que no son editoriales. bet365 y Betano operan bajo un permiso que las fuentes reportan, tienen catálogo conocido y están inactivas o suspendidas con resoluciones judiciales que cambian cada pocos meses. Tratarlas como opciones activas sería engañoso; omitirlas por completo, también. Quedan aquí como la advertencia que son: en el mercado mexicano la autoridad que da el permiso también lo quita, y el saldo de un jugador queda en medio.

Panorama: qué es un permiso de la SEGOB y qué protege realmente

El marco legal mexicano es viejo y eso explica casi todo lo demás. No hay ley de juego en línea, no hay licencia digital y no hay un reglamento que se haya escrito pensando en un teléfono. Lo que hay es una ley de 1947 y un permiso administrativo.

La ley de 1947, el Reglamento de 2023 y el permiso como acto temporal

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y solo deja pasar lo que expresamente se autoriza. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, define en su artículo 1 el ámbito de autorización, control e inspección de los juegos con apuestas y sorteos, con jurisdicción federal, salvo los de la Lotería Nacional. Su artículo 2 prohíbe la actividad no prevista expresamente. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y eso —temporal— es una palabra que el lector debería leer despacio.

La ley le da a la SEGOB la facultad de conceder permisos e inspeccionar (artículo 7) y de clausurar establecimientos no autorizados (artículo 8). También fija que ningún establecimiento puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y que los estados y municipios cooperan (artículo 10). Hay tipos de permiso pensados para apuestas remotas y para salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas.

Lo que no hay es un permiso digital independiente. La práctica reportada es que los sitios en línea no pueden sostener permisos digitales propios y van amarrados a un permisionario con permiso terrestre autorizado. Esa es la respuesta corta a la pregunta de qué protege realmente un permiso: te dice que hay un papel expedido por una autoridad mexicana a nombre de una empresa mexicana, no que exista una licencia pensada para el producto que estás usando.

Sobre la fiscalización, los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, seguros y reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero (artículo 29). Los permisos son intransferibles (artículo 31).

Dinero: IEPS, ISR y la retención que sí te toca a ti

El tratamiento fiscal es lo más concreto de todo el marco, y lo que más afecta al apostador.

Por el lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS (artículo 2, fracción II, inciso B) es del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieran permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México. La base no está establecida en el texto: lo que dice es “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso no se puede afirmar que sea el 50 % de las cantidades apostadas ni de los ingresos brutos.

Por el lado del jugador, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera el 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre premios, lo que da cerca del 7 % en total según un reporte secundario. Los premios superiores a $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.

El detalle que ata todo esto con el tipo de casa elegida es este: el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no queda establecido, y la posición prudente es consultar a un contador o asesor fiscal. No es un tema menor: un premio grande en una casa sin permiso puede terminar siendo la parte más cara de todo el boleto.

El operador debe emitir un CFDI de retenciones por los premios gravados, y los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Esa es otra consecuencia práctica del permiso: obliga a que exista un documento fiscal.

Publicidad, bonos y la reforma que todavía no es ley

Sobre publicidad, no se encontró un artículo federal en el Reglamento sobre la materia. Los reportes de restricciones de horario —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar a influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas o prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Y no hay regla estatutaria sobre bonos. Lo que sí ocurrió, según los reportes, es que después del aumento del IEPS los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.

Ese último punto merece una línea. Un aumento del impuesto que la casa no puede trasladar al momio sin perder competitividad acaba saliendo del bono de bienvenida. El apostador que nota que los bonos se achicaron después de enero de 2026 no está imaginando cosas.

En cuanto a la reforma, la SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y eso es también solo una propuesta. La legislación vigente hoy es la de 1947 y su Reglamento.

Cómo se verifica un permiso cuando la lista oficial no está abierta

Aquí está la parte práctica, y el lector que llegue hasta aquí tiene una ventaja sobre el que no.

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o se dice que publica— un PDF con los sitios autorizados. Ese documento no está disponible de forma abierta. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto, y las cifras de sitios de apuestas se contradicen: un reporte habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso no se da un número total, y por eso ningún número de permiso se presenta como oficial.

Verificar entonces se hace de otra manera, y sirve el mismo procedimiento para cualquier casa:

Lo primero es buscar el aviso en el pie de página del propio sitio, donde la marca debe mostrar la clave del permiso y las advertencias de juego responsable. Caliente lo hace; otras no. Lo segundo es comparar ese número con el nombre del titular y comprobar que la sociedad que publica la aplicación es la misma o está vinculada de manera verificable. Cuando el número aparece solo en un sitio de comparación y no en la casa, hay que pedirlo por escrito al servicio de atención antes de depositar. Lo tercero es entender qué está haciendo la autoridad en este momento: los bloqueos de 2025 y 2026, las suspensiones de dominios de julio de 2026 y las resoluciones judiciales que cambian de criterio hacen que el estatus de una marca sea un dato con fecha, no una condición permanente.

Un apostador mexicano no puede hoy sentarse a consultar un registro público; puede hacer tres preguntas y guardar las respuestas.

Legalidad: el permiso, el bloqueo y lo que cambia si la casa no lo tiene

La normativa mexicana sobre apuestas en línea es un edificio a medio construir. La autoridad existe, la ley existe, el permiso existe —y ninguno de los tres menciona el producto que la gente usa desde el teléfono. Eso no vuelve el mercado un vacío legal, pero sí explica por qué el estado de cada marca cambia con cada resolución judicial.

Qué autoriza realmente un permiso y qué queda fuera

Un permiso de la SEGOB es un acto administrativo temporal a favor de un permisionario, concedido bajo una ley que prohíbe todo lo que no autoriza expresamente. Autoriza a una empresa mexicana a operar apuestas dentro del marco de los centros de apuestas remotas o de las salas de sorteos de números o símbolos. No autoriza a un sitio extranjero a operar en México por el simple hecho de tener un dominio en .mx, y no crea una licencia digital.

La diferencia entre un permiso y una licencia no es de vocabulario. Una licencia suele ir acompañada de un supervisor del producto; un permiso, en el esquema mexicano, es la autorización de una actividad vinculada a una empresa titular, con obligaciones de reporte y auditoría. Si el lector quiere saber qué obtiene a cambio, la respuesta honesta es: un domicilio legal donde reclamar, controles de identidad y lavado de dinero, un CFDI de retenciones si el premio se grava, y una autoridad con facultad de inspección y clausura. Nada más, y nada menos. En un mercado sin registro nacional de autoexclusión, “nada menos” es literal.

Lo que puede apostarse, la edad y los menores

Las apuestas deportivas se permiten únicamente a través del permiso SEGOB de un permisionario. La apuesta en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen regla separada en los artículos del Reglamento revisados: entran por la puerta general. Los tipos de apuesta tampoco tienen un artículo propio.

El pari-mutuel y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con la figura del cruce de apuestas, y los menores nunca pueden participar en él. En cuanto a eventos restringidos —ligas menores o competiciones de menores— no se encontró ninguna disposición.

Sobre la edad, el Reglamento prohíbe en su artículo 5 la presencia de menores en las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas escriben 18+ en sus fichas y pies de página. Un número estatutario para el juego no está establecido, y conviene no inventarlo.

El bloqueo de dominios y el estado inestable de 2025–2026

Aquí está lo que el lector necesita saber antes de elegir dónde dejar un saldo.

El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no se autoriza expresamente y el artículo 8 de la ley de 1947 permite a la SEGOB clausurar establecimientos no autorizados. La SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no queda establecida.

La cronología de 2025 y 2026, con sus fechas: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, Grupo Salinas) fueron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito no relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo para levantar el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Todo esto se puede decir con fecha y con nombre, y nada más que así. El estatus no es una etiqueta que se pegue a una marca para siempre.

Y hay una pregunta que el lector podría hacerse legítimamente y que no tiene respuesta establecida: si apostar en un sitio sin permiso le acarrea a él una multa o un delito. No queda establecido, y por eso no se afirma ni un castigo ni una exención.

Qué gana y qué no gana quien elige una casa con permiso

Vale la pena poner las dos opciones una al lado de la otra sin adornos, porque es la decisión que más dinero mueve en todo lo anterior.

Una marca con permiso ofrece una sede legal mexicana, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y lavado de dinero, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Una marca sin permiso no ofrece nada de eso: no hay autoridad mexicana detrás, no hay domicilio al que reclamar, no hay documento fiscal, y un saldo en un operador bloqueado se puede congelar sin que exista un recurso claro para el jugador. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos: tienen una autorización de otro país que no ejerce jurisdicción aquí.

La otra cara es que, incluso con permiso, el mercado está sin registro nacional de autoexclusión. Eso aplica a los dos lados: no hay un mecanismo único que impida a una persona volver a registrarse en otro operador el día después de autoexcluirse. Las herramientas de juego responsable que existen son las de cada marca.

Queda un matiz que muchos textos pasan por alto. Un permiso no dice nada sobre el momio ni sobre si el retiro llegará en dos horas o en dos semanas. Sobre el precio y la ejecución, el permiso no opina. El permiso define el terreno de juego: quién responde, con qué documento, y qué pasa cuando algo se rompe.

Preguntas frecuentes sobre los tipos de apuestas deportivas

¿Cómo puedo comprobar que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

Empieza por el pie de página del propio sitio: ahí la marca debe mostrar la clave del permiso y los avisos de juego responsable, como hace Caliente con el permiso DGG/SP/404/97. Compara después ese número con el nombre del titular y con la sociedad que publica la aplicación, y pide ambas cosas por escrito antes de depositar. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está abierta.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio fijado al colocar la apuesta. Con $1,000 MXN a un momio de 1.85, vuelven $1,850 MXN, de los cuales $850 MXN son ganancia y $1,000 MXN son tu propio capital. En una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí en un solo precio.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se ve sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mercado. Un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 paga 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90), alrededor del 95 % de lo apostado, así que la casa retiene cerca del 5 % de cada peso jugado. En un mercado parejo, la banda habitual es del 4 % al 8 %; en mercados de jugador sube.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Se configuran dentro de la cuenta, en el apartado de juego responsable de cada operador: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión voluntaria. En México no existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite estatutario de depósito o pérdida, así que la barrera solo vale para la casa donde la pusiste y hay que repetirla en cada una.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y el 21 % si supera ese 6 %; la Ciudad de México aplica un 6 % estatal, cerca del 7 % en total. El operador emite el CFDI de retenciones.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?

Fuera del permiso no hay autoridad mexicana detrás, ni domicilio al que reclamar, ni CFDI de retenciones por un premio gravado. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, y el saldo de un operador bloqueado puede quedar congelado sin recurso claro. El tratamiento fiscal de un premio obtenido ahí tampoco está establecido: consulta a un contador.

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